3.12.08

Se los dije...

Pues sí. Después de que yo presumía que mi libérrima relación con la Agencia Fantasma era lo de hoy, y que yo estaba bien feliz de ser dueña de mi tiempo y tal, pues ¡tómala! Por habladora me pasa lo que me pasa.

Resulta que tuve un momento de debilidad... y pasó un galán con acento británico y me guiñó el ojito. Y ahí voy. Me dijo que si me animaba a formalizar con él, me iba a poner casa, me iba a dar vestido y sustento. Que le gusta la gente curiosa y con sentido del humor. Y sobre todo, que me iba a dar el gasto todos los meses (no recuerdo si les conté, pero mi único problema con la Agencia Fantasma es que han llegado a tardarse hasta tres meses tres en pagarme... y se podrán imaginar que no es bonito). Pues que después de apresuradas negociaciones, en la segunda cita me preguntó si ya podíamos firmar contrato y empezar una bonita relación formal. Yo no hallé "pero" que ponerle a su proposición, y que dejo todo y que me voy con él.

Así pues, desde hace ya un par de días soy propiedad exclusiva de Agencia Grandota. Estoy en una oficina desde las 8.30 de la mañana y hasta las 6 de la tarde (dicen que a veces más tarde... a mí todavía no me toca, está bien). Los viernes entramos un poco más tarde y salimos más temprano. La gente de mi área está chida, todos son muy jóvenes y el ambiente se siente muy relajado entre todos (que no en el nivel laboral, que conste... Se ve que eso seguirá siendo mi fuente favorita de gastritis de por vida)...

Es raro, porque resulta que una de mis compañeras de trabajo es hermana de un excompañero de la secundaria (uy, la secundaria) y además su galán trabaja en la agencia de Medusa. Es muy extraño que alguien tenga tantos referentes semejantes a los míos... Corrijo: es curioso que alguien tenga tantos referentes sobre mí. Mientras no se acuerde (oh, por Dios, que no se acuerde) de lo tetísima que era yo en la secundaria... Por lo pronto, ya me dijo que le recuerdo cañón a mi exjefa y mentora recién recobrada como amiga, y que ella fue una recomendación muy fuerte para que yo viniera a dar aquí.

En fin, que lunes y martes se me fueron en capacitaciones. Hoy ya estuve instalada todo el día en mi lugar, con una computadora, red, mis libros (no todos, no caben) y Lord Chancho Tocino von Sauerkraut instalado y muy vigilante (como siempre) en un punto desde el cual pueda tener visibilidad (es mi cerdo-tótem). Además, mi jefe es un tipo listo (eso está muy bien) y ya me recomendó un par de libros para la tesis de la maestría (sí, mi juguete rabioso). Por supuesto, mi maestro el no-doy-una ya los desaprobó (que muy aburridos y técnicos, le dijo a mis compañeros), pero mi asesor de facto de tesis y mis compañeritos de maestría y yo hemos creído que son grandes recomendaciones...

Puntos extra: las capacitaciones son muy claras. La gente que trabaja aquí es casi toda muy joven. Está en la lista de Great place to work (cosa que no puede decirse de ninguno de mis anteriores lugares de trabajo, no importa cuánto los haya disfrutado o detestado). Se acostumbra trabajar en equipo. Nadie anda de traje. La única persona de mi área que no anda en jeans soy yo, jaja.

En fin. Ahorita todo es luna de miel. Cuando empiecen los cates, bitter no dejará dudas al respecto... pero por lo pronto creo que tomé la decisión correcta. Seguiremos informando, no se despegue de este blog.

1 comentario:

Chicles!! dijo...

Ay mamita que te digo... que te digo.. que yo no vuelvo a poner pie en ninguna que no sea harto creativa e interesantey que me paguen retebien y como eso solo puede pasar si me mudo a europa donde son las mejores retechiquitas jajajajaja. En fin, que suerte con la gastritis de nueva marca.