Mostrando las entradas con la etiqueta vanas esperanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta vanas esperanzas. Mostrar todas las entradas

29.4.08

Una buena, una mala.

La buena: ESOMAR (la asociación que reúne a los investigadores de mercado chidos de todo el mundo) hará conferencia en México.

La mala: me acabo de enterar.

La buena: dentro de la conferencia, habrá un taller de "semiótica en investigación de consumidores" (¡sí existen! ¡Si vienen a México!)

La mala: el puro taller, por un día, cuesta $7,800 pesos. En realidad, dura 2.

La buena: si saco eso en "plan a pagos", podría conseguirlo.

La peor: el sitio de registro es una mierda, y no entiendo cómo funciona. Ya me frustré. No iré.


PD: Y sí, sigo teniendo trabajo —un chorro— en la Agencia Fantasma. Estoy terminando mi tarea de maestría (diseñar una tipografía en altas y bajas... y luego hacer un cartel tipográfico con ella... en tres días) encerrada en la oficina, y me fui de campamento con R. este fin de semana —loado sea Alá, no repitió el "Tlahuacazo" del año pasado—. Total, que si no me hubiera enterado de lo de l congreso, todo iría bien...

5.11.07

Gente que se roba ideas...

Pues efectivamente, mi abogado me mandó por un tubo. Siendo así, va el chisme completo:

Me dio por googlear a uno de mis odios pertinaces. Para mayores señas, a mi exjefa Medusa, la directora y dueña de "prestigiada revista de cultura light". Quería saber si mi lista seguía siendo una de las primeras coincidencias de su nombre. Bueno, pues resultó ser la segunda... la primera era un artículo que publicó en la revista de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación (amai) hace como un año... (y que pueden leer aquí)

El artículo en sí no sería problema, si no fuera porque toda la primera parte se "basa" (es un decir, en realidad es un resumen del estilo que mis alumnos sacarían de un libro que no han leído) en un artículo que yo escribí para la revista Algarabía —que ella dirige—, 4 números antes de empezar a trabajar para ella. O sea, que alegremente decidió que el material que yo había enviado como colaboraración voluntaria y no pagada para su revista, se había transformado en material de su propiedad por el que se puede atribuir créditos y no citar a la fuente original...

Hasta donde yo me quedé, el derecho de publicación que ellos tenían era:
1. para el artículo completo
2. con la redacción que yo aprobé
3. dentro de la revista Algarabía
4. publicado con mi nombre

Ahora resulta que no sólo me tuve que tragar el hecho de tener que publicar bajo pseudónimos mientras formé parte del staff, para "que no parezca que toda la revista la escribimos las mismas personas" (y entonces mis felicitaciones se las quedaban Beatriz Williams de la Torre, María Magdalena Buenrostro Hernández —que ni se apellidaba Buenrostro, pero a la dueña no le gustaban los apellidos normalitos—, Ariadna del Paso y otros...) sino que, según me dice mi abogado de cabecera, tengo que resignarme a que la doctora en lingüística que decía que yo era una facha y poca cosa ahora agarre mis materiales, les quite pedazos y se los acredite.

Según el Lic, las leyes de derecho de autor en México son una mugre, y el proceso legal sería laaaaargo y costoso. Que puede tardar hasta 10 años, y mientras tanto ella puede hacer mil truquitos para evitar el pago. Así pues, que debería de sentarme y ver como Doña Medusa se apaña las ideas de otros (no creo que mi caso sea el único, carajo).

Pues... como lo único que tengo en mis manos es este blog, escribo mi testimonial:

No envíen colaboraciones a la revista Algarabía, o háganlos firmar un papelito en donde quede BIEN claro qué con los derechos de su texto.

Da mucho coraje que se atribuyan el trabajo de uno...

16.7.07

(espero).

Mi loquero llamó bien preocupado. Dejó recado. No le contesté. Le llamaré cuando esté lista o cuando la ardilla no se resista (espero).

Tengo un friego de trabajo, y de hecho ya ni alcancé a avisar en la escuela que mañana no voy a ir (espero poder pasar mañana temprano para decirles, y que le avisen a mis chavos que "no les aplicaré el examen en la fecha prevista" aunque en realidad lo que tienen que hacer es entregarme un trabajo el jueves, pero ya terminamos el temario).

Quería dar clase el miércoles, pero en realidad creo que no me dará tiempo de prepararla (aunque me esforzaré). No he visto todas las exposiciones que tengo que evaluar (chale). Iré el jueves (espero) para no hacer el ridículo de calificar algo que no entiendo (como odiaba a los maestros que hacían eso).

Acepté otro proyecto de la agencia fantasma (que espero no será como la Caseta Fantasma) y tendré un martes y un miércoles de locura.

No me pagan en ningún lado (vamos, ni en la universidad). En la agencia lo arreglaré al terminar el nuevo proyecto (espero), en la escuela cobraré el miércoles (espero) y en la revista me pagarán el viernes lo que me deben desde febrero (espero).

No he tenido tiempo para hablar con los posibles arrendadores de un nuevo departamento (espero arreglármelas mañana para hacerlo al menos con mi primera opción, el Tranzas ya está en pie de guerra).

Si utilizo una vez más el verbo esperar en la primera persona del presente, gritaré.

¡¡Excelente momento para abandonar la terapia!!

Lo siento, doctor, necesito de nuevo el empuje que me produce la neurosis; la salud mental se parece mucho a la depresión.

Aunque de momento no se lea como debe, creo que sí puedo mejorar por mí misma. Chaaaaaale. Es sólo esa primera inmersión en la realidad sin muletas, igualito que cuando te quitas el yeso de un hueso fracturado... al principio no se apoya solo, y duele y cuesta trabajo y demás, pero no andas con muletas después de que ya estás dos-tres porque si no te atrofias. That's exactly my point about what was happening to me.

(nota mental: necesito volver a escribir ficción. Mi sangre me lo pide, y también dejé la terapia porque desde que estoy en el loquero no escribo... o sea que sí, finalmente mis letras son hijas de mis daños mentales)