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7.11.08

Paren el mundo, me quiero bajar...

Ah, para semana intensita. El jueves pasado mi jefa me preguntó que cómo andaba porque a lo mejor había un estudio esta semana, que le digo "bien, no hay tox, sólo tengo comprometidos el martes y el jueves en la tarde noche". Pues que me confirman el viernes que hay entrevistas el martes... y el lunes a medio día me dicen que no, que el miércoles... y cuando ya planeé el día siguiente pa' holgazanear, me llaman y me dicen que siempre sí, empezamos el martes a las 8.30 am.

De ahí en adelante todo ha sido andar en la loca. De plano el miércoles fui suficientemente hazañosa para despertarme a las 7 am, ir a aplicar entrevista con paseíto a las 9 am, recibir una llamada para decirme "que siempre no, que ahora a las 10", largarme a desayunar y buscar el periódico a un Sanborn's, regresar a hacer entrevistas con paseíto a las 10, a las 11, a las 12, a la 1, a las 2, a las 3 y a las 4... y de ahí pasar al super a comprar la arena de los gatos, y ver la máquina de coser china con la que quiero empezar un proyectito y comprarla y facturarla, y justo al llegar a la casa recibir una llamada de R diciéndome que los Zetavés necesitan nuestro apoyo para ensobretar y encartar, que nos vemos a las 8.30, de ahí a la imprenta, encarta encarta encarta encarta, ensobreta ensobreta ensobreta ensobreta cierra cierra cierra cierra cierra hasta la 1 de la mañana, y por supuesto cenar tacos.

Al día siguiente, tenía que redactar el informe de las entrevistas con paseíto, pero entre el cansancio y que tenía que ir a pagar la luz y el agua y el teléfono y que tenía ganas de leer y de ver tele y que además hay que ir a que me hojalateen la actitud y que era el día esperado desde hace un mes (en realidad desde hace años, pero ahorita les cuento), pues nada, que perdí el tiempo miserablemente y no avancé gran cosa durante el día. A las 5 de la tarde ya tenía que estar trepada en el metrobús para bajarme en... Parque Hundido, que yo ni idea tenía de que estaba cerrada (y entonces agárrate un taxi para llegar medio a tiempo a terapia) y luego otra vez a caminar para tomar el metrobús y bajarse en Altavista. Y a caminar de nuevo, por una muy buena razón: llegar a las 7.30 pm a Gandhi MAQ:




Fui algo así como la groupie más feliz del mundo escuchando a Juan hablar de futbol, de cómo está eso de escribir géneros distintos como una herramienta contra la dispersión. Además, le pedí que me firmara el libro rete consentido: De eso se trata, que tiene unos ensayos muy sabrosos sobre literatura y escritores y lecturas... Es un tipazo, o lo que es igual, me lo llevo.

Salimos de ahí nomás porque ya nos corrían, fuimos por café, chocolate y un churro relleno de dulce'eleche... y fue sentarme a las 11, emocionada y con el cerebro en otra cosa, a pelear con el reporte. Esa pelea a muerte duró hasta las 3 de la mañana, conmigo como pírrica vencedora. Y hoy, pararnos a las 7.30 porque había que estar en fckn Santa Fe a las 10 de la mañana... y estar atrapados UNA HORA en el tramo de Constituyentes que abarca el panteón de Dolores. Llegue a las 11 a mi junta... la ventaja es que hoy no era con mi jefa (que se habría estado trepando por las paredes), sino con la Consultora Historiadora que es una mujer lista, de muchos arrestos y sensata, así que empezó sin mí y luego hicimos el relevo australiano.

Salimos de Santa Fck como a las 12.30, lo que indica que llegamos a la oficina a la 1.30. De ahí a casita, a comer y luego quedarme dormida hasta hace unos 30 minutos.

¡Uff!

Ya ahorita lo que corresponde es preparar una clase sobre mi tema de tesis, para explicarle a mis compañeritos en dos horas por qué la investigación cualitativa en publicidad es la neta, cómo funciona la evaluación de estímulos visuales y cuál es el interés de tener una herramienta metodológica netamente mexicana y demás. Fancy, ¿no?

Y el post scriptum: Ya tengo hora y fecha para lo del maratón de poesía... jueves 13 de noviembre, 9.50 de la mañana. Si no les altero mucho el horario, anímense a ir a Donceles 66 a escuchar lo mala poeta que soy. Prometo que al menos trataré de ser una lectora chistosa...

29.10.08

Hijodepu**ces del diario...

Sí, haciendo eco de la etiquetita de Aline, hay "things that make you go chale", y me acaba de pasar una de ésas.

¿Recuerdan que recién hace unos meses renuncié a la "augusta institución" (ja) en donde fui docente por dos años? ¿Y recuerdan que estoy estudiando una maestría en ese sitio? ¿Alguna vez les conté que estaba yo becada por ser docente? (¡Con el 50%! ¡Figúrese usted!)

Bueno, cuando renuncié la cosa fue muy tersa (y por lo visto, yo muy ingenua). Me dijeron que sí, que no había tox, que no querían que me fuese, pero que yo pidiera la beca y que ellos me darían el mayor porcentaje posible. Ah, repeat after me: "idiota, idiota, idiota".

Resulta que, además de tardarse 2 meses en resolverme lo de si me daban la beca o no (digamos que estoy en clases desde finales de agosto... y el papel me lo entregaron el sábado pasado), ahora resulta que "sólo me pudieron dar el 10% de beca". Pretexti-razones hubo muchas: que si no se inscribieron nuevos alumnos y por eso no pudieron aumentar el porcentaje destinado a becas; que si se hizo todo lo que se pudo y que si el cuatrimestre que viene me tratarán de dar más (éste es el penúltimo fckn cuatrimestre), que si la manga del muerto y mi abuela en bicicleta. También me dijeron que "es que como ya no eres docente..."

Total, que de pagar razonables $2,050 por una maestría que está resultando ser bastante mediana (agh, está bien, con todas sus letras: de una mediocridad rayana en falta de interés) ahora me meten en el brete de pagar... ¿Cuánto es $4,100 menos $410? Ah, sí, $3,690 (3,700 pa' fines presupestales). Mta...

Como bien dice uno de mis cuates: "No mames, te dieron de beca la pinche propina".

Eso me pasa por creerles. Pendeja de mí... Me parece una forma baja de presión para que regrese a seguir dando clase. Para colmo, me enteré de que mis materias favoritas (sí, again, las de semiótica) las está dando el sujetillo que se apañó el puesto de coordinación que me habían prometido (con eso de que el sujetillo sabe de todo... No mamar). Total, que de bajeza en bajeza andamos.

Por supuesto, NO REGRESO. Ahora menos que nunca. Con esos pinches modos, ¡a chingar a su madre! Pienso acabar la maestría (ya me faltan mugrosos 6 meses para terminar y conseguir un título que le haga más honor a mis manías), a ver de dónde saco el dinero. Acá en la casa ya estuvimos haciendo cuentas... habrá que apretarnos un buen, pero tengo que sacar ya esta fregadera a como dé lugar, para poder cerrar ese ciclo y mandar a la fregada a esta gente tan poco ética, tan ventajosa y tan hija de la retiznada.

Ah, estoy furiosa. Sobre todo porque me caga actuar de buena fe y que el mundo me recuerde que está lleno de hijos de puta. Seguiré extrañando a mis exalumnos, pero ni pedo. No les voy a dar el gusto, ni de regresar, ni de darme de baja (aunque ya les di la satisfacción de verme llorar del coraje y la frustración... no aguanté y se me salieron mis lagrimitas... me sentí terriblemente babosa cuando me vio alguien que no tenía que verme, en fin).

Definitely, "things that make you go chale"...

18.9.08

Todo cambia

Siento como si tuviera meses sin actualizar. La verdad es que no hace ni un mes, pero han pasado muchas cosas en el intermedio... como ya les conté, R. y yo estamos en la aventura de vivir juntos y no sacarnos los ojos en el intento; los gatos andan más o menos en lo mismo y la mudanza, definitivamente, ha podido más que nuestros esfuerzos (ja). Bueno, en ese sentido R. va mejor que yo: ya se construyó un librerito de pared a pared, ya lo retacamos de libros, ya hizo razzia de aquellos que podían conseguir un nuevo hogar... Yo todavía tengo mi despacho vuelto bodega, lleno de cajas y bolsas de triques que más bien hay que procurar dejar cerradas y enviarlas directo a algún otro lado. Miedo.

Además, seamos realistas: mis familiares no están muy contentos con mi decisión, así que ha sido cosa de mediar un poco, alejarse otro poco, agarrar el genstein (genial invento de aquellos ayeres, el descubrimiento del "gen judío" que nos debería de valer el Nobel, jajajaja) y por lo tanto ahogarme en mis culpas y decir "debería..." y luego recordarme que "debería" ni madres... Que ya habíamos hablado de ese "los quiero mucho, pero mi vida es mi vida" y que eso es cierto, que yo soy yo. Diría mi terapeuta (ya sueno como mi exjefa, ja) "Tu eres tu propio anhelo, el de nadie más". Y pues sí.

La verdad es que la cosa va bien en el asunto nueva casa, nueva pareja y 2 gatos. La maestría vuelve a empezar el próximo sábado, así que ya se me acabaron los fines de semana de dormir. He prometido que estos dos últimos cuatrimestres tengo que llegar a clase de 7 de la mañana, así que tendré que hacer milagros para despertarme. De todos modos, si me organizo adecuadamente, seguro que podré con todo (ese es mi leit-motif eterno, jeje).

El trabajo en marcha, aunque me deben todo el dinero del mundo en la Agencia Fantasma. El próximo martes vuelvo a salir de viaje por trabajo por primera vez en algo así como 2 años (el último fue éste). Aunque será sólo una noche fuera, de entrada por salida, me emociona la idea. Ya veremos si no me envían sin pagarme y sin viáticos, que eso sí sería terrible... ¡Ya, por piedad! ¡Alguien avísele al doctor que la gente no puede vivir diamorrr!

Y ya. Al menos en lo privado.

Del lado público (que desde que este blog inició ha sido dejado sistemáticamente afuera, porque ese es el sentido de este espacio). No puedo dejar de comentar la tristeza y la angustia que me produce todo el asunto de Morelia. No sólo porque una de mis mejores amigas sea de allá, sino por todo lo que implica para la gente común, para los "ciudadanos de a pie". Por el clima que genera.

Hago eco de Lippmann: "Donde todos piensan lo mismo, ninguno está pensando mucho". Yo, por lo pronto, prefiero no pensar. Y no quiero entrar en discusiones de política, gracias. Sólo un minuto de silencio por lo que fue y ya no será.

27.8.08

Estamos a mitad de la mudanza...

... y mi jefa me llama para decirme que les urge el puto reporte que no me habían dicho para cuando querían. ¡Me cago en los bienes contingentes y en los necesarios!

30.7.08

De como Ixe me tuvo... y me perdió

Ah. Pues ya en la madrugada algo había dicho. No conformes con pedirme fichas de depósito para que pueda yo depositar cheques de otros bancos en MI cuenta, a MI nombre si pasan de las 2 de la tarde, ahora resulta que se pusieron peor.

Ayer en la noche, R empezó a ponerse ácido con que tenía que pagar su tarjeta hoy (y habíamos necesitado el dinero de su quincena para... pues para algo, ya les diré) y que le urgía que le diera el dinero, pero tampoco me pudo dar un aventón a un cajero automático para que le diera al menos lo que podía sacar en el momento (esa es la otra... le pegaron a GB hace semana y media y sigo esperando que me lo regresen); yo, perfectamente confiada, le dije "no importa, al fin y al cabo tengo IXENet y blabla".

Mal dicho. Llegué a casa, busque la tarjeta de super seguridad, el papelito del número de atención telefónica, mi estado de cuenta, mi tarjeta de débito y demás para tener a la mano por si me los piden, y ahora sí me la ganaron; no podía prever lo que pasó: cuando intenté conectarme al sitio, me topé con que mi perfil estaba "bloqueado" sin mayor explicación. "Si quiere consultar qué pedo, marque al teléfono de atención de 8 am a 8 pm y con gusto lo atenderemos". ¡Mierda! Por supuesto, ni manera de arreglarlo a las 2 de la mañana que llegué de la junta... Y a sabiendas de que la mañana siguiente sería un caos, pues menos. "Ya ni modres" pensé, "mañana puedo ir a retirar en ventanilla en Centro Comercial Cerquitas de Casa; sólo voy, retiro en ventanilla, me formo en el otro que está a 10 metros, le deposito a R y listo."

En fin, que la mañana siguiente fue un caos diferente al que había supuesto (en vez de clase y asesorías, descubrir que me desperté hora y media tarde para llegar a clase, dedicarme a escribir mi... eso también luego, meterle cambiecitos al informe del lunes y ver si el señor del coche me lo trae o no y a qué hora) y de llamar por teléfono, nada.

Total, que salí corriendo al banco, para que no me agarraran las hordas furiosas de gente que a las 2 de la tarde toma posesión de las filas, y llegué muy mona a la ventanilla:

— Disculpe, vengo a hacer un retiro de efectivo de la cuenta asociada a esta tarjeta (presento tarjeta e identificación oficial)
— Esteee... es que para retirar en ventanilla primero tiene que pasar con un ejecutivo (¿¿¿¿Qué????)
— Gracias (sarcástico)

Me apersoné con una ejecutiva que se veía entre desocupada y aburrida, y le presenté mi identificación y mi tarjeta mientras le explicaba mi caso. Ella ponía cara como de vaca con problemas digestivos y me miraba fijamente con ojos de "ni madres". Cuando terminé de explicarle y le di mi número de cuenta, ella sólo preguntó:

—¿Y trae su clave de atención de seis dígitos?

¡Grrrrroar! ¡Me relleva la mierda! Ese es uno de los 27 papeles que reuní la noche anterior y que, por supuesto, se encuentra resguardado en mi casa en lugar seguro, porque me advirtieron que cuidara esa clave, que no la trajera cargando y que no se la diera ni a mi mejor amigo, porque con esa verifican mi identidad por teléfono. Me sentí como si me hubieran pedido la cédula profesional de mi abuelita.

Supliqué, rogué, me enojé, les reclamé no sólo por esa pendejada sino por lo del IXENet fallido y por la tontería de hacerme llenar fichas de depósito... Y Marthita (ah con el rechin... nombre) nomás me miraba y me miraba, practicando su cara de "si me fuera más profundamente indiferente ya estaría roncando". Como es de suponer, no me resolvió nada. Salí de ahí al grito de "Pinche banco tan inútil" y me fui a agarrar un taxi a mi casa, derrotada.

Ya cuando llegué llamé toda amable al teléfono de atención del portal de Ixe y, sin mayor explicación, en 2 minutos reactivaron mi perfil. Hice la transferencia, pero sólo después de haber hecho coraje con el banco, el cajero, la ejecutiva y de pasada con R que tampoco tenía la actitud más cooperativa del mundo (claro, si yo fuera la de las deudas acuciantes tal vez estaría igual que él, pero ni pex).

Lástima. Hasta hace un par de meses los creía buen banco, pero supongo que fue sólo la luna de miel. Estoy a un tris de salir corriendo hacia una cuenta Perfiles (así de desesperada estoy)...

¡Aaaaah!


Yo tenía el mío... hace un año hicieron esta promoción también... lo amaba con locura... y hace un par de semanas, en plena confusión mental (que ya últimamente se estaba volviendo mi estado habitual) lo olvidé en un salón de clases. Por supuesto, desapareció.

Me hace feliz saber que voy a reponerlo :D En algún momento entre clases, asesorías, pelearme con un par de bancos (le acabo de perder el amor a Ixe, carajo) y más asesorías, me lanzaré (espero que ya de regreso en GB, y si no, pues en metro) a la Gandhi de MAQ para recuperar lo que siempre fue mío, como dice el dicho (claro, merecía el hermoso paraguas... por eso regresó).

Créanme: después del paraguas transparente que tuve de niña, es el más bonito que he tenido (y eso que mi portátil de bolsillo salido de Bershka es una monada). Si pueden, regálense libros y consigan el "paraguas Gandhi". Como decía la Ballena Cantante "me hace mucha ilusión"...

Ya luego que todo se confirme (a más tardar el viernes) hablamos sobre decisiones trascendentes y esas cosas. Por ahorita, parece que las cosas empiezan a cuadrarse de un modo o de otro, pero ya veremos.

10.7.08

Oh mi Dios...

...cómo extraño mis sábados en la mañana...
...y mis días libres...
...y no dar clases a última hora todos los días...
...y poder ir al teatro.

Oh, mi Dios... creo que me estoy cansando de algo... lo único bueno es que cada vez falta menos (a estas alturas, ocho meses)

3.6.08

No mamar...

Ayer, escuchando las noticias —mientras peleaba por escribir un reporte en estado de sonambulismo— me enteré que "desde que hace un mes se puso en marcha el programa especial de protección policiaca en las delegaciones Benito Juárez, Álvaro Obregón y anexas, el índice delictivo se ha reducido en blahblahblah"

Lamento informar que vivo y trabajo en la BJ... y que en las últimas dos semanas me ha tocado:

a. que a una alumna de la universidad la roben a punta de pistola (y apuntándole en la cabeza) dentro de una pape-cafetería a media cuadra de la escuela (de la que yo había salido no hacía ni 5 minutos)
b. que a uno de mis colegas y compañeros de maestría le roben su recién adquirida laptop mientras caminaba cerca del Parque de los Venados (sí, el que está ¡enfrente de la delegación!) y como se resistió al primer jalón, pues le rompieron la nariz.

Eso sin sumarle los atracos que no son del último mes, como los alumnos a los que cercaron entre tres hijos de puta con pistolas, para saquearles lo que pudieran (y que se escaparon de milagro); el otro alumno al que bajaron de su coche con la cajuela llena y listo para irse de viaje; las chicas a las que les arrebataron el celular cuando lo sacaron del bolsillo para contestar (van varias).

Me rehuso al indicativo "mala suerte". En realidad, desde que empezó el programa el asunto tiende al ridículo: mientras que en la zona por la que vivo (en donde la cosa siempre ha sido más o menos tranquila... algo de robo de autopartes, pero no mucho más) hay un policía en cada esquina, del eje 6 sur para abajo no me ha tocado ver a nadie, auténticamente. A veces una patrulla que pasa haciendo ronda, pero no mucho más.

En fin, que ya sé que todo el tramado de la agenda pública se construye de mentiras... pero igual. Decir que estoy emputadérrima es dejárselos barato...

¿Y qué vamos a hacer?

Pues supongo que ya no llevar computadora... y cargar menos dinero... y estacionarme en sitios distintos cada vez; si espero a que la policía haga algo me voy a hacer vieja...

18.3.08

Shiva

Es uno de mis principios básicos —reinterpretado del hinduismo—: hay que terminar con las cosas para reconstruirlas cíclicamente. Eso es lo que hace que el universo se mantenga en marcha, lo que evita que todos seamos grises y aburridos y siempre iguales (¡y que hueva! ¿no?). Después de el mesecito de desestabilización que supusieron una serie de cosas (amenaza de patearnos el trasero en la maestría, regresar a chambear con la Agencia del Mal, roomie en crisis, R con una neura insoportable, mi casa cayéndose a pedazos, etcétera, etcétera) ahorita, en las vacaciones, estoy aprovechando la segunda parte de este ciclo: descanso en serio, tiempo para organizar mi casa, mi necesidad de disciplina desde dentro, Xim en un plan mucho más compañera y menos huésped, R... bueno, él es él y en mí no está cambiarlo, sólo conocer sus ciclos.

Por primera vez desde que me mudé, mi departamento es un espacio habitable, ¿cuándo lo inauguramos? Aguanta organizar una comidita, una tarde de películas, una fiesta modesta (el edificio es chiquito y los vecinos "ya son grandes", ja) o algo así. Estoy muy orgullosa de la forma que tomó mi espacio...

Eso de la "disciplina desde dentro" es una cosa que siempre me ha costado trabajo. Digamos que tengo potencial para la malcriadez, para no hacer cosas, para dejar que alguien más haga lo que yo no quiero hacer (normalmente tiene que ver con eso de las labores domésticas). Mi principal reto cuando decidí independizarme era ése, y ha seguido siéndolo durante los años que llevo en esto de vivir por mi cuenta. Así, el asunto de "tender la cama diario", que es un logro de adolescente, es mi principal prueba de que estoy mejorando a estas alturas de mi vida... Bueno, mientras ocurra antes de los 30, todo bien.

and now, for something completely different... después de recibir yet again otra llamada de promoción para la señora No-Sé-Quién (anterior dueña del número, supongo), decidí darme de alta en el Registro Público de Consumidores y en el REUS (que es lo mismo pero para bancos y cosas financieras). Si todo sale bien, en un mes no podrán volver a llamarme para pendejadas durante los próximos 2 años; si es cierto, serán los 5 minutos (en total, entre los dos registros) mejor invertidos de este año... ¡Creo que vale la pena probarlo!

5.11.07

Gente que se roba ideas...

Pues efectivamente, mi abogado me mandó por un tubo. Siendo así, va el chisme completo:

Me dio por googlear a uno de mis odios pertinaces. Para mayores señas, a mi exjefa Medusa, la directora y dueña de "prestigiada revista de cultura light". Quería saber si mi lista seguía siendo una de las primeras coincidencias de su nombre. Bueno, pues resultó ser la segunda... la primera era un artículo que publicó en la revista de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación (amai) hace como un año... (y que pueden leer aquí)

El artículo en sí no sería problema, si no fuera porque toda la primera parte se "basa" (es un decir, en realidad es un resumen del estilo que mis alumnos sacarían de un libro que no han leído) en un artículo que yo escribí para la revista Algarabía —que ella dirige—, 4 números antes de empezar a trabajar para ella. O sea, que alegremente decidió que el material que yo había enviado como colaboraración voluntaria y no pagada para su revista, se había transformado en material de su propiedad por el que se puede atribuir créditos y no citar a la fuente original...

Hasta donde yo me quedé, el derecho de publicación que ellos tenían era:
1. para el artículo completo
2. con la redacción que yo aprobé
3. dentro de la revista Algarabía
4. publicado con mi nombre

Ahora resulta que no sólo me tuve que tragar el hecho de tener que publicar bajo pseudónimos mientras formé parte del staff, para "que no parezca que toda la revista la escribimos las mismas personas" (y entonces mis felicitaciones se las quedaban Beatriz Williams de la Torre, María Magdalena Buenrostro Hernández —que ni se apellidaba Buenrostro, pero a la dueña no le gustaban los apellidos normalitos—, Ariadna del Paso y otros...) sino que, según me dice mi abogado de cabecera, tengo que resignarme a que la doctora en lingüística que decía que yo era una facha y poca cosa ahora agarre mis materiales, les quite pedazos y se los acredite.

Según el Lic, las leyes de derecho de autor en México son una mugre, y el proceso legal sería laaaaargo y costoso. Que puede tardar hasta 10 años, y mientras tanto ella puede hacer mil truquitos para evitar el pago. Así pues, que debería de sentarme y ver como Doña Medusa se apaña las ideas de otros (no creo que mi caso sea el único, carajo).

Pues... como lo único que tengo en mis manos es este blog, escribo mi testimonial:

No envíen colaboraciones a la revista Algarabía, o háganlos firmar un papelito en donde quede BIEN claro qué con los derechos de su texto.

Da mucho coraje que se atribuyan el trabajo de uno...

31.10.07

¿Valdrá la pena?

Sé que no tiene ética alguna ni principios (¿cuáles?)
Sé que sus únicos fines son económicos (y narcisistas, pues bah)
Sé que es capaz de lanzar mierda sobre mí, mis amigos y parientes.
Sé que estaría enfrentándome de frente con una psicópata terrible.
Sé que es vengativa y rencorosa.
Sé que hay gente que me importa que se vería afectada.
Sé de sobra que hasta el cansancio y el vómito he dicho que la odio y que eso no era sinónimo de hacer algo...

pero...



¿no que es muy talentosa? ¿entonces? ¿por qué se roba mi ideas? ¿por qué se mete conmigo?


¿Lograré convencer a mi abogado y convencerme yo de que es necesario al menos testerearle el teatrito?


Tengo unos cuantos días par pensarlo. Mi marido dice "vas". Yo tengo miedito. Seguro que mi abogado dira "nel". Ya veré...

12.9.07

Ich mochte nichts.

Ah, para rachita. Digamos que en las últimas semanas nada ha resultado ni siquiera medianamente fácil. Demasiadas cosas fuertes amontonadas, ocurriendo al mismo tiempo, una tras otra. Al menos las muletas no ocurrieron en las dos semanas anteriores, no habríamos sobrevivido. Igual todavía no estoy segura de que pueda sobrevivir a la falta de la primera semana en la universidad, mezclada con un proyecto de dos sesiones y quince entrevistas (yo nada más haré ocho) y un par de muletas para subir y bajar diario de un tercer piso.

Eso y el duelo y los hospitales y la mudanza y... chale. Necesito urgentemente vacaciones, pero no salgo sino hasta diciembre (mediados de diciembre).

Para colmo, Galleta está volviendo a trastornarse. Diablos.

Ya no quiero nada, no juego, ya que me bajen del carrusel, no me gusta!!!!

18.5.07

Hotel Sarajevo

En son de broma, R le dice así a mi recámara. Y es que sí, todo está fuera de lugar, la ropa limpia y sin planchar no tiene acomodo, los libros y discos han tomado el control de la situación y en general como que todo parece haber cobrado vida propia (o haber sobrevivido a un bombardeo). Yo le respondo, siempre, que el día que termine un libro de poesía lo voy a titular así nada más por lo bien que suena.

Pero este post no es para hablar ni de mi recámara ni de mi inexistente libro, sino para demostrar con fotografías el sitio horrendo que visité el fin de semana pasado. Y no me refiero a Pachuca (que sí es horrendo) sino al punto específico de Pachuca en el que me hospedé (que es horrendo más allá de lo imaginable). Bueno, no tanto así, pero sí es muy feo. Digo, seguro que hay sitios más piojito, pero este era feo a secas. Van las muestras:


1. Las camas, que se encuentran una frente a la otra. ¿Qué puede ser más amable que quedar apuntándole los pies al vecino? O como en película cómica, sentarse de frente y platicar de cama a cama. Genial. Por cierto, las cortinas dan hacia una calle ruidosa del centro. Justo debajo de la ventana, un merolico con altavoz y grabadora programaba reggaetón y gritaba desde las 10 am hasta las 8 pm.


2. La televisión más asegurada del mundo. Previendo que alguien vaya a querer llevársela como souvenir, nada mejor que: a) pegarla con silicón a un mueble, b) colocarle un armazón metálico con el que la sujetan mejor a la mesa, c) torcerle los tornillos con los que sujetan el armazón metálico y d) pegar el mueble al piso. Para que no vayan a sacar la televisión inadvertidamente... (Yo no sé cómo le harían para sacar una tv de 22 pulgadas sin que se note, pero bueno)


3. El elegante tocador. Note por favor la comodidad que implica acceder al sitio, pasando por entre las camas y el inmueble de la tele. Además, la silla estilo "decadentismo de oficina" le pone un toque todavía más distinguido al asunto de que el tocador sea de macopán aglomerado.


4. La regadera, que en persona era todavía peor de lo que retrata. Para colmo, goteaba y salpicaba bigtime. Sobra decir que para tomar esta foto tuve que aventar la cámara a la esquina opuesta del baño para que saliera.


5. Y el único momento en el que me metí a la regadera fue para tomar esta fotografía. La toalla era "exfoliante" y no lo decía, como de papel de lija viejo. Y las llaves se zafaban. Para colmo, el jabón chiquito tenía el nombre de OTRO hotel... Ah, jijos.


6. Eso sí, la única forma correcta de ver la tele (¿recuerdan cómo estaban las camas?) era, por supuesto, encajonado en el excusado. Si tuviera algo de autocrítica, me avergonzaría decir que mi trasero estuvo a punto de no entrar entre las dos paredes que lo cercaban. Como carezco de ella, ya lo escribí.


7. Total, que en este espacio que ahora ven desde afuera se encontraba el clóset... perdón, el baño. Yo preferí dejarme las pulgas hasta llegar a mi casa.


8. Y una última vista, desde algún sitio entre el tocador y la televisión más segura del mundo. No falla el escritorio, que nos hace saber que se trata de un hotel bussiness class. Lástima que la silla sea la misma del tocador, y que el internet inalámbrico gratis (ah, porque había) no llegara hasta la habitación...

Espero que hayan disfrutado la visita al hotel Sarajevo. Por supuesto, no se llama así, pero ¿realmente importa cómo se llame?


Y sí, soy fresa, pero voy de campamento y sé dormir en tiendita de campaña, ja.

7.3.07

In-docencias.

Ah, la feliz vida de un profesor universitario.

Desde que tenía algo así como 4 o 5 años supe que yo quería dar clases en una universidad. Le echaré la culpa a mi señorpadre.net, que me llevaba irresponsablemente a dar la lata mientras él impartía cátedra en una universidad harto patito (en la que años después yo dejaría una carrera a medio estudiar). Recuerdo la felicidad que me causaba hacer dibujos en un pizarrón mientras que él intentaba atraer la atención de sus alumnos. Recuerdo también la emoción que sentía al ver la interacción que tenía con los estudiantes, algo que extrañé durante la mitad de mi vida estudiantil (en la primaria siempre deseé que me trataran como un adulto miniatura, ja).

Durante años largos pospuse el sueño. Primero, porque no me sentía suficientemente preparada. Después, porque empeñé mi vida a corto plazo con la jefa que vino del infierno (ah, sí, Pili y su revista que amé y ahora ya no sé si me gusta o me disgusta y su agencia de locos) y después porque me chuté un año deprimida, trabajando en la otra agencia, tratando de definir qué quería de mi vida.

Bueno, cuando me decidí por fin, desembarqué en la docencia y le he invertido bastante energía. Vamos, que algo por lo que me paro a las 6 de la mañana más vale que me guste o medio me satisfaga... O al menos eso es lo que he creído en los últimos meses.

Llevo jugando al profesor universitario desde noviembre del año pasado, con resultados medianitos. Algunos alumnos me detestan, otros me quieren bien, uno que otro sospecha que soy un fraude (algo de razón tiene, que ni qué... es lo que pasa cuando tomas una materia a la mitad) y la mayoría son tan indiferentes a mí commo yo a ellos. En suma, que soy una profesora promedio, trabajando en una universidad promedio.

Ah, pero cuando se me juntan los factores... En realidad estoy bien consciente de que tengo pocos alumnos que valgan la pena el esfuerzo. Por ejemplo, las clases de mercadotecnia estratégica las preparo por un solo alumno entre los 12 que tengo. En Comportamiento del consumidor, preferiría hablar de libros con mi única alumna que perder el tiempo tratando de interesar en la materia al bloque de piedras que la rodea. En lo que se refiere a semiótica, tengo un grupo bueno a secas (aunque debo confesar que son de sangre bien ligera, así que los quiero en lo personal) y un grupo terriblemente mediocre, en donde mis dos alumnos brillantes literalmente destellan. En semiótica de la publicidad, cuatro alumnos que a veces son cinco, tienen un carisma terrible pero son incapaces de demostrar interés por nada. Proceso administrativo es mi cruz, la materia que nunca llevé en la carrera y que ahora imparto a 15 alumnos a los que les interesa tanto como a mí.

Ayer fue el día que vino del infierno. Último día con el collarín. Martes, proverbialmente pesado porque empieza a las 7 de la mañana y termina a las 10 de la noche. El grupo mediocre de semiótica. Y yo encargándoles escribir un ensayo después de leer un libro. Por supuesto, no leyeron, y al menos dos de los trabajos bajaron directamente de internet... Y eso no fue lo peor: el grupo al que ya había pescado en la trampa (los imbéciles iban platicándolo en la escalera, justo frente a mí, el día anterior) se puso terriblemente insolente, se pelearon a gritos conmigo... y luego fueron a hablar con la directora, fingiendo preocupación por su calificación (que, strictu sensu, le correspondería a la investigadora Gilda Flores Rosales). Acto seguido, llamada de la dirección para hablar conmigo: por favor, sé razonable, permíteles arreglar el asunto.

¿Cómo le explico a la directora que no pretendo permitir que otra pandilla de mediocres salgan de mi materia sin saber un pito? Pues de ninguna manera. Sonrío, aguanto vara y le digo que si los muchachos me buscan, les propondré una solución. En la noche, le platico a R mi deprimente caso, y me regaña por creer que mis alumnos son personas... Algo de razón tiene. Sin embargo, me puso enormemente triste pensar en ser una de esas "maquinitas de memorizar" en las que me propone transformarme. No quiero que mis alumnos salgan de mi materia absolutamente carentes de sentido crítico. No quiero que los que tienen posibilidades de abrir sus horizontes queden limitados por estudiar entre imbéciles.

La sola perspectiva de llegar hoy a recibir trabajos mediocres me descorazonaba. Gracias, Dios, por poner al grupo bueno después del grupo pinche. Éstos prefirieron que invirtiéramos la hora en dar una revisión previa a sus trabajos. Hubo algunos que tenían material chido. Ya recuperé la fe en la labor docente, en las posibilidades de impartir una materia en forma tal que generen ideas propias. Ahora sólo me falta ir con la directora teniendo las pruebas del plagio absoluto en la mano: "lo siento, yo no puedo dejar pasar un fraude académico de este tamaño en mi materia".

Tengo que calificar un chorro. Tengo que leer los otros "ensayos" para ver qué tan inútiles están el resto de los alumnos. Y tengo que recuperarme, ¿dónde se ha visto que los profesores se conflictúen por descubrir que sus alumnos son unos absolutos patanes y unos perfectos imbéciles? ¡Vaya labor titánica que tengo pendiente!

28.2.07

Relecturas (otra vez)

He recuperado la costumbre de leer mis blogs. Bueno, algo así. Anduve recorriendo los pedazos de mí que están regados por el internet, esos intentos de ser pública y privada a la vez, esa sensación de no saberme bien si escritor o personaje. Paradójico, todo paradójico.

Creo que ya me acostumbré a la idea, asumí el riesgo de que quien me lea puede sentirse con derecho a pensarme de una forma diferente a como me pienso yo. Me gustó descubrir que hay cosas que aguantan una relectura (aunque también hay muchas que no sirven para un carajo, ni como desahogo). Me ha divertido ver cuán personaje podía llegar a ser cuando sentía que nadie me leía, cuanto me fui descubriendo cuando encontré que tenía lectores, como poco a poco Coppelia se fue metiendo entre las letras de bitter y cosas así.

Después de haber hecho un esfuerzo por integrarme, de pronto me encuentro con que los fotologs son la misma cosa, una fantástica bipartición de mi personalidad: una vestar introspectiva contra una copp más narrativa (aunque a veces se inviertan los papeles). Quisiera a veces volver a escribir en bitter berri y abandonar por más tiempo a vespertina star (sin hablar de la baratura que es más de cien motivos), pero en realidad creo que lo que he de hacer es encontrarle una personalidad definitiva a este altar. Algo que sienta suficientemente yo, que me sirva para escribir mis portentosas diatribas venenosas con la misma facilidad con la que escribo cursilerías asquerosas.

Escribo para encontrarme. Leo para dispersarme. Escribo para dividirme. Leo para reunirme.

El mayor pecado que he cometido con este altar es no permitirle tener una voz propia: nunca se la busqué. Lo definí por oposición, algo que no fuera ni vespertina ni bitter berri, ni copp ni vestar; no tan violento como Virago pero tampoco tan suave como kimaera. El problema fue que nunca me preocupé por descubrir qué sí es este lugar. Una cosa es que qusiera que este blog sirviera como centro elemental, otra es que no tenga una personalidad medianamente mejor establecida que la mía.

El reto ahora será, pues, encontrar mi voz. No la voz de mis personas (que de un modo o de otro, siempre mediocre, ya la tienen medio dibujada) sino la mía, la propia de Coppelia, la de quien escribe este sitio. Vaya embrollo en el que me he metido. Eso es lo que pasa cuando me leo con ojo crítico (por eso normalmente no lo hago). Y creo que aplicaré el mismo principio con mi literatura, a ver si con eso salgo de la parálisis y empiezo, al menos, a pulir toda la basurita que tengo a medio escribir...

17.10.06

Quejas varias.

Me duelen los ojos, estoy haciendo traducciones, me avisaron que aquí tardan en pagar como 20 años, mi finiquito recién acaba de salir, ya le debo a la tarjeta de crédito y la renta, no tengo dinero ni nada que dar, voy a seguir trabajando en el proyecto éste aburridísimo, al menos ya me dijeron que sí me pagarán el análisis, me duelen los ojos (eso ya lo había dicho, pero deveras deveritas me duelen mucho), me volvieron a cancelar las sesiones de los clientes que llevan pendientes desde el 9 de junio y me hicieron pegar corajes toda la mañana por teléfono, no pude ir a entregar currícula a ninguna escuela (y a ver si mañana sí, por dios). Para colmo, mi gata decidió que no me quiere: a las 11.30 de la mañana mi día ya había sido pinche. Y sigo en la oficina al cuarto para las 10 de la noche.

Al menos mi amiga de Nueva Zelanda ya me confirmó que viene del 9 al 12 de noviembre, y seguro que nos veremos y me hará feliz platicar con ella... a lo mejor hasta me ayuda a recordar cómo fue que me metí en esto.

Me tardé todo un pinche año en aprender a respetar a los consultores, en tomar la opinión de todo mundo, en hacer análisis breves y concisos, en considerar que los de cuanti también son parte del equipo (aunque ellos no piensen lo mismo), en decidir que mi misión aquí es romper paradigmas. Todo eso, para venir a descubrir que ahora lo tengo que desaprender. 3 años de experiencia y lo único que tengo en claro es que esto (lo que quiera que sea que me mantiene trabajando en el análisis de consumo, investigación de mercados y eso) es un mal vicio, y ni siquiera es lo que mejor hago.

Si alguien de los que anda por acá extraña a bitter, no lo hagan. Aquí sigue. En días como estos escribía mi columna esa que maté por exceso de lectores...

Lo bueno, que de todos modos me las arreglé para estar presente en un Patrullando, obtener el material para hacer otro y encontrar dos nuevos sitios. Le decía a M que ahora que esté desocupada, invertiré mucho tiempo en hacer scouting de nuevos lugares para proponerle... si hoy tuvimos tan buena mano como para encontrar 2 y desechar un tercero... podría ser que esa sí fuera la vocación que ando buscando. Ja.