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2.3.13

Desempolvar fantasmas

Por alguna extraña razón, todo coincidió. Empecé a limpiar carpetas, luego mails, una cosa llevó a la otra... Y me encontré revisando los perfiles de FB, los correos electrónicos, las cartas escritas y enviadas (o no) de y para mis exes.
De alguna manera resultó una aventura emocional fascinante. Leer la última carta de uno y descubrir que nos dolimos mucho más de lo que nunca quisimos admitir; ver en el perfil de facebook de otro que se casó recién a finales del año pasado, muy cerca del día de mi cumpleaños; ver que otro ya es padre de familia y sentir, en el fondo, que el chavito de pelos parados de las fotos podía haber sido mío... Y dar gracias porque no lo fue.
Creo que es el momento adecuado. Hace ya seis años que cambié de rumbo, que cerré ciertas puertas y abrí otras, que me enfrasqué en lo que Billy Crystal adecuadamente describía como "el resto de mi vida". Y muchas cosas han cambiado de entonces a ahora; sin embargo, tenía heridas y fantasmas que había querido mantener ahí, encapsulados. Como bien decían en "El espinazo del diablo":
¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor quizás, algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar.
Entonces... Quiero dejarlos ir. Realmente quiero cerrar esos capítulos a medio escribir, como proyectos de borrador, y que cada quien sea feliz en su propio terreno. Enviarles una carta, contactarlos de nuevo, tendría exactamente el efecto contrario. Para lograrlo, entonces, un pequeño párrafo de despedida, desde aquí, a cada uno.

  • Lucano: durante mucho tiempo me sentí responsable por haberme casado antes que tú (sé que suena idiota, lo sé). Saber que encontraste una mujer que te hace feliz y con quien seguramente compartirás todas esas cosas lindas que sé que tienes dentro me llenó de gusto, y no te lo escribo directamente porque imagino que sería muy raro tener noticias mías después de 8 años de no hablarnos. Un abrazo.
  • José: qué bueno que encontraste a tu mujer, que bueno que ahora sabrás lo bien que te hará ser padre. Decido, de manera totalmente unilateral, dejar de darle vueltas a las heridas viejas. Los años habrán servido para hacerte una mejor persona, y para hacerme una mujer más sabia, así que supongo que esos que fuimos y dolían ya no son más éstos que somos, y que ya no deberían dolerse de daños tan viejos. No planeo contestar tus mensajes de facebook, pero te dejo ser feliz, sin dedicarle más energía mental a nuestras culpas.
  • Federico: eres la historia que más tristeza me podría causar. La coyuntura histórica, inclusive, te puso de regreso en mi cabeza. Hubo tantos malentendidos al terminar un cuento que nunca fue y una amistad que ya no podía ser, que es imposible intentar recolectar los pedazos. Quien soy te debe mucho. No entiendo a aquel que eres ahora, pero te deseo de todo corazón la paz que calme tus tormentas interiores (esas que motivaron que nos acercáramos, que tratábamos de ahuyentar mientras fuimos amigos, y que te han llevado lejos de todo lo que pareces haber valorado en algún momento de la vida).  

Hay otros exes, seguro. Estos tres resumen las historias más rotas de mi vida, aquellos con los que me unen deudas emocionales. Después de escribir esto (y de escribirlo acá, y no en Vespertina, que es su lugar acostumbrado) me declaro en huelga de fantasmas: sólo me quedo con lo que valió la pena, con las lecciones aprendidas... Y me despido de la posibilidad de dejar que me duelan.

7.2.13

Aviso de tormenta

Se vienen cambios. Lo sé porque los siento venir en mi interior, porque lo que está haciendo ebullición en mi cabeza, en mi pecho, en toda yo no da para quedarse como está por mucho tiempo más.

Sería encantador pensar que con un esfuerzo de la voluntad se puede recomponer todo, que basta la varita mágica de "no pasa nada" para que realmente no pasara, ni se sintiera, pero no es así. La ventaja es que toda crisis trae aparejado movimiento, todo conflicto implica una posibilidad de crecimiento, toda caída es aprendizaje.

Sé lo que no quiero, y creo que empiezo a tener, por primera vez en la vida, bien claro lo que quiero y cómo lo quiero. Ahora la búsqueda es cómo y dónde conseguirlo; es una diferencia diametral y significativa. Llegar a ello implica millones de cosas. Tratar de descubrir de qué manera tengo que cambiar y adaptarme para lograrlo también es un viaje de mil millones de pasos. Iré tratando de darlos uno a uno.

Pienso mucho en mi abuela, en la frase que me repitió hasta tatuármela en el cerebro y en el corazón: "en el más inteligente tiene que caber la prudencia". Desde niña y hasta hace algunos años me rebelé mucho ante eso: ¿por qué suponer siempre que la más inteligente tenía que ser yo? Pedía permiso de ser, por una vez, la tonta, la que pierde el control, la que pone el universo en llamas. Quería ser bitter berri, pues.

De adulta, el problema es comprender qué quiere decir "prudencia". No se trata de no responder. Tampoco se trata de aguantar. Creo (y esto lo estoy entendiendo por primera vez ahora) que se trata de seleccionar la respuesta más indicada para cada momento. De dar un paso atrás para medir las consecuencias. De aprender de lo que ves. Y ya con eso hecho, entonces sí, lanzarte a lo que se necesite: ser diplomático, gritar, negociar, encender fuego.

Como bonzo, pues.

10.9.09

Centavo a centavo

Para no variarle, muchas cosas. Entre ellas, que me estoy dando cuenta del enorme bien que me hace haberme clavado en un proceso intenso de autoconocimiento. En segunda, que este proceso esté ocurriendo de múltiples maneras, con diferentes participantes y perspectivas. La tercera es muy intensa: no podría hacerlo sin los grupos en los cuales trabajo. Tanto mis compañeras en la terapia (donde todas tenemos una guía hacia la cual mirar) como mis compañeros en la capacitación del instituto son, en gran medida, copartícipes de muchos de los centavos que me han caído, me caen y seguramente me estarán cayendo en fechas próximas.

No sé. Como que remover los fantasmas del pasado desde una perspectiva más clara, más inteligente, menos solitaria, ayuda. Es increíble saber que a alguien más también le salvó la vida Frankl y su sutil pregunta "¿Por qué no te has matado?"; que no soy la única con ciertas fobias (y filias), que mis obsesiones son, en algunos de los casos, compartidas (y en los mejores, hasta útiles resultan para alguien).

Estoy aprendiendo a estirar mis límites. Es curioso no saber en este preciso momento de mi vida hacia dónde me llevará esto, pero empiezo a descubrir rutas que no recordaba, o que consideraba clausuradas, o de pronto descorrer la neblina y distinguir —justo en ese rincón que ya había olvidado— otra posibilidad.

Estoy intensita. Admito que este post sólo tiene la intención de servirme de descarga emocional, de vertedero de ideas que me están dando vueltas y, que si no escribo, no me dejarán dormir (lo sé, las conozco). Creo que el cierre del ciclo de la certificación en consejería se está transformando en un catalizador para cerrar muchas cosas que no estaban bien puestas, acomodar empaques y válvulas, ver que necesita esta maquinaria para funcionar más y mejor en todos los sentidos.

Conocerme más (y poner ese conocimiento en función de tener la posibilidad de hacer algo por otros) está resultando una aventura bastante digna. También, es cierto, este cierre es la materialización de la posibilidad de tener parte de mi vida y tiempo de regreso: he dejado dos o tres o diez proyectos y amistades colgados, por falta de iempo y energía. Me siento, exactamente, como un resorte en su punto máximo de compresión: a punto de entrar en una expansión enloquecida que terminará en muchos, muchos saltos. Ya veremos en dónde reboto y hasta dónde llego (creo).

11.7.09

Cierres

Después de muchos jalones, gritos, semanas de angustia, noches de desvelo, sábados enteros de frustración, risas, desayunos escolares y retos seminsuperables (como crear, por enésima vez en mi vida, una empresa... chale, como si no hubiera estudiado para LAE) por fin, terminamos la maestría.

No estoy segura de qué siento. Por primera vez en casi dos años, las 24 horas que corren de que salgo de la oficina el viernes a la hora correspondiente del sábado me pertenecen. Y aunque ya tenga un mes de haber salido, sigue sorpendiéndome la sensación de libertad que me produce ya no tener que ir a la universidad, viendo lentamente cómo se desmorona el afecto que en algún momento le pude tener a la "augusta institución". También extraño ver todas las semanas a mis compañeritos, las platicas de libros y sociología con el ilustre asesor, y dedicarle doce horas una vez al mes a escribir mi tesis.

En fin. Ya sólo falta juntar el dineral que hará falta para titularme, y eso se volverá el requisito central del próximo año. Es cuestión de pagar mucho por el certificado total, otro tanto por el examen profesional and even more por los trámites de cédula y título. Eos sí: después de eso ya seré "Maestra". Excelso. No sé. Mientras más lo reviso en retrospectiva, estoy segura que aprendí mucho de mis compañeros, de mi asesor de tesis y de dos maestras (tal vez 3). De ahí en más, el resto fue el requisito para obtener el grado que avala lo que he leído por mi cuenta y aprendido en el trabajo en los últimos 5 años.

Ese es un cierre. El otro es que el próximo jueves, más o menos a esta hora, me caso (dirían los pesimistas: por primera vez). Tampoco sé decir cómo se siente; después de un año de vivir juntos, de un muy entretenido "noviazgo intensivo" de dos años y medio (cuento ahí, por supuesto, la cohabitación), de "la primera cita más larga de la historia", cuatro gatos, tres departamentos, una casa, tres trabajos, al menos tres proyectos de trabajo en conjunto (unos con grandes resultados y otros no tanto, pero siempre como equipo que se complementa), muchos libros y peliculas y (sorprendentemente) pocos pleitos, como que casarse tiene algo de "paso inevitable", pero también de "puente" y de tomarse de las manos para caminar (qué cursi).

El compromiso ya lo teníamos puesto. Casarnos da el pretexto para reunir a la gente que queremos en torno de nuestro propio festejo, el de darnos cuenta de que, como diría R, "encontramos interlocutor". Hasta el momento, esto ha sido una larga y entretenida conversación. Raro en mí, no escucho esa voz que le dice a todos mis planes: "¿No la estarás cagando?". Esta vez no.

En una semana, habremos hecho público lo que sabíamos en privado. Eso es un cierre.

3.12.08

Se los dije...

Pues sí. Después de que yo presumía que mi libérrima relación con la Agencia Fantasma era lo de hoy, y que yo estaba bien feliz de ser dueña de mi tiempo y tal, pues ¡tómala! Por habladora me pasa lo que me pasa.

Resulta que tuve un momento de debilidad... y pasó un galán con acento británico y me guiñó el ojito. Y ahí voy. Me dijo que si me animaba a formalizar con él, me iba a poner casa, me iba a dar vestido y sustento. Que le gusta la gente curiosa y con sentido del humor. Y sobre todo, que me iba a dar el gasto todos los meses (no recuerdo si les conté, pero mi único problema con la Agencia Fantasma es que han llegado a tardarse hasta tres meses tres en pagarme... y se podrán imaginar que no es bonito). Pues que después de apresuradas negociaciones, en la segunda cita me preguntó si ya podíamos firmar contrato y empezar una bonita relación formal. Yo no hallé "pero" que ponerle a su proposición, y que dejo todo y que me voy con él.

Así pues, desde hace ya un par de días soy propiedad exclusiva de Agencia Grandota. Estoy en una oficina desde las 8.30 de la mañana y hasta las 6 de la tarde (dicen que a veces más tarde... a mí todavía no me toca, está bien). Los viernes entramos un poco más tarde y salimos más temprano. La gente de mi área está chida, todos son muy jóvenes y el ambiente se siente muy relajado entre todos (que no en el nivel laboral, que conste... Se ve que eso seguirá siendo mi fuente favorita de gastritis de por vida)...

Es raro, porque resulta que una de mis compañeras de trabajo es hermana de un excompañero de la secundaria (uy, la secundaria) y además su galán trabaja en la agencia de Medusa. Es muy extraño que alguien tenga tantos referentes semejantes a los míos... Corrijo: es curioso que alguien tenga tantos referentes sobre mí. Mientras no se acuerde (oh, por Dios, que no se acuerde) de lo tetísima que era yo en la secundaria... Por lo pronto, ya me dijo que le recuerdo cañón a mi exjefa y mentora recién recobrada como amiga, y que ella fue una recomendación muy fuerte para que yo viniera a dar aquí.

En fin, que lunes y martes se me fueron en capacitaciones. Hoy ya estuve instalada todo el día en mi lugar, con una computadora, red, mis libros (no todos, no caben) y Lord Chancho Tocino von Sauerkraut instalado y muy vigilante (como siempre) en un punto desde el cual pueda tener visibilidad (es mi cerdo-tótem). Además, mi jefe es un tipo listo (eso está muy bien) y ya me recomendó un par de libros para la tesis de la maestría (sí, mi juguete rabioso). Por supuesto, mi maestro el no-doy-una ya los desaprobó (que muy aburridos y técnicos, le dijo a mis compañeros), pero mi asesor de facto de tesis y mis compañeritos de maestría y yo hemos creído que son grandes recomendaciones...

Puntos extra: las capacitaciones son muy claras. La gente que trabaja aquí es casi toda muy joven. Está en la lista de Great place to work (cosa que no puede decirse de ninguno de mis anteriores lugares de trabajo, no importa cuánto los haya disfrutado o detestado). Se acostumbra trabajar en equipo. Nadie anda de traje. La única persona de mi área que no anda en jeans soy yo, jaja.

En fin. Ahorita todo es luna de miel. Cuando empiecen los cates, bitter no dejará dudas al respecto... pero por lo pronto creo que tomé la decisión correcta. Seguiremos informando, no se despegue de este blog.

1.12.08

Quería...

Quería escribir un post sobre mi cambio de trabajo, el asunto de haber descubierto Galerías Lagunilla ("el lugar para ti") y mis emocionantes dos semanas anteriores. Pero ayer en la tarde empecé a toser, ayer en la noche a sentirme fatal, y hoy de plano me han diagnosticado faringoamigdalitis aguda. Emocionante. Eso no quita que haya ido a trabajar (ni modo que ausentarme por enfermedad en mi primer día), pero ahorita que ya empecé a tomar medicamentos me siento como si me hubiera pasado un elefante por encima.

Así pues, ni modo. Esperen próximas noticias al final de la semana...

17.11.08

Lectura en vivo

Sobreviví a mi hazaña. La verdad es que aquello era el último refugio de los ilustres, uno de esos sitios en los que todos se conocen de tiempo atrás y van a apapacharse mutuamente. Yo llegué de newcomer, con la única consigna de leer mis chunches y divertirme harto. Creo, eso sí, que lo más divertido ocurrió en el transcurso de la semana, con R transformado en mi editor, corrector de estilo y amoroso lector. Yo que le tenía tanto miedo, me descubrí siendo más crítica que él con mis antepreproyectos de borrador en sucio para poemas (jaja) y desechando cosas que, cuando pasaban por sus ojos, recibían un "¿Por qué no me diste éste? Yo lo veo bien..."

Total, tres noches de pulir textos, buscar nuevas metáforas, encontrar una voz y el modo de hacer que unos textos acompañaran a los otros. Heroicamente, logré juntar 15 poemas. Leí como 13, de los puros nervios. Al fin y al cabo, nadie de los que estaban (estábamos) ahí íbamos en realidad a escuchar nada, sino a decirnos frente a otros.



Me divertí. Valoré un poco más mi capacidad de escribir. Además, entendí finalmente que esto no se trata de ser JE Pacheco, ee cummings o Pessoa, sino más bien de disfrutar el saborcito del lenguaje. Escuché cosas fatales y otras no tan malas, aunque definitivamente ahí ninguno de nosotros era el próximo Octavio Paz :D. Eso sí, gocé los diez minutos de "El poeta enmascarado".



No planeo repetir la hazaña... lo que sí pienso hacer es volver a escribir poesía... y empezar a alterar ese poema de Juan de Dios Peza para hacerlo sonar emo. ¿Alguien gusta?

P.D.: No se pierdan el siguiente y apasionante post, sobre cómo se gestó el anuncio del chef y las hamburguesas... Pero para eso necesito más tiempito.

22.10.08

De unas cosas y de otras.

¿En qué andábamos?

Pues sepa. Estoy segura de que después del "sanforizado" empecé un post que no estaba tan mal, pero no lo guardé y por lo tanto se perdió en lo más oscuro y recóndito de mi cabeza. Ahorita traigo un montón de cosas que platicar, pero habrá que organizarlas:

de concierto...
Pseee... yo también fui a ver a Calamaro. Desde la adolescencia y "Los Rodríguez" que estaba esperando verlo en vivo, y la verdad es que no me decepcionó. No importa si no escuché "Media Verónica" en concierto, esa energía que recorrió el Auditorio de arriba a abajo es una cosa glorioooooosa. Ver a Calamaro tambaleándose y tirar el micro y escucharlo cantar tango y volver a bailar "Sin documentos" como cuando tenía 15 (media vida...) no lo cambio por nada.

Además, tuvimos pretexto para tomar un multipospuesto café con la señorita IZ, a quien le debo un par de bibliografías (Bartleby, el escribiente de Melville, y Bartleby y compañía de Vila-Matas). La experiencia fue muy buen y habrá que repetirla en alguna ocasión, aunque sea sin Calamaro de por medio, ja.

de libros y lecturas...
El círculo de lectura va chido. Soy fan del alemán que es fan del futbol y de Villoro, y en general mi papel en el círculo consiste en hacer los comentarios que le dan risa a todo mundo. ¿Qé culpa tengo yo de ser cagada? Ahora ya hasta propuse algunos textos para la última sesión, a ver qué pasa.

En el entorno bibliográfico doméstico... he descubierto que mis libros se reproducen como conejos. En serio... Ahora que estoy intentando acomodarlos por temas (ya ni siquiera por autores, sólo por temas) lo único que he logrado son múltiples cerros de libros y 4 libreros llenos... todavía no hasta el tope, pero en vías. Ya tengo miedo de hacer inventario, aunque conseguí un programa con esas intenciones (como diría el Z-nat, "¡Qué ñoña!") y planeo hacerlo en algún momento...

de la maestría...
La mera verdad, ya nada más estoy esperando a que el tiempo haga su chamba. Entregué mi capítulo 1 de la tesis el fin de semana pasado y estoy verdaderamente orgullosa de haberlo (casi) terminado. Claro que después de terminarlo me encontré con otras bibliografías que me interesa agregar y demás, pero para iniciar es un buen esfuerzo.

En las otras materias... digamos que tengo una bien emocionante —en la que estoy haciendo estudios sobre expresión corporal y vamos a construir títeres y demás— y otras dos que ni fu ni fa. Es más, en la materia de las 7 de la mañana, el excelso profesor ha decidido "ponernos en contacto con la web 2.0" y para esos menesteres haremos algo inusitado, nunca antes visto: crearemos un blog! No'mbre, si esto de estudiar una maestría me está cambiando la vida. Ja. Como bien dice mi compañero de banca "somos unos ñoños desmotivados".

de lo demás...
Ayer, rumbo al metrobús que tomo para ir al círculo de lectura, me caí. Ah, que tonta me sentí... total, que me hice un agujero grande en la rodilla derecha, y me fastidié ligeramente la muñeca izquierda. Eso es lo que pasa cuando caminas sin voltear a ver el piso y por lo tanto no ves un leve desnivel en el pavimento... ¡Aterricé como costal! Aunque en realidad la escena debe de haber sido muy cómica, y si pienso en cómo reboté y los lentes salieron volando... jijiji... ¡auch!

y proyectos tontos.
Resulta... que en Donceles 66 convocaron a un maratón de lectura de poesía. Único requisito: sentir que lo que escribes es poesía. Pues... que me inscribo. Todavía no sé a qué hora me toque (eso se resuelve hasta que sorteen el orden, cosa que ocurrirá el 6 de noviembre), pero ya sé que en algún momento entre el 12 y el 13 de noviembre tendré 10 minutos para leer... ¿qué? ¡Eso sí que no lo sé! Textos míos, a fuerza... pero no sé cuáles... Ya me entró el ataque de autocrítica, del tipo "si escribes puras mamadas, ¿qué otra cosa vas a leer?" y me empecé a morir de nervios en cuanto le di "send" al correo, pero ahora me friego, ¡malditos ataques de exhibicionismo! En fin, que ya veré.

26.8.08

Prologo

Mañana a las 9 am llega la mudanza. Galleta y Rufino ya se conocieron, y básicamente Rufián adora a Galleta y estar acompañado la mayor parte del día, mientras que Galleta ha preferido (con todo y sus puntos de la operación para consagrarla vestal) subirse a la repisa más alta del clóset, en donde ya le puse comida y agua, para evitarlo.

El depto ya no parece mi casa. Al parecer esas 40 cajas de cosas varias son la diferencia entre un refugio y un hogar... El domingo vino "la familia extendida" a ayudarnos a compactarlo todo y dejarlo listo para salir de aquí hacia su nuevo lugar. Descubrir eso (que ahora sí, en realidad, los amigos son la familia que uno elige, y que la familia de R me da la bienvenida de brazos abiertos) me hace sentir feliz y agradecida.

Rufino me lame la cara mientras escribimos nuestro último parte de guerra desde el que fue mi sitio (y un poco no) en el último año. Empieza a oscurecer mi última noche en Torres.

Mañana en la mañana, estrenar el departamento nuevo, con todo y su número de teléfono extraño para mí, los recibos que no estarán a nuestro nombre y nuevos modos de organizarnos. Mi biblioteca, la de R, la recámara común, los muebles, sus trastes que llevan un año y nueve meses empacados viendo la luz de nuevo, adaptarnos a esa nueva forma de vivir los dos en un sólo lugar todo el tiempo. Nuestro primer departamento juntos.

Para mí será la primera vez viviendo con alguien en pareja. Para R es retomar el ritmo después de 3 años de vivir con amigos pero sin pareja. Ya he dicho hasta el cansancio que esto es una mezcla inimaginable de emociones. Lo cierto es que la tensión de los últimos días está empezando a dar paso a una seguridad, una tranquilidad y un entusiasmo bastante interesantes; es cerrar un libro y abrir otro.

De pronto, los últimos 6 meses, llenos de tensión y exceso de trabajo por mi parte, están llegando a su fin. Ahora espero tener tiempo para recorrer el barrio, para conocer el mercado y probar el restaurante libanés que quedará a media cuadra de la casa; tiempo para acomodar mi biblioteca de tal manera que se sienta permanente y no de paso; tiempo de aprender cómo soy yo en este nuevo momento de la vida.

Éste es el prólogo. El capítulo 1 está a punto de empezar a escribirse.

18.8.08

AaAaAaAaAaHhH!!!

Ya encontramos casa. El martes o miércoles firmamos contrato. Estaremos en céntrica zona bien comunicada, en un departamento con mucha luz, que próximamente tendrá su propia estación de metrobús a la mano. Eso indica que probablemente regrese a mis clases de baile de salón, porque bastará treparme en una estación y bajarme en otra (al fin "ya tendré tiempo" jajajajaja).

Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.

Deséenos suerte, préndanle veladoras a Santa Prisca en nuestro honor y etcétera... ya nos lanzamos de cabeza al abismo.

2.8.08

Trascendencias

Ya. Está hecho. Dos grandes pasos en sólo una semana: renunciar a la docencia, y concretar el asunto de la vida en común con R. Vamos por partes:

Adoro dar clases. Quienes han ido leyendo este botadero de triques, saben lo emo que me pongo cuando me pasan cosas con los alumnos, lo alborotada que estoy cada que tenemos semana de simuladores, etcétera. Sin embargo... de unos meses para acá se me han juntado muchas cosas en el trabajo externo (la Agencia Fantasma, con la que parece que sí ha funcionado el trabajar bien y de buenas; los chavos del libro, con los que ya vamos por la edición 2008 y otro proyecto que se está cocinando) y por supuesto, la maestría que insisto en estudiar (aunque heme aquí, en vez de dormir o terminar la tarea estoy bloggeando).

Total, que se empezaron a juntar las cosas, las horas sin sueño, los pequeños grandes fastidios y unos muy poco convenientes cambios en las políticas de negociación de faltas y suplencias... Total, que llegamos a un punto en el que ya no puedo cumplir con la escuela como quisiéramos todos. Ni modo. Me dolió hasta el alma, pro después de meterme en una cuasi crisis nerviosa durante el último proyecto, me di cuenta de que necesito un breik para dedicarme al trabajo lucrativo, a poner en marcha los proyectitos con los zetavés (los el libro) y para avanzar con la maestría (y con la todopoderosa tesis que vino del infierno, sigo en la necia). Si todo sale bien, en cuanto termine la maestría me las arreglaré para regresar a la mala vida. Por ahora, no hay de piña... La gran ventaja es que el reporte que presenté este lunes para La Agencia Fantasma dejó al cliente muy contento: es la mejor prueba de que estoy madurando como moderador. Para todo hay tiempos, me repito todo el día...

Y de lo otro... Pues tendría que contar cómo ha sido la historia con R. para dejar todo clarísimo, pero basta con decir que ya lo teníamos muy platicado. En teoría, no nos aventaríamos todavía (o eso decíamos hace 6 meses). De pronto, hace 3, me di cuenta de que esto de que mi vida esté en perpetua bipartición entre "mi casa" y "la casa de R" estaba afectando también mi ánimo, mi casa (que de por sí tiene aspecto de bombardeo nuclear) y mis relaciones con mis gatos (ah, pues). Puestos en eso y considerando que mi contrato está a punto de vencer... pues le propuse que lo adelantáramos.

Hemos estado buscando depto con bastante parsimonia, hasta que esta semana nos entró el acelere: mitad porque los zetavés nos platicaron de un lugar muy cerquita de su casa, mitad porque mi contrato se vence en un mes exacto. El sábado pasado vimos lo que parecía ser el departamento ideal... el lunes dimos el anticipo... y ahora resulta que todo se está complicando y que el dueño nomás no da color, así que parece que tendré que olvidarme de mi estudio con puertas desplegables y del nicho para poner un florero feo... Sin contar la espectacular entrada estilo "Museo de historia natural", donde Jo, So y Niñagato ya se hacían posando cada vez que fueran de visita.

Además, hoy por la mañana le tuvimos que añadir la bonita presión de que el amigo con el que R. estaba viviendo le acaba de pedir que desaloje su ala de la casa a la brevedad... a más tardar el 30 de septiembre. Y no con buenos modos. Conclusión: R está hoy refugiado en mi botadero imposible, porque no quiere ni ver el lugar en donde ha vivido año y medio. Galleta y Rufino tendrán que ser operados la próxima semana, para poderlos presentar durante el posoperatorio... y probablemente acabemos amontonados aquí mientras hallamos algo; es más, si alguien sabe de un depto de menos de 7,000 en zona céntrica (Portales, Narvarte, Del Valle, Roma, Condesa, San Miguel Chapultepé) ¡avísenme! Lo agradeceremos bastante...

Así las cosas. Esta es la semana de los grandes pasos...

PD: ¡¡Mañana tengo una fiesta de disfraces!! Es con amigos de R, y el disfraz es ri-gu-ro-so (si no vas disfrazado de a devis, no entras). Eso quiere decir que R irá de El Santo, y yo... ¡y yo les postearé las fotos después, para que sea sorpresa! Lo que sí, me quedó rete bonito todo el disfraz...

30.7.08

¡Aaaaah!


Yo tenía el mío... hace un año hicieron esta promoción también... lo amaba con locura... y hace un par de semanas, en plena confusión mental (que ya últimamente se estaba volviendo mi estado habitual) lo olvidé en un salón de clases. Por supuesto, desapareció.

Me hace feliz saber que voy a reponerlo :D En algún momento entre clases, asesorías, pelearme con un par de bancos (le acabo de perder el amor a Ixe, carajo) y más asesorías, me lanzaré (espero que ya de regreso en GB, y si no, pues en metro) a la Gandhi de MAQ para recuperar lo que siempre fue mío, como dice el dicho (claro, merecía el hermoso paraguas... por eso regresó).

Créanme: después del paraguas transparente que tuve de niña, es el más bonito que he tenido (y eso que mi portátil de bolsillo salido de Bershka es una monada). Si pueden, regálense libros y consigan el "paraguas Gandhi". Como decía la Ballena Cantante "me hace mucha ilusión"...

Ya luego que todo se confirme (a más tardar el viernes) hablamos sobre decisiones trascendentes y esas cosas. Por ahorita, parece que las cosas empiezan a cuadrarse de un modo o de otro, pero ya veremos.

25.7.08

Otro de esos resumenes generales

Total, que no me he podido poner de acuerdo con nadie para nada, nomás porque el trabajo me rebasa... Lo bueno es que ya pensé cómo solucionarlo, luego les platico, ya con más calma y tiempo y en un momento realmente oportuno.

Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.

Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).

Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.

La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...

Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...

La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?

18.3.08

Shiva

Es uno de mis principios básicos —reinterpretado del hinduismo—: hay que terminar con las cosas para reconstruirlas cíclicamente. Eso es lo que hace que el universo se mantenga en marcha, lo que evita que todos seamos grises y aburridos y siempre iguales (¡y que hueva! ¿no?). Después de el mesecito de desestabilización que supusieron una serie de cosas (amenaza de patearnos el trasero en la maestría, regresar a chambear con la Agencia del Mal, roomie en crisis, R con una neura insoportable, mi casa cayéndose a pedazos, etcétera, etcétera) ahorita, en las vacaciones, estoy aprovechando la segunda parte de este ciclo: descanso en serio, tiempo para organizar mi casa, mi necesidad de disciplina desde dentro, Xim en un plan mucho más compañera y menos huésped, R... bueno, él es él y en mí no está cambiarlo, sólo conocer sus ciclos.

Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...

Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.

and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!

10.3.08

Hacerse cargo.

Hay pocas certezas en la vida. Una de ellas es que nos vamos a morir; otra es que todo está destinado a cambiar. Mi último par de semanas se ha ido en comprender (y ayudar a alguien más a comprender) esto.

De pronto, para variar, me miro en el espejo y descubro que la persona que está ahí, enfrente de mí, vestida con mi ropa, usando esos anteojos de pasta rojos, que tiene 20 kilos de más que no le sientan para nada, que vive en un departamento minúsculo que está tendiendo demasiado al caos... pues no es otra más que yo.

También Xim, mi hermana y roomate, se está enfrentando a cambios fuertes. En su caso no es la madurez, sino la maduración: la muerte de su mentor, con todas las preguntas que eso conlleva: ¿creo en la vida después de la muerte? ¿Qué es la fe? ¿Cómo le hago para seguir viva cuando la gente se puede morir? Lo mismo nos ha pasado a todos, creo. Así que esta semana ha sido de mucho llorar para las dos, ella por su tristeza —Luke Skywalker superando la desaparición de Obi Wan— y yo porque siento su dolor y para ayudarla o al menos acompañarla hurgo mucho en mis propios dolores... No es fácil crecer. Lo bueno es que sabemos que nos tenemos la una a la otra (o al menos eso creemos).

¿Cómo le hacemos para tener fe en algo? La única respuesta que encontré fue que la fe es un esfuerzo de la voluntad, igualito que el amor. Nos gusta creer, lo necesitamos. Sé que ella tiene fe, y que no la perderá pero tendrá que cambiarla, aprender a vivir con sus ausencias, etcétera.

Yo, cortesía de ambos asuntos, estoy enfrenándome a la entrada de lleno a la vida adulta. Ay, sí, horror, ese momento lleno de decisiones trascendentes, como empezar a organizar mi vida diaria; como hacerme cargo —por fin— de mi departamento; como asumir de una buena y estúpida vez por todas que este lugar en el que estoy no es un "mientras" sino un "ahora". Llevo 6 meses haciendo de cuenta que al término de mi contrato mi vida podría cambiar y tendría que salir de aquí por una razón en específico... Pero eso se ve lejos, y sinceramente tampoco tengo antojo de mudarme. Así pues, tengo que estar hasta los codos en este lugar: mi lugar. Creo que este fin de semana por fin lo sentí así.

Además, mis padres por fin decidieron desmontar lo que fue mi habitación, y montar ahí una oficina para mi señorpadre.net; aunque yo fui la primera que insistió en ello, hoy que me enfrenté con esa realidad —de pronto ya no era más mi espacio, sino una peculiar mezcolanza de mi exhabitación y la oficina de mi padre— debo admitir que sentí que ahora sí, el viaje hacia la vida adulta no tiene vuelta de hoja. Hace como un año les devolví las llaves de la casa, y ahora ya no hay una "recámara de Coppelia" en la cual refugiarme (recuerdo cuando terminamos El Volador y yo, que me reporté enferma y me quedé allá a que "mi mamá me mime" en vez de irme a mi casa y luego a trabajar). Buen cierre de mi tercera década en este planeta...

Hay otras zonas de mi vida en las que parece que habrá cambios. No lo sé. Como ya dije, hay pocas certezas en la vida: lo demás es fe y hay que saber cómo asumirla... No sé si estoy triste, o sólo en espera. Lo que sí sé es que las horas se hacen días, pero el único modo de enfrentarlas es tomándolas como vienen y luchando por organizar mi vida. ¿Cómo es que he perdido el control sobre de mí durante tanto tiempo? ¿Dónde dejé mi famosa fuerza de voluntad? ¿A qué renuncié? ¿Cuándo?

Prometo que las preguntas las contestaré sobre la marcha. Por el momento, el reto es fuerte: estructurar mis días y mis noches. Saber que mi vida es mía. Que mis decisiones y mis espacios son míos. Que soy fuerte. Que soy libre. Que me tengo a mí. Que también tengo a ese selecto grupo de personas (¿pessoas? ¿gente?) en quienes he depositado mi fe y me han correspondido poniendo algo de su fe en mí. Que puedo hacerme cargo. Mantener a raya mis neurosis y mi ansiedad, durante los próximos 5 minutos cada vez. Que pase lo que pase, la vida sigue. Tomarme un día a la vez. Seguir intentando alcanzar esa meta (tal vez ridícula , pero no me importa ahora) de ser feliz aquí y ahora. Regresar a terapia en el corto plazo, ahora sí, tomándomela en serio, y ahora sí con un(a) terapeuta que no hable de futbol...

Suena como si fuera mucho, pero ya dije: un día a la vez.

P.D. Medusa me envió un contrato de cesión de derechos para publicar uno de mis artículos en un libro de recopilación de semblanzas. Me ofreció una moneda de plata. Pensé: "Si Judas vendió a Jesús por 30, 1 por 'Alicia' no está mal". Dije que sí. Ya les platicaré.

5.11.07

Gente que se roba ideas...

Pues efectivamente, mi abogado me mandó por un tubo. Siendo así, va el chisme completo:

Me dio por googlear a uno de mis odios pertinaces. Para mayores señas, a mi exjefa Medusa, la directora y dueña de "prestigiada revista de cultura light". Quería saber si mi lista seguía siendo una de las primeras coincidencias de su nombre. Bueno, pues resultó ser la segunda... la primera era un artículo que publicó en la revista de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación (amai) hace como un año... (y que pueden leer aquí)

El artículo en sí no sería problema, si no fuera porque toda la primera parte se "basa" (es un decir, en realidad es un resumen del estilo que mis alumnos sacarían de un libro que no han leído) en un artículo que yo escribí para la revista Algarabía —que ella dirige—, 4 números antes de empezar a trabajar para ella. O sea, que alegremente decidió que el material que yo había enviado como colaboraración voluntaria y no pagada para su revista, se había transformado en material de su propiedad por el que se puede atribuir créditos y no citar a la fuente original...

Hasta donde yo me quedé, el derecho de publicación que ellos tenían era:
1. para el artículo completo
2. con la redacción que yo aprobé
3. dentro de la revista Algarabía
4. publicado con mi nombre

Ahora resulta que no sólo me tuve que tragar el hecho de tener que publicar bajo pseudónimos mientras formé parte del staff, para "que no parezca que toda la revista la escribimos las mismas personas" (y entonces mis felicitaciones se las quedaban Beatriz Williams de la Torre, María Magdalena Buenrostro Hernández —que ni se apellidaba Buenrostro, pero a la dueña no le gustaban los apellidos normalitos—, Ariadna del Paso y otros...) sino que, según me dice mi abogado de cabecera, tengo que resignarme a que la doctora en lingüística que decía que yo era una facha y poca cosa ahora agarre mis materiales, les quite pedazos y se los acredite.

Según el Lic, las leyes de derecho de autor en México son una mugre, y el proceso legal sería laaaaargo y costoso. Que puede tardar hasta 10 años, y mientras tanto ella puede hacer mil truquitos para evitar el pago. Así pues, que debería de sentarme y ver como Doña Medusa se apaña las ideas de otros (no creo que mi caso sea el único, carajo).

Pues... como lo único que tengo en mis manos es este blog, escribo mi testimonial:

No envíen colaboraciones a la revista Algarabía, o háganlos firmar un papelito en donde quede BIEN claro qué con los derechos de su texto.

Da mucho coraje que se atribuyan el trabajo de uno...

31.8.07

La vida en Torres

(post diferido por horas...)



Pues aquí estoy: sentada en mi sala nueva, en el departamento nuevo. Podría intentar que esto subiera en tiempo real usando la nueva línea telefónica, pero ya no tengo internet de dial-up (y el infínitum todavía no jala, porque tarda tres o cuatro días después de instalar la línea). Y tengo luz, un mueble nuevito en la cocina, con alacena, y al rato (en unas tres horas or such) vendrán a instalar la estufa y mover el fregadero de lugar, para dejarla habitable (es una cocina, como ya bien saben, pequeñita).

Ya estamos a todo vapor. Se siente rarísimo esto de tener una casa nueva, con una sala nueva, y empezar a calcular dónde voy a meter mis cosas y las de mi roomate, y si cabrán o no todas aquellas que pretendíamos tener... Pero por lo pronto, ya cuento con los servicios básicos. Cuando haya contrato prometo dejar de colgarme de la luz de la azotea, y en cuanto tenga estufa conectada, pediré que abran el gas (y luego le voy a decir a la Niña-Gato que si me ayuda a prender el boiler, sin albur, jeje).

Ayer invité a R y a la Niña-Gato, precisamente, a traer el mueble para la cocina y a cenar pizza (y tomar cervezas). Quería inaugurar el departamento de manera extraoficial, antes de la luz, el gas y los muebles, con ellos. Quería ser capaz de recordar ese momento en el que nos alumbramos con veladoras, y comimos “pizza de torta”, y nos tiramos en el piso del departamento vacío y todavía se veía espacio libre.

Esperen a mediados/finales de septiembre (está bien, principios de octubre) para el open house. Les va a encantar.


Por cierto, Jacinto ahí la lleva. Mientras mejor está de salud, peor se pone de humor... Espero que la mudanza lo ayude, en vez de alterarlo: su última salida estresante de la semana ya no será al veterinario, sino a su nueva casa. Ojalá que le gusten los sillones, aunque ahorita que no tiene garritas no creo que importe demasiado... me basta con que se haga bola en ellos y ya. Además, ¡son perfectos para mantener el color aun cuando estén cubiertos de pelo de gato!


Empieza la nueva aventura. ¡Qué emoción!


PD: EL plomero se acaba de ir, después de dejarme la cocina instalada de una manera coherente. Eso quiere decir que ya hay luz, ya hay gas, hay agua, la cocina funciona, y la mudanza llega a LS a las 9 de la mañana del domingo: es oficial, ¡ya vivo en Torres!

20.8.07

En la ruta

Pues ya. Resulta que mi tía siempre sí se echó para atrás, pero el cambio de roommate me sentó magníficamente: ahora, quien vivirá en La Gatera 4 días a la semana será mi hermanita menor (bueno, mi prima) Xim. Con eso de que la universidad le queda hasta el otro extremo de la ciudad, resulta que mudarse conmigo es extraordinaria idea...

Es una emoción rara: no sólo estoy empezando por primera vez de cero (más o menos de cero, siendo sinceros) sino que ahora me toca medio encaminar a mi marciana favorita para esto de la vida independiente. La verdad, está chido. La comunidad local la espera con los brazos abiertos, a ella la asusta pero la emociona el cambio, yo presiento que tendremos algunos roces pero que también servirá maravillosamente para que mi hermana la pequeña se acomode como ma soeur (eso es lo que es).

Además, la emoción de buscar muebles nuevos, escoger mi sala, a lo mejor renovar libreros (al menos uno) y acomodar la cocina (que es funcional, no diminuta). Reacomodar los gastos también forma parte de las tareas por realizar.

Ahora estamos en eso. Todavía no tengo luz allá, pero no urge que me salga de acá, así que da lo mismo. El teléfono ya está en camino, y al rato iré a poner la chapa de seguridad. El domingo espero tener todo listo para que el camión de la mudanza y sus alegres cargadores hagan lo propio.

Me quedaré a dormir aquí hasta que haya luz en mi nueva ubicación... pero aquí ya no es mi casa. Claro que allá todavía tampoco... así que estoy como la India María, a mitad de todo, inclusive de la redacción de un documento enorme (y en vez de eso bloggeo, jaja)

15.8.07

El nuevo depto...

Ah, pánico, caos y desolación. Será que no me emocionan los compromisos a largo plazo, pero esto de la rentada se está volviendo aterrorizante. Cuando recibí las llaves y llevé a mis progenitores (y fiadores) al lugar, mi madre casi se desmaya con el tamaño de la cocina (chiquitita). Mi hermano, filosóficamente, dijo "ay, para lo mucho que cocinas". MI papá guardó respetuoso silencio (creo que no se lo agradeceré lo suficiente).

Mi tía, por su parte y así de botepronto, odio el departamento y definió la renta como "error" (corregible a un año). Yo ya me pregunto si me dará la renta a tiempo, y si no me la da qué voy a hacer, y cómo haré para pagar renta y gastos corrientes (como por ejemplo el gas, que me cobrarán cada 21 días en lugar de tener que comprar un tanque de 30 litros cada tres meses, jiji).

Si tienen una neurosis caracterizada por sus delirios de anticipación, no hagan estas cosas.

Ya le tomaré fotos al depto con luz de día, para que vean el lugar desde su génesis y se den cuenta de que ahora las fiestas no ocurrirán en la cocina (no hay lugar) y que el baño ya es un baño normal y no un departamento dentro del departamento.

Me emociona... sí. No es jauja (todavía) pero será mi casa por el próximo año. Ya veremos que pasa al transcurrir el plazo, si me convenzo y convenzo a los demás, o si empiezo a agarrarle el gusto a lo de hacerla de gitano (conozco casos, una chava que cada que su contrato se terminaba cambiaba de zona de residencia, y decía que le emocionaba horrores hacerlo). Sé que mi estilo de vida cambiará, pero sí confío en que será para bien.



¿Así será casarse? ¿Como que al principio diga "si me aviento" y luego, ya después de firmar, me empiecen a temblar las patitas? Chaaaaaaaaaaaaaaa... Nunca lo creí de mí, jijiji.



Empecé a escribir nefasteadísima, y ahorita ya me serené a la luz de la luna y creo (conste que sólo lo creo, no es una certeza) que a la larga todo saldrá bien. Ni siquiera sé qué pasará en mi vida en el próximo año, y habrá que averiguarlo sobre la marcha. Un día, una caja, un departamento a la vez. Y dos gatos.

Nomás para avisar...

que ya me autorizaron el arrendamiento. En 12 horas voy a estar firmando mi primer contrato de arrendamiento.



¡Sopas!