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14.1.13

De tu ausencia

Estás, y de repente ya no. Y entonces toca aprender a vivir con la certeza de que no te voy a ver ni en sueños. Así es: desde que ocurrió la pesadilla, los sueños se esfumaron. Paso noches en negros absolutos. Duermo bien, es cierto, pero lo hago con el sueño de las piedras. Perros, gatos, amigos, marido. Todo me acompaña, pero está ese espacio. Mind the gap. Y con que cara si ni soy tu hermana, ni tu exnovia, ni tu mejor amiga, ni te conocía de hace años. Poco más de 450 días me bastaron para darte por supuesto en mi vida, para que te transformaras un poco en una razón más para ver el mundo con buenos ojos. Para creer que tenía el derecho de quererte como se quiere a los que son tú mismo, aquellos que te completan y te complementan.


Me estoy ahogando un poco. Quiero ayudar a todo mundo a cargar con sus ausencias, pero hay horas y días en los que inevitablemente me dueles. No sólo me dueles en mí; me dueles en tu mejor amigo, que no duerme por miedo a tener pesadillas iterativas; me dueles en la novia que dejaste aquí y que no entiende por qué en un mes creyó ser tan feliz y luego perdió todo un proyecto de vida. Me oigo diciéndote que fueras responsable con los planes que hacías con ella... No me refería a esto, no a este hueco que trato de llenar con lecturas y películas y meditación y un nuevo perro viejo y trabajo.

No me puedo sentar todavía en el sillón de casa de mi amiga. Coloco la cabeza en el respaldo y nos recuerdo recargados uno en el otro, mientras te digo que la vida me debía un hermano (además del que tengo) y me pagó contigo. Y luego, menos de dos meses después, corte a negros. Y me trago las lágrimas que no dejo que nadie vea. Porque mi marido, tu mejor amigo, me necesita entera y mi tristeza se lo come vivo; porque los amigos no alcanzan para sostenerme, porque no logro concentrarme en el trabajo pero finjo que sí para seguir teniendo un motivo para escapar de casa. Porque me muero de ganas de volver a ser feliz aunque no estés, pero cada que lo soy te extraño tanto... 



26.2.10

Espacio-tiempo

Me lo había advertido mi asesor de tesis: cuando empieces a trabajar vas a dejar de escribir. Y sí, maldita sea. Aunque las letras están ahí flotando en mi cabeza todo el tiempo, la verdad es que no logro hacerme espacios para escribir. Tengo un personaje que me ronda la cabeza, varios poemas, este blog estacionado... Nada. El cansancio es más fuerte que yo. Bueno, el cansancio y Olga, que me esta haciendo descubrir que ser mamá de un cachorrito es muy absorbente (todavía no tanto como de un bebé, pero sí más que ser mamá de dos gatos).

O encuentro tiempo para mis letras o voy a terminar por perderme a mí. Eso creo...

13.10.09

Viaje disolvente

Hacía años que no viajaba tanto en un mes. Estoy redescubriendo cómo afecta eso mi sentido de la pertenencia y la permanencia, cómo modifica y moviliza cosas en mí que a veces no tengo idea de qué son.

Estoy por primera vez en años a Monterrey. Admito que extraño en cierta medida esa ciudad que tan bien llegué a conocer después de terminar atrapada en ella en más de una ocasión. Extrañaba el clima estrafalario que es calurosísimo y después lluvioso y a los 15 minutos helado y luego lluvioso de nuevo...

Esta ciudad fue el hábitat de bitterberri más que ningún otro lugar. Fue en una salita de computadoras del hotel más socorrido por mí en ese entonces que bitter se hizo conocida, empezó a interactuar con el mundo y que adquirió un rostro y una personalidad. Monterrey pudo haberse transformado en mi ciudad si las cosas con la Agencia del Mal no hubieran ido de mal a peor a terrible progresivamente.

Recuerdo que cuando inauguraron las nuevas oficinas aquí, yo había venido a una presentación de resultados y, sin deberla ni temerla, me tuve que quedar un día más, sin una muda de ropa, en el hotel pederísimo en el que se hospedaba el director general. Recuerdo la semana aquella en que se cayeron las sesiones porque llovió y tuve que esperar 3 días más, con ropa de otoño chilango en pleno invierno regio.
También recuerdo la sensación triunfal de la primera presentación de resultados, y nuestro festejo con museo y cabrito. La mejor comida de ese año en el Pangea. Hacerme de una rutina que incluía nadar, hacer caminadora y después salir a caminar al centro. Aprender a moverme en metro y llegar así hasta el Parque Fundidora. Recorrer la Macroplaza, el museo de historia mexicana, el marco. Las citas de trabajo que duraban todo un día. La oficina en la que nadie esperaba mi regreso.

Ahora estoy en un hotel que probablemente no existía la última vez que vine; trabajé en una salas que con toda certeza tampoco existían cuando trabajé aquí. "Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos". Me asombra tanto mi soledad de aquel entonces, esa libertad infinita que me daba tener un único lazo afectivo no tan fuerte con el mundo. Esa época de mi vida en la que todo sonaba posible. Mi último episodio depresivo menor (al menos suficientemente fuerte como para acabar en terapia por primera vez).

No tener conciencia de mi soledad me daba alas. Ahora esa misma soledad me produce miedo, nostalgia, compasión. Esa extraña que no tenía ni un gato, que vivía sola en la ciudad, sin otra liga emocional que dos amigos cercanos que sin embargo tenían una vida con su propio ritmo (finalmente acabaría por separarlos). Quisiera pasar una semana en Monterrey, como entonces, pero al mismo tiempo me aterra pasar tanto tiempo lejos de R, de los gatos, de T y de N y de Pixel y de P y de E y de tantas otras iniciales que se le han añadido a mi vida en los últimos tiempos...

Viajar me libera, pero me disuelve tambien un poco, como si fuese azúcar que se dipersa al entrar en contacto con el agua. Esa persona que sólo existe en los aeropuertos y que no soy exactamente yo me espera dentro de la maleta, me recuerda que tuve un galán aeronáutico, y ahora que soy más bien terrestre escucho el tren pasar frente a mi habitación de hotel.

Son otros tiempos, definitivamente. Otros tiempos, otras personas, otras causas y efectos, otro azar el que me trae de nuevo aquí —y a la vez no—. Sigo siendo yo, mi maleta, un boleto de avión de ida y vuelta, una reservación de hotel, la cama enorme que no me dice nada, nadie a quien tocar durante un par de días. Regresar a mi vida habitual se siente un poco más como resurrección y menos como éxodo. Tal vez es que viajar activa mis genes deambulantes: Sara, Zoraida, esa mujer que camina en mi sangre desde siempre jamás y no se para por nada ni por nadie (ni por mí).

10.2.09

Post de (y desde el) trabajo

Ya había dicho que no bloggearía en la oficina, pero más pronto cae un hablador que un cojo. La verdad, estoy bastante bloqueada (uno de esos casos en que ya sabes dónde estás y hacia dónde vas, pero no sabes cómo caminar de A a B y a C... una tontería, pues) y entonces me he dedicado a procrastinar, una de mis actividades favoritas (como ya lo saben mis queridos lectores).

En fin, que ya subí el texto sobre la niebla, ya pagué mi inscripción a la maestría (que por lo que parece este cuatrimestre sí estará chida) y ya estoy cursando el diplomado en Teoría Crítica, que el jueves pasado nos dio un pretexto para discutir sobre Marx y el funcionamiento de la economía capitalista, y este jueves versará (que verbo tan cuco) sobre Nietzche y "Así hablaba Zaratustra".

Tengo que avanzar también en la corrección de un par de tesis, la creación de textos para una página de internet y ojalá que algún día tenga tiempo para dormir un poco... Además de que las cosas con el Instituto van chidas.

¿Que no les he contado sobre el Instituto? Ah, pues es un proyecto rete bonito. Lo estamos poniendo en marcha junto con mi tío el de la fiesta de disfraces (que es un tipazo, y no sólo por las fiestas que organiza). Él fue consejero en un centro comunitario en Canadá durante 5 años... y cuando regresó le dio por querer hacer algo semejante acá; lo que siguió fue reunir a la gente más dispar y dispersa que se encontró (es un decir) y formar un comité que está trabajando incansablemente para poner en marcha un Instituto de Consejería. Por ahorita ha sido mucho trabajo de fin de semana, pero bien disfrutable. El asunto empieza por conocerse mejor uno mismo (si recordara la frase en latín, la pondría) y luego por entender mejor a los demás, ponerse en los zapatos del otro, comprenderlo y aceptarlo. Suena chido e idealista: por supuesto que ahí estamos. Ya recibirán más noticias, seguro.

Las tesis son de mi socia, Lalili, y de Gallo, que ya se quieren titula ambas dos al mismo tiempo (sólo que una de la maestría en área creativa y la otra de la licenciatura en sociales)... Me traen carrereada, pero vale la pena, los dos temas de tesis están chidos.

Y ya. Por ahora escucho mi iPod para aislarme y tratar de concentrarme, aunque creo que está funcionando mucho más por el lado "introversión creativa" que por el otro (más deseable) de "introversión analítica". Espero dar el salto hacia el análisis en algún momento antes de las 6 de la tarde (hora de terapia, ja). Me fui.

19.12.08

Disculpen la tardanza...

... pero fuimos invadidos por los suecos. Olvídense de Abba, de Volvo y de todas las referencias pacíficas y seguras que conocían: no hay cosa más difícil de controlar que una sueca neurótica fuera de sí. Bueno, tan fuera de sí como puede estarlo una sueca neurótica (que en realidad es mucho pero poco... pero ahorita les platico).

Sí, estoy hablando de trabajo. Ahorita ya tengo 19 días en la nueva agencia, y la mera verdad es que no me puedo quejar todavía. Mi jefe me cae rete bien, mis compañeros de trabajo son muy distintos entre sí pero no hay un solo pendejo en la oficina (¿se imaginan una oficina sin pendejos?) y aunque hay un chorro de trabajo, la mera verdad es que creo que este ritmo y poder intercambiar ideas con gente ya me hacía falta.

Por lo pronto, los personajes centrales son Chato, quien a partir de enero se transformará en el junior a mi cargo; Maro, una compañera que me conoce mejor de lo que yo la conozco a ella a base de pura referencia cruzada (aunque eso ya se los había platicado, creo); M&M, una socióloga peculiar y encantadora con quien tengo el cumpleaños en secuencia; Belle, quien estuvo *así* de cerquita de ser mi junior pero siempre no; Cid, que, como su nombre lo indica, es un campeador... Ya iré platicando sobre de ellos y las historias locales con más detenimiento... Aunque me voy a saltar la historia de la comida de mi área y los desfiguros que ella implica...

El caso es que no he parado. Hemos tenido estudios día tras día tras día tras... bueno, ya entendieron. Esta semana hubo dos. El primero de ellos fue el que involucró a una suequita que nos habló a Chato y a mí diario durante las dos semanas previas al proyecto. Llegó 6 horas antes de su estudio a tener una reunión, acompañada por Björn el vikingo (sueco prototípico: 2 metros, rubio casi albino, ojos azul transparente, sonrisa suave). Ella se veía morena, delgadita, alta, de enormes ojos inocentes, linda sonrisita de esas huidizas... y un bigotazo que logró desenamorar a toda la oficina. Sí, Anni-Frid resultó ser una mujercita mona, pero terrorífica.

Es que no saben el nivel de control que puede ejercer un par de suecos. No gritan, no se enfurecen, pero presionan "amablemente" hasta que te hacen ceder o terminan con tu cordura. Así viví 3 días, entre ellos mi cumpleaños (en el que no comí y salí de trabajar a las 10.30 de la noche). Terminé agotada física y mentalmente, con tres días de maldormir y malcomer a cuestas. Eso sí, vienen de regreso en enero... y reforzados. Ya prometimos no volver a mencionarlos hasta un par de semanas antes (o sea, de aquí a inicio de año).

Lo bueno es que esta semana terminó bien, con un estudio muy padre (digamos que entrevisté a gente que me subió el ánimo y me dejó con la impresión de que se puede ser hermosa siempre y cuando uno lo quiera) y que descubrí que, por perra que sea la circunstancia, si el conflicto me sobrepasa mi jefe estará ahí para obligarnos a resolverlo, ¡ja!

El cumpleaños
Estuvo, sinceramente, de poca madre. No me refiero al mero día (ya les conté que los suecos me tenían prisionera), sino a la fiestita. Mucho borracho contento. Gente que tenía mucho rato de no ver (como mi primo, mi excuñada a la que quiero harto, excompañeritos profesores, y la súper sorpresa de los prófugos europeos que regresaron sin avisar) . Tres o cuatro regalitos que me pusieron rete contenta. En general, creo que todo mundo se divirtió mucho, que es de lo que se trataba la cuestión. Además, Lord Vader pagó sus culpas a palos y, aunque cuando la gente oye "piñata" dice "¡qué teto!" lo cierto es que nadie se negó a ganar dulces, cigarros o condones, ¡ja!

En general, mucho mejor que mis primeros XV.

P.D.: Hoy nos tocó ver al naco del chef Oropeza estacionarse en una esquina prohibida en la Condesa, tan campante él. De esos idiotas que creen que porque traen un Mercedes Benz rojo y salen en la tele, la grúa no les va a hacer nada. Bueno, ojalá que sí se lo hayan cargado. Si no por ser de los nacos que se estacionan en esquina y no dejan subir a las banquetas ni a pie ni en silla de ruedas, si al menos por ser pésimo chef, ver jitomates como si no supera que hacer con ellos, y usar una chamarra de piel pitera que intenta ser rockera...

7.11.08

Paren el mundo, me quiero bajar...

Ah, para semana intensita. El jueves pasado mi jefa me preguntó que cómo andaba porque a lo mejor había un estudio esta semana, que le digo "bien, no hay tox, sólo tengo comprometidos el martes y el jueves en la tarde noche". Pues que me confirman el viernes que hay entrevistas el martes... y el lunes a medio día me dicen que no, que el miércoles... y cuando ya planeé el día siguiente pa' holgazanear, me llaman y me dicen que siempre sí, empezamos el martes a las 8.30 am.

De ahí en adelante todo ha sido andar en la loca. De plano el miércoles fui suficientemente hazañosa para despertarme a las 7 am, ir a aplicar entrevista con paseíto a las 9 am, recibir una llamada para decirme "que siempre no, que ahora a las 10", largarme a desayunar y buscar el periódico a un Sanborn's, regresar a hacer entrevistas con paseíto a las 10, a las 11, a las 12, a la 1, a las 2, a las 3 y a las 4... y de ahí pasar al super a comprar la arena de los gatos, y ver la máquina de coser china con la que quiero empezar un proyectito y comprarla y facturarla, y justo al llegar a la casa recibir una llamada de R diciéndome que los Zetavés necesitan nuestro apoyo para ensobretar y encartar, que nos vemos a las 8.30, de ahí a la imprenta, encarta encarta encarta encarta, ensobreta ensobreta ensobreta ensobreta cierra cierra cierra cierra cierra hasta la 1 de la mañana, y por supuesto cenar tacos.

Al día siguiente, tenía que redactar el informe de las entrevistas con paseíto, pero entre el cansancio y que tenía que ir a pagar la luz y el agua y el teléfono y que tenía ganas de leer y de ver tele y que además hay que ir a que me hojalateen la actitud y que era el día esperado desde hace un mes (en realidad desde hace años, pero ahorita les cuento), pues nada, que perdí el tiempo miserablemente y no avancé gran cosa durante el día. A las 5 de la tarde ya tenía que estar trepada en el metrobús para bajarme en... Parque Hundido, que yo ni idea tenía de que estaba cerrada (y entonces agárrate un taxi para llegar medio a tiempo a terapia) y luego otra vez a caminar para tomar el metrobús y bajarse en Altavista. Y a caminar de nuevo, por una muy buena razón: llegar a las 7.30 pm a Gandhi MAQ:




Fui algo así como la groupie más feliz del mundo escuchando a Juan hablar de futbol, de cómo está eso de escribir géneros distintos como una herramienta contra la dispersión. Además, le pedí que me firmara el libro rete consentido: De eso se trata, que tiene unos ensayos muy sabrosos sobre literatura y escritores y lecturas... Es un tipazo, o lo que es igual, me lo llevo.

Salimos de ahí nomás porque ya nos corrían, fuimos por café, chocolate y un churro relleno de dulce'eleche... y fue sentarme a las 11, emocionada y con el cerebro en otra cosa, a pelear con el reporte. Esa pelea a muerte duró hasta las 3 de la mañana, conmigo como pírrica vencedora. Y hoy, pararnos a las 7.30 porque había que estar en fckn Santa Fe a las 10 de la mañana... y estar atrapados UNA HORA en el tramo de Constituyentes que abarca el panteón de Dolores. Llegue a las 11 a mi junta... la ventaja es que hoy no era con mi jefa (que se habría estado trepando por las paredes), sino con la Consultora Historiadora que es una mujer lista, de muchos arrestos y sensata, así que empezó sin mí y luego hicimos el relevo australiano.

Salimos de Santa Fck como a las 12.30, lo que indica que llegamos a la oficina a la 1.30. De ahí a casita, a comer y luego quedarme dormida hasta hace unos 30 minutos.

¡Uff!

Ya ahorita lo que corresponde es preparar una clase sobre mi tema de tesis, para explicarle a mis compañeritos en dos horas por qué la investigación cualitativa en publicidad es la neta, cómo funciona la evaluación de estímulos visuales y cuál es el interés de tener una herramienta metodológica netamente mexicana y demás. Fancy, ¿no?

Y el post scriptum: Ya tengo hora y fecha para lo del maratón de poesía... jueves 13 de noviembre, 9.50 de la mañana. Si no les altero mucho el horario, anímense a ir a Donceles 66 a escuchar lo mala poeta que soy. Prometo que al menos trataré de ser una lectora chistosa...

22.9.08

Me voy de viaje...

... les encargo el changarro (y al chaparro, ja). No le abran a nadie. Si pasa algo digno de mención en Guardalajarra, les aviso, aunque dudo que con el horario maravilloso tengamos algo que contar que no sea estrictamente laboral...

Además, estoy preparando mi tarea de la maestría: una exposición, sin palabras, sobre mi concepto de belleza. ¿Dónde dejé mis pinturas de payaso?

Ah... y avanzar con la tesis... ¡Qué mello!

18.9.08

Todo cambia

Siento como si tuviera meses sin actualizar. La verdad es que no hace ni un mes, pero han pasado muchas cosas en el intermedio... como ya les conté, R. y yo estamos en la aventura de vivir juntos y no sacarnos los ojos en el intento; los gatos andan más o menos en lo mismo y la mudanza, definitivamente, ha podido más que nuestros esfuerzos (ja). Bueno, en ese sentido R. va mejor que yo: ya se construyó un librerito de pared a pared, ya lo retacamos de libros, ya hizo razzia de aquellos que podían conseguir un nuevo hogar... Yo todavía tengo mi despacho vuelto bodega, lleno de cajas y bolsas de triques que más bien hay que procurar dejar cerradas y enviarlas directo a algún otro lado. Miedo.

Además, seamos realistas: mis familiares no están muy contentos con mi decisión, así que ha sido cosa de mediar un poco, alejarse otro poco, agarrar el genstein (genial invento de aquellos ayeres, el descubrimiento del "gen judío" que nos debería de valer el Nobel, jajajaja) y por lo tanto ahogarme en mis culpas y decir "debería..." y luego recordarme que "debería" ni madres... Que ya habíamos hablado de ese "los quiero mucho, pero mi vida es mi vida" y que eso es cierto, que yo soy yo. Diría mi terapeuta (ya sueno como mi exjefa, ja) "Tu eres tu propio anhelo, el de nadie más". Y pues sí.

La verdad es que la cosa va bien en el asunto nueva casa, nueva pareja y 2 gatos. La maestría vuelve a empezar el próximo sábado, así que ya se me acabaron los fines de semana de dormir. He prometido que estos dos últimos cuatrimestres tengo que llegar a clase de 7 de la mañana, así que tendré que hacer milagros para despertarme. De todos modos, si me organizo adecuadamente, seguro que podré con todo (ese es mi leit-motif eterno, jeje).

El trabajo en marcha, aunque me deben todo el dinero del mundo en la Agencia Fantasma. El próximo martes vuelvo a salir de viaje por trabajo por primera vez en algo así como 2 años (el último fue éste). Aunque será sólo una noche fuera, de entrada por salida, me emociona la idea. Ya veremos si no me envían sin pagarme y sin viáticos, que eso sí sería terrible... ¡Ya, por piedad! ¡Alguien avísele al doctor que la gente no puede vivir diamorrr!

Y ya. Al menos en lo privado.

Del lado público (que desde que este blog inició ha sido dejado sistemáticamente afuera, porque ese es el sentido de este espacio). No puedo dejar de comentar la tristeza y la angustia que me produce todo el asunto de Morelia. No sólo porque una de mis mejores amigas sea de allá, sino por todo lo que implica para la gente común, para los "ciudadanos de a pie". Por el clima que genera.

Hago eco de Lippmann: "Donde todos piensan lo mismo, ninguno está pensando mucho". Yo, por lo pronto, prefiero no pensar. Y no quiero entrar en discusiones de política, gracias. Sólo un minuto de silencio por lo que fue y ya no será.

27.8.08

Estamos a mitad de la mudanza...

... y mi jefa me llama para decirme que les urge el puto reporte que no me habían dicho para cuando querían. ¡Me cago en los bienes contingentes y en los necesarios!

18.8.08

AaAaAaAaAaHhH!!!

Ya encontramos casa. El martes o miércoles firmamos contrato. Estaremos en céntrica zona bien comunicada, en un departamento con mucha luz, que próximamente tendrá su propia estación de metrobús a la mano. Eso indica que probablemente regrese a mis clases de baile de salón, porque bastará treparme en una estación y bajarme en otra (al fin "ya tendré tiempo" jajajajaja).

Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.

Deséenos suerte, préndanle veladoras a Santa Prisca en nuestro honor y etcétera... ya nos lanzamos de cabeza al abismo.

2.8.08

Trascendencias

Ya. Está hecho. Dos grandes pasos en sólo una semana: renunciar a la docencia, y concretar el asunto de la vida en común con R. Vamos por partes:

Adoro dar clases. Quienes han ido leyendo este botadero de triques, saben lo emo que me pongo cuando me pasan cosas con los alumnos, lo alborotada que estoy cada que tenemos semana de simuladores, etcétera. Sin embargo... de unos meses para acá se me han juntado muchas cosas en el trabajo externo (la Agencia Fantasma, con la que parece que sí ha funcionado el trabajar bien y de buenas; los chavos del libro, con los que ya vamos por la edición 2008 y otro proyecto que se está cocinando) y por supuesto, la maestría que insisto en estudiar (aunque heme aquí, en vez de dormir o terminar la tarea estoy bloggeando).

Total, que se empezaron a juntar las cosas, las horas sin sueño, los pequeños grandes fastidios y unos muy poco convenientes cambios en las políticas de negociación de faltas y suplencias... Total, que llegamos a un punto en el que ya no puedo cumplir con la escuela como quisiéramos todos. Ni modo. Me dolió hasta el alma, pro después de meterme en una cuasi crisis nerviosa durante el último proyecto, me di cuenta de que necesito un breik para dedicarme al trabajo lucrativo, a poner en marcha los proyectitos con los zetavés (los el libro) y para avanzar con la maestría (y con la todopoderosa tesis que vino del infierno, sigo en la necia). Si todo sale bien, en cuanto termine la maestría me las arreglaré para regresar a la mala vida. Por ahora, no hay de piña... La gran ventaja es que el reporte que presenté este lunes para La Agencia Fantasma dejó al cliente muy contento: es la mejor prueba de que estoy madurando como moderador. Para todo hay tiempos, me repito todo el día...

Y de lo otro... Pues tendría que contar cómo ha sido la historia con R. para dejar todo clarísimo, pero basta con decir que ya lo teníamos muy platicado. En teoría, no nos aventaríamos todavía (o eso decíamos hace 6 meses). De pronto, hace 3, me di cuenta de que esto de que mi vida esté en perpetua bipartición entre "mi casa" y "la casa de R" estaba afectando también mi ánimo, mi casa (que de por sí tiene aspecto de bombardeo nuclear) y mis relaciones con mis gatos (ah, pues). Puestos en eso y considerando que mi contrato está a punto de vencer... pues le propuse que lo adelantáramos.

Hemos estado buscando depto con bastante parsimonia, hasta que esta semana nos entró el acelere: mitad porque los zetavés nos platicaron de un lugar muy cerquita de su casa, mitad porque mi contrato se vence en un mes exacto. El sábado pasado vimos lo que parecía ser el departamento ideal... el lunes dimos el anticipo... y ahora resulta que todo se está complicando y que el dueño nomás no da color, así que parece que tendré que olvidarme de mi estudio con puertas desplegables y del nicho para poner un florero feo... Sin contar la espectacular entrada estilo "Museo de historia natural", donde Jo, So y Niñagato ya se hacían posando cada vez que fueran de visita.

Además, hoy por la mañana le tuvimos que añadir la bonita presión de que el amigo con el que R. estaba viviendo le acaba de pedir que desaloje su ala de la casa a la brevedad... a más tardar el 30 de septiembre. Y no con buenos modos. Conclusión: R está hoy refugiado en mi botadero imposible, porque no quiere ni ver el lugar en donde ha vivido año y medio. Galleta y Rufino tendrán que ser operados la próxima semana, para poderlos presentar durante el posoperatorio... y probablemente acabemos amontonados aquí mientras hallamos algo; es más, si alguien sabe de un depto de menos de 7,000 en zona céntrica (Portales, Narvarte, Del Valle, Roma, Condesa, San Miguel Chapultepé) ¡avísenme! Lo agradeceremos bastante...

Así las cosas. Esta es la semana de los grandes pasos...

PD: ¡¡Mañana tengo una fiesta de disfraces!! Es con amigos de R, y el disfraz es ri-gu-ro-so (si no vas disfrazado de a devis, no entras). Eso quiere decir que R irá de El Santo, y yo... ¡y yo les postearé las fotos después, para que sea sorpresa! Lo que sí, me quedó rete bonito todo el disfraz...

25.7.08

Otro de esos resumenes generales

Total, que no me he podido poner de acuerdo con nadie para nada, nomás porque el trabajo me rebasa... Lo bueno es que ya pensé cómo solucionarlo, luego les platico, ya con más calma y tiempo y en un momento realmente oportuno.

Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.

Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).

Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.

La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...

Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...

La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?

10.7.08

Oh mi Dios...

...cómo extraño mis sábados en la mañana...
...y mis días libres...
...y no dar clases a última hora todos los días...
...y poder ir al teatro.

Oh, mi Dios... creo que me estoy cansando de algo... lo único bueno es que cada vez falta menos (a estas alturas, ocho meses)

3.7.08

Botica.

Siempre hay dos posibilidades al escribir un post: hacer un esfuerzo y escribir sobre cosas trascendentes —como las ideas que se me están ocurriendo para la tesis de maestría, o mi último y más reciente análisis social con formato "hay 2 tipos de personas..."— o bien escribir lo primero que se me ocurre. Esta última opción es la que gana casi siempre. Hoy no será la excepción, y como casi siempre que tengo muchas cosas en la cabeza, acabaré haciendo un "post con subtítulos". Por eso el título fue botica, para que haya de todo...

Ya tápenme con periódico...
A ver si maduro. Jaja. En realidad esto viene porque acabo de regresar de la terapeuta (normalmente estaría en clase, pero hubo coctel y me fugué) y fue de lo que hablé. Qué bruto. No saben qué nivel de catarsis y el tamaño del 20 que me cayó... Obviamente no les transcribiré mi terapia pero me basta con decir que esta mujer es la neta del planeta... Y que sí, tengo mucho trabajo por hacer conmigo. Uf.

Compras varias
Sí, soy una fanática absoluta de las rebajas. Eso quiere decir que en esta época me desato (y a finales de diciembre igual...) y soy enormemente feliz. A la fecha, la lista incluye:

  • un tapete negro, peludo, de Zara Home ($99)
  • un mantel tipo hindú para mi mesa adorada del comedor, de Zara Home ($199)
  • un juego de aretes y collar "sencillo pero elegante", en Liverpool ($79) (La super ganga de la tarde)
  • un par de zapatos Keds rarísimos y cómodos, en Liverpool ($350) (con 50% de descuento, después de una rebaja... tuve que dejar otros tacones morados, de 199 pesos, porque no había de mi número)
  • un sombrero rojo de paja hermoso, en Liverpool ($230)

  • El sombrero, en realidad, lo había visto al inicio de la temporada, cuando acompañé a una amiga a buscar traje de baño para irse de viaje... Nos había encantado pero pensé que no tenía sentido comprarlo... Claro que mi perspectiva cambió cuando lo ví con 40% de descuento. Falta ver qué más se me pega en estos días...

    los treinta...
    se aproximan a toda velocidad. Ahora resulta que compré mis anticonceptivos de cajón... y luego mi complemento vitamínico (por aquello de los olvidos y distracciones y tics y etcétera)... y luego unas pastillas de esas mágicas por aquello de que mis piernas "duelen, arden, se hinchan y molestan" ( y que mi papá y mi difunta abuela paterna padecen de várices)... y juro, juro que lo único que me vino a la cabeza fue "Cumples 30 en diciembre, ¿verdad?". Como amablemente dice R., "ya venció la garantía". Snif.

    Malabares
    En dos sentidos. Como si no tuviera suficiente chamba, los amigos con los que hicimos el libro en diciembre nos invitaron a otro proyecto por nuestra cuenta, que no tiene que ver con libros pero sí con obsesiones compartidas por los 4 y otros más. Por supuesto que no tengo tiempo. Por supuesto les dije que sí. Ahora ya no tengo "tiempo libre", sólo "ratos libres". Espero que eso mejore en un año, jajaja.

    Lo de malabares también es mi nuevo hobbie: estoy tratando de aprender a malabarear pelotitas, como ejercicio disciplinario para las neuronas. Total, si ya hago malabares con 168 horas en una semana, la escuela, la maestría, la Agencia fantasma, R., amigos y familia, ¿por qué no iba a poder con dos manos izquierdas y un par de pelotas?

    Reencuentros
    Con dos personas importantes, cada una a su manera. La primera, mi mentora. Fue mi jefa durante una temporada más o menos larga, y de eso a transformarse en mi profesora de diseño favorita y amiga hubo poco trecho... pues bien, el domingo pasado comimos con ella, y fue tan divertido que me dio gusto retomar esa temporada de vino, comida, café, libros y música y arte y muchas risas. Total, que ya quedamos de repetir la hazaña, ojalá que con cierta frecuencia.

    El segundo reencuentro fue con... ¡El Granadino!. El otro día, haciendo gala de mi educación vial, dejé pasar a un chico en la Condesa. Resultó que era mi excompañerito de oficina, que tanto me hacía reír a principios de este blog... Aunque ahora que lo busqué, su única mención es cuando nos cambiaron de lugar en la exoficina. Total, que éramos compañeritos de caballeriza, y nos pasábamos los días muertos de risa, nos gustaba la misma música y creo que fue de las pocas personas que hicieron mi estancia en la Agencia del Mal un poco más amable. Pues resulta que ya se salió de ahí, que está trabajando en otro sitio como director de área y que ya le ofrecí mis servicios para lo que necesite (siempre que sea freelance, ja) o sólo para salir a echar unas cervezas. Vamos, que es un tío simpático...

    Y creo que ya es todo lo que había que decir...

    29.4.08

    Una buena, una mala.

    La buena: ESOMAR (la asociación que reúne a los investigadores de mercado chidos de todo el mundo) hará conferencia en México.

    La mala: me acabo de enterar.

    La buena: dentro de la conferencia, habrá un taller de "semiótica en investigación de consumidores" (¡sí existen! ¡Si vienen a México!)

    La mala: el puro taller, por un día, cuesta $7,800 pesos. En realidad, dura 2.

    La buena: si saco eso en "plan a pagos", podría conseguirlo.

    La peor: el sitio de registro es una mierda, y no entiendo cómo funciona. Ya me frustré. No iré.


    PD: Y sí, sigo teniendo trabajo —un chorro— en la Agencia Fantasma. Estoy terminando mi tarea de maestría (diseñar una tipografía en altas y bajas... y luego hacer un cartel tipográfico con ella... en tres días) encerrada en la oficina, y me fui de campamento con R. este fin de semana —loado sea Alá, no repitió el "Tlahuacazo" del año pasado—. Total, que si no me hubiera enterado de lo de l congreso, todo iría bien...

    28.2.08

    And now, for something completly different...

    Cuando aparece la Agencia del Mal (así, con mayúscula las 2, nada más porque me gusta cómo se ve) siempre se me incrementan las ganas de bloggear, y por supuesto, también los temas: si algo he aprendido es que la incompetencia me saca la bitterberri que últimamente duerme el sueño de los justos...

    En fin, que han pasado de cosas un montón y yo trabajando. Y trabajando tanto que me quedo sin tiempo de bloggear, lo cual es malo. Gracias a Dios, existe la procrastinación (amo esa palabra y siempre temo escribirla mal) y entonces, en vez de ser una maquinita que despierta, escribe reporte, va, da clase, sale de clase, come, escribe reporte, va a hacer una entrevista, regresa a casa, escribe más reporte y duerme 4 horas, (and then all over again) más bien me he dado mis breaks para leer blogs, perder tiempo en el feisbuk y pensar tonterías (eso siempre).

    En resumen súper breve (creo que ese es mi género favorito de escritura: el "breve resumen"): Mi exjefe sigue siendo un quejica que no puede hacer nada para solucionar nada... Las nuevas organizadoras son harto eficientes y forman un paquete bien chistoso (imaginen a las hadas madrinas de La bella durmiente pero en versión mexicana clasemediera, ja)... la otra chava que está haciendo entrevistas es muy, muy agradable... me recomendó una tomadora de notas que muere de ganas de maquillarme y peinarme... y ahora la noticia de última plana en la Agencia del Mal es que "estoy de regreso".

    Total, que cuando la mujer que me daba toda la chamba cuando todavía trabajaba ahí me volvió a llamar y me dijo que si estaba disponible para ofrecerme como entrevistadora para un proyecto con Cliente Despampanante... Le dije que no. Lo que ella no sabe es que ahora en diciembre hice un proyecto para él en la Agencia Fantasma, así que el lazo con el que me querían amarrar ("ya sabes que los proyectos grandes los hace con nosotros") no funciona.

    He entrevistado gente muy chistosa para este proyecto, en especial dos chavas turbocargadas, muy divertidas, muy listas y fanáticas de cosas padres. ¿Es muy weirdo pensar que podría añadirlas a mis contactos? No contesten.

    A dar clases he faltado en cantidades muy poco razonables, pero no creo que mis alumnos me hayan extrañado mucho... No me gusta dar clases de Estadística, no me gusta, no me gusta, no me gusta. Además, en la maestría mee reportaron por mal comportamiento (¡En maestría! Me sentí como en la secundaria... hasta le avisé a mi papá que si le llamaban para acusarme era por haberle dicho al profesor que si podíamos proseguir la clase después de 30 minutos de divagaciones) y no he hecho tareas. Ah, y ya aprendí a usar Illustrator. Nada demasiado master, pero ya puedo afirmar que "la curva Bezier es mi amiga" (ja).

    Voy atrasadísima con los reportes que tengo que hacer. Espero terminar 2 hoy, que sería mañana en horario Singapur (y luego me preguntan por qué se me complica la existencia... si vivo con exigencias de 14 horas de adelanto y un contacto que no sabe cuándo están ocurriendo las cosas) y ya después pelearme con la que hice ayer. Son 20 páginas con arial de 11 de cada reporte... ¡saquen sus cuentas!

    Regreso cuando termine. Mientras, cuiden el changarro y no le fíen a nadie.

    19.2.08

    Por qué no regresar tras un divorcio

    Cheryl tenía razón: las relaciones laborales son como las amorosas. Yo, por ejemplo, duré 3 meses con uno con el que no sabía bien a bien por qué quería, hasta que me di cuenta de que era por probar. De ahí, pasé a la relación con el clásico adorado, al que ves para arriba y le permites todo... hasta que te cansa ser su jerga y lo mandas mucho a la chingada. Y después me casé con uno en el mejor plan de "un clavo saca a otro clavo", pero lo que empezó siendo una relación de conveniencia (él ponía la lana, yo mantenía la casa funcionando; él pagaba mis viajes, yo corría de un lado a otro salvando sus pendejadas) terminó por volverse un divorcio necesario "justo al año de casados" (literal). Aunque al divorciarnos me dijo "pero claro que seremos amigos y seguiremos en contacto y te daré la mitad de los bienes", yo ya sabía que no tardaría nada en darme una patada, cortesía de un change of mind.

    En fin, que después de eso yo juré: "no me vuelvo a enamorar", y me dediqué a andar en plan semiformal con uno que me da mucho amor y muchas risas (pero poco$ compromi$o$). A los 6 meses de que nos divorciamos, mi exmarido reclamó que como yo tenía mi "cariñito" y que como no le podía dedicar el tiempo que él quería, cuando él quería, pues que cuícuiri. Y me retiró la palabra y el saludo y hasta tachoneó mi nombre de su agenda. Y yo no me agüité, porque resultó que al mes, el frenesí de galanes empezó a rondar. Sin prisa pero sin pausa (como ya deben de saber quienes me han leído) dejé al pretendiente milloneta y al weirdo, y me quedé con el que modestamente me prometió cosas que sonaban reales. Entre ellas, nunca me exigió que dejara al "cariñito", sino que conviven bien y hasta se platican de vez en cuando.

    Así el mundo. Resulta que ahora, un año después de que mi exmarido me retiró el saludo, una de nuestras amigas (más de él que mía, es más, casi la hija que vive con él desde el divorcio) organiza "una reunioncita". Una reunioncita tentadora, cabe decir: "ven, te voy a prestar unos libros y a contarte unos chismes y a enseñarte los secretos de la familia". Pues resulta que acepté... Y hagan de cuenta que rompí la primera regla del divorciado: si te separaste de alguien, por algo fue.

    Mi "reunioncita" salió cita amorosa, con abrazo empalaguiento y sudado de mi ex, que para colmo, me hizo cancelar citas previas con mi cariñito, me hizo perder el tiempo y se dedicó a quejarse y hablar mal de las visitas: un absoluto recordatorio de por qué le cerré la puerta en las narices la última vez que me ofreció viaje todo pagado de tres semanas por el sureste... Me lo merezco, me lo merezco, me lo merezco. Más vale que ahora el cabrón pague la pensión alimenticia y la terapia que necesitaré por andarles aceptando el proyecto...

    Lo que sí es cierto es que, después de ver a mi exmarido y condenarme (por pendeja) a una semanita a su ritmo, valoro mucho más a mi actual relación: la Agencia Fantasma rules...

    17.1.08

    Raconteur

    Ahora sí. Al menos, el recuento.

    Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.

    Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:

    1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)

    2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).

    3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).

    4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.

    5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.

    6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.

    7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.

    8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).

    9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.

    10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).

    En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.

    Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...

    16.1.08

    Y de regreso...

    No, todavía no. Sigo iniciando semestre y sobreviviendo al fin de año. Juro que tengo muchas cosas que platicar, pero las tengo que organizar (lo sé, lo sé). Y prometo noticias interesantes respecto al lanzamiento de algunos proyectitos, ya verán...

    Pero tengan paciencia. Mañana en la mañana seguro que tendré tiempo de organizar mi cabeza como Ganesha desearía (con ideas de elefante, I guess) y de contar al menos parte de mis peripecias en el fin de año y en el inicio de este (sin incluir la faringoamigdalitis)