Somos lo que hacemos. Algo así estuve leyendo últimamente en alguno de los múltiples textos que he hurgado en la semana. Me hace sentido, tal vez porque soy más concreta que abstracta (y sin embargo tengo mi ladito abstracto, por eso escribo). Me gusta esa impresión de que nuestras actividades nos definen y nos delimitan. También me hace sentir ganas de preguntarle a medio mundo (incluyéndome a mí): ¿Qué me dice esto que haces de quién eres? ¿Qué haces con esto que estás haciendo?
El existencialismo siempre me encantó. Ahora estoy queriendo volverlo a ver con buenos ojos, pensando justo en este concepto de la identidad que se va construyendo a través de la actividad, de lo que hace tu día a día.
¿Qué dice de mí lo que hago?
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15.6.11
31.8.09
Feliz día, señor blog...
Por fin, después de 6 años de tener blogs en los que escribo a veces sí y a veces no, logré recordar que hay un día al año dedicado a ellos. Me parece mucho más adecuado en este año, cuando el "mundo blog" está mutando, está reabsorbiéndose y dejando ir usuarios rumbo a FB, rumbo a Twitter o de regreso a sus cabezas y libretas...
Este altar se ha transformado en una actividad esporádica, pero que disfruto enormemente. Creo, inclusive, que lo disfruto más que a bitter: en aquél la fascinación era tener lectores por primera vez y ver qué reacciones causaban mis letras. Recuerdo la temblorina de manos que producía juntar 10 comentarios, uf. Aquí el asunto es mucho más personal; estamos en confianza, de pantuflas y con un gato en el regazo, diríase. Ya no importa la cantidad, sino la fe de quienes vuelven a pesar de todo.
He ido abrazando y soltando diferentes experimentos de escritura. Por ejemplo, hace unas semanas me cuestionaba la existencia de "Más de cien motivos", y llegué a pensar en borrarme de ahí. Ese ya no es mi blog, lo que está ahí escrito ya no son mis letras (supongo que las de nadie entre todos los que alguna ve colaboraron y luego fueron abandonando el proyecto así, en silencio). Lo dejé por un principio simple: respeto a los repositorios. Sigue siendo un espacio con comentarios cada dos semanas en sus posts más populares (no entiendo por qué); si a alguien le hace sentido, adelante. Creo, igual, que en algún momento terminaré por dejarlo ir.
Lo mismo ha pasado con los blogs que leía. Hace dos semanas me cayó el veinte de que muchos de los blogs que seguía y estaban en "mis favoritos" han dejado de actualizar. Con algunos la circunstancia ya está al límite, de otros todavía tengo vagas esperanzas. En vez de abandonar, decidí que necesitaba encontrar nuevas lecturas: me he dado cuenta de que los géneros propicios al medio me gustan mucho (la crónica, el relato corto, la columna de opinión) y sí, resulta necesario darles vueltas al menos cada tercer día.
Siento —se nota— un cambio en la relación con los blogs. No sólo en la mía, en la de todo mundo. Creo que dejaron de ser el juguete de moda, o el experimento práctico. Un poco lo que decía Casciari, que desaparecen los bloggers y quedan los escritores. Y a veces también desaparecen los escritores, que regresan a su escritura privada y sin escándalos. Valoro mucho a quienes se quedan, a quienes descubro, a quienes ya no puedo leer pero que alguna vez decidieron compartir sus letras. A los que las compartieron y luego las dejaron como papalotes enredados en las ramas del árbol.
Van, pues, en honor de quienes se han quedado o han aparecido de nuevo, las recomendaciones-felicitaciones del Día Blog:
1. Stella errans: Diana es, creo, de los poquísimos amigos virtuales que conservo del blog anterior. Es una mujer extraordinaria, que además cuenta con la virtud de escribir y traducir poesía como se debe. Su blog es una muestra de lo que es y de los ases que tiene bajo la manga. No sólo disfruto su blog, la quiero.
2. Imaginemos, imaginemos: me da pena admitir que recién hace unos días di con el blog de Raquel. Digamos que cuando Alguien dijo "hágase el blog", ella llegó y empezó a escribir(se). Lleva, pues, mucho rato escribiendo, y haciendolo cada vez más y mejor. Tenía mucho tiempo que no disfrutaba tanto una lectura en línea, considerando, también, esa lectura como extensión de la persona. Ha sido un gusto dar con ella.
3. Capri, c'est fini: este fue mi primer blog de "aventura absoluta". No llegué ni por recomendación, ni por amigos en común... Llegué saltando de blog en blog, y me quedé. Admito que lo leo en bloques (dejo de leer un rato, espero a que se junten 5 o 6 posts y ya después me los aviento todos de corrido), pero eso se debe, sobre todo, a lo variados que son y a que disfruto saltar de uno a otro. Una isla para encallar sin remordimiento.
4. Skene: que sí, es como el papel de celofán: de colores pero transparente, envuelve las cosas pero deja verlas. Me encantan sus fotos, pero también sus posts, su gato, la forma en la que asume la aventura en la que ha transformado su vida... Me acuerdo de ella mejor que del conciertito en el que la conocí :)
5. Nice Fucking Graphics: mi debilidad por el diseño es evidente, y la que tengo por los datos y cosas curiosas también. En este sitio se reúnen las dos cosas con bastante gracia, y además de llenarme el ojo han contribuido a mi formación extramuros. Estimulante de múltiples maneras.
Bueno, también felicito a mis demás amigos con blog, a los que lo han dejado morir, a los que no están seguros de si van a seguir escribiendo, a los que sólo leen, a los que comentan y a los que no. Feliz Día Blog, blog...
Este altar se ha transformado en una actividad esporádica, pero que disfruto enormemente. Creo, inclusive, que lo disfruto más que a bitter: en aquél la fascinación era tener lectores por primera vez y ver qué reacciones causaban mis letras. Recuerdo la temblorina de manos que producía juntar 10 comentarios, uf. Aquí el asunto es mucho más personal; estamos en confianza, de pantuflas y con un gato en el regazo, diríase. Ya no importa la cantidad, sino la fe de quienes vuelven a pesar de todo.
He ido abrazando y soltando diferentes experimentos de escritura. Por ejemplo, hace unas semanas me cuestionaba la existencia de "Más de cien motivos", y llegué a pensar en borrarme de ahí. Ese ya no es mi blog, lo que está ahí escrito ya no son mis letras (supongo que las de nadie entre todos los que alguna ve colaboraron y luego fueron abandonando el proyecto así, en silencio). Lo dejé por un principio simple: respeto a los repositorios. Sigue siendo un espacio con comentarios cada dos semanas en sus posts más populares (no entiendo por qué); si a alguien le hace sentido, adelante. Creo, igual, que en algún momento terminaré por dejarlo ir.
Lo mismo ha pasado con los blogs que leía. Hace dos semanas me cayó el veinte de que muchos de los blogs que seguía y estaban en "mis favoritos" han dejado de actualizar. Con algunos la circunstancia ya está al límite, de otros todavía tengo vagas esperanzas. En vez de abandonar, decidí que necesitaba encontrar nuevas lecturas: me he dado cuenta de que los géneros propicios al medio me gustan mucho (la crónica, el relato corto, la columna de opinión) y sí, resulta necesario darles vueltas al menos cada tercer día.
Siento —se nota— un cambio en la relación con los blogs. No sólo en la mía, en la de todo mundo. Creo que dejaron de ser el juguete de moda, o el experimento práctico. Un poco lo que decía Casciari, que desaparecen los bloggers y quedan los escritores. Y a veces también desaparecen los escritores, que regresan a su escritura privada y sin escándalos. Valoro mucho a quienes se quedan, a quienes descubro, a quienes ya no puedo leer pero que alguna vez decidieron compartir sus letras. A los que las compartieron y luego las dejaron como papalotes enredados en las ramas del árbol.
Van, pues, en honor de quienes se han quedado o han aparecido de nuevo, las recomendaciones-felicitaciones del Día Blog:
1. Stella errans: Diana es, creo, de los poquísimos amigos virtuales que conservo del blog anterior. Es una mujer extraordinaria, que además cuenta con la virtud de escribir y traducir poesía como se debe. Su blog es una muestra de lo que es y de los ases que tiene bajo la manga. No sólo disfruto su blog, la quiero.
2. Imaginemos, imaginemos: me da pena admitir que recién hace unos días di con el blog de Raquel. Digamos que cuando Alguien dijo "hágase el blog", ella llegó y empezó a escribir(se). Lleva, pues, mucho rato escribiendo, y haciendolo cada vez más y mejor. Tenía mucho tiempo que no disfrutaba tanto una lectura en línea, considerando, también, esa lectura como extensión de la persona. Ha sido un gusto dar con ella.
3. Capri, c'est fini: este fue mi primer blog de "aventura absoluta". No llegué ni por recomendación, ni por amigos en común... Llegué saltando de blog en blog, y me quedé. Admito que lo leo en bloques (dejo de leer un rato, espero a que se junten 5 o 6 posts y ya después me los aviento todos de corrido), pero eso se debe, sobre todo, a lo variados que son y a que disfruto saltar de uno a otro. Una isla para encallar sin remordimiento.
4. Skene: que sí, es como el papel de celofán: de colores pero transparente, envuelve las cosas pero deja verlas. Me encantan sus fotos, pero también sus posts, su gato, la forma en la que asume la aventura en la que ha transformado su vida... Me acuerdo de ella mejor que del conciertito en el que la conocí :)
5. Nice Fucking Graphics: mi debilidad por el diseño es evidente, y la que tengo por los datos y cosas curiosas también. En este sitio se reúnen las dos cosas con bastante gracia, y además de llenarme el ojo han contribuido a mi formación extramuros. Estimulante de múltiples maneras.
Bueno, también felicito a mis demás amigos con blog, a los que lo han dejado morir, a los que no están seguros de si van a seguir escribiendo, a los que sólo leen, a los que comentan y a los que no. Feliz Día Blog, blog...
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18.2.09
De El libro salvaje

A veces he llegado a creer que uno lee para encontrarse a sí mismo. El problema verdadero viene cuando, al leer, te descubres leyendo algo que es tu historia y no es tu historia.
Como empieza el libro: "Voy a contar lo que ocurrió cuando yo tenía 13 años. Es algo que no he podido olvidar, como si la historia me tuviera tomado del cuello". En mi caso, después del fantástico intro, lo que tendría que decirse es que yo estaba a mitad de la secundaria, que las amigas que tenía no eran tales y que mi sueño recurrente implicaba seguir dormida y no despertar nunca. Y luego la biblioteca de mis abuelos me descubrió a mí, y las larguísimas tardes de encierro se transformaron en tardes de lectura. Ya no importaba si no había historias en mi vida real, porque siempre las había entre las páginas que se escondían entre las estanterías. Me volví un ratón de biblioteca, que no emergió de ella hasta que, "como un pollo ilustrado y recién nacido", estuve lista para volver a vivir en la realidad (aunque siempre, desde entonces, me acompañan los libros).
La persona que estuvo más implicada en acercarme a esos libreros fue mi abuela, que me pedía que le buscara cosas en el diccionario como si lo necesitara, con los lentes puestos sobre la nariz y sostenidos por una cadenita dorada que le rodeaba el cuello, con la pluma bien dispuesta entre los dedos azules y nudosos de la mano derecha y el libro de autodefinidos en la izquierda, con su cobija tejida sobre las piernas, rodeada de esos tomos que soltaban un polvo que brillaba cada que los tomaba y que tenían un olor particularísimo, al cual empieza a parecerse —ahora apenas— el olor de mi despacho.
Después de que mi abuela se fue (cuando yo acababa de cumplir 14), su espacio se transformó en el mío. Nadie más subía las escaleras por la tarde, porque nadie —ni siquiera yo— podía soportar su ausencia. Sin embargo, seguía creyendo que la encontraría al jalar un libro, y así me aventuré a trepar por las estanterías, a hojear la biblioteca joven Salvat, a leer cuentos rusos, a husmear entre revistas viejas. Sigo creyendo que mi abuela vive entre las páginas de todos los libros que leo y que leeré a lo largo de la vida.
No sé en qué estaba pensando Juan cuando escribió este libro. Lo que sí sé es todo aquello que me trajo, lo mucho que me reí y que lloré mientras lo leía (es más, lo que puedo llorar ahora, recordando a mi numen tutelar). No sólo encontré mi pasado, fui leyendo mi presente en estas hojas, en estas letras. Dice el texto que los grandes lectores modifican lo que leen. Yo digo que sí es cierto, que los libros, como los amigos, te modifican y se modifican a lo largo de la convivencia.
Es cierto, también: comparto la superstición. Los libros buscan a sus lectores. Éste me encontró. A lo mejor también los anda buscando a ustedes. Si es así, déjense hallar. Prometo que lo van a disfrutar...
Villoro, Juan: El libro salvaje; México, FCE, 2008.
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10.2.09
Post de (y desde el) trabajo
Ya había dicho que no bloggearía en la oficina, pero más pronto cae un hablador que un cojo. La verdad, estoy bastante bloqueada (uno de esos casos en que ya sabes dónde estás y hacia dónde vas, pero no sabes cómo caminar de A a B y a C... una tontería, pues) y entonces me he dedicado a procrastinar, una de mis actividades favoritas (como ya lo saben mis queridos lectores).
En fin, que ya subí el texto sobre la niebla, ya pagué mi inscripción a la maestría (que por lo que parece este cuatrimestre sí estará chida) y ya estoy cursando el diplomado en Teoría Crítica, que el jueves pasado nos dio un pretexto para discutir sobre Marx y el funcionamiento de la economía capitalista, y este jueves versará (que verbo tan cuco) sobre Nietzche y "Así hablaba Zaratustra".
Tengo que avanzar también en la corrección de un par de tesis, la creación de textos para una página de internet y ojalá que algún día tenga tiempo para dormir un poco... Además de que las cosas con el Instituto van chidas.
¿Que no les he contado sobre el Instituto? Ah, pues es un proyecto rete bonito. Lo estamos poniendo en marcha junto con mi tío el de la fiesta de disfraces (que es un tipazo, y no sólo por las fiestas que organiza). Él fue consejero en un centro comunitario en Canadá durante 5 años... y cuando regresó le dio por querer hacer algo semejante acá; lo que siguió fue reunir a la gente más dispar y dispersa que se encontró (es un decir) y formar un comité que está trabajando incansablemente para poner en marcha un Instituto de Consejería. Por ahorita ha sido mucho trabajo de fin de semana, pero bien disfrutable. El asunto empieza por conocerse mejor uno mismo (si recordara la frase en latín, la pondría) y luego por entender mejor a los demás, ponerse en los zapatos del otro, comprenderlo y aceptarlo. Suena chido e idealista: por supuesto que ahí estamos. Ya recibirán más noticias, seguro.
Las tesis son de mi socia, Lalili, y de Gallo, que ya se quieren titula ambas dos al mismo tiempo (sólo que una de la maestría en área creativa y la otra de la licenciatura en sociales)... Me traen carrereada, pero vale la pena, los dos temas de tesis están chidos.
Y ya. Por ahora escucho mi iPod para aislarme y tratar de concentrarme, aunque creo que está funcionando mucho más por el lado "introversión creativa" que por el otro (más deseable) de "introversión analítica". Espero dar el salto hacia el análisis en algún momento antes de las 6 de la tarde (hora de terapia, ja). Me fui.
En fin, que ya subí el texto sobre la niebla, ya pagué mi inscripción a la maestría (que por lo que parece este cuatrimestre sí estará chida) y ya estoy cursando el diplomado en Teoría Crítica, que el jueves pasado nos dio un pretexto para discutir sobre Marx y el funcionamiento de la economía capitalista, y este jueves versará (que verbo tan cuco) sobre Nietzche y "Así hablaba Zaratustra".
Tengo que avanzar también en la corrección de un par de tesis, la creación de textos para una página de internet y ojalá que algún día tenga tiempo para dormir un poco... Además de que las cosas con el Instituto van chidas.
¿Que no les he contado sobre el Instituto? Ah, pues es un proyecto rete bonito. Lo estamos poniendo en marcha junto con mi tío el de la fiesta de disfraces (que es un tipazo, y no sólo por las fiestas que organiza). Él fue consejero en un centro comunitario en Canadá durante 5 años... y cuando regresó le dio por querer hacer algo semejante acá; lo que siguió fue reunir a la gente más dispar y dispersa que se encontró (es un decir) y formar un comité que está trabajando incansablemente para poner en marcha un Instituto de Consejería. Por ahorita ha sido mucho trabajo de fin de semana, pero bien disfrutable. El asunto empieza por conocerse mejor uno mismo (si recordara la frase en latín, la pondría) y luego por entender mejor a los demás, ponerse en los zapatos del otro, comprenderlo y aceptarlo. Suena chido e idealista: por supuesto que ahí estamos. Ya recibirán más noticias, seguro.
Las tesis son de mi socia, Lalili, y de Gallo, que ya se quieren titula ambas dos al mismo tiempo (sólo que una de la maestría en área creativa y la otra de la licenciatura en sociales)... Me traen carrereada, pero vale la pena, los dos temas de tesis están chidos.
Y ya. Por ahora escucho mi iPod para aislarme y tratar de concentrarme, aunque creo que está funcionando mucho más por el lado "introversión creativa" que por el otro (más deseable) de "introversión analítica". Espero dar el salto hacia el análisis en algún momento antes de las 6 de la tarde (hora de terapia, ja). Me fui.
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17.11.08
Lectura en vivo
Sobreviví a mi hazaña. La verdad es que aquello era el último refugio de los ilustres, uno de esos sitios en los que todos se conocen de tiempo atrás y van a apapacharse mutuamente. Yo llegué de newcomer, con la única consigna de leer mis chunches y divertirme harto. Creo, eso sí, que lo más divertido ocurrió en el transcurso de la semana, con R transformado en mi editor, corrector de estilo y amoroso lector. Yo que le tenía tanto miedo, me descubrí siendo más crítica que él con mis antepreproyectos de borrador en sucio para poemas (jaja) y desechando cosas que, cuando pasaban por sus ojos, recibían un "¿Por qué no me diste éste? Yo lo veo bien..."
Total, tres noches de pulir textos, buscar nuevas metáforas, encontrar una voz y el modo de hacer que unos textos acompañaran a los otros. Heroicamente, logré juntar 15 poemas. Leí como 13, de los puros nervios. Al fin y al cabo, nadie de los que estaban (estábamos) ahí íbamos en realidad a escuchar nada, sino a decirnos frente a otros.

Me divertí. Valoré un poco más mi capacidad de escribir. Además, entendí finalmente que esto no se trata de ser JE Pacheco, ee cummings o Pessoa, sino más bien de disfrutar el saborcito del lenguaje. Escuché cosas fatales y otras no tan malas, aunque definitivamente ahí ninguno de nosotros era el próximo Octavio Paz :D. Eso sí, gocé los diez minutos de "El poeta enmascarado".

No planeo repetir la hazaña... lo que sí pienso hacer es volver a escribir poesía... y empezar a alterar ese poema de Juan de Dios Peza para hacerlo sonar emo. ¿Alguien gusta?
P.D.: No se pierdan el siguiente y apasionante post, sobre cómo se gestó el anuncio del chef y las hamburguesas... Pero para eso necesito más tiempito.
Total, tres noches de pulir textos, buscar nuevas metáforas, encontrar una voz y el modo de hacer que unos textos acompañaran a los otros. Heroicamente, logré juntar 15 poemas. Leí como 13, de los puros nervios. Al fin y al cabo, nadie de los que estaban (estábamos) ahí íbamos en realidad a escuchar nada, sino a decirnos frente a otros.
Me divertí. Valoré un poco más mi capacidad de escribir. Además, entendí finalmente que esto no se trata de ser JE Pacheco, ee cummings o Pessoa, sino más bien de disfrutar el saborcito del lenguaje. Escuché cosas fatales y otras no tan malas, aunque definitivamente ahí ninguno de nosotros era el próximo Octavio Paz :D. Eso sí, gocé los diez minutos de "El poeta enmascarado".
No planeo repetir la hazaña... lo que sí pienso hacer es volver a escribir poesía... y empezar a alterar ese poema de Juan de Dios Peza para hacerlo sonar emo. ¿Alguien gusta?
P.D.: No se pierdan el siguiente y apasionante post, sobre cómo se gestó el anuncio del chef y las hamburguesas... Pero para eso necesito más tiempito.
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7.11.08
Paren el mundo, me quiero bajar...
Ah, para semana intensita. El jueves pasado mi jefa me preguntó que cómo andaba porque a lo mejor había un estudio esta semana, que le digo "bien, no hay tox, sólo tengo comprometidos el martes y el jueves en la tarde noche". Pues que me confirman el viernes que hay entrevistas el martes... y el lunes a medio día me dicen que no, que el miércoles... y cuando ya planeé el día siguiente pa' holgazanear, me llaman y me dicen que siempre sí, empezamos el martes a las 8.30 am.
De ahí en adelante todo ha sido andar en la loca. De plano el miércoles fui suficientemente hazañosa para despertarme a las 7 am, ir a aplicar entrevista con paseíto a las 9 am, recibir una llamada para decirme "que siempre no, que ahora a las 10", largarme a desayunar y buscar el periódico a un Sanborn's, regresar a hacer entrevistas con paseíto a las 10, a las 11, a las 12, a la 1, a las 2, a las 3 y a las 4... y de ahí pasar al super a comprar la arena de los gatos, y ver la máquina de coser china con la que quiero empezar un proyectito y comprarla y facturarla, y justo al llegar a la casa recibir una llamada de R diciéndome que los Zetavés necesitan nuestro apoyo para ensobretar y encartar, que nos vemos a las 8.30, de ahí a la imprenta, encarta encarta encarta encarta, ensobreta ensobreta ensobreta ensobreta cierra cierra cierra cierra cierra hasta la 1 de la mañana, y por supuesto cenar tacos.
Al día siguiente, tenía que redactar el informe de las entrevistas con paseíto, pero entre el cansancio y que tenía que ir a pagar la luz y el agua y el teléfono y que tenía ganas de leer y de ver tele y que además hay que ir a que me hojalateen la actitud y que era el día esperado desde hace un mes (en realidad desde hace años, pero ahorita les cuento), pues nada, que perdí el tiempo miserablemente y no avancé gran cosa durante el día. A las 5 de la tarde ya tenía que estar trepada en el metrobús para bajarme en... Parque Hundido, que yo ni idea tenía de que estaba cerrada (y entonces agárrate un taxi para llegar medio a tiempo a terapia) y luego otra vez a caminar para tomar el metrobús y bajarse en Altavista. Y a caminar de nuevo, por una muy buena razón: llegar a las 7.30 pm a Gandhi MAQ:


Fui algo así como la groupie más feliz del mundo escuchando a Juan hablar de futbol, de cómo está eso de escribir géneros distintos como una herramienta contra la dispersión. Además, le pedí que me firmara el libro rete consentido: De eso se trata, que tiene unos ensayos muy sabrosos sobre literatura y escritores y lecturas... Es un tipazo, o lo que es igual, me lo llevo.
Salimos de ahí nomás porque ya nos corrían, fuimos por café, chocolate y un churro relleno de dulce'eleche... y fue sentarme a las 11, emocionada y con el cerebro en otra cosa, a pelear con el reporte. Esa pelea a muerte duró hasta las 3 de la mañana, conmigo como pírrica vencedora. Y hoy, pararnos a las 7.30 porque había que estar en fckn Santa Fe a las 10 de la mañana... y estar atrapados UNA HORA en el tramo de Constituyentes que abarca el panteón de Dolores. Llegue a las 11 a mi junta... la ventaja es que hoy no era con mi jefa (que se habría estado trepando por las paredes), sino con la Consultora Historiadora que es una mujer lista, de muchos arrestos y sensata, así que empezó sin mí y luego hicimos el relevo australiano.
Salimos de Santa Fck como a las 12.30, lo que indica que llegamos a la oficina a la 1.30. De ahí a casita, a comer y luego quedarme dormida hasta hace unos 30 minutos.
¡Uff!
Ya ahorita lo que corresponde es preparar una clase sobre mi tema de tesis, para explicarle a mis compañeritos en dos horas por qué la investigación cualitativa en publicidad es la neta, cómo funciona la evaluación de estímulos visuales y cuál es el interés de tener una herramienta metodológica netamente mexicana y demás. Fancy, ¿no?
Y el post scriptum: Ya tengo hora y fecha para lo del maratón de poesía... jueves 13 de noviembre, 9.50 de la mañana. Si no les altero mucho el horario, anímense a ir a Donceles 66 a escuchar lo mala poeta que soy. Prometo que al menos trataré de ser una lectora chistosa...
De ahí en adelante todo ha sido andar en la loca. De plano el miércoles fui suficientemente hazañosa para despertarme a las 7 am, ir a aplicar entrevista con paseíto a las 9 am, recibir una llamada para decirme "que siempre no, que ahora a las 10", largarme a desayunar y buscar el periódico a un Sanborn's, regresar a hacer entrevistas con paseíto a las 10, a las 11, a las 12, a la 1, a las 2, a las 3 y a las 4... y de ahí pasar al super a comprar la arena de los gatos, y ver la máquina de coser china con la que quiero empezar un proyectito y comprarla y facturarla, y justo al llegar a la casa recibir una llamada de R diciéndome que los Zetavés necesitan nuestro apoyo para ensobretar y encartar, que nos vemos a las 8.30, de ahí a la imprenta, encarta encarta encarta encarta, ensobreta ensobreta ensobreta ensobreta cierra cierra cierra cierra cierra hasta la 1 de la mañana, y por supuesto cenar tacos.
Al día siguiente, tenía que redactar el informe de las entrevistas con paseíto, pero entre el cansancio y que tenía que ir a pagar la luz y el agua y el teléfono y que tenía ganas de leer y de ver tele y que además hay que ir a que me hojalateen la actitud y que era el día esperado desde hace un mes (en realidad desde hace años, pero ahorita les cuento), pues nada, que perdí el tiempo miserablemente y no avancé gran cosa durante el día. A las 5 de la tarde ya tenía que estar trepada en el metrobús para bajarme en... Parque Hundido, que yo ni idea tenía de que estaba cerrada (y entonces agárrate un taxi para llegar medio a tiempo a terapia) y luego otra vez a caminar para tomar el metrobús y bajarse en Altavista. Y a caminar de nuevo, por una muy buena razón: llegar a las 7.30 pm a Gandhi MAQ:
Fui algo así como la groupie más feliz del mundo escuchando a Juan hablar de futbol, de cómo está eso de escribir géneros distintos como una herramienta contra la dispersión. Además, le pedí que me firmara el libro rete consentido: De eso se trata, que tiene unos ensayos muy sabrosos sobre literatura y escritores y lecturas... Es un tipazo, o lo que es igual, me lo llevo.
Salimos de ahí nomás porque ya nos corrían, fuimos por café, chocolate y un churro relleno de dulce'eleche... y fue sentarme a las 11, emocionada y con el cerebro en otra cosa, a pelear con el reporte. Esa pelea a muerte duró hasta las 3 de la mañana, conmigo como pírrica vencedora. Y hoy, pararnos a las 7.30 porque había que estar en fckn Santa Fe a las 10 de la mañana... y estar atrapados UNA HORA en el tramo de Constituyentes que abarca el panteón de Dolores. Llegue a las 11 a mi junta... la ventaja es que hoy no era con mi jefa (que se habría estado trepando por las paredes), sino con la Consultora Historiadora que es una mujer lista, de muchos arrestos y sensata, así que empezó sin mí y luego hicimos el relevo australiano.
Salimos de Santa Fck como a las 12.30, lo que indica que llegamos a la oficina a la 1.30. De ahí a casita, a comer y luego quedarme dormida hasta hace unos 30 minutos.
¡Uff!
Ya ahorita lo que corresponde es preparar una clase sobre mi tema de tesis, para explicarle a mis compañeritos en dos horas por qué la investigación cualitativa en publicidad es la neta, cómo funciona la evaluación de estímulos visuales y cuál es el interés de tener una herramienta metodológica netamente mexicana y demás. Fancy, ¿no?
Y el post scriptum: Ya tengo hora y fecha para lo del maratón de poesía... jueves 13 de noviembre, 9.50 de la mañana. Si no les altero mucho el horario, anímense a ir a Donceles 66 a escuchar lo mala poeta que soy. Prometo que al menos trataré de ser una lectora chistosa...
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mi vida es un caos,
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22.10.08
De unas cosas y de otras.
¿En qué andábamos?
Pues sepa. Estoy segura de que después del "sanforizado" empecé un post que no estaba tan mal, pero no lo guardé y por lo tanto se perdió en lo más oscuro y recóndito de mi cabeza. Ahorita traigo un montón de cosas que platicar, pero habrá que organizarlas:
de concierto...
Pseee... yo también fui a ver a Calamaro. Desde la adolescencia y "Los Rodríguez" que estaba esperando verlo en vivo, y la verdad es que no me decepcionó. No importa si no escuché "Media Verónica" en concierto, esa energía que recorrió el Auditorio de arriba a abajo es una cosa glorioooooosa. Ver a Calamaro tambaleándose y tirar el micro y escucharlo cantar tango y volver a bailar "Sin documentos" como cuando tenía 15 (media vida...) no lo cambio por nada.
Además, tuvimos pretexto para tomar un multipospuesto café con la señorita IZ, a quien le debo un par de bibliografías (Bartleby, el escribiente de Melville, y Bartleby y compañía de Vila-Matas). La experiencia fue muy buen y habrá que repetirla en alguna ocasión, aunque sea sin Calamaro de por medio, ja.
de libros y lecturas...
El círculo de lectura va chido. Soy fan del alemán que es fan del futbol y de Villoro, y en general mi papel en el círculo consiste en hacer los comentarios que le dan risa a todo mundo. ¿Qé culpa tengo yo de ser cagada? Ahora ya hasta propuse algunos textos para la última sesión, a ver qué pasa.
En el entorno bibliográfico doméstico... he descubierto que mis libros se reproducen como conejos. En serio... Ahora que estoy intentando acomodarlos por temas (ya ni siquiera por autores, sólo por temas) lo único que he logrado son múltiples cerros de libros y 4 libreros llenos... todavía no hasta el tope, pero en vías. Ya tengo miedo de hacer inventario, aunque conseguí un programa con esas intenciones (como diría el Z-nat, "¡Qué ñoña!") y planeo hacerlo en algún momento...
de la maestría...
La mera verdad, ya nada más estoy esperando a que el tiempo haga su chamba. Entregué mi capítulo 1 de la tesis el fin de semana pasado y estoy verdaderamente orgullosa de haberlo (casi) terminado. Claro que después de terminarlo me encontré con otras bibliografías que me interesa agregar y demás, pero para iniciar es un buen esfuerzo.
En las otras materias... digamos que tengo una bien emocionante —en la que estoy haciendo estudios sobre expresión corporal y vamos a construir títeres y demás— y otras dos que ni fu ni fa. Es más, en la materia de las 7 de la mañana, el excelso profesor ha decidido "ponernos en contacto con la web 2.0" y para esos menesteres haremos algo inusitado, nunca antes visto: crearemos un blog! No'mbre, si esto de estudiar una maestría me está cambiando la vida. Ja. Como bien dice mi compañero de banca "somos unos ñoños desmotivados".
de lo demás...
Ayer, rumbo al metrobús que tomo para ir al círculo de lectura, me caí. Ah, que tonta me sentí... total, que me hice un agujero grande en la rodilla derecha, y me fastidié ligeramente la muñeca izquierda. Eso es lo que pasa cuando caminas sin voltear a ver el piso y por lo tanto no ves un leve desnivel en el pavimento... ¡Aterricé como costal! Aunque en realidad la escena debe de haber sido muy cómica, y si pienso en cómo reboté y los lentes salieron volando... jijiji... ¡auch!
y proyectos tontos.
Resulta... que en Donceles 66 convocaron a un maratón de lectura de poesía. Único requisito: sentir que lo que escribes es poesía. Pues... que me inscribo. Todavía no sé a qué hora me toque (eso se resuelve hasta que sorteen el orden, cosa que ocurrirá el 6 de noviembre), pero ya sé que en algún momento entre el 12 y el 13 de noviembre tendré 10 minutos para leer... ¿qué? ¡Eso sí que no lo sé! Textos míos, a fuerza... pero no sé cuáles... Ya me entró el ataque de autocrítica, del tipo "si escribes puras mamadas, ¿qué otra cosa vas a leer?" y me empecé a morir de nervios en cuanto le di "send" al correo, pero ahora me friego, ¡malditos ataques de exhibicionismo! En fin, que ya veré.
Pues sepa. Estoy segura de que después del "sanforizado" empecé un post que no estaba tan mal, pero no lo guardé y por lo tanto se perdió en lo más oscuro y recóndito de mi cabeza. Ahorita traigo un montón de cosas que platicar, pero habrá que organizarlas:
de concierto...
Pseee... yo también fui a ver a Calamaro. Desde la adolescencia y "Los Rodríguez" que estaba esperando verlo en vivo, y la verdad es que no me decepcionó. No importa si no escuché "Media Verónica" en concierto, esa energía que recorrió el Auditorio de arriba a abajo es una cosa glorioooooosa. Ver a Calamaro tambaleándose y tirar el micro y escucharlo cantar tango y volver a bailar "Sin documentos" como cuando tenía 15 (media vida...) no lo cambio por nada.
Además, tuvimos pretexto para tomar un multipospuesto café con la señorita IZ, a quien le debo un par de bibliografías (Bartleby, el escribiente de Melville, y Bartleby y compañía de Vila-Matas). La experiencia fue muy buen y habrá que repetirla en alguna ocasión, aunque sea sin Calamaro de por medio, ja.
de libros y lecturas...
El círculo de lectura va chido. Soy fan del alemán que es fan del futbol y de Villoro, y en general mi papel en el círculo consiste en hacer los comentarios que le dan risa a todo mundo. ¿Qé culpa tengo yo de ser cagada? Ahora ya hasta propuse algunos textos para la última sesión, a ver qué pasa.
En el entorno bibliográfico doméstico... he descubierto que mis libros se reproducen como conejos. En serio... Ahora que estoy intentando acomodarlos por temas (ya ni siquiera por autores, sólo por temas) lo único que he logrado son múltiples cerros de libros y 4 libreros llenos... todavía no hasta el tope, pero en vías. Ya tengo miedo de hacer inventario, aunque conseguí un programa con esas intenciones (como diría el Z-nat, "¡Qué ñoña!") y planeo hacerlo en algún momento...
de la maestría...
La mera verdad, ya nada más estoy esperando a que el tiempo haga su chamba. Entregué mi capítulo 1 de la tesis el fin de semana pasado y estoy verdaderamente orgullosa de haberlo (casi) terminado. Claro que después de terminarlo me encontré con otras bibliografías que me interesa agregar y demás, pero para iniciar es un buen esfuerzo.
En las otras materias... digamos que tengo una bien emocionante —en la que estoy haciendo estudios sobre expresión corporal y vamos a construir títeres y demás— y otras dos que ni fu ni fa. Es más, en la materia de las 7 de la mañana, el excelso profesor ha decidido "ponernos en contacto con la web 2.0" y para esos menesteres haremos algo inusitado, nunca antes visto: crearemos un blog! No'mbre, si esto de estudiar una maestría me está cambiando la vida. Ja. Como bien dice mi compañero de banca "somos unos ñoños desmotivados".
de lo demás...
Ayer, rumbo al metrobús que tomo para ir al círculo de lectura, me caí. Ah, que tonta me sentí... total, que me hice un agujero grande en la rodilla derecha, y me fastidié ligeramente la muñeca izquierda. Eso es lo que pasa cuando caminas sin voltear a ver el piso y por lo tanto no ves un leve desnivel en el pavimento... ¡Aterricé como costal! Aunque en realidad la escena debe de haber sido muy cómica, y si pienso en cómo reboté y los lentes salieron volando... jijiji... ¡auch!
y proyectos tontos.
Resulta... que en Donceles 66 convocaron a un maratón de lectura de poesía. Único requisito: sentir que lo que escribes es poesía. Pues... que me inscribo. Todavía no sé a qué hora me toque (eso se resuelve hasta que sorteen el orden, cosa que ocurrirá el 6 de noviembre), pero ya sé que en algún momento entre el 12 y el 13 de noviembre tendré 10 minutos para leer... ¿qué? ¡Eso sí que no lo sé! Textos míos, a fuerza... pero no sé cuáles... Ya me entró el ataque de autocrítica, del tipo "si escribes puras mamadas, ¿qué otra cosa vas a leer?" y me empecé a morir de nervios en cuanto le di "send" al correo, pero ahora me friego, ¡malditos ataques de exhibicionismo! En fin, que ya veré.
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8.10.08
Lectura redonda
Pues les cuento que me inscribí a un círculo de lectura. Ayer fue nuestra primera sesión para leer Dios es redondo, de Juan Villoro. El grupo está conformado por gente peculiar: una pareja de alemanes (marido futbolero y mujer racionalista), un R que también trabaja en cosas de educación y cultura y que no es mi marido, dos o tres psicólogas, casi exclusivamente mujeres. Mujeres leyendo de futbol.
Yo me inscribí dada mi incorregible condición de groupie de Villoro. Había leído sus columnas, y cuando R me prestó Safari accidental me volví fanática perdida. De ahí vinieron Palmeras de la brisa rápida, El testigo, El disparo de argón, Los culpables... Vamos, que no me lo he leído todo, pero sí con gran energía. Me cae bien por su manera de transformar la literatura de buena calidad en una plática sabrosa, y de hablar de temas serios y no tanto con la misma claridad de ideas.
En fin, que por fin estoy haciendo algo por aprovechar mi "tiempo libre". Ya es contaré cómo se va poniendo el asunto. Por lo pronto, para la próxima sesión tenemos que escribir una obra de literatura fantástica en tono de crónica: lo que ocurre el día que México gana el Mundial de futbol. ¿Me dará para tanto la imaginación?
Yo me inscribí dada mi incorregible condición de groupie de Villoro. Había leído sus columnas, y cuando R me prestó Safari accidental me volví fanática perdida. De ahí vinieron Palmeras de la brisa rápida, El testigo, El disparo de argón, Los culpables... Vamos, que no me lo he leído todo, pero sí con gran energía. Me cae bien por su manera de transformar la literatura de buena calidad en una plática sabrosa, y de hablar de temas serios y no tanto con la misma claridad de ideas.
En fin, que por fin estoy haciendo algo por aprovechar mi "tiempo libre". Ya es contaré cómo se va poniendo el asunto. Por lo pronto, para la próxima sesión tenemos que escribir una obra de literatura fantástica en tono de crónica: lo que ocurre el día que México gana el Mundial de futbol. ¿Me dará para tanto la imaginación?
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1.10.08
Guadalajara, primer mes, proyectos y otras azotadeces.
Fui y vine de Guadalajara, y todo bien, sólo que muy cansado: eso de que te tengan en el avión 4 horas en vez de una no se lo recomiendo a nadie... Y es que resultó que no podíamos aterrizar porque "hay un bache de 7 metros en la pista de aterrizaje" ¿¡Qué!? Nos llevaron a Vallarta, cargaron el tanque del avión y nos volvieron a regresar a Gdl sin pena ni gloria, pero hechos chilaquil, acalorados y cansados de tanto estar sentados. Uf. Ya lo demás fue lo de menos, aunque ni tiempo hubo para echar una torta ahogada, o visitar las famosas Karnes Garibaldi que tanto me gustaron la vez pasada... En fin.
R y yo nos hemos dado cuenta de que sobrevivir al primer mes juntos fue mas fácil de lo que parecía, aunque haya mucha ropa que lavar (es mi máximo descubrimiento de casada: los maridos ensucian mucha ropa, jaja). Tengo un montón de trabajo en la Agencia Fantasma, estoy preparando dos reportes que tengo que entregar esta semana (uno más interesante que el otro, pero no les voy a decir cuál es cuál). También estamos tratando de echar a andar un proyecto más, aunque el que anda mucho más en eso es R (yo nomás lo miro y lo escucho y aporto una idea de vez en cuando). Esperamos que jale, ya ven que eso de inventar cosas andamos muy buenos, pero como lo de la ejecución requiere tiempo, siempre es ahí donde nos atoramos.
La nota divertida la puso, para variar, la maestría. Resulta que ya me asignaron proyecto de primer parcial en mi materia favorita: construir un personaje en materiales textiles o con textura, y crear un pequeño cortometraje con él (again, sin usar palabras). Yo, por supuesto, fascinada con la idea: "Voy a hacer un títere" me digo; en ese momento me cae el veinte de que la ex de R, justo antes de que terminaran, decidió dejar atrás su profesión para dedicarse... ¡a titiritera! Se podrán imaginar mis carcajadas. Nadie en el salón entendía qué pedo conmigo, pero a mí me parecía comiquísimo. Total, que ya le advertí a R que en este mes, en cuanto termine con la chamba, me voy a poner a hacer títeres, así que mejor que se vaya preparando psicológicamente... Ah, qué risa.
La familia ya va bajándole al azote. Espero que en un par de meses ya pueda yo decir "ya están de pelos", pero supongo que eso de la hija arrejuntada casi por sorpresa no es nada fácil para una familia bien del extraño mundo conocido como Satelandia (ja). Hoy, por lo pronto, fuimos a cenar los dos con mi apá y con mi carnal, y todo estuvo bien, bastante divertido, de hecho. Mi hermano es un botarate muy chistoso, y hoy de plano me encantó verlo en estado de "le voy a llevar bisquets" y "ya vámonos que quedé de estar temprano en su casa". Uiuiuiuiuuuuuiiiiuuuuu...
Extraño escribir opiniones, inquietudes o temas trascendentes. Últimamente mi vida cotidiana le quita energía a ese asunto de cavilar con llamas incluidas. La gran ventaja es que ahora sí, ya tengo tiempo de leer, y lo estoy retomando con gran energía. En lo que va del mes, he empezado 4 libros en absoluto desorden:
El amor en los tiempos del cólera, que me leí completo, por fin, en Guadalajara (de eso sí me dio tiempo)
La dimensión oculta, de Edward T. Hall (que está buenísimo en el asunto de teoría del comportamiento... hasta miedito da, jeje)
Ícaro, de Sergio Pitol (es una antología, y trae textos que ya han salido en otros lados... pero igual es una joya y no estuvo nada caro)
De eso se trata, de Juan Villoro (son ensayos literarios... A Juan hay que leerlo, no hay de otra. Es como tener un amigo que no te conoce pero te platica como si te conociera. Lo amo, soy su fan y ya me inscribí al círculo de lectura de "Dios es redondo" nomás por disfrutar de otros fanáticos del fucho y/o de Villoro)
En fin. Hasta ahí mi vida. Lo demás es silencio...
R y yo nos hemos dado cuenta de que sobrevivir al primer mes juntos fue mas fácil de lo que parecía, aunque haya mucha ropa que lavar (es mi máximo descubrimiento de casada: los maridos ensucian mucha ropa, jaja). Tengo un montón de trabajo en la Agencia Fantasma, estoy preparando dos reportes que tengo que entregar esta semana (uno más interesante que el otro, pero no les voy a decir cuál es cuál). También estamos tratando de echar a andar un proyecto más, aunque el que anda mucho más en eso es R (yo nomás lo miro y lo escucho y aporto una idea de vez en cuando). Esperamos que jale, ya ven que eso de inventar cosas andamos muy buenos, pero como lo de la ejecución requiere tiempo, siempre es ahí donde nos atoramos.
La nota divertida la puso, para variar, la maestría. Resulta que ya me asignaron proyecto de primer parcial en mi materia favorita: construir un personaje en materiales textiles o con textura, y crear un pequeño cortometraje con él (again, sin usar palabras). Yo, por supuesto, fascinada con la idea: "Voy a hacer un títere" me digo; en ese momento me cae el veinte de que la ex de R, justo antes de que terminaran, decidió dejar atrás su profesión para dedicarse... ¡a titiritera! Se podrán imaginar mis carcajadas. Nadie en el salón entendía qué pedo conmigo, pero a mí me parecía comiquísimo. Total, que ya le advertí a R que en este mes, en cuanto termine con la chamba, me voy a poner a hacer títeres, así que mejor que se vaya preparando psicológicamente... Ah, qué risa.
La familia ya va bajándole al azote. Espero que en un par de meses ya pueda yo decir "ya están de pelos", pero supongo que eso de la hija arrejuntada casi por sorpresa no es nada fácil para una familia bien del extraño mundo conocido como Satelandia (ja). Hoy, por lo pronto, fuimos a cenar los dos con mi apá y con mi carnal, y todo estuvo bien, bastante divertido, de hecho. Mi hermano es un botarate muy chistoso, y hoy de plano me encantó verlo en estado de "le voy a llevar bisquets" y "ya vámonos que quedé de estar temprano en su casa". Uiuiuiuiuuuuuiiiiuuuuu...
Extraño escribir opiniones, inquietudes o temas trascendentes. Últimamente mi vida cotidiana le quita energía a ese asunto de cavilar con llamas incluidas. La gran ventaja es que ahora sí, ya tengo tiempo de leer, y lo estoy retomando con gran energía. En lo que va del mes, he empezado 4 libros en absoluto desorden:
En fin. Hasta ahí mi vida. Lo demás es silencio...
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24.6.08
¡Lleve los librooooooos!
Ya fui. Tusquets está increíble (pocos autores, muy chidos, 50 pesos each). Las editoriales más conocidas tienen un surtido bastante irregular, aunque algunas cosas interesantes (Alfaguara, para los fans, tiene a Saramago en 90 pesitos). Debolsillo tiene "la mesa del infierno" (hasta para ver los libros tienes que hacer fila: cuando terminas, ya te están cobrando los 16 que traías considerando). La UNAM tiene un montón de cosas que se antojan, pero pagar es una tortura (la fila más larga del mundo).
También hay mucha chatarra: editorial Panorama, que es un crimen de lesa humanidad; las grandes de libros de texto que más bien llevaron puras cosas que ya salieron de catálogo y con contenidos viejos, o de plano la editorial aquella que sacó sus "2a edición: 1977" de circuitos integrados... En fin, como en botica, hubo de todo.
El asunto éste de "salvemos los libros de la hoguera" movilizó un montón de gente. Ahora bien, sólo cobran en efectivo y no te dan ni factura ni nada, al fin que eran libros que se iban a destruir... Entonces ¿esos ingresos qué? Ay, lo siento, me salió el capitalista que fui entrenada para ser. Bueno, ignórenlo, al fin que yo ya me gasté como 450 en libros...
Mañana vuelvo a ir, prometo fotos...
También hay mucha chatarra: editorial Panorama, que es un crimen de lesa humanidad; las grandes de libros de texto que más bien llevaron puras cosas que ya salieron de catálogo y con contenidos viejos, o de plano la editorial aquella que sacó sus "2a edición: 1977" de circuitos integrados... En fin, como en botica, hubo de todo.
El asunto éste de "salvemos los libros de la hoguera" movilizó un montón de gente. Ahora bien, sólo cobran en efectivo y no te dan ni factura ni nada, al fin que eran libros que se iban a destruir... Entonces ¿esos ingresos qué? Ay, lo siento, me salió el capitalista que fui entrenada para ser. Bueno, ignórenlo, al fin que yo ya me gasté como 450 en libros...
Mañana vuelvo a ir, prometo fotos...
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9.5.08
Derviche
No sé si ya lo había comentado acá en el blog, pero tengo una severa fijación con el sufismo desde mi más tierna infancia. Para explicarles qué es, les podría poner el link de la wikipedia, pero qué flojerita me da... aparte, explicarlo sin tanto rollo es tarea que da para muchos posts y pues no es el caso. Si alguien quiere una introducción descafeinada y algo liberal sobre la "filosofía" detrás de este asunto, mejor vea la peli "Camino a la felicidad". Ya luego que la vean me dicen...
La nota importante es que llegué a conocer el sufismo por culpa de sus cuentos: de niña yo leía lo que se atravesara, y si tenía cara de cuento, pues con más ganas. Por ejemplo: a los 6 años ya había leído las fábulas de Esopo, las de Samaniego y por supuesto que me seguí de corrido con las de Monterroso (el grado de desajuste neuronal que eso produce lo discutiremos después). Así mero fue que se me atravesó "La inimitable sutileza del maestro Nasrudin", que está ilustrado, aparte, por el mismo cuate que dibujaba a la Pantera Rosa... Después de eso, me seguí con "El caballo mágico" y "Sabiduría de los idiotas". No siempre le entendía a los cuentos, pero después de divertirme con la historia, algunos me dejaban ideas muy interesantes para masticar.
Sobre derviches y sufís no planeo extenderme más, pero son la introducción necesaria para hablar de lo que yo quería: el miércoles pasado (mi último miércoles libre, snif snif, sob sob) fui a ver una obra de teatro a la que le traía ganas desde hace meses. Se llama igual que el post, por supuesto. Y sí, está basada en una serie de cuentos de sufíes "para incomodar a los convencionales".
Tenía mucho que no hacía una catarsis tan intensa en el teatro. Creo que desde que descubrimos aquello del "síndrome de Eponine" mientras veíamos "Los miserables" (y ni así fue tan intenso, ja). Total, que no sólo tiene una escenografía grandiosa con un piso de textura ornamentada á-la islam y focos que suben y bajan para simular lo imaginable y lo no tanto (desde un elevador hasta un palacio, pasando por el mar y un barco y...), también tiene 5 actores que hacen de todo a la vez; en especial una, Erika de la Llave, que inventa cada personaje nuevo con un cambio de entonación en la voz. Pero las historias... y el derviche...
Pues nada, que después de haber llorado como la Magdalena, y haberme asombrado, y reído, la recomiendo harto. Si a alguien le emociona la idea, le quedan dos o tres miércoles para ir a las 8 de la noche a la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (ahí atrás del Auditorio Nacional). Va a estar hasta el 28 de mayo...
P.D. (ahora sí, francamente pendeja): Durante la mañana del domingo, en el largo proceso de que R. se despierte: "Para comunicarse contigo en este estado se necesita ser medio medium... Medio-medium debe ser como un cuartum". Lo que más me gusta es que no pueda defenderse de mis chistes...
La nota importante es que llegué a conocer el sufismo por culpa de sus cuentos: de niña yo leía lo que se atravesara, y si tenía cara de cuento, pues con más ganas. Por ejemplo: a los 6 años ya había leído las fábulas de Esopo, las de Samaniego y por supuesto que me seguí de corrido con las de Monterroso (el grado de desajuste neuronal que eso produce lo discutiremos después). Así mero fue que se me atravesó "La inimitable sutileza del maestro Nasrudin", que está ilustrado, aparte, por el mismo cuate que dibujaba a la Pantera Rosa... Después de eso, me seguí con "El caballo mágico" y "Sabiduría de los idiotas". No siempre le entendía a los cuentos, pero después de divertirme con la historia, algunos me dejaban ideas muy interesantes para masticar.
Sobre derviches y sufís no planeo extenderme más, pero son la introducción necesaria para hablar de lo que yo quería: el miércoles pasado (mi último miércoles libre, snif snif, sob sob) fui a ver una obra de teatro a la que le traía ganas desde hace meses. Se llama igual que el post, por supuesto. Y sí, está basada en una serie de cuentos de sufíes "para incomodar a los convencionales".
Tenía mucho que no hacía una catarsis tan intensa en el teatro. Creo que desde que descubrimos aquello del "síndrome de Eponine" mientras veíamos "Los miserables" (y ni así fue tan intenso, ja). Total, que no sólo tiene una escenografía grandiosa con un piso de textura ornamentada á-la islam y focos que suben y bajan para simular lo imaginable y lo no tanto (desde un elevador hasta un palacio, pasando por el mar y un barco y...), también tiene 5 actores que hacen de todo a la vez; en especial una, Erika de la Llave, que inventa cada personaje nuevo con un cambio de entonación en la voz. Pero las historias... y el derviche...
Pues nada, que después de haber llorado como la Magdalena, y haberme asombrado, y reído, la recomiendo harto. Si a alguien le emociona la idea, le quedan dos o tres miércoles para ir a las 8 de la noche a la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (ahí atrás del Auditorio Nacional). Va a estar hasta el 28 de mayo...
P.D. (ahora sí, francamente pendeja): Durante la mañana del domingo, en el largo proceso de que R. se despierte: "Para comunicarse contigo en este estado se necesita ser medio medium... Medio-medium debe ser como un cuartum". Lo que más me gusta es que no pueda defenderse de mis chistes...
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23.4.08
Semana de campañas
hoy (23 de abril) es día mundial del libro. ¿Ya felicitaste a los tuyos? ¿Estás leyendo alguno?
Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:
1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.
2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.
3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.
4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.
5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10
6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.
7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.
8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.
9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)
En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.
Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.
Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:
1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.
2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.
3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.
4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.
5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10
6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.
7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.
8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.
9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)
En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.
Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.
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29.11.07
De Sergio Pitol
En El arte de la fuga:
«Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.»
Coincido en muchos de los puntos del maestro de R (si quieren conocer la trayectoria intelectual de alguien, averigüen la de su maestro, ja. El mío está siendo R). Prometo, como obsequio de cumpleaños, hacer mi propia lista de sumas.
Y ustedes, queridos no-lectores, ¿cuál dirían que es la suma que les da forma?
«Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.»
Coincido en muchos de los puntos del maestro de R (si quieren conocer la trayectoria intelectual de alguien, averigüen la de su maestro, ja. El mío está siendo R). Prometo, como obsequio de cumpleaños, hacer mi propia lista de sumas.
Y ustedes, queridos no-lectores, ¿cuál dirían que es la suma que les da forma?
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21.8.07
¡Pos' posmo, pues!
Por cierto, estoy leyendo un libro que me encantó: Globalización cultural y posmodernidad, de José Joaquín Brünner (Colección Breviarios, FCE, México). No saben la emoción que me produce esa sensación de decodificar la realidad en la que vivo (emoción que, según el autor, es terriblemente posmoderna).
Hagan de cuenta que conforme lo leo, descubro que lo que más odio y lo que más amo de vivir en la época en la que vivo tiene que ver con la posmodernidad. Yo había detestado la etiquetita esa de "posmo", en todo lo sangrón intelectualoide que me resultaba. Pues valió madre, ahora resulta que, como creatura de mi época (a child of my time), he descubierto que no me queda de otra que ser "Totalmente posmo". Vamos, que ya lo soy, pero ahora admitiré que sí, no tengo de otra.
Por cierto, según me escurrió de las neuronas mientras leía, en ninguna otra época de la historia humana pudiese haber existido un fenómeno como los blogs: entre que todos estamos conectados, que creemos que somos importantes (y vivimos viéndonos el ombligo) y que el acceso a los medios para hacernos públicos se han incrementado, ¿cuándo si no ahora?
Leí posturas optimistas y pesimistas al respecto de la influencia de la posmodernidad en la cultura. Yo no creo en la visión optimista, pero el pesimismo es muy poco simpático, jajaja. Digamos que me quedo con el punto de vista de la intermitencia... A veces la cachamos y a veces no.
Ah. Si alguien lee estas líneas y decide que el libro es bueno, o si ya lo leyó y nunca encontró con quien platicar, utilice ese medio tan posmo que es el mail... y escríbame...
Hagan de cuenta que conforme lo leo, descubro que lo que más odio y lo que más amo de vivir en la época en la que vivo tiene que ver con la posmodernidad. Yo había detestado la etiquetita esa de "posmo", en todo lo sangrón intelectualoide que me resultaba. Pues valió madre, ahora resulta que, como creatura de mi época (a child of my time), he descubierto que no me queda de otra que ser "Totalmente posmo". Vamos, que ya lo soy, pero ahora admitiré que sí, no tengo de otra.
Por cierto, según me escurrió de las neuronas mientras leía, en ninguna otra época de la historia humana pudiese haber existido un fenómeno como los blogs: entre que todos estamos conectados, que creemos que somos importantes (y vivimos viéndonos el ombligo) y que el acceso a los medios para hacernos públicos se han incrementado, ¿cuándo si no ahora?
Leí posturas optimistas y pesimistas al respecto de la influencia de la posmodernidad en la cultura. Yo no creo en la visión optimista, pero el pesimismo es muy poco simpático, jajaja. Digamos que me quedo con el punto de vista de la intermitencia... A veces la cachamos y a veces no.
Ah. Si alguien lee estas líneas y decide que el libro es bueno, o si ya lo leyó y nunca encontró con quien platicar, utilice ese medio tan posmo que es el mail... y escríbame...
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6.7.07
De la caza
Ay. He de admitir —por molesto que me resulte y por mucho que me haya burlado della mater mea por su adicción al BB— que sí, yo fui fan de Caza de letras. Ahí me tenían, diario, leyendo los ejercicios planteados. A veces me daba por querer iniciarlos, pero estoy bien consciente de que un taller no es sólo para que hagas el ejercicio de escribir, sino también para ayudarte a mejorar mediante los comentarios rigurosos y etcétera. Condenada a escribir en soledad, preferí preparar mis clases (ja). Además, ya había renunciado a la escritura si no era como exorcismo y catarsis (o sea, pura basurita, como este blog).
Pues en suma, que fue entretenido ser público de un taller literario, sobre todo por el microcosmos que representa: hubo aspirantes a escritores de todos los tipos, colores y sabores, desde el estrictamente quejumbroso hasta la edulcorada y sobrecargada de lugares comunes; desde el irreverente disciplinado hasta la que tiene complejo de poeta maldito y sólo va al taller a demostrar su superioridad. El mundillo literario con todos sus personajes e intrigas, pues.
Cómodamente instalada en mi papel de lector, sólo lector, me dediqué a echarles ojo. Tardé semanas en seleccionar a alguien que me gustara tanto como para opinar en su blog, y he de decir que más bien me ganó el hígado (igual que siempre) y terminé haciendo mi primer comentario en un texto espeluznante, de una autora aún peor. Por supuesto, fue recibido a punta de mentadas, porque "quién soy yo para fijarme en esas cosas" (pequeños detalles como texto incoherente o ilegible, errores ortográficos y de sintaxis, etcétera). Admito culpablemente que respiré cuando la sacaron.
Pero decía que tardé en seleccionar a mi gallo; básicamente tiene que ver con el hecho de que esperaba ver el efecto que el taller tenía en el estilo y la prosa de los participantes. Fue entretenido darme cuenta de que ya había tomado una decisión al momento de terminar la lectura de un texto y sentir el "clic" en el cerebro que me produce un buen libro.
Había rumores que prefiguraban como ganador a alguien de la UNAM, radicado en el DF, seguramente estudiante de Letras. De hecho, muchos de los eliminados en el trayecto comentaban sobre esa posibilidad con una certeza absoluta; supongo que es más fácil lidiar con el rechazo cuando supones que no había forma alguna de que el proceso te favoreciera (si todo está arreglado, ¿para qué seguirme esforzando?).
Mi favorita era mujer, escribía raro pero bonito, tenía historias que avanzaban, universos dislocados. No sabía más de ella, ni me hacía falta. Al principio ni la notaba... pero poco después de la segunda expulsión era notoriamente distinta. ¿En qué? No puedo explicarlo. Es sólo la sensación de que las cosas, efectivamente, embonan. Ya no era un "texto de taller", era más bien un cuento, o más bien una sugerencia de ello, o... el asunto es que estaba mucho más cerca de algo terminado, publicable, un texto que ya maduró. Además, la mujer en cuestión agradecía los aplausos tanto como las críticas. A veces las atendía, a veces no: fue muy fiel a sus conceptos, a su propio estilo (ah, porque después de leerla me di cuenta de que tenía una voz propia). "Pase lo que pase, ya ganaste una lectora" creo que le escribí alguna vez.
Con la buena noticia de que en lo único que le atinaron los teóricos de la conspiración fue, al parecer, en la carrera. El recién anunciado ganador de Caza de letras es más bien ganadora, y era mi gallo... y justo hoy, que por fin dieron los nombres de todos los participantes, me entero con todavía más gusto que es veracruzana, y de la UV (alma mater de mi marido y de P, mi amiga la ensayista, y de muchos de los cuates con los que convivo a últimas fechas). O sea que sí, feliz por detectar a la escritora, y más feliz por saber que hay mucho material en una universidad (y una facultad) a la que le he cobrado afecto últimamente.
Y bueno, tal vez sí me de por escribir de nuevo. Tal vez no. Por lo pronto, dicen que el siguiente caza, que empieza en agosto, es de novela corta. No, ps' como recién estrenada lectora de novelas, me apunto a ser público de nuevo, a ver si está igual de entretenido... ¿Participar como escritora? Nel, gracias. No me da para tanto todavía; si no escribo ni cuentos, menos novela corta...
Pues en suma, que fue entretenido ser público de un taller literario, sobre todo por el microcosmos que representa: hubo aspirantes a escritores de todos los tipos, colores y sabores, desde el estrictamente quejumbroso hasta la edulcorada y sobrecargada de lugares comunes; desde el irreverente disciplinado hasta la que tiene complejo de poeta maldito y sólo va al taller a demostrar su superioridad. El mundillo literario con todos sus personajes e intrigas, pues.
Cómodamente instalada en mi papel de lector, sólo lector, me dediqué a echarles ojo. Tardé semanas en seleccionar a alguien que me gustara tanto como para opinar en su blog, y he de decir que más bien me ganó el hígado (igual que siempre) y terminé haciendo mi primer comentario en un texto espeluznante, de una autora aún peor. Por supuesto, fue recibido a punta de mentadas, porque "quién soy yo para fijarme en esas cosas" (pequeños detalles como texto incoherente o ilegible, errores ortográficos y de sintaxis, etcétera). Admito culpablemente que respiré cuando la sacaron.
Pero decía que tardé en seleccionar a mi gallo; básicamente tiene que ver con el hecho de que esperaba ver el efecto que el taller tenía en el estilo y la prosa de los participantes. Fue entretenido darme cuenta de que ya había tomado una decisión al momento de terminar la lectura de un texto y sentir el "clic" en el cerebro que me produce un buen libro.
Había rumores que prefiguraban como ganador a alguien de la UNAM, radicado en el DF, seguramente estudiante de Letras. De hecho, muchos de los eliminados en el trayecto comentaban sobre esa posibilidad con una certeza absoluta; supongo que es más fácil lidiar con el rechazo cuando supones que no había forma alguna de que el proceso te favoreciera (si todo está arreglado, ¿para qué seguirme esforzando?).
Mi favorita era mujer, escribía raro pero bonito, tenía historias que avanzaban, universos dislocados. No sabía más de ella, ni me hacía falta. Al principio ni la notaba... pero poco después de la segunda expulsión era notoriamente distinta. ¿En qué? No puedo explicarlo. Es sólo la sensación de que las cosas, efectivamente, embonan. Ya no era un "texto de taller", era más bien un cuento, o más bien una sugerencia de ello, o... el asunto es que estaba mucho más cerca de algo terminado, publicable, un texto que ya maduró. Además, la mujer en cuestión agradecía los aplausos tanto como las críticas. A veces las atendía, a veces no: fue muy fiel a sus conceptos, a su propio estilo (ah, porque después de leerla me di cuenta de que tenía una voz propia). "Pase lo que pase, ya ganaste una lectora" creo que le escribí alguna vez.
Con la buena noticia de que en lo único que le atinaron los teóricos de la conspiración fue, al parecer, en la carrera. El recién anunciado ganador de Caza de letras es más bien ganadora, y era mi gallo... y justo hoy, que por fin dieron los nombres de todos los participantes, me entero con todavía más gusto que es veracruzana, y de la UV (alma mater de mi marido y de P, mi amiga la ensayista, y de muchos de los cuates con los que convivo a últimas fechas). O sea que sí, feliz por detectar a la escritora, y más feliz por saber que hay mucho material en una universidad (y una facultad) a la que le he cobrado afecto últimamente.
Y bueno, tal vez sí me de por escribir de nuevo. Tal vez no. Por lo pronto, dicen que el siguiente caza, que empieza en agosto, es de novela corta. No, ps' como recién estrenada lectora de novelas, me apunto a ser público de nuevo, a ver si está igual de entretenido... ¿Participar como escritora? Nel, gracias. No me da para tanto todavía; si no escribo ni cuentos, menos novela corta...
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soy una groupie de
26.10.06
Lecturas.
Leyendo. Para variar, más bien releo. Estoy en uno de esos momentos en los que quiero pedirle a un libro que me hable y me cuente lo que yo ya sé. La primera vez que leí éste, me asombró lo mucho que decía de mí, de mi relación con alguien. Supliqué por un final diferente al del libro. Trabajé por él. Ahora lo releo y descubro que la diferencia está, pero no en el personaje que yo hubiese querido.
Me aterra ver las coincidencias.
Me aterra pensar en ese exacto final, en ver cómo algo que fue tan imponente, tan deslumbrante, de pronto se vuelve nada. Que eso que parecía ser un eje se transforma sólo en un punto lejano, algo que fue y ya no será. Algo tan grande que se autodestuye porque no puede sostenerse por sí mismo.
La diferencia es que yo he dejado de esperar y de desear y de creer en el epicentro. Al menos en ése. Igual me enoja y me entristece, todo en uno.
hoy ya se cumplió un año sin. Merde
Me aterra ver las coincidencias.
Me aterra pensar en ese exacto final, en ver cómo algo que fue tan imponente, tan deslumbrante, de pronto se vuelve nada. Que eso que parecía ser un eje se transforma sólo en un punto lejano, algo que fue y ya no será. Algo tan grande que se autodestuye porque no puede sostenerse por sí mismo.
La diferencia es que yo he dejado de esperar y de desear y de creer en el epicentro. Al menos en ése. Igual me enoja y me entristece, todo en uno.
hoy ya se cumplió un año sin. Merde
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