(le puse prepost porque todavía no es un post, nomás es un aviso de que habrá uno próximamente...)
Estoy en semana de campañas. Llevo 2 de 7.5, dos de 6, una de 10 y otra que pudo haber reprobado pero que gracias a la presentación sacó un 8 providencial...
¿Qué es la semana de campañas? Ah, prometo platicar en el próximo post. Nomás es para que no me extrañen. Por cierto, la que estoy leyendo ahorita para entrar a calificar a las 8 tiene trozos enteros plagiados de internet. Pa' su madre... Quienes ya se han chutado mis historias saben lo mal que me puede poner eso. ¿Reprobarán nuestros jóvenes héroes? ¿Lograrán calmar la furia de su profesora? Averíguelo en nuestro próximo post, titulado: "Semana de campañas".
La posdata irrelevante: mi prima ya está poniendo cara de "no quiero ir al loquero, no quiero, no quiero". Lleva 2 sesiones. Invitó a su mamá a dormir al departamento. Yo me voy a ir a casa de R a dormir (aunque haya que manejar media hora más para llegar a la escuela). Ahorita estoy en el café de conocida librería condechi, comiendo tarde... Tengo una pereza indecible de chutarme dos campañas más mañana. Ah, y el sábado tengo una boda y compré vestido, zapatos y bolsito (todo del mismo color, qué ñoña) por $600... ¡Gracias, Izazaga y 20 de noviembre!
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17.4.08
Prepost.
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aventuras,
cuestión de principios,
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universidad,
Xim
18.3.08
Shiva
Es uno de mis principios básicos —reinterpretado del hinduismo—: hay que terminar con las cosas para reconstruirlas cíclicamente. Eso es lo que hace que el universo se mantenga en marcha, lo que evita que todos seamos grises y aburridos y siempre iguales (¡y que hueva! ¿no?). Después de el mesecito de desestabilización que supusieron una serie de cosas (amenaza de patearnos el trasero en la maestría, regresar a chambear con la Agencia del Mal, roomie en crisis, R con una neura insoportable, mi casa cayéndose a pedazos, etcétera, etcétera) ahorita, en las vacaciones, estoy aprovechando la segunda parte de este ciclo: descanso en serio, tiempo para organizar mi casa, mi necesidad de disciplina desde dentro, Xim en un plan mucho más compañera y menos huésped, R... bueno, él es él y en mí no está cambiarlo, sólo conocer sus ciclos.
Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...
Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.
and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!
Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...
Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.
and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!
10.3.08
Hacerse cargo.
Hay pocas certezas en la vida. Una de ellas es que nos vamos a morir; otra es que todo está destinado a cambiar. Mi último par de semanas se ha ido en comprender (y ayudar a alguien más a comprender) esto.
De pronto, para variar, me miro en el espejo y descubro que la persona que está ahí, enfrente de mí, vestida con mi ropa, usando esos anteojos de pasta rojos, que tiene 20 kilos de más que no le sientan para nada, que vive en un departamento minúsculo que está tendiendo demasiado al caos... pues no es otra más que yo.
También Xim, mi hermana y roomate, se está enfrentando a cambios fuertes. En su caso no es la madurez, sino la maduración: la muerte de su mentor, con todas las preguntas que eso conlleva: ¿creo en la vida después de la muerte? ¿Qué es la fe? ¿Cómo le hago para seguir viva cuando la gente se puede morir? Lo mismo nos ha pasado a todos, creo. Así que esta semana ha sido de mucho llorar para las dos, ella por su tristeza —Luke Skywalker superando la desaparición de Obi Wan— y yo porque siento su dolor y para ayudarla o al menos acompañarla hurgo mucho en mis propios dolores... No es fácil crecer. Lo bueno es que sabemos que nos tenemos la una a la otra (o al menos eso creemos).
¿Cómo le hacemos para tener fe en algo? La única respuesta que encontré fue que la fe es un esfuerzo de la voluntad, igualito que el amor. Nos gusta creer, lo necesitamos. Sé que ella tiene fe, y que no la perderá pero tendrá que cambiarla, aprender a vivir con sus ausencias, etcétera.
Yo, cortesía de ambos asuntos, estoy enfrenándome a la entrada de lleno a la vida adulta. Ay, sí, horror, ese momento lleno de decisiones trascendentes, como empezar a organizar mi vida diaria; como hacerme cargo —por fin— de mi departamento; como asumir de una buena y estúpida vez por todas que este lugar en el que estoy no es un "mientras" sino un "ahora". Llevo 6 meses haciendo de cuenta que al término de mi contrato mi vida podría cambiar y tendría que salir de aquí por una razón en específico... Pero eso se ve lejos, y sinceramente tampoco tengo antojo de mudarme. Así pues, tengo que estar hasta los codos en este lugar: mi lugar. Creo que este fin de semana por fin lo sentí así.
Además, mis padres por fin decidieron desmontar lo que fue mi habitación, y montar ahí una oficina para mi señorpadre.net; aunque yo fui la primera que insistió en ello, hoy que me enfrenté con esa realidad —de pronto ya no era más mi espacio, sino una peculiar mezcolanza de mi exhabitación y la oficina de mi padre— debo admitir que sentí que ahora sí, el viaje hacia la vida adulta no tiene vuelta de hoja. Hace como un año les devolví las llaves de la casa, y ahora ya no hay una "recámara de Coppelia" en la cual refugiarme (recuerdo cuando terminamos El Volador y yo, que me reporté enferma y me quedé allá a que "mi mamá me mime" en vez de irme a mi casa y luego a trabajar). Buen cierre de mi tercera década en este planeta...
Hay otras zonas de mi vida en las que parece que habrá cambios. No lo sé. Como ya dije, hay pocas certezas en la vida: lo demás es fe y hay que saber cómo asumirla... No sé si estoy triste, o sólo en espera. Lo que sí sé es que las horas se hacen días, pero el único modo de enfrentarlas es tomándolas como vienen y luchando por organizar mi vida. ¿Cómo es que he perdido el control sobre de mí durante tanto tiempo? ¿Dónde dejé mi famosa fuerza de voluntad? ¿A qué renuncié? ¿Cuándo?
Prometo que las preguntas las contestaré sobre la marcha. Por el momento, el reto es fuerte: estructurar mis días y mis noches. Saber que mi vida es mía. Que mis decisiones y mis espacios son míos. Que soy fuerte. Que soy libre. Que me tengo a mí. Que también tengo a ese selecto grupo de personas (¿pessoas? ¿gente?) en quienes he depositado mi fe y me han correspondido poniendo algo de su fe en mí. Que puedo hacerme cargo. Mantener a raya mis neurosis y mi ansiedad, durante los próximos 5 minutos cada vez. Que pase lo que pase, la vida sigue. Tomarme un día a la vez. Seguir intentando alcanzar esa meta (tal vez ridícula , pero no me importa ahora) de ser feliz aquí y ahora. Regresar a terapia en el corto plazo, ahora sí, tomándomela en serio, y ahora sí con un(a) terapeuta que no hable de futbol...
Suena como si fuera mucho, pero ya dije: un día a la vez.
P.D. Medusa me envió un contrato de cesión de derechos para publicar uno de mis artículos en un libro de recopilación de semblanzas. Me ofreció una moneda de plata. Pensé: "Si Judas vendió a Jesús por 30, 1 por 'Alicia' no está mal". Dije que sí. Ya les platicaré.
De pronto, para variar, me miro en el espejo y descubro que la persona que está ahí, enfrente de mí, vestida con mi ropa, usando esos anteojos de pasta rojos, que tiene 20 kilos de más que no le sientan para nada, que vive en un departamento minúsculo que está tendiendo demasiado al caos... pues no es otra más que yo.
También Xim, mi hermana y roomate, se está enfrentando a cambios fuertes. En su caso no es la madurez, sino la maduración: la muerte de su mentor, con todas las preguntas que eso conlleva: ¿creo en la vida después de la muerte? ¿Qué es la fe? ¿Cómo le hago para seguir viva cuando la gente se puede morir? Lo mismo nos ha pasado a todos, creo. Así que esta semana ha sido de mucho llorar para las dos, ella por su tristeza —Luke Skywalker superando la desaparición de Obi Wan— y yo porque siento su dolor y para ayudarla o al menos acompañarla hurgo mucho en mis propios dolores... No es fácil crecer. Lo bueno es que sabemos que nos tenemos la una a la otra (o al menos eso creemos).
¿Cómo le hacemos para tener fe en algo? La única respuesta que encontré fue que la fe es un esfuerzo de la voluntad, igualito que el amor. Nos gusta creer, lo necesitamos. Sé que ella tiene fe, y que no la perderá pero tendrá que cambiarla, aprender a vivir con sus ausencias, etcétera.
Yo, cortesía de ambos asuntos, estoy enfrenándome a la entrada de lleno a la vida adulta. Ay, sí, horror, ese momento lleno de decisiones trascendentes, como empezar a organizar mi vida diaria; como hacerme cargo —por fin— de mi departamento; como asumir de una buena y estúpida vez por todas que este lugar en el que estoy no es un "mientras" sino un "ahora". Llevo 6 meses haciendo de cuenta que al término de mi contrato mi vida podría cambiar y tendría que salir de aquí por una razón en específico... Pero eso se ve lejos, y sinceramente tampoco tengo antojo de mudarme. Así pues, tengo que estar hasta los codos en este lugar: mi lugar. Creo que este fin de semana por fin lo sentí así.
Además, mis padres por fin decidieron desmontar lo que fue mi habitación, y montar ahí una oficina para mi señorpadre.net; aunque yo fui la primera que insistió en ello, hoy que me enfrenté con esa realidad —de pronto ya no era más mi espacio, sino una peculiar mezcolanza de mi exhabitación y la oficina de mi padre— debo admitir que sentí que ahora sí, el viaje hacia la vida adulta no tiene vuelta de hoja. Hace como un año les devolví las llaves de la casa, y ahora ya no hay una "recámara de Coppelia" en la cual refugiarme (recuerdo cuando terminamos El Volador y yo, que me reporté enferma y me quedé allá a que "mi mamá me mime" en vez de irme a mi casa y luego a trabajar). Buen cierre de mi tercera década en este planeta...
Hay otras zonas de mi vida en las que parece que habrá cambios. No lo sé. Como ya dije, hay pocas certezas en la vida: lo demás es fe y hay que saber cómo asumirla... No sé si estoy triste, o sólo en espera. Lo que sí sé es que las horas se hacen días, pero el único modo de enfrentarlas es tomándolas como vienen y luchando por organizar mi vida. ¿Cómo es que he perdido el control sobre de mí durante tanto tiempo? ¿Dónde dejé mi famosa fuerza de voluntad? ¿A qué renuncié? ¿Cuándo?
Prometo que las preguntas las contestaré sobre la marcha. Por el momento, el reto es fuerte: estructurar mis días y mis noches. Saber que mi vida es mía. Que mis decisiones y mis espacios son míos. Que soy fuerte. Que soy libre. Que me tengo a mí. Que también tengo a ese selecto grupo de personas (¿pessoas? ¿gente?) en quienes he depositado mi fe y me han correspondido poniendo algo de su fe en mí. Que puedo hacerme cargo. Mantener a raya mis neurosis y mi ansiedad, durante los próximos 5 minutos cada vez. Que pase lo que pase, la vida sigue. Tomarme un día a la vez. Seguir intentando alcanzar esa meta (tal vez ridícula , pero no me importa ahora) de ser feliz aquí y ahora. Regresar a terapia en el corto plazo, ahora sí, tomándomela en serio, y ahora sí con un(a) terapeuta que no hable de futbol...
Suena como si fuera mucho, pero ya dije: un día a la vez.
P.D. Medusa me envió un contrato de cesión de derechos para publicar uno de mis artículos en un libro de recopilación de semblanzas. Me ofreció una moneda de plata. Pensé: "Si Judas vendió a Jesús por 30, 1 por 'Alicia' no está mal". Dije que sí. Ya les platicaré.
17.1.08
Raconteur
Ahora sí. Al menos, el recuento.
Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.
Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:
1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)
2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).
3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).
4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.
5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.
6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.
7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.
8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).
9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.
10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).
En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.
Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...
Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.
Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:
1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)
2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).
3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).
4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.
5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.
6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.
7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.
8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).
9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.
10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).
En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.
Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...
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6.9.07
How's everything going?
Últimamente no hay tiempo para inspirarme y escribir, creo que lo más que puedo hacer es actualizar mi información. Por lo tanto, aquí va la actualización urgente del día:
- Jacinto ahora tiene un tubo en la panza, para alimentarlo. Es una cosa rara, porque el gato está enfermo porque no come, y no se va a curar si no se alimenta, pero se niega a comer. Bueno, entonces lo alimentaremos por el único lugar por donde no puede evitarlo: directo al estómago. El pronóstico es bueno (si el alimento hace su trabajo) pero el gato está muy deprimido por estar internado. Sigamos echándole porras, pues... al rato voy a verlo y espero que esté tranquilo...
- El departamento ya está tomando forma, aunque todavía se oculta bajo varias capas de desorden. El peor lugar, para no variar, es mi cuarto. Al menos ahora la sala está medianamente habitable, y Galleta ya se siente bienvenida... Ah, y ya terminé de vaciar las cajas de libros (falta vaciar las de dvd's y cd's y las de trastes y tuppers y sartenes y...)
- Todavía me falta sacar cosas del anterior depa, pero ya muchas menos que al principio... ayer fue el mayor acarreadero de bultos después de la mudanza. Alcancé la sima del agotamiento (o sea que más pa'bajo ya es rascarle) y creo que dormir hasta las 10 hoy lo compensó de algún modo.
- Me dieron menos horas en la escuela. Chale. Ahora que mis gastos se incrementaron, mi asunto con la docencia se pone un poco rudo. Espero que se solucione en la próxima semana, o la presión con el freelanceo será más ruda de lo que parece...
- Xim y Galleta se están adaptando bien a la nueva vida, y mi tele se ve mucho mejor (ventaja exclusiva de vivir en el tercer piso)
- ¡Ya tengo internet inalámbrico en casa!
- Hoy se acaban mis vacaciones, porque mañana voy a aplicar 2 exámenes extraordinarios... ¡Shiales!
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