Mañana a las 9 am llega la mudanza. Galleta y Rufino ya se conocieron, y básicamente Rufián adora a Galleta y estar acompañado la mayor parte del día, mientras que Galleta ha preferido (con todo y sus puntos de la operación para consagrarla vestal) subirse a la repisa más alta del clóset, en donde ya le puse comida y agua, para evitarlo.
El depto ya no parece mi casa. Al parecer esas 40 cajas de cosas varias son la diferencia entre un refugio y un hogar... El domingo vino "la familia extendida" a ayudarnos a compactarlo todo y dejarlo listo para salir de aquí hacia su nuevo lugar. Descubrir eso (que ahora sí, en realidad, los amigos son la familia que uno elige, y que la familia de R me da la bienvenida de brazos abiertos) me hace sentir feliz y agradecida.
Rufino me lame la cara mientras escribimos nuestro último parte de guerra desde el que fue mi sitio (y un poco no) en el último año. Empieza a oscurecer mi última noche en Torres.
Mañana en la mañana, estrenar el departamento nuevo, con todo y su número de teléfono extraño para mí, los recibos que no estarán a nuestro nombre y nuevos modos de organizarnos. Mi biblioteca, la de R, la recámara común, los muebles, sus trastes que llevan un año y nueve meses empacados viendo la luz de nuevo, adaptarnos a esa nueva forma de vivir los dos en un sólo lugar todo el tiempo. Nuestro primer departamento juntos.
Para mí será la primera vez viviendo con alguien en pareja. Para R es retomar el ritmo después de 3 años de vivir con amigos pero sin pareja. Ya he dicho hasta el cansancio que esto es una mezcla inimaginable de emociones. Lo cierto es que la tensión de los últimos días está empezando a dar paso a una seguridad, una tranquilidad y un entusiasmo bastante interesantes; es cerrar un libro y abrir otro.
De pronto, los últimos 6 meses, llenos de tensión y exceso de trabajo por mi parte, están llegando a su fin. Ahora espero tener tiempo para recorrer el barrio, para conocer el mercado y probar el restaurante libanés que quedará a media cuadra de la casa; tiempo para acomodar mi biblioteca de tal manera que se sienta permanente y no de paso; tiempo de aprender cómo soy yo en este nuevo momento de la vida.
Éste es el prólogo. El capítulo 1 está a punto de empezar a escribirse.
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26.8.08
Prologo
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R
18.8.08
AaAaAaAaAaHhH!!!
Ya encontramos casa. El martes o miércoles firmamos contrato. Estaremos en céntrica zona bien comunicada, en un departamento con mucha luz, que próximamente tendrá su propia estación de metrobús a la mano. Eso indica que probablemente regrese a mis clases de baile de salón, porque bastará treparme en una estación y bajarme en otra (al fin "ya tendré tiempo" jajajajaja).
Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.
Deséenos suerte, préndanle veladoras a Santa Prisca en nuestro honor y etcétera... ya nos lanzamos de cabeza al abismo.
Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.
Deséenos suerte, préndanle veladoras a Santa Prisca en nuestro honor y etcétera... ya nos lanzamos de cabeza al abismo.
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15.8.07
Nomás para avisar...
que ya me autorizaron el arrendamiento. En 12 horas voy a estar firmando mi primer contrato de arrendamiento.
¡Sopas!
¡Sopas!
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13.8.07
De mudanzas y disfraces
De disfraces
Pues el disfraz siempre fue de maestro de ceremonias. Heme aquí:

La fiesta fue divertida, pese a que R Hyde fue (eso no es lo malo) y le dio un telele neurótico-agotamientoso de espanto (eso sí es lo malo), que me llevó de regreso a mis peores ratos de cuidar a A. durante las fiestas familiares porque "se sentía mal" (creo que estar rodeado de gente lo ponía mal, jiji). Por supuesto, no fue una noche fácil, y una mañana siguiente complicada, pero creo que después de hablar y hablar y hablar dejamos claros nuestros puntos y esa "confrontación" parece haber ayudado a que se diera cuenta de que llevaba deprimido más de lo que cree...
De mudanzas
La vida de adulto no es sencilla (creo). Lo bueno es que si algo te da la vida es tiempo para que practiques; si no te sale a la primera esto de ser niña grande siempre te van a volver a atorar, y así en algún momento tendrás que dar el paso a la adultez (es regla).
En fin, que lo de arriba viene a cuento porque voy a iniciar el gran paso decisivo en esto de volverme adulto: mudarme con contrato a mi nombre a un departamento que será más mi responsabilidad que de nadie más. La mudanza incluirá:
1. Tres libreros llenos (y los libros que no tienen lugar)
2. Dos gatos
3. Doscientos treinta y ocho discos compactos (neh, no los conté, pero suena bien)
4. Una cantidad estúpida de libretas
5. Una cantidad aún más estúpida de fotocopias
6. 45 vasos de vidrio
7. Un chingo de ropa
8. Más o menos la misma cantidad de zapatos
Además, habrá que comprar una estufa (Wal Mart a meses sin intereses, o Viana en efectivo, dependerá del precio), contratar la luz, mudar el teléfono y las cuentas. Probablemente ahora sí cambie mi credencial para votar al DeFectuoso... ay, qué miedo.
En un par de días me dicen si el departamento que me encantó puede transformarse en nuestra nueva casa (la de Jacinto, Galleta y mía) o si tengo que empezar a buscar otro sitio en donde vivir.
Lo crítico es que mi tía está queriendo quedarse aquí... pero yo ya dije "me vale" y "me voy". Eso me dejará sin cierta cantidad de dinero, y tendrá que encontrar soluciones rápidas. Confío sobre todo en que se de cuenta de que por separado no podemos tener un espacio propio, y que por lo tanto moverse es sólo el principio de un nuevo viaje.
Las mudanzas también tienen que ver con cambios de vida. Abrí los brazos y dejé ir a una persona que significó mucho para mí durante un cierto tiempo de nuestras vidas. Extraño a las que éramos, no a las que seríamos. Las que somos no saben estar juntas. El viernes dije: "¿deveras?" y me respondí "sí, deveras". Y solté lo que quedaba y me despedí con gusto de la nostalgia. Ni pex.
Siguen siendo años interesantes en mi vida: muchas cosas se definen, me he liberado de mis últimos secretos en este mes, me busco y me encuentro. Dos gatos, una casa, nuestra cama individual, un sofa cama, mi prima como huésped recurrente de los lunes y los miércoles a partir de ya casi...
Lo que descubro me gusta. Lo que se va no hace falta. Lo que se queda es lo bueno. Sigo adelante.
Pues el disfraz siempre fue de maestro de ceremonias. Heme aquí:
La fiesta fue divertida, pese a que R Hyde fue (eso no es lo malo) y le dio un telele neurótico-agotamientoso de espanto (eso sí es lo malo), que me llevó de regreso a mis peores ratos de cuidar a A. durante las fiestas familiares porque "se sentía mal" (creo que estar rodeado de gente lo ponía mal, jiji). Por supuesto, no fue una noche fácil, y una mañana siguiente complicada, pero creo que después de hablar y hablar y hablar dejamos claros nuestros puntos y esa "confrontación" parece haber ayudado a que se diera cuenta de que llevaba deprimido más de lo que cree...
De mudanzas
La vida de adulto no es sencilla (creo). Lo bueno es que si algo te da la vida es tiempo para que practiques; si no te sale a la primera esto de ser niña grande siempre te van a volver a atorar, y así en algún momento tendrás que dar el paso a la adultez (es regla).
En fin, que lo de arriba viene a cuento porque voy a iniciar el gran paso decisivo en esto de volverme adulto: mudarme con contrato a mi nombre a un departamento que será más mi responsabilidad que de nadie más. La mudanza incluirá:
1. Tres libreros llenos (y los libros que no tienen lugar)
2. Dos gatos
3. Doscientos treinta y ocho discos compactos (neh, no los conté, pero suena bien)
4. Una cantidad estúpida de libretas
5. Una cantidad aún más estúpida de fotocopias
6. 45 vasos de vidrio
7. Un chingo de ropa
8. Más o menos la misma cantidad de zapatos
Además, habrá que comprar una estufa (Wal Mart a meses sin intereses, o Viana en efectivo, dependerá del precio), contratar la luz, mudar el teléfono y las cuentas. Probablemente ahora sí cambie mi credencial para votar al DeFectuoso... ay, qué miedo.
En un par de días me dicen si el departamento que me encantó puede transformarse en nuestra nueva casa (la de Jacinto, Galleta y mía) o si tengo que empezar a buscar otro sitio en donde vivir.
Lo crítico es que mi tía está queriendo quedarse aquí... pero yo ya dije "me vale" y "me voy". Eso me dejará sin cierta cantidad de dinero, y tendrá que encontrar soluciones rápidas. Confío sobre todo en que se de cuenta de que por separado no podemos tener un espacio propio, y que por lo tanto moverse es sólo el principio de un nuevo viaje.
Las mudanzas también tienen que ver con cambios de vida. Abrí los brazos y dejé ir a una persona que significó mucho para mí durante un cierto tiempo de nuestras vidas. Extraño a las que éramos, no a las que seríamos. Las que somos no saben estar juntas. El viernes dije: "¿deveras?" y me respondí "sí, deveras". Y solté lo que quedaba y me despedí con gusto de la nostalgia. Ni pex.
Siguen siendo años interesantes en mi vida: muchas cosas se definen, me he liberado de mis últimos secretos en este mes, me busco y me encuentro. Dos gatos, una casa, nuestra cama individual, un sofa cama, mi prima como huésped recurrente de los lunes y los miércoles a partir de ya casi...
Lo que descubro me gusta. Lo que se va no hace falta. Lo que se queda es lo bueno. Sigo adelante.
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6.7.07
Últimas noticias...

Inicié este post con la finalidad de poner una foto de mis dos pacíficos gatos durmiendo uno junto al otro sobre mis piernas, cuando me cayó la noticia. Ya es oficial: debo de mudarme. Ahora sí, sin plazos dilatorios, sin etcéteras. Resulta que en realidad ni departamento no es mio, sino que lo sub sub sub arriendo (o sea que yo lo rento de mi tía, mi tía lo renta del Tranzas y el tranzas lo renta de sus propietarios). Bueno, resulta que los propietarios quieren sacar al Tranzas, y de pasada pues nosotros tendremos que salir de aquí.
La gran ventaja es que conseguí casi un año entre la primera amenaza y la segunda (sí, adivinaron, deberé de mudarme en diciembre o antes) y que ahora ya no estoy tan asustada. La desventaja es que ya vi que mi nivel de ingresos alcanza justo para mantener una renta tan baja como la que pago ahora, no mucho más.
Las opciones, pues son:
a. Seguirme mudando con mi tía, buscar un depto en el que podamos meter casa y despacho en uno, por la misma zona y que salga más o menos en lo que pagamos ahorita (la verdad, la veo factible... pero si me mudo se me antojaría que el depto fuera todo mío...)
b. Mudarme por mi cuenta a un depto más chiquito y barato (me encantaría, pero con mi nivel de ingresos sólo creo poder pagar un pulguero a mitad de una colonia fea fea)
c. Hacer lo que sospecho desde siempre como mi ruta desesperada: seguir como si nada, y en noviembre agarrar mis libros, mis gatos y mi ropa... y regresarme a casa de mis papás (la opción abiertamente pinche, caray)
En fin. Si tuviera lectores, pediría sugerencias. Como no tengo, me las tendré que apañar en la vida real, Chin.
(y como cabe suponer, de todos modos puse la foto de mis gatos, nomás porque me dio la gana)
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18.9.06
Freefalling
Sí, esa rola me gusta. Pero no es nomás porque me guste que viene a colación en el título de hoy, es en realidad porque eso de las caídas libres me apasiona.
Por ejemplo: hace un año y tres meses yo trabajaba en otro lado. Ah, pues qué interesante. No, no, el caso es que trabajaba en un sitio en donde hacía cosas que me gustaban muchísimo, pero la verdad la verdad es que la dueña de la empresa (a quien amigablemente bautizaré como Medusa) me producía cólico y entuerto. Una señora listísima, pero capaz de manejar una empresa a su absoluto capricho... "gerencia con los hígados" le dicen. El caso es que se volvió sumamente desgastante después de un año, y decidí que más valía decir "de aquí corrió" que "aquí la volvieron mártir".
Total, que hace un año y tres meses yo decidí que botaría todo y me largaría. ¿A dónde? Pues no sabía, pero cualquier cosa que me permitiera no ver diario a Medusa me haría muy feliz. Cuando decidí renunciar, ni siquiera tenía claro a qué me iba a dedicar después: ¿escribir? ¿dar clases? ¿investigar por mi cuenta? ¿lavar y planchar ajeno? No importaba. Sólo necesitaba correr. Justo cuando empezaba a planear mi fuga (que ocurriría a finales de septiembre) me llamó otra prófuga, y me contó que el sitio a donde ella había corrido necesitaba una empleada multiusos, como yo.
Ah. Pues que vengo a una entrevista, que me fugo a dos o tres exámenes y que me quedo. Y que me esperan mes y medio, y que me quedo calladita todo ese tiempo enfrente de Medusa mi jefa. Se enteró de que me iba a finales de agosto del año pasado. Y así es como mañana cumplo un año en mi trabajo actual.
Llegué acá y me di cuenta de que el puesto que había aceptado (uno de frituras y garnachas) no era del todo de mi agrado, pero que podía intentarlo. Y entre intento e intento, mi jefe descubrió que también sabía hacer otras cosas y que la verdad me salían más o menos bien. Digamos que hace 10 meses me preguntó si prefería seguir con las frituras o dedicarme mejor a vender canarios verdes... Sin poderlo creer, dije con entusiasmo "¡canarios verdes!" y seguí con mi aventura.
Así estuvimos. De dos meses para acá he ido agregando a la labor de venta de canarios verdes una serie de otras cosas que a veces me gustan y a veces me chocan (como limpieza de alfombras, cuidado de gatos a domicilio y manejar una agencia de viajes miniatura), pero lo que más me gusta son, como podrán imaginarse, los canarios; lo chistoso es que puedo conseguir canarios de varios colores, aunque acá sólo piden los verdes. A veces me aburría de sólo vender canarios verdes y de hacer limpieza de alfombras, y soñaba con el momento en el que pudiera pasear por la feria, con una jaula llena de canarios de todos los colores... aunque para eso faltaba algún tiempo, primero tenía que estar lista. Así eran las cosas, hasta que el viernes mi jefe pidió hablar conmigo:
Resulta que cada vez piden más frituras y garnachas. Los canarios verdes también se venden, pero hay otras personas que se dedican a venderlos (sólo a veces) y entonces ahorita estamos necesitados de vendedores de frituras. Y a mí me habían contratado como vendedora de frituras. ¿Qué me parecería volver a vender frituras y luego, si tengo tiempo libre y algo a propósito que ponerme, vender canarios?
*blink*
También, si quieres, puedes dejar libre el stand que estás ocupando para vender los canarios, y colocaríamos a un vendedor de frituras ahí. Tú podrías tener a los canarios en una jaulita itinerante...
*blink blink*
Santa Coppelia levanta los ojos al cielo, le pide a Dios iluminación y paciencia, cierra los ojos, tira el dardo y dice: los canarios. Me quedo con los canarios. Puedo hacerme cargo del puesto de frituras hasta que consigas quién lo ocupe, pero lo mío son los canarios.
Mi jefe nunca lo esperó.
Así que ahora, en cuanto consigan quien se quede con mi puesto, regreso al ancho mundo del freelance y el freefalling. Estoy entre atónita, pasmada, liberada, sorprendida, asustada, animos, llena de planes y empezando a escribir. Hacía mucho que no era tan feliz y al mismo tiempo me sentía tan desconcertada: ¿hace cuánto que tenía que haber madurado?
Bueno, mientras lo averiguo, les encargo el changarro. ¿Alguien sabe cuáles fueron los mejores sucesos del 2006?
Por ejemplo: hace un año y tres meses yo trabajaba en otro lado. Ah, pues qué interesante. No, no, el caso es que trabajaba en un sitio en donde hacía cosas que me gustaban muchísimo, pero la verdad la verdad es que la dueña de la empresa (a quien amigablemente bautizaré como Medusa) me producía cólico y entuerto. Una señora listísima, pero capaz de manejar una empresa a su absoluto capricho... "gerencia con los hígados" le dicen. El caso es que se volvió sumamente desgastante después de un año, y decidí que más valía decir "de aquí corrió" que "aquí la volvieron mártir".
Total, que hace un año y tres meses yo decidí que botaría todo y me largaría. ¿A dónde? Pues no sabía, pero cualquier cosa que me permitiera no ver diario a Medusa me haría muy feliz. Cuando decidí renunciar, ni siquiera tenía claro a qué me iba a dedicar después: ¿escribir? ¿dar clases? ¿investigar por mi cuenta? ¿lavar y planchar ajeno? No importaba. Sólo necesitaba correr. Justo cuando empezaba a planear mi fuga (que ocurriría a finales de septiembre) me llamó otra prófuga, y me contó que el sitio a donde ella había corrido necesitaba una empleada multiusos, como yo.
Ah. Pues que vengo a una entrevista, que me fugo a dos o tres exámenes y que me quedo. Y que me esperan mes y medio, y que me quedo calladita todo ese tiempo enfrente de Medusa mi jefa. Se enteró de que me iba a finales de agosto del año pasado. Y así es como mañana cumplo un año en mi trabajo actual.
Llegué acá y me di cuenta de que el puesto que había aceptado (uno de frituras y garnachas) no era del todo de mi agrado, pero que podía intentarlo. Y entre intento e intento, mi jefe descubrió que también sabía hacer otras cosas y que la verdad me salían más o menos bien. Digamos que hace 10 meses me preguntó si prefería seguir con las frituras o dedicarme mejor a vender canarios verdes... Sin poderlo creer, dije con entusiasmo "¡canarios verdes!" y seguí con mi aventura.
Así estuvimos. De dos meses para acá he ido agregando a la labor de venta de canarios verdes una serie de otras cosas que a veces me gustan y a veces me chocan (como limpieza de alfombras, cuidado de gatos a domicilio y manejar una agencia de viajes miniatura), pero lo que más me gusta son, como podrán imaginarse, los canarios; lo chistoso es que puedo conseguir canarios de varios colores, aunque acá sólo piden los verdes. A veces me aburría de sólo vender canarios verdes y de hacer limpieza de alfombras, y soñaba con el momento en el que pudiera pasear por la feria, con una jaula llena de canarios de todos los colores... aunque para eso faltaba algún tiempo, primero tenía que estar lista. Así eran las cosas, hasta que el viernes mi jefe pidió hablar conmigo:
Resulta que cada vez piden más frituras y garnachas. Los canarios verdes también se venden, pero hay otras personas que se dedican a venderlos (sólo a veces) y entonces ahorita estamos necesitados de vendedores de frituras. Y a mí me habían contratado como vendedora de frituras. ¿Qué me parecería volver a vender frituras y luego, si tengo tiempo libre y algo a propósito que ponerme, vender canarios?
*blink*
También, si quieres, puedes dejar libre el stand que estás ocupando para vender los canarios, y colocaríamos a un vendedor de frituras ahí. Tú podrías tener a los canarios en una jaulita itinerante...
*blink blink*
Santa Coppelia levanta los ojos al cielo, le pide a Dios iluminación y paciencia, cierra los ojos, tira el dardo y dice: los canarios. Me quedo con los canarios. Puedo hacerme cargo del puesto de frituras hasta que consigas quién lo ocupe, pero lo mío son los canarios.
Mi jefe nunca lo esperó.
Así que ahora, en cuanto consigan quien se quede con mi puesto, regreso al ancho mundo del freelance y el freefalling. Estoy entre atónita, pasmada, liberada, sorprendida, asustada, animos, llena de planes y empezando a escribir. Hacía mucho que no era tan feliz y al mismo tiempo me sentía tan desconcertada: ¿hace cuánto que tenía que haber madurado?
Bueno, mientras lo averiguo, les encargo el changarro. ¿Alguien sabe cuáles fueron los mejores sucesos del 2006?
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