Estás, y de repente ya no. Y entonces toca aprender a vivir con la certeza de que no te voy a ver ni en sueños. Así es: desde que ocurrió la pesadilla, los sueños se esfumaron. Paso noches en negros absolutos. Duermo bien, es cierto, pero lo hago con el sueño de las piedras. Perros, gatos, amigos, marido. Todo me acompaña, pero está ese espacio. Mind the gap. Y con que cara si ni soy tu hermana, ni tu exnovia, ni tu mejor amiga, ni te conocía de hace años. Poco más de 450 días me bastaron para darte por supuesto en mi vida, para que te transformaras un poco en una razón más para ver el mundo con buenos ojos. Para creer que tenía el derecho de quererte como se quiere a los que son tú mismo, aquellos que te completan y te complementan.
Me estoy ahogando un poco. Quiero ayudar a todo mundo a cargar con sus ausencias, pero hay horas y días en los que inevitablemente me dueles. No sólo me dueles en mí; me dueles en tu mejor amigo, que no duerme por miedo a tener pesadillas iterativas; me dueles en la novia que dejaste aquí y que no entiende por qué en un mes creyó ser tan feliz y luego perdió todo un proyecto de vida. Me oigo diciéndote que fueras responsable con los planes que hacías con ella... No me refería a esto, no a este hueco que trato de llenar con lecturas y películas y meditación y un nuevo perro viejo y trabajo.
No me puedo sentar todavía en el sillón de casa de mi amiga. Coloco la cabeza en el respaldo y nos recuerdo recargados uno en el otro, mientras te digo que la vida me debía un hermano (además del que tengo) y me pagó contigo. Y luego, menos de dos meses después, corte a negros. Y me trago las lágrimas que no dejo que nadie vea. Porque mi marido, tu mejor amigo, me necesita entera y mi tristeza se lo come vivo; porque los amigos no alcanzan para sostenerme, porque no logro concentrarme en el trabajo pero finjo que sí para seguir teniendo un motivo para escapar de casa. Porque me muero de ganas de volver a ser feliz aunque no estés, pero cada que lo soy te extraño tanto...
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14.1.13
11.7.09
Cierres
Después de muchos jalones, gritos, semanas de angustia, noches de desvelo, sábados enteros de frustración, risas, desayunos escolares y retos seminsuperables (como crear, por enésima vez en mi vida, una empresa... chale, como si no hubiera estudiado para LAE) por fin, terminamos la maestría.
No estoy segura de qué siento. Por primera vez en casi dos años, las 24 horas que corren de que salgo de la oficina el viernes a la hora correspondiente del sábado me pertenecen. Y aunque ya tenga un mes de haber salido, sigue sorpendiéndome la sensación de libertad que me produce ya no tener que ir a la universidad, viendo lentamente cómo se desmorona el afecto que en algún momento le pude tener a la "augusta institución". También extraño ver todas las semanas a mis compañeritos, las platicas de libros y sociología con el ilustre asesor, y dedicarle doce horas una vez al mes a escribir mi tesis.
En fin. Ya sólo falta juntar el dineral que hará falta para titularme, y eso se volverá el requisito central del próximo año. Es cuestión de pagar mucho por el certificado total, otro tanto por el examen profesional and even more por los trámites de cédula y título. Eos sí: después de eso ya seré "Maestra". Excelso. No sé. Mientras más lo reviso en retrospectiva, estoy segura que aprendí mucho de mis compañeros, de mi asesor de tesis y de dos maestras (tal vez 3). De ahí en más, el resto fue el requisito para obtener el grado que avala lo que he leído por mi cuenta y aprendido en el trabajo en los últimos 5 años.
Ese es un cierre. El otro es que el próximo jueves, más o menos a esta hora, me caso (dirían los pesimistas: por primera vez). Tampoco sé decir cómo se siente; después de un año de vivir juntos, de un muy entretenido "noviazgo intensivo" de dos años y medio (cuento ahí, por supuesto, la cohabitación), de "la primera cita más larga de la historia", cuatro gatos, tres departamentos, una casa, tres trabajos, al menos tres proyectos de trabajo en conjunto (unos con grandes resultados y otros no tanto, pero siempre como equipo que se complementa), muchos libros y peliculas y (sorprendentemente) pocos pleitos, como que casarse tiene algo de "paso inevitable", pero también de "puente" y de tomarse de las manos para caminar (qué cursi).
El compromiso ya lo teníamos puesto. Casarnos da el pretexto para reunir a la gente que queremos en torno de nuestro propio festejo, el de darnos cuenta de que, como diría R, "encontramos interlocutor". Hasta el momento, esto ha sido una larga y entretenida conversación. Raro en mí, no escucho esa voz que le dice a todos mis planes: "¿No la estarás cagando?". Esta vez no.
En una semana, habremos hecho público lo que sabíamos en privado. Eso es un cierre.
No estoy segura de qué siento. Por primera vez en casi dos años, las 24 horas que corren de que salgo de la oficina el viernes a la hora correspondiente del sábado me pertenecen. Y aunque ya tenga un mes de haber salido, sigue sorpendiéndome la sensación de libertad que me produce ya no tener que ir a la universidad, viendo lentamente cómo se desmorona el afecto que en algún momento le pude tener a la "augusta institución". También extraño ver todas las semanas a mis compañeritos, las platicas de libros y sociología con el ilustre asesor, y dedicarle doce horas una vez al mes a escribir mi tesis.
En fin. Ya sólo falta juntar el dineral que hará falta para titularme, y eso se volverá el requisito central del próximo año. Es cuestión de pagar mucho por el certificado total, otro tanto por el examen profesional and even more por los trámites de cédula y título. Eos sí: después de eso ya seré "Maestra". Excelso. No sé. Mientras más lo reviso en retrospectiva, estoy segura que aprendí mucho de mis compañeros, de mi asesor de tesis y de dos maestras (tal vez 3). De ahí en más, el resto fue el requisito para obtener el grado que avala lo que he leído por mi cuenta y aprendido en el trabajo en los últimos 5 años.
Ese es un cierre. El otro es que el próximo jueves, más o menos a esta hora, me caso (dirían los pesimistas: por primera vez). Tampoco sé decir cómo se siente; después de un año de vivir juntos, de un muy entretenido "noviazgo intensivo" de dos años y medio (cuento ahí, por supuesto, la cohabitación), de "la primera cita más larga de la historia", cuatro gatos, tres departamentos, una casa, tres trabajos, al menos tres proyectos de trabajo en conjunto (unos con grandes resultados y otros no tanto, pero siempre como equipo que se complementa), muchos libros y peliculas y (sorprendentemente) pocos pleitos, como que casarse tiene algo de "paso inevitable", pero también de "puente" y de tomarse de las manos para caminar (qué cursi).
El compromiso ya lo teníamos puesto. Casarnos da el pretexto para reunir a la gente que queremos en torno de nuestro propio festejo, el de darnos cuenta de que, como diría R, "encontramos interlocutor". Hasta el momento, esto ha sido una larga y entretenida conversación. Raro en mí, no escucho esa voz que le dice a todos mis planes: "¿No la estarás cagando?". Esta vez no.
En una semana, habremos hecho público lo que sabíamos en privado. Eso es un cierre.
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10.3.09
Viaje y de rebote
Fui a Guadalajara. Trabajé a ritmo de locos (lo cual no impide que también haya visto a D, el poeta, y que hayamos bebido y cenado y bebido y platicado mucho), leí un montón de cosas, comí una torta ahogada intrascendente (ay, qué coraje... debí de haber hecho caso de Chato y haberme comido un lonche, pero ya ni qué) y la única foto que me traje de allá fue la de las palmeras luminosas que decoran el Centro Magno.
Después de dos días, tomé otro avión y regresé a Culiacán después de tres años de ausencia. Recordé en el trayecto que justo hacía 3 años que había emprendido el juego de turista que acabó dejándome curada de espantos con las oficinas (y ya ven que volví a caer, ja). Culiacán ha crecido todavía más, aunque también se ha vuelto una ciudad más cara. Además, la señora del presidente tuvo el mal gusto de ir a un evento justo en el hotel en el que me hospedé... me revisaron la bolsa, la maleta, los prototipos y hasta las compras que llevaba.
No lo niego: sigo disfrutando muchísimo a la gente de allá. La mala noticia es que mi restaurante chino favorito ya es una mugre, pero el ceviche de camarón y los tacos Gobernador me hicieron el día. A la mañana siguiente (ya era jueves), a las 6 de la mañana, estaba tomando el taxi al aeropuerto. Pasé frente a la capilla de Malverde y no hice la señal de la cruz.
El avión salió a las 7, justo después de que yo comprara coricos y machaca y chilorio para mi gente. Llegué de regreso a las 10 de la mañana, donde me esperaba brillante (y por primera vez) mi marido. No cabe duda: la vida cambia. Después fue todo dormir un rato, llegar a la oficina, trabajar un poco más y recibir muchas preguntas: "¿Cómo te fue?" "¿Todo bien?" y la triunfal frase de mi jefe, que me hizo la semana, "se te echó en falta". Sí, la vida cambia, y uno trabaja en oficinas sólo cuando lo convencen a uno.
Ahora estoy pasando por mi bonito porceso de adaptación, ese en el que recuerdo que trabajo con más gente, y que puedo platicar y reírme y comer con mis compañeritos. La bendita introversión se instala cómodamente en mí y yo la dejo estar por unos días. La necesitaré.
Después de dos días, tomé otro avión y regresé a Culiacán después de tres años de ausencia. Recordé en el trayecto que justo hacía 3 años que había emprendido el juego de turista que acabó dejándome curada de espantos con las oficinas (y ya ven que volví a caer, ja). Culiacán ha crecido todavía más, aunque también se ha vuelto una ciudad más cara. Además, la señora del presidente tuvo el mal gusto de ir a un evento justo en el hotel en el que me hospedé... me revisaron la bolsa, la maleta, los prototipos y hasta las compras que llevaba.
No lo niego: sigo disfrutando muchísimo a la gente de allá. La mala noticia es que mi restaurante chino favorito ya es una mugre, pero el ceviche de camarón y los tacos Gobernador me hicieron el día. A la mañana siguiente (ya era jueves), a las 6 de la mañana, estaba tomando el taxi al aeropuerto. Pasé frente a la capilla de Malverde y no hice la señal de la cruz.
El avión salió a las 7, justo después de que yo comprara coricos y machaca y chilorio para mi gente. Llegué de regreso a las 10 de la mañana, donde me esperaba brillante (y por primera vez) mi marido. No cabe duda: la vida cambia. Después fue todo dormir un rato, llegar a la oficina, trabajar un poco más y recibir muchas preguntas: "¿Cómo te fue?" "¿Todo bien?" y la triunfal frase de mi jefe, que me hizo la semana, "se te echó en falta". Sí, la vida cambia, y uno trabaja en oficinas sólo cuando lo convencen a uno.
Ahora estoy pasando por mi bonito porceso de adaptación, ese en el que recuerdo que trabajo con más gente, y que puedo platicar y reírme y comer con mis compañeritos. La bendita introversión se instala cómodamente en mí y yo la dejo estar por unos días. La necesitaré.
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10.2.09
Post de (y desde el) trabajo
Ya había dicho que no bloggearía en la oficina, pero más pronto cae un hablador que un cojo. La verdad, estoy bastante bloqueada (uno de esos casos en que ya sabes dónde estás y hacia dónde vas, pero no sabes cómo caminar de A a B y a C... una tontería, pues) y entonces me he dedicado a procrastinar, una de mis actividades favoritas (como ya lo saben mis queridos lectores).
En fin, que ya subí el texto sobre la niebla, ya pagué mi inscripción a la maestría (que por lo que parece este cuatrimestre sí estará chida) y ya estoy cursando el diplomado en Teoría Crítica, que el jueves pasado nos dio un pretexto para discutir sobre Marx y el funcionamiento de la economía capitalista, y este jueves versará (que verbo tan cuco) sobre Nietzche y "Así hablaba Zaratustra".
Tengo que avanzar también en la corrección de un par de tesis, la creación de textos para una página de internet y ojalá que algún día tenga tiempo para dormir un poco... Además de que las cosas con el Instituto van chidas.
¿Que no les he contado sobre el Instituto? Ah, pues es un proyecto rete bonito. Lo estamos poniendo en marcha junto con mi tío el de la fiesta de disfraces (que es un tipazo, y no sólo por las fiestas que organiza). Él fue consejero en un centro comunitario en Canadá durante 5 años... y cuando regresó le dio por querer hacer algo semejante acá; lo que siguió fue reunir a la gente más dispar y dispersa que se encontró (es un decir) y formar un comité que está trabajando incansablemente para poner en marcha un Instituto de Consejería. Por ahorita ha sido mucho trabajo de fin de semana, pero bien disfrutable. El asunto empieza por conocerse mejor uno mismo (si recordara la frase en latín, la pondría) y luego por entender mejor a los demás, ponerse en los zapatos del otro, comprenderlo y aceptarlo. Suena chido e idealista: por supuesto que ahí estamos. Ya recibirán más noticias, seguro.
Las tesis son de mi socia, Lalili, y de Gallo, que ya se quieren titula ambas dos al mismo tiempo (sólo que una de la maestría en área creativa y la otra de la licenciatura en sociales)... Me traen carrereada, pero vale la pena, los dos temas de tesis están chidos.
Y ya. Por ahora escucho mi iPod para aislarme y tratar de concentrarme, aunque creo que está funcionando mucho más por el lado "introversión creativa" que por el otro (más deseable) de "introversión analítica". Espero dar el salto hacia el análisis en algún momento antes de las 6 de la tarde (hora de terapia, ja). Me fui.
En fin, que ya subí el texto sobre la niebla, ya pagué mi inscripción a la maestría (que por lo que parece este cuatrimestre sí estará chida) y ya estoy cursando el diplomado en Teoría Crítica, que el jueves pasado nos dio un pretexto para discutir sobre Marx y el funcionamiento de la economía capitalista, y este jueves versará (que verbo tan cuco) sobre Nietzche y "Así hablaba Zaratustra".
Tengo que avanzar también en la corrección de un par de tesis, la creación de textos para una página de internet y ojalá que algún día tenga tiempo para dormir un poco... Además de que las cosas con el Instituto van chidas.
¿Que no les he contado sobre el Instituto? Ah, pues es un proyecto rete bonito. Lo estamos poniendo en marcha junto con mi tío el de la fiesta de disfraces (que es un tipazo, y no sólo por las fiestas que organiza). Él fue consejero en un centro comunitario en Canadá durante 5 años... y cuando regresó le dio por querer hacer algo semejante acá; lo que siguió fue reunir a la gente más dispar y dispersa que se encontró (es un decir) y formar un comité que está trabajando incansablemente para poner en marcha un Instituto de Consejería. Por ahorita ha sido mucho trabajo de fin de semana, pero bien disfrutable. El asunto empieza por conocerse mejor uno mismo (si recordara la frase en latín, la pondría) y luego por entender mejor a los demás, ponerse en los zapatos del otro, comprenderlo y aceptarlo. Suena chido e idealista: por supuesto que ahí estamos. Ya recibirán más noticias, seguro.
Las tesis son de mi socia, Lalili, y de Gallo, que ya se quieren titula ambas dos al mismo tiempo (sólo que una de la maestría en área creativa y la otra de la licenciatura en sociales)... Me traen carrereada, pero vale la pena, los dos temas de tesis están chidos.
Y ya. Por ahora escucho mi iPod para aislarme y tratar de concentrarme, aunque creo que está funcionando mucho más por el lado "introversión creativa" que por el otro (más deseable) de "introversión analítica". Espero dar el salto hacia el análisis en algún momento antes de las 6 de la tarde (hora de terapia, ja). Me fui.
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3.2.09
Otra vez Xalapa
Pues fui a Xalapa y ya regresé. Bueno, mi cuerpo ya, pero creo que dejé el cerebro en el ADO que nos trajo de regreso.
Recuerdo que en mi infancia Xalapa se escribía Jalapa y no Xalapa, tal vez porque las X estaban como devaluadas, yo qué sé. Ahora más bien forman parte del orgulloso carácter de mi pueblito burrero adoptivo.
Ya escribiré después en Vespertina star algo que estoy trabajando sobre la niebla y la neblina y esas cosas atmosféricas. Por ahora, sólo reportándome de vuelta...
Recuerdo que en mi infancia Xalapa se escribía Jalapa y no Xalapa, tal vez porque las X estaban como devaluadas, yo qué sé. Ahora más bien forman parte del orgulloso carácter de mi pueblito burrero adoptivo.
Ya escribiré después en Vespertina star algo que estoy trabajando sobre la niebla y la neblina y esas cosas atmosféricas. Por ahora, sólo reportándome de vuelta...
17.11.08
Lectura en vivo
Sobreviví a mi hazaña. La verdad es que aquello era el último refugio de los ilustres, uno de esos sitios en los que todos se conocen de tiempo atrás y van a apapacharse mutuamente. Yo llegué de newcomer, con la única consigna de leer mis chunches y divertirme harto. Creo, eso sí, que lo más divertido ocurrió en el transcurso de la semana, con R transformado en mi editor, corrector de estilo y amoroso lector. Yo que le tenía tanto miedo, me descubrí siendo más crítica que él con mis antepreproyectos de borrador en sucio para poemas (jaja) y desechando cosas que, cuando pasaban por sus ojos, recibían un "¿Por qué no me diste éste? Yo lo veo bien..."
Total, tres noches de pulir textos, buscar nuevas metáforas, encontrar una voz y el modo de hacer que unos textos acompañaran a los otros. Heroicamente, logré juntar 15 poemas. Leí como 13, de los puros nervios. Al fin y al cabo, nadie de los que estaban (estábamos) ahí íbamos en realidad a escuchar nada, sino a decirnos frente a otros.

Me divertí. Valoré un poco más mi capacidad de escribir. Además, entendí finalmente que esto no se trata de ser JE Pacheco, ee cummings o Pessoa, sino más bien de disfrutar el saborcito del lenguaje. Escuché cosas fatales y otras no tan malas, aunque definitivamente ahí ninguno de nosotros era el próximo Octavio Paz :D. Eso sí, gocé los diez minutos de "El poeta enmascarado".

No planeo repetir la hazaña... lo que sí pienso hacer es volver a escribir poesía... y empezar a alterar ese poema de Juan de Dios Peza para hacerlo sonar emo. ¿Alguien gusta?
P.D.: No se pierdan el siguiente y apasionante post, sobre cómo se gestó el anuncio del chef y las hamburguesas... Pero para eso necesito más tiempito.
Total, tres noches de pulir textos, buscar nuevas metáforas, encontrar una voz y el modo de hacer que unos textos acompañaran a los otros. Heroicamente, logré juntar 15 poemas. Leí como 13, de los puros nervios. Al fin y al cabo, nadie de los que estaban (estábamos) ahí íbamos en realidad a escuchar nada, sino a decirnos frente a otros.
Me divertí. Valoré un poco más mi capacidad de escribir. Además, entendí finalmente que esto no se trata de ser JE Pacheco, ee cummings o Pessoa, sino más bien de disfrutar el saborcito del lenguaje. Escuché cosas fatales y otras no tan malas, aunque definitivamente ahí ninguno de nosotros era el próximo Octavio Paz :D. Eso sí, gocé los diez minutos de "El poeta enmascarado".
No planeo repetir la hazaña... lo que sí pienso hacer es volver a escribir poesía... y empezar a alterar ese poema de Juan de Dios Peza para hacerlo sonar emo. ¿Alguien gusta?
P.D.: No se pierdan el siguiente y apasionante post, sobre cómo se gestó el anuncio del chef y las hamburguesas... Pero para eso necesito más tiempito.
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26.8.08
Prologo
Mañana a las 9 am llega la mudanza. Galleta y Rufino ya se conocieron, y básicamente Rufián adora a Galleta y estar acompañado la mayor parte del día, mientras que Galleta ha preferido (con todo y sus puntos de la operación para consagrarla vestal) subirse a la repisa más alta del clóset, en donde ya le puse comida y agua, para evitarlo.
El depto ya no parece mi casa. Al parecer esas 40 cajas de cosas varias son la diferencia entre un refugio y un hogar... El domingo vino "la familia extendida" a ayudarnos a compactarlo todo y dejarlo listo para salir de aquí hacia su nuevo lugar. Descubrir eso (que ahora sí, en realidad, los amigos son la familia que uno elige, y que la familia de R me da la bienvenida de brazos abiertos) me hace sentir feliz y agradecida.
Rufino me lame la cara mientras escribimos nuestro último parte de guerra desde el que fue mi sitio (y un poco no) en el último año. Empieza a oscurecer mi última noche en Torres.
Mañana en la mañana, estrenar el departamento nuevo, con todo y su número de teléfono extraño para mí, los recibos que no estarán a nuestro nombre y nuevos modos de organizarnos. Mi biblioteca, la de R, la recámara común, los muebles, sus trastes que llevan un año y nueve meses empacados viendo la luz de nuevo, adaptarnos a esa nueva forma de vivir los dos en un sólo lugar todo el tiempo. Nuestro primer departamento juntos.
Para mí será la primera vez viviendo con alguien en pareja. Para R es retomar el ritmo después de 3 años de vivir con amigos pero sin pareja. Ya he dicho hasta el cansancio que esto es una mezcla inimaginable de emociones. Lo cierto es que la tensión de los últimos días está empezando a dar paso a una seguridad, una tranquilidad y un entusiasmo bastante interesantes; es cerrar un libro y abrir otro.
De pronto, los últimos 6 meses, llenos de tensión y exceso de trabajo por mi parte, están llegando a su fin. Ahora espero tener tiempo para recorrer el barrio, para conocer el mercado y probar el restaurante libanés que quedará a media cuadra de la casa; tiempo para acomodar mi biblioteca de tal manera que se sienta permanente y no de paso; tiempo de aprender cómo soy yo en este nuevo momento de la vida.
Éste es el prólogo. El capítulo 1 está a punto de empezar a escribirse.
El depto ya no parece mi casa. Al parecer esas 40 cajas de cosas varias son la diferencia entre un refugio y un hogar... El domingo vino "la familia extendida" a ayudarnos a compactarlo todo y dejarlo listo para salir de aquí hacia su nuevo lugar. Descubrir eso (que ahora sí, en realidad, los amigos son la familia que uno elige, y que la familia de R me da la bienvenida de brazos abiertos) me hace sentir feliz y agradecida.
Rufino me lame la cara mientras escribimos nuestro último parte de guerra desde el que fue mi sitio (y un poco no) en el último año. Empieza a oscurecer mi última noche en Torres.
Mañana en la mañana, estrenar el departamento nuevo, con todo y su número de teléfono extraño para mí, los recibos que no estarán a nuestro nombre y nuevos modos de organizarnos. Mi biblioteca, la de R, la recámara común, los muebles, sus trastes que llevan un año y nueve meses empacados viendo la luz de nuevo, adaptarnos a esa nueva forma de vivir los dos en un sólo lugar todo el tiempo. Nuestro primer departamento juntos.
Para mí será la primera vez viviendo con alguien en pareja. Para R es retomar el ritmo después de 3 años de vivir con amigos pero sin pareja. Ya he dicho hasta el cansancio que esto es una mezcla inimaginable de emociones. Lo cierto es que la tensión de los últimos días está empezando a dar paso a una seguridad, una tranquilidad y un entusiasmo bastante interesantes; es cerrar un libro y abrir otro.
De pronto, los últimos 6 meses, llenos de tensión y exceso de trabajo por mi parte, están llegando a su fin. Ahora espero tener tiempo para recorrer el barrio, para conocer el mercado y probar el restaurante libanés que quedará a media cuadra de la casa; tiempo para acomodar mi biblioteca de tal manera que se sienta permanente y no de paso; tiempo de aprender cómo soy yo en este nuevo momento de la vida.
Éste es el prólogo. El capítulo 1 está a punto de empezar a escribirse.
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18.8.08
AaAaAaAaAaHhH!!!
Ya encontramos casa. El martes o miércoles firmamos contrato. Estaremos en céntrica zona bien comunicada, en un departamento con mucha luz, que próximamente tendrá su propia estación de metrobús a la mano. Eso indica que probablemente regrese a mis clases de baile de salón, porque bastará treparme en una estación y bajarme en otra (al fin "ya tendré tiempo" jajajajaja).
Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.
Deséenos suerte, préndanle veladoras a Santa Prisca en nuestro honor y etcétera... ya nos lanzamos de cabeza al abismo.
Estamos felices, emocionados, muertos de nervios, en el ácido, asustados ante la cantidad de movimientos que habrá que hacer en los próximos 12 días, ansiosos, insomnes y todo lo demás que se puedan imaginar.
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2.8.08
Trascendencias
Ya. Está hecho. Dos grandes pasos en sólo una semana: renunciar a la docencia, y concretar el asunto de la vida en común con R. Vamos por partes:
Adoro dar clases. Quienes han ido leyendo este botadero de triques, saben lo emo que me pongo cuando me pasan cosas con los alumnos, lo alborotada que estoy cada que tenemos semana de simuladores, etcétera. Sin embargo... de unos meses para acá se me han juntado muchas cosas en el trabajo externo (la Agencia Fantasma, con la que parece que sí ha funcionado el trabajar bien y de buenas; los chavos del libro, con los que ya vamos por la edición 2008 y otro proyecto que se está cocinando) y por supuesto, la maestría que insisto en estudiar (aunque heme aquí, en vez de dormir o terminar la tarea estoy bloggeando).
Total, que se empezaron a juntar las cosas, las horas sin sueño, los pequeños grandes fastidios y unos muy poco convenientes cambios en las políticas de negociación de faltas y suplencias... Total, que llegamos a un punto en el que ya no puedo cumplir con la escuela como quisiéramos todos. Ni modo. Me dolió hasta el alma, pro después de meterme en una cuasi crisis nerviosa durante el último proyecto, me di cuenta de que necesito un breik para dedicarme al trabajo lucrativo, a poner en marcha los proyectitos con los zetavés (los el libro) y para avanzar con la maestría (y con la todopoderosa tesis que vino del infierno, sigo en la necia). Si todo sale bien, en cuanto termine la maestría me las arreglaré para regresar a la mala vida. Por ahora, no hay de piña... La gran ventaja es que el reporte que presenté este lunes para La Agencia Fantasma dejó al cliente muy contento: es la mejor prueba de que estoy madurando como moderador. Para todo hay tiempos, me repito todo el día...
Y de lo otro... Pues tendría que contar cómo ha sido la historia con R. para dejar todo clarísimo, pero basta con decir que ya lo teníamos muy platicado. En teoría, no nos aventaríamos todavía (o eso decíamos hace 6 meses). De pronto, hace 3, me di cuenta de que esto de que mi vida esté en perpetua bipartición entre "mi casa" y "la casa de R" estaba afectando también mi ánimo, mi casa (que de por sí tiene aspecto de bombardeo nuclear) y mis relaciones con mis gatos (ah, pues). Puestos en eso y considerando que mi contrato está a punto de vencer... pues le propuse que lo adelantáramos.
Hemos estado buscando depto con bastante parsimonia, hasta que esta semana nos entró el acelere: mitad porque los zetavés nos platicaron de un lugar muy cerquita de su casa, mitad porque mi contrato se vence en un mes exacto. El sábado pasado vimos lo que parecía ser el departamento ideal... el lunes dimos el anticipo... y ahora resulta que todo se está complicando y que el dueño nomás no da color, así que parece que tendré que olvidarme de mi estudio con puertas desplegables y del nicho para poner un florero feo... Sin contar la espectacular entrada estilo "Museo de historia natural", donde Jo, So y Niñagato ya se hacían posando cada vez que fueran de visita.
Además, hoy por la mañana le tuvimos que añadir la bonita presión de que el amigo con el que R. estaba viviendo le acaba de pedir que desaloje su ala de la casa a la brevedad... a más tardar el 30 de septiembre. Y no con buenos modos. Conclusión: R está hoy refugiado en mi botadero imposible, porque no quiere ni ver el lugar en donde ha vivido año y medio. Galleta y Rufino tendrán que ser operados la próxima semana, para poderlos presentar durante el posoperatorio... y probablemente acabemos amontonados aquí mientras hallamos algo; es más, si alguien sabe de un depto de menos de 7,000 en zona céntrica (Portales, Narvarte, Del Valle, Roma, Condesa, San Miguel Chapultepé) ¡avísenme! Lo agradeceremos bastante...
Así las cosas. Esta es la semana de los grandes pasos...
PD: ¡¡Mañana tengo una fiesta de disfraces!! Es con amigos de R, y el disfraz es ri-gu-ro-so (si no vas disfrazado de a devis, no entras). Eso quiere decir que R irá de El Santo, y yo... ¡y yo les postearé las fotos después, para que sea sorpresa! Lo que sí, me quedó rete bonito todo el disfraz...
Adoro dar clases. Quienes han ido leyendo este botadero de triques, saben lo emo que me pongo cuando me pasan cosas con los alumnos, lo alborotada que estoy cada que tenemos semana de simuladores, etcétera. Sin embargo... de unos meses para acá se me han juntado muchas cosas en el trabajo externo (la Agencia Fantasma, con la que parece que sí ha funcionado el trabajar bien y de buenas; los chavos del libro, con los que ya vamos por la edición 2008 y otro proyecto que se está cocinando) y por supuesto, la maestría que insisto en estudiar (aunque heme aquí, en vez de dormir o terminar la tarea estoy bloggeando).
Total, que se empezaron a juntar las cosas, las horas sin sueño, los pequeños grandes fastidios y unos muy poco convenientes cambios en las políticas de negociación de faltas y suplencias... Total, que llegamos a un punto en el que ya no puedo cumplir con la escuela como quisiéramos todos. Ni modo. Me dolió hasta el alma, pro después de meterme en una cuasi crisis nerviosa durante el último proyecto, me di cuenta de que necesito un breik para dedicarme al trabajo lucrativo, a poner en marcha los proyectitos con los zetavés (los el libro) y para avanzar con la maestría (y con la todopoderosa tesis que vino del infierno, sigo en la necia). Si todo sale bien, en cuanto termine la maestría me las arreglaré para regresar a la mala vida. Por ahora, no hay de piña... La gran ventaja es que el reporte que presenté este lunes para La Agencia Fantasma dejó al cliente muy contento: es la mejor prueba de que estoy madurando como moderador. Para todo hay tiempos, me repito todo el día...
Y de lo otro... Pues tendría que contar cómo ha sido la historia con R. para dejar todo clarísimo, pero basta con decir que ya lo teníamos muy platicado. En teoría, no nos aventaríamos todavía (o eso decíamos hace 6 meses). De pronto, hace 3, me di cuenta de que esto de que mi vida esté en perpetua bipartición entre "mi casa" y "la casa de R" estaba afectando también mi ánimo, mi casa (que de por sí tiene aspecto de bombardeo nuclear) y mis relaciones con mis gatos (ah, pues). Puestos en eso y considerando que mi contrato está a punto de vencer... pues le propuse que lo adelantáramos.
Hemos estado buscando depto con bastante parsimonia, hasta que esta semana nos entró el acelere: mitad porque los zetavés nos platicaron de un lugar muy cerquita de su casa, mitad porque mi contrato se vence en un mes exacto. El sábado pasado vimos lo que parecía ser el departamento ideal... el lunes dimos el anticipo... y ahora resulta que todo se está complicando y que el dueño nomás no da color, así que parece que tendré que olvidarme de mi estudio con puertas desplegables y del nicho para poner un florero feo... Sin contar la espectacular entrada estilo "Museo de historia natural", donde Jo, So y Niñagato ya se hacían posando cada vez que fueran de visita.
Además, hoy por la mañana le tuvimos que añadir la bonita presión de que el amigo con el que R. estaba viviendo le acaba de pedir que desaloje su ala de la casa a la brevedad... a más tardar el 30 de septiembre. Y no con buenos modos. Conclusión: R está hoy refugiado en mi botadero imposible, porque no quiere ni ver el lugar en donde ha vivido año y medio. Galleta y Rufino tendrán que ser operados la próxima semana, para poderlos presentar durante el posoperatorio... y probablemente acabemos amontonados aquí mientras hallamos algo; es más, si alguien sabe de un depto de menos de 7,000 en zona céntrica (Portales, Narvarte, Del Valle, Roma, Condesa, San Miguel Chapultepé) ¡avísenme! Lo agradeceremos bastante...
Así las cosas. Esta es la semana de los grandes pasos...
PD: ¡¡Mañana tengo una fiesta de disfraces!! Es con amigos de R, y el disfraz es ri-gu-ro-so (si no vas disfrazado de a devis, no entras). Eso quiere decir que R irá de El Santo, y yo... ¡y yo les postearé las fotos después, para que sea sorpresa! Lo que sí, me quedó rete bonito todo el disfraz...
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25.7.08
Otro de esos resumenes generales
Total, que no me he podido poner de acuerdo con nadie para nada, nomás porque el trabajo me rebasa... Lo bueno es que ya pensé cómo solucionarlo, luego les platico, ya con más calma y tiempo y en un momento realmente oportuno.
Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.
Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).
Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.
La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...
Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...
La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?
Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.
Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).
Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.
La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...
Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...
La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?
9.5.08
Derviche
No sé si ya lo había comentado acá en el blog, pero tengo una severa fijación con el sufismo desde mi más tierna infancia. Para explicarles qué es, les podría poner el link de la wikipedia, pero qué flojerita me da... aparte, explicarlo sin tanto rollo es tarea que da para muchos posts y pues no es el caso. Si alguien quiere una introducción descafeinada y algo liberal sobre la "filosofía" detrás de este asunto, mejor vea la peli "Camino a la felicidad". Ya luego que la vean me dicen...
La nota importante es que llegué a conocer el sufismo por culpa de sus cuentos: de niña yo leía lo que se atravesara, y si tenía cara de cuento, pues con más ganas. Por ejemplo: a los 6 años ya había leído las fábulas de Esopo, las de Samaniego y por supuesto que me seguí de corrido con las de Monterroso (el grado de desajuste neuronal que eso produce lo discutiremos después). Así mero fue que se me atravesó "La inimitable sutileza del maestro Nasrudin", que está ilustrado, aparte, por el mismo cuate que dibujaba a la Pantera Rosa... Después de eso, me seguí con "El caballo mágico" y "Sabiduría de los idiotas". No siempre le entendía a los cuentos, pero después de divertirme con la historia, algunos me dejaban ideas muy interesantes para masticar.
Sobre derviches y sufís no planeo extenderme más, pero son la introducción necesaria para hablar de lo que yo quería: el miércoles pasado (mi último miércoles libre, snif snif, sob sob) fui a ver una obra de teatro a la que le traía ganas desde hace meses. Se llama igual que el post, por supuesto. Y sí, está basada en una serie de cuentos de sufíes "para incomodar a los convencionales".
Tenía mucho que no hacía una catarsis tan intensa en el teatro. Creo que desde que descubrimos aquello del "síndrome de Eponine" mientras veíamos "Los miserables" (y ni así fue tan intenso, ja). Total, que no sólo tiene una escenografía grandiosa con un piso de textura ornamentada á-la islam y focos que suben y bajan para simular lo imaginable y lo no tanto (desde un elevador hasta un palacio, pasando por el mar y un barco y...), también tiene 5 actores que hacen de todo a la vez; en especial una, Erika de la Llave, que inventa cada personaje nuevo con un cambio de entonación en la voz. Pero las historias... y el derviche...
Pues nada, que después de haber llorado como la Magdalena, y haberme asombrado, y reído, la recomiendo harto. Si a alguien le emociona la idea, le quedan dos o tres miércoles para ir a las 8 de la noche a la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (ahí atrás del Auditorio Nacional). Va a estar hasta el 28 de mayo...
P.D. (ahora sí, francamente pendeja): Durante la mañana del domingo, en el largo proceso de que R. se despierte: "Para comunicarse contigo en este estado se necesita ser medio medium... Medio-medium debe ser como un cuartum". Lo que más me gusta es que no pueda defenderse de mis chistes...
La nota importante es que llegué a conocer el sufismo por culpa de sus cuentos: de niña yo leía lo que se atravesara, y si tenía cara de cuento, pues con más ganas. Por ejemplo: a los 6 años ya había leído las fábulas de Esopo, las de Samaniego y por supuesto que me seguí de corrido con las de Monterroso (el grado de desajuste neuronal que eso produce lo discutiremos después). Así mero fue que se me atravesó "La inimitable sutileza del maestro Nasrudin", que está ilustrado, aparte, por el mismo cuate que dibujaba a la Pantera Rosa... Después de eso, me seguí con "El caballo mágico" y "Sabiduría de los idiotas". No siempre le entendía a los cuentos, pero después de divertirme con la historia, algunos me dejaban ideas muy interesantes para masticar.
Sobre derviches y sufís no planeo extenderme más, pero son la introducción necesaria para hablar de lo que yo quería: el miércoles pasado (mi último miércoles libre, snif snif, sob sob) fui a ver una obra de teatro a la que le traía ganas desde hace meses. Se llama igual que el post, por supuesto. Y sí, está basada en una serie de cuentos de sufíes "para incomodar a los convencionales".
Tenía mucho que no hacía una catarsis tan intensa en el teatro. Creo que desde que descubrimos aquello del "síndrome de Eponine" mientras veíamos "Los miserables" (y ni así fue tan intenso, ja). Total, que no sólo tiene una escenografía grandiosa con un piso de textura ornamentada á-la islam y focos que suben y bajan para simular lo imaginable y lo no tanto (desde un elevador hasta un palacio, pasando por el mar y un barco y...), también tiene 5 actores que hacen de todo a la vez; en especial una, Erika de la Llave, que inventa cada personaje nuevo con un cambio de entonación en la voz. Pero las historias... y el derviche...
Pues nada, que después de haber llorado como la Magdalena, y haberme asombrado, y reído, la recomiendo harto. Si a alguien le emociona la idea, le quedan dos o tres miércoles para ir a las 8 de la noche a la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (ahí atrás del Auditorio Nacional). Va a estar hasta el 28 de mayo...
P.D. (ahora sí, francamente pendeja): Durante la mañana del domingo, en el largo proceso de que R. se despierte: "Para comunicarse contigo en este estado se necesita ser medio medium... Medio-medium debe ser como un cuartum". Lo que más me gusta es que no pueda defenderse de mis chistes...
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23.4.08
Semana de campañas
hoy (23 de abril) es día mundial del libro. ¿Ya felicitaste a los tuyos? ¿Estás leyendo alguno?
Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:
1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.
2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.
3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.
4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.
5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10
6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.
7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.
8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.
9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)
En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.
Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.
Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:
1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.
2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.
3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.
4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.
5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10
6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.
7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.
8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.
9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)
En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.
Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.
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18.3.08
Shiva
Es uno de mis principios básicos —reinterpretado del hinduismo—: hay que terminar con las cosas para reconstruirlas cíclicamente. Eso es lo que hace que el universo se mantenga en marcha, lo que evita que todos seamos grises y aburridos y siempre iguales (¡y que hueva! ¿no?). Después de el mesecito de desestabilización que supusieron una serie de cosas (amenaza de patearnos el trasero en la maestría, regresar a chambear con la Agencia del Mal, roomie en crisis, R con una neura insoportable, mi casa cayéndose a pedazos, etcétera, etcétera) ahorita, en las vacaciones, estoy aprovechando la segunda parte de este ciclo: descanso en serio, tiempo para organizar mi casa, mi necesidad de disciplina desde dentro, Xim en un plan mucho más compañera y menos huésped, R... bueno, él es él y en mí no está cambiarlo, sólo conocer sus ciclos.
Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...
Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.
and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!
Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...
Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.
and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!
17.1.08
Raconteur
Ahora sí. Al menos, el recuento.
Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.
Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:
1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)
2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).
3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).
4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.
5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.
6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.
7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.
8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).
9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.
10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).
En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.
Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...
Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.
Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:
1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)
2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).
3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).
4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.
5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.
6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.
7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.
8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).
9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.
10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).
En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.
Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...
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Xim
29.11.07
De Sergio Pitol
En El arte de la fuga:
«Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.»
Coincido en muchos de los puntos del maestro de R (si quieren conocer la trayectoria intelectual de alguien, averigüen la de su maestro, ja. El mío está siendo R). Prometo, como obsequio de cumpleaños, hacer mi propia lista de sumas.
Y ustedes, queridos no-lectores, ¿cuál dirían que es la suma que les da forma?
«Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.»
Coincido en muchos de los puntos del maestro de R (si quieren conocer la trayectoria intelectual de alguien, averigüen la de su maestro, ja. El mío está siendo R). Prometo, como obsequio de cumpleaños, hacer mi propia lista de sumas.
Y ustedes, queridos no-lectores, ¿cuál dirían que es la suma que les da forma?
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soy una groupie de
13.11.07
El poder del batallón Juan Pérez.
R. me contagió. Resulta que ahora, como yo estuve acá, pero con la preocupancia (o preocupansia, que sería una mezcla de preocupación y ansia) de que les fuera bien y de que llegaran y de que... ya saben, Coppelia Angustias en pleno, no hallaba qué hacer. Después de mi clase, planeaba ir a dormir a casita, a apapachar al gato y a tronarme los dedos esperando que se reportaran. Quiso la vida que no durmiera yo.
Cuando iba de salida, me toparon dos alumnos muy acongojados. Creí que querían asesoría y ya los había mandado por un tubo, cuando me aclararon que lo que necesitaban era un automóvil más para llevar las cosas que se habían reunido en el centro de acopio de la universidad. Chale... “¿estaciono el carro enfrente de la puerta de acá?”
Una hora para llegar al centro de acopio. Igual ya no me daba tiempo para depositarle dinero a R (se dio cuenta hasta el último minuto de que las camionetas tienen la pésima costumbre de consumir gasolina y se fue con poquísimo dinero...) así que ya daba lo mismo lo que hiciera. Y lo que hice fue quedarme horas.
Cuando bajamos las cosas al centro de acopio, descubrí un hormiguero. Más de 100 personas poniendo manos y tiempo y fuerza física en organizar y verificar el acopio; más o menos lo que ya había hecho en casa pero en versión Pantagruel, con un patio lleno de alimentos y una calle bordeada hasta los topes por agua. Y como ni me gustan los retos, me quedé.
Trabajé allá todo el fin de semana. Viernes, sábado, domingo, lunes... Hoy me toca descansar y mañana también porque hay chamba en la agencia; el jueves tengo clases mañana y tarde (y aprovecharé para hacer tareas y calificar exámenes). Pero el viernes vamos de regreso. Y supongo que el sábado. Y el domingo, y así hasta que se termine la ayuda.
Hay mucha gente y muchas cosas. Han salido montones de trailers y diario hay voluntarios de todas las edades que verifican caducidades, organizan los víveres en cajas y costales, cargan camiones, empaquetan, arman cajas, etcétera. Desde niños de 6 años hasta señores y señoras de 70 pasaditos, cada quien tiene una chamba que empieza antes de las 9 am y termina hasta que llega la última donación y se va el último camión (después de las 9, a veces hasta después de la 1 de la mañana).
R regresó y me contó que lo que sale de acá llega allá. Fue a un albergue, en el que mi suegro está trabajando de voluntario. Las cosas no están nada fáciles, pero parece que al menos en lo que depende del gobierno estatal y el ejército se está haciendo todo el esfuerzo posible (Nunca creí decir algo bueno de los militares, y héme aquí... es que esa es la mejor función que pueden tener en México, ser cuerpos de rescate. Y los prefiero haciendo eso que haciendo lo que los gringos en Irak).
Me sorprende poder pensar bien de la gente, o al menos hacerlo a ratos. Después de muchos trailers enviados, las cosas caducas son 40 cajas (no dan ni para llenar una camioneta de 3.5 toneladas, pues) y los voluntarios están al pie del cañón. Gente como Carmita, como doña Leonor, como Lulú, como los Luises, como Roberto, como todos esos a los que no les veo el nombre pero de quienes recibo bultos y a quienes les paso latas y bolsas y jabones y demás... Somos Juanes Pérez, al final de cuentas.
Lo único que espero es que hagamos más conciencia. No son ni 100 ni 200 los damnificados, y no fue poco lo que perdieron. Hablamos de alrededor de 1’000,000 de personas, que perdieron entre todo y casi todo, y de un estado que acaba de ver como sus animales y cosechas se fueron al agua...
Espero seguir viendo pasar bultos y camiones por muchos días más. Espero seguir llegando a casa agotada y polveada y con los dedos cubiertos de curitas y las manos negras y las piernas con moretones de costales. Espero que los demás Juanes Pérez formen batallón de donantes y voluntarios.
¿Y ustedes ya hicieron acopio?
Cuando iba de salida, me toparon dos alumnos muy acongojados. Creí que querían asesoría y ya los había mandado por un tubo, cuando me aclararon que lo que necesitaban era un automóvil más para llevar las cosas que se habían reunido en el centro de acopio de la universidad. Chale... “¿estaciono el carro enfrente de la puerta de acá?”
Una hora para llegar al centro de acopio. Igual ya no me daba tiempo para depositarle dinero a R (se dio cuenta hasta el último minuto de que las camionetas tienen la pésima costumbre de consumir gasolina y se fue con poquísimo dinero...) así que ya daba lo mismo lo que hiciera. Y lo que hice fue quedarme horas.
Cuando bajamos las cosas al centro de acopio, descubrí un hormiguero. Más de 100 personas poniendo manos y tiempo y fuerza física en organizar y verificar el acopio; más o menos lo que ya había hecho en casa pero en versión Pantagruel, con un patio lleno de alimentos y una calle bordeada hasta los topes por agua. Y como ni me gustan los retos, me quedé.
Trabajé allá todo el fin de semana. Viernes, sábado, domingo, lunes... Hoy me toca descansar y mañana también porque hay chamba en la agencia; el jueves tengo clases mañana y tarde (y aprovecharé para hacer tareas y calificar exámenes). Pero el viernes vamos de regreso. Y supongo que el sábado. Y el domingo, y así hasta que se termine la ayuda.
Hay mucha gente y muchas cosas. Han salido montones de trailers y diario hay voluntarios de todas las edades que verifican caducidades, organizan los víveres en cajas y costales, cargan camiones, empaquetan, arman cajas, etcétera. Desde niños de 6 años hasta señores y señoras de 70 pasaditos, cada quien tiene una chamba que empieza antes de las 9 am y termina hasta que llega la última donación y se va el último camión (después de las 9, a veces hasta después de la 1 de la mañana).
R regresó y me contó que lo que sale de acá llega allá. Fue a un albergue, en el que mi suegro está trabajando de voluntario. Las cosas no están nada fáciles, pero parece que al menos en lo que depende del gobierno estatal y el ejército se está haciendo todo el esfuerzo posible (Nunca creí decir algo bueno de los militares, y héme aquí... es que esa es la mejor función que pueden tener en México, ser cuerpos de rescate. Y los prefiero haciendo eso que haciendo lo que los gringos en Irak).
Me sorprende poder pensar bien de la gente, o al menos hacerlo a ratos. Después de muchos trailers enviados, las cosas caducas son 40 cajas (no dan ni para llenar una camioneta de 3.5 toneladas, pues) y los voluntarios están al pie del cañón. Gente como Carmita, como doña Leonor, como Lulú, como los Luises, como Roberto, como todos esos a los que no les veo el nombre pero de quienes recibo bultos y a quienes les paso latas y bolsas y jabones y demás... Somos Juanes Pérez, al final de cuentas.
Lo único que espero es que hagamos más conciencia. No son ni 100 ni 200 los damnificados, y no fue poco lo que perdieron. Hablamos de alrededor de 1’000,000 de personas, que perdieron entre todo y casi todo, y de un estado que acaba de ver como sus animales y cosechas se fueron al agua...
Espero seguir viendo pasar bultos y camiones por muchos días más. Espero seguir llegando a casa agotada y polveada y con los dedos cubiertos de curitas y las manos negras y las piernas con moretones de costales. Espero que los demás Juanes Pérez formen batallón de donantes y voluntarios.
¿Y ustedes ya hicieron acopio?
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R,
Tabasco
9.11.07
431 l; Praha.
Ah, qué día tan raro. Empezó a las 12 de la noche, subiendo botellas de agua a la camioneta. Después, clasificando víveres. Pañales acá, latas allá, avienten la ropa al fondo que hace bulto, medicamentos en esa caja, no puedo creer que manden tanta basura vencida (y aún así fue una bolsa pequeñita, contra una caja entera de cosas útiles... casi lloro cuando vi los antihipertensivos, tan difíciles de conseguir y en tan grande cantidad). Contando botellas de agua, al fin que cada litro es alrededor de un kilo, hay que distribuirlos correctamente en la pick-up...
431 litros.
3 camionetas prestadas por la pura buena voluntad de ayudar. Las 3 retacadas de ayuda: desde 1 sobre para saborizar agua, hasta 20 cajas de antihipertensivos, o 20 pares de sandalias, o 300 frascos de Gerber.
Yo (que no le tengo fe a la gente) hoy me tragué mi habitual pesimismo. Como bien dicen: un pesimista siempre puede sorprenderse agradablemente.
Después de intentar dormir 4 horas, de pie de nuevo para terminar de cargar y alistarnos a las 6.30 de la mañana. Georges y R se fueron, yo soy la encargada de cuidar casa y perros en ausencia. Los dos señores adicionales, qué bendición. Y el amigo de Georges que no contestó el celular en toda la noche de ayer sólo porque no quiso decirnos "no puedo, lo siento" (ojete... no por no poder, sino por no avisar).
Pegar los carteles hechos ayer y hacer nuevos carteles hoy para que las camionetas sean identificadas como ayuda y puedan pasar. Preparar café para todos. Esta mañana ni dio tiempo de tostar el pan, sólo de untarle mermelada. Besos y abrazos, buena suerte y Dios los acompañe y esas cosas. Y 4 ojos aguados, porque no somos cursis pero lo disimulamos muy bien.
Y después, correr a toparme con mi amigo el Prófugo Berlinés. Año y medio después de su mirada de tristeza y un DF que lo ahogaba, hoy es un feliz residente de la CEE, con trabajo estable y un piso en Berlín. "No planeo regresar en un buen tiempo a México, al menos no a vivir". Le concedo toda la razón: su independencia y sus sueños estaban del otro lado del charco.
Y una taza de peltre esmaltado, que dice "Praha" y tiene a un gato caminando por los tejados. "Es la ciudad europea que más me gusta", me dice él, después de haber visitado 20 países, "París tiene un lugar especial, pero Praga es... no sé. Tienes que ir".
Una hora para ponernos al día, para quedar otra vez tan amigos, es como habernos visto ayer, qué raro...
Después, a la escuela, a dar clases, a mi "vida habitual" (si es que tengo algo como eso).
MI corazón va rumbo a Tabasco, y segura estoy de que R pondrá en el trayecto aquella famosa canción de su tío y llorará por el edén perdido... qué duro.
A quien lea este blog: ¿Ya mandaste ayuda para Tabasco?
431 litros.
3 camionetas prestadas por la pura buena voluntad de ayudar. Las 3 retacadas de ayuda: desde 1 sobre para saborizar agua, hasta 20 cajas de antihipertensivos, o 20 pares de sandalias, o 300 frascos de Gerber.
Yo (que no le tengo fe a la gente) hoy me tragué mi habitual pesimismo. Como bien dicen: un pesimista siempre puede sorprenderse agradablemente.
Después de intentar dormir 4 horas, de pie de nuevo para terminar de cargar y alistarnos a las 6.30 de la mañana. Georges y R se fueron, yo soy la encargada de cuidar casa y perros en ausencia. Los dos señores adicionales, qué bendición. Y el amigo de Georges que no contestó el celular en toda la noche de ayer sólo porque no quiso decirnos "no puedo, lo siento" (ojete... no por no poder, sino por no avisar).
Pegar los carteles hechos ayer y hacer nuevos carteles hoy para que las camionetas sean identificadas como ayuda y puedan pasar. Preparar café para todos. Esta mañana ni dio tiempo de tostar el pan, sólo de untarle mermelada. Besos y abrazos, buena suerte y Dios los acompañe y esas cosas. Y 4 ojos aguados, porque no somos cursis pero lo disimulamos muy bien.
Y después, correr a toparme con mi amigo el Prófugo Berlinés. Año y medio después de su mirada de tristeza y un DF que lo ahogaba, hoy es un feliz residente de la CEE, con trabajo estable y un piso en Berlín. "No planeo regresar en un buen tiempo a México, al menos no a vivir". Le concedo toda la razón: su independencia y sus sueños estaban del otro lado del charco.
Y una taza de peltre esmaltado, que dice "Praha" y tiene a un gato caminando por los tejados. "Es la ciudad europea que más me gusta", me dice él, después de haber visitado 20 países, "París tiene un lugar especial, pero Praga es... no sé. Tienes que ir".
Una hora para ponernos al día, para quedar otra vez tan amigos, es como habernos visto ayer, qué raro...
Después, a la escuela, a dar clases, a mi "vida habitual" (si es que tengo algo como eso).
MI corazón va rumbo a Tabasco, y segura estoy de que R pondrá en el trayecto aquella famosa canción de su tío y llorará por el edén perdido... qué duro.
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7.9.07
Recuento de pesadillas pendejas
pesadilla uno.
Hay una fiesta masiva y fashion (a la que, por supuesto, no estoy invitada) en una ciudad de esas cercanas que sólo existen en mis sueños. Para llegar hay que manejar un chorro, y a mí me encanta manejar. Una tipa que me odiaba en la universidad me pide como un favor super super especial que la lleve, y me recuerda que R (mi R, mi actual señor marido) estará en la fiesta. En el sueño, por supuesto, no es mi hombre, sólo soy su mejor amiga. Y, como es de suponerse, estoy enamorada de él.
La susodicha mega party tiene lugar en una especie de hoteles Holiday Inn y Howard Johnson pegaditos uno al otro, hay un demonial de gente y ningún lugar para estacionarse. La odiosa se baja del coche de inmediato. Yo busco lugar, y cuando al fin me estaciono, corro a darle la sorpresa a R de que estoy ahí, y decido declararle mi amor (si no, ¿para que chingaos fui a la fiesta?). Me pierdo entre todos los pasillos, me topo con salones de clase y cosas muy raras, etcétera. Cuando al fin doy con R, lo topo de la mano de una chaparrita fea como la chingada... y él, con luz en los ojos, me dice que se le acaba de declarar a esa cosa. Lo felicito, hago nudo el estómago y me voy a buscar mi coche, caminando sobre un tapete de pasto artificial del chafa. Despierto.
pesadilla dos.
Tengo mi edad y aspecto actual. Entro a trabajar a un lugar en donde al principio todos parecen amables. De pronto me doy cuenta de que son demasiado amables, de que están siendo amables sólo para molestarme. Entre comentario y comentario, y mientras me dan las instrucciones, las presentaciones y las reglas de la empresa, las cinco mujeres con las que se supone que trabajaría (todas ellas rostros desconocidos) se cuchichean a mis espaldas, se ríen y me miran de reojo, como adolescentes pendejas. Me doy cuenta de que se están burlando de mí, justo como en la secundaria. Despierto.
pesadilla tres.
Traigo puesto mi suéter de cuello de tortuga negro, un collar rojo, aretes largos y gabardina negra. Estoy al menos 10 kilos más delgada. Mi maquillaje se parece al de mis mejores épocas. Me siento cómoda conmigo misma. Es una tarde lluviosa, justo como las que me gustan. Estoy, de hecho, parada en una explanada exterior, como esas de las orillas de algunos centros comerciales. Estoy recargada en una maceta de ésas, las de árboles raquíticos. Tengo la impresión de que fumo, o se me antoja un cigarro, o algo así. De pronto, me abrazan por la espalda. Sonrío. Es José, mi peor exnovio, mi némesis; pero a mí me da mucho gusto verlo. En ese momento comprendo que me vestí para él, me maquillé para él, creo que hasta adelgacé para él. Le doy un cálido abrazo, lo huelo... Trae la gabardina negra a la que yo le cosí el bolsillo, huele exactamente igual que hace 5 años. Se ríe igual. "Me has hecho falta" me dice. "Tú a mí también. No sabes las ganas que tenía de verte" le respondo, mientras le doy un beso en la mejilla. Despierto y tengo la frente perlada de sudor. No puedo volver a dormir.
Hay una fiesta masiva y fashion (a la que, por supuesto, no estoy invitada) en una ciudad de esas cercanas que sólo existen en mis sueños. Para llegar hay que manejar un chorro, y a mí me encanta manejar. Una tipa que me odiaba en la universidad me pide como un favor super super especial que la lleve, y me recuerda que R (mi R, mi actual señor marido) estará en la fiesta. En el sueño, por supuesto, no es mi hombre, sólo soy su mejor amiga. Y, como es de suponerse, estoy enamorada de él.
La susodicha mega party tiene lugar en una especie de hoteles Holiday Inn y Howard Johnson pegaditos uno al otro, hay un demonial de gente y ningún lugar para estacionarse. La odiosa se baja del coche de inmediato. Yo busco lugar, y cuando al fin me estaciono, corro a darle la sorpresa a R de que estoy ahí, y decido declararle mi amor (si no, ¿para que chingaos fui a la fiesta?). Me pierdo entre todos los pasillos, me topo con salones de clase y cosas muy raras, etcétera. Cuando al fin doy con R, lo topo de la mano de una chaparrita fea como la chingada... y él, con luz en los ojos, me dice que se le acaba de declarar a esa cosa. Lo felicito, hago nudo el estómago y me voy a buscar mi coche, caminando sobre un tapete de pasto artificial del chafa. Despierto.
pesadilla dos.
Tengo mi edad y aspecto actual. Entro a trabajar a un lugar en donde al principio todos parecen amables. De pronto me doy cuenta de que son demasiado amables, de que están siendo amables sólo para molestarme. Entre comentario y comentario, y mientras me dan las instrucciones, las presentaciones y las reglas de la empresa, las cinco mujeres con las que se supone que trabajaría (todas ellas rostros desconocidos) se cuchichean a mis espaldas, se ríen y me miran de reojo, como adolescentes pendejas. Me doy cuenta de que se están burlando de mí, justo como en la secundaria. Despierto.
pesadilla tres.
Traigo puesto mi suéter de cuello de tortuga negro, un collar rojo, aretes largos y gabardina negra. Estoy al menos 10 kilos más delgada. Mi maquillaje se parece al de mis mejores épocas. Me siento cómoda conmigo misma. Es una tarde lluviosa, justo como las que me gustan. Estoy, de hecho, parada en una explanada exterior, como esas de las orillas de algunos centros comerciales. Estoy recargada en una maceta de ésas, las de árboles raquíticos. Tengo la impresión de que fumo, o se me antoja un cigarro, o algo así. De pronto, me abrazan por la espalda. Sonrío. Es José, mi peor exnovio, mi némesis; pero a mí me da mucho gusto verlo. En ese momento comprendo que me vestí para él, me maquillé para él, creo que hasta adelgacé para él. Le doy un cálido abrazo, lo huelo... Trae la gabardina negra a la que yo le cosí el bolsillo, huele exactamente igual que hace 5 años. Se ríe igual. "Me has hecho falta" me dice. "Tú a mí también. No sabes las ganas que tenía de verte" le respondo, mientras le doy un beso en la mejilla. Despierto y tengo la frente perlada de sudor. No puedo volver a dormir.
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13.8.07
De mudanzas y disfraces
De disfraces
Pues el disfraz siempre fue de maestro de ceremonias. Heme aquí:

La fiesta fue divertida, pese a que R Hyde fue (eso no es lo malo) y le dio un telele neurótico-agotamientoso de espanto (eso sí es lo malo), que me llevó de regreso a mis peores ratos de cuidar a A. durante las fiestas familiares porque "se sentía mal" (creo que estar rodeado de gente lo ponía mal, jiji). Por supuesto, no fue una noche fácil, y una mañana siguiente complicada, pero creo que después de hablar y hablar y hablar dejamos claros nuestros puntos y esa "confrontación" parece haber ayudado a que se diera cuenta de que llevaba deprimido más de lo que cree...
De mudanzas
La vida de adulto no es sencilla (creo). Lo bueno es que si algo te da la vida es tiempo para que practiques; si no te sale a la primera esto de ser niña grande siempre te van a volver a atorar, y así en algún momento tendrás que dar el paso a la adultez (es regla).
En fin, que lo de arriba viene a cuento porque voy a iniciar el gran paso decisivo en esto de volverme adulto: mudarme con contrato a mi nombre a un departamento que será más mi responsabilidad que de nadie más. La mudanza incluirá:
1. Tres libreros llenos (y los libros que no tienen lugar)
2. Dos gatos
3. Doscientos treinta y ocho discos compactos (neh, no los conté, pero suena bien)
4. Una cantidad estúpida de libretas
5. Una cantidad aún más estúpida de fotocopias
6. 45 vasos de vidrio
7. Un chingo de ropa
8. Más o menos la misma cantidad de zapatos
Además, habrá que comprar una estufa (Wal Mart a meses sin intereses, o Viana en efectivo, dependerá del precio), contratar la luz, mudar el teléfono y las cuentas. Probablemente ahora sí cambie mi credencial para votar al DeFectuoso... ay, qué miedo.
En un par de días me dicen si el departamento que me encantó puede transformarse en nuestra nueva casa (la de Jacinto, Galleta y mía) o si tengo que empezar a buscar otro sitio en donde vivir.
Lo crítico es que mi tía está queriendo quedarse aquí... pero yo ya dije "me vale" y "me voy". Eso me dejará sin cierta cantidad de dinero, y tendrá que encontrar soluciones rápidas. Confío sobre todo en que se de cuenta de que por separado no podemos tener un espacio propio, y que por lo tanto moverse es sólo el principio de un nuevo viaje.
Las mudanzas también tienen que ver con cambios de vida. Abrí los brazos y dejé ir a una persona que significó mucho para mí durante un cierto tiempo de nuestras vidas. Extraño a las que éramos, no a las que seríamos. Las que somos no saben estar juntas. El viernes dije: "¿deveras?" y me respondí "sí, deveras". Y solté lo que quedaba y me despedí con gusto de la nostalgia. Ni pex.
Siguen siendo años interesantes en mi vida: muchas cosas se definen, me he liberado de mis últimos secretos en este mes, me busco y me encuentro. Dos gatos, una casa, nuestra cama individual, un sofa cama, mi prima como huésped recurrente de los lunes y los miércoles a partir de ya casi...
Lo que descubro me gusta. Lo que se va no hace falta. Lo que se queda es lo bueno. Sigo adelante.
Pues el disfraz siempre fue de maestro de ceremonias. Heme aquí:
La fiesta fue divertida, pese a que R Hyde fue (eso no es lo malo) y le dio un telele neurótico-agotamientoso de espanto (eso sí es lo malo), que me llevó de regreso a mis peores ratos de cuidar a A. durante las fiestas familiares porque "se sentía mal" (creo que estar rodeado de gente lo ponía mal, jiji). Por supuesto, no fue una noche fácil, y una mañana siguiente complicada, pero creo que después de hablar y hablar y hablar dejamos claros nuestros puntos y esa "confrontación" parece haber ayudado a que se diera cuenta de que llevaba deprimido más de lo que cree...
De mudanzas
La vida de adulto no es sencilla (creo). Lo bueno es que si algo te da la vida es tiempo para que practiques; si no te sale a la primera esto de ser niña grande siempre te van a volver a atorar, y así en algún momento tendrás que dar el paso a la adultez (es regla).
En fin, que lo de arriba viene a cuento porque voy a iniciar el gran paso decisivo en esto de volverme adulto: mudarme con contrato a mi nombre a un departamento que será más mi responsabilidad que de nadie más. La mudanza incluirá:
1. Tres libreros llenos (y los libros que no tienen lugar)
2. Dos gatos
3. Doscientos treinta y ocho discos compactos (neh, no los conté, pero suena bien)
4. Una cantidad estúpida de libretas
5. Una cantidad aún más estúpida de fotocopias
6. 45 vasos de vidrio
7. Un chingo de ropa
8. Más o menos la misma cantidad de zapatos
Además, habrá que comprar una estufa (Wal Mart a meses sin intereses, o Viana en efectivo, dependerá del precio), contratar la luz, mudar el teléfono y las cuentas. Probablemente ahora sí cambie mi credencial para votar al DeFectuoso... ay, qué miedo.
En un par de días me dicen si el departamento que me encantó puede transformarse en nuestra nueva casa (la de Jacinto, Galleta y mía) o si tengo que empezar a buscar otro sitio en donde vivir.
Lo crítico es que mi tía está queriendo quedarse aquí... pero yo ya dije "me vale" y "me voy". Eso me dejará sin cierta cantidad de dinero, y tendrá que encontrar soluciones rápidas. Confío sobre todo en que se de cuenta de que por separado no podemos tener un espacio propio, y que por lo tanto moverse es sólo el principio de un nuevo viaje.
Las mudanzas también tienen que ver con cambios de vida. Abrí los brazos y dejé ir a una persona que significó mucho para mí durante un cierto tiempo de nuestras vidas. Extraño a las que éramos, no a las que seríamos. Las que somos no saben estar juntas. El viernes dije: "¿deveras?" y me respondí "sí, deveras". Y solté lo que quedaba y me despedí con gusto de la nostalgia. Ni pex.
Siguen siendo años interesantes en mi vida: muchas cosas se definen, me he liberado de mis últimos secretos en este mes, me busco y me encuentro. Dos gatos, una casa, nuestra cama individual, un sofa cama, mi prima como huésped recurrente de los lunes y los miércoles a partir de ya casi...
Lo que descubro me gusta. Lo que se va no hace falta. Lo que se queda es lo bueno. Sigo adelante.
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3.8.07
¡¡El disfraz!!
Charros bailarines (de sombrero y en patines). Mi adoradísimo tío Vic organizó una fiesta de disfraces a la cual nos invitó desde hace varias semanas. Admito que me emociona horrores, sobre todo porque si hay algo que me encanta en esta vida es disfrazarme. Sí, soy una ridícula, y qué. Tengo dos pelucas de colores, una boa de plumas, es más, mucha de mi ropa tiene ese espíritu de "¿qué impresión quiero causar hoy?"
Estaba así de alborotada, cuando de pronto R Jekyll nos abandonó y apareció R Hyde. "Me cagan las fiestas de disfraces, son una pérdida de tiempo y dinero, eso de disfrazarse es una estupidez" (repitan conmigo: glup). Bueno, que haciendo de tripitas corazón (y recogiendo los pedacitos de mi algo trizado ego, y de mi algo más roto entusiasmo, y etcétera) le dije amablemente (y conste que lo hice MUY amablemente) que si prefería no ir, que no fuera, que no importaba; igual como Vic es mi tío no andaré sola, estará mi familia: ¡yipiti yei! (léase con el leve dejo de sarcasmo del caso). Chale. Adiós a mi eterna ilusión de ponerme disfraz a juego en una fiesta de disfraces (les advertí que soy una ridícula). Y yo que además soy niña actriz y etcétera. Pobre R, que mal le fue en la tómbola...
Cuando recibimos la invitación, de inmediato la compartí con Paola, mi superheroína de cabecera. Por supuesto que ella se entusiasmó tanto como yo, o al menos me siguió la corriente: "¡Desde que estaba en la primaria y hacían festivales de primavera que no me disfrazo! ¡Sí, vamos!" bueno, puf, qué alivio, deveras que sí. ¿De qué nos vamos a disfrazar? No, pues ni idea, al fin que hay tiempo. Además, no sólo es de disfraces: es temática. ¿Qué cuál es el tema? Sé lo que quieras ser. Demasiada filosofía para dos semanas de gastritis...
Las conversaciones de sobremesa con mis parientes en las últimas dos semanas han girado en torno a los disfraces: mi señorpadre.net será un senador romano (yo se lo propuse); mi hermano usará el de Beetlejuice de la fiesta de Halloween del año pasado, mi prima Xim será Morticia, mi mamá se entercó en ir de monja, aunque todos insistíamos en que hiciera combo con su hermana inseparable (la mamá de Xim) y se disfrazaran de la Guayaba y la Tostada, o de Faustina y Ernestina (famosos personajes interpretados por Anabel y María Alicia Delgado... esta última lo retomó para Alz y Heimer). Creo que ya todos tienen su disfraz...
Pues se nos ha venido el tiempo encima. La fiesta es este sábado... Han pasado tantas cosas que con Paola no he hablado desde el martes (y todo parece indicar que se ensamblará un disfraz de apache), R Hyde ahora me dice que si va (en el remotísimo caso de que así ocurra) estará disfrazado de Contador Público, que es lo mismo que disfrazarse de Psicópata Asesino (porque todos parecen gente normal) y yo... ¡NO TENGO DISFRAZ!
Chale, así como lo oyen. Ya estoy harta de vestirme de flapper de los años 20 (por más que eso me haya granjeado fans en la fiesta de Día de Brujas del año pasado), mi disfraz de Chaplin no funciona sin mi corte de pelo de hace 3 años, Alexander de Large en versión de pelo negro no refleja lo que quiero ser en lo absoluto, y mucho menos mi vestuario militar que sirve más bien para salir de campamento... panic attack... Agréguenle que mi tío ha solicitado mis servicios como Maestra de Ceremonias para el Concurso de disfraces (aaaaaaaaaaagh). Me quiero volver chango (y no en disfraz).
¿Qué quiero ser? No sé, aunque mañana, entre clase de 7-10 am y clase de 5-8 pm deberé conseguir un disfraz barato en renta. Espero no terminar con un disfraz choteadisimo, como de adelita, de charro, de simio o de personaje de película (a menos que sea una chida). Ahora, si tengo suerte, estos son 10 disfraces que podría ponerme (sin ningún orden específico):
Estaba así de alborotada, cuando de pronto R Jekyll nos abandonó y apareció R Hyde. "Me cagan las fiestas de disfraces, son una pérdida de tiempo y dinero, eso de disfrazarse es una estupidez" (repitan conmigo: glup). Bueno, que haciendo de tripitas corazón (y recogiendo los pedacitos de mi algo trizado ego, y de mi algo más roto entusiasmo, y etcétera) le dije amablemente (y conste que lo hice MUY amablemente) que si prefería no ir, que no fuera, que no importaba; igual como Vic es mi tío no andaré sola, estará mi familia: ¡yipiti yei! (léase con el leve dejo de sarcasmo del caso). Chale. Adiós a mi eterna ilusión de ponerme disfraz a juego en una fiesta de disfraces (les advertí que soy una ridícula). Y yo que además soy niña actriz y etcétera. Pobre R, que mal le fue en la tómbola...
Cuando recibimos la invitación, de inmediato la compartí con Paola, mi superheroína de cabecera. Por supuesto que ella se entusiasmó tanto como yo, o al menos me siguió la corriente: "¡Desde que estaba en la primaria y hacían festivales de primavera que no me disfrazo! ¡Sí, vamos!" bueno, puf, qué alivio, deveras que sí. ¿De qué nos vamos a disfrazar? No, pues ni idea, al fin que hay tiempo. Además, no sólo es de disfraces: es temática. ¿Qué cuál es el tema? Sé lo que quieras ser. Demasiada filosofía para dos semanas de gastritis...
Las conversaciones de sobremesa con mis parientes en las últimas dos semanas han girado en torno a los disfraces: mi señorpadre.net será un senador romano (yo se lo propuse); mi hermano usará el de Beetlejuice de la fiesta de Halloween del año pasado, mi prima Xim será Morticia, mi mamá se entercó en ir de monja, aunque todos insistíamos en que hiciera combo con su hermana inseparable (la mamá de Xim) y se disfrazaran de la Guayaba y la Tostada, o de Faustina y Ernestina (famosos personajes interpretados por Anabel y María Alicia Delgado... esta última lo retomó para Alz y Heimer). Creo que ya todos tienen su disfraz...
Pues se nos ha venido el tiempo encima. La fiesta es este sábado... Han pasado tantas cosas que con Paola no he hablado desde el martes (y todo parece indicar que se ensamblará un disfraz de apache), R Hyde ahora me dice que si va (en el remotísimo caso de que así ocurra) estará disfrazado de Contador Público, que es lo mismo que disfrazarse de Psicópata Asesino (porque todos parecen gente normal) y yo... ¡NO TENGO DISFRAZ!
Chale, así como lo oyen. Ya estoy harta de vestirme de flapper de los años 20 (por más que eso me haya granjeado fans en la fiesta de Día de Brujas del año pasado), mi disfraz de Chaplin no funciona sin mi corte de pelo de hace 3 años, Alexander de Large en versión de pelo negro no refleja lo que quiero ser en lo absoluto, y mucho menos mi vestuario militar que sirve más bien para salir de campamento... panic attack... Agréguenle que mi tío ha solicitado mis servicios como Maestra de Ceremonias para el Concurso de disfraces (aaaaaaaaaaagh). Me quiero volver chango (y no en disfraz).
¿Qué quiero ser? No sé, aunque mañana, entre clase de 7-10 am y clase de 5-8 pm deberé conseguir un disfraz barato en renta. Espero no terminar con un disfraz choteadisimo, como de adelita, de charro, de simio o de personaje de película (a menos que sea una chida). Ahora, si tengo suerte, estos son 10 disfraces que podría ponerme (sin ningún orden específico):
- Odalisca (panzona)
- Princesa medieval
- Caballero del siglo XVII (casi XVIII, pero sin pelucón blanco)
- Maestro de ceremonias de circo (obvio)
- Chica ye-ye
- Flowerchild (Hippie, pues... pero no sé andar descalza)
- Ama de casa de los 50
- Mafalda (pero no tiene chiste)
- Artista de circo (ya saben: trajecito de lentejuelas, faldita corta, todo muy shiny, coleta restirada, mucha diamantina en la cara y una gran sonrisa)
- Oooooooooooootra vez, de Colombina (aunque los recuerdos me fastidian)
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mi vida es un caos,
R
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