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8.10.08

Lectura redonda

Pues les cuento que me inscribí a un círculo de lectura. Ayer fue nuestra primera sesión para leer Dios es redondo, de Juan Villoro. El grupo está conformado por gente peculiar: una pareja de alemanes (marido futbolero y mujer racionalista), un R que también trabaja en cosas de educación y cultura y que no es mi marido, dos o tres psicólogas, casi exclusivamente mujeres. Mujeres leyendo de futbol.

Yo me inscribí dada mi incorregible condición de groupie de Villoro. Había leído sus columnas, y cuando R me prestó Safari accidental me volví fanática perdida. De ahí vinieron Palmeras de la brisa rápida, El testigo, El disparo de argón, Los culpables... Vamos, que no me lo he leído todo, pero sí con gran energía. Me cae bien por su manera de transformar la literatura de buena calidad en una plática sabrosa, y de hablar de temas serios y no tanto con la misma claridad de ideas.

En fin, que por fin estoy haciendo algo por aprovechar mi "tiempo libre". Ya es contaré cómo se va poniendo el asunto. Por lo pronto, para la próxima sesión tenemos que escribir una obra de literatura fantástica en tono de crónica: lo que ocurre el día que México gana el Mundial de futbol. ¿Me dará para tanto la imaginación?

1.10.08

Guadalajara, primer mes, proyectos y otras azotadeces.

Fui y vine de Guadalajara, y todo bien, sólo que muy cansado: eso de que te tengan en el avión 4 horas en vez de una no se lo recomiendo a nadie... Y es que resultó que no podíamos aterrizar porque "hay un bache de 7 metros en la pista de aterrizaje" ¿¡Qué!? Nos llevaron a Vallarta, cargaron el tanque del avión y nos volvieron a regresar a Gdl sin pena ni gloria, pero hechos chilaquil, acalorados y cansados de tanto estar sentados. Uf. Ya lo demás fue lo de menos, aunque ni tiempo hubo para echar una torta ahogada, o visitar las famosas Karnes Garibaldi que tanto me gustaron la vez pasada... En fin.

R y yo nos hemos dado cuenta de que sobrevivir al primer mes juntos fue mas fácil de lo que parecía, aunque haya mucha ropa que lavar (es mi máximo descubrimiento de casada: los maridos ensucian mucha ropa, jaja). Tengo un montón de trabajo en la Agencia Fantasma, estoy preparando dos reportes que tengo que entregar esta semana (uno más interesante que el otro, pero no les voy a decir cuál es cuál). También estamos tratando de echar a andar un proyecto más, aunque el que anda mucho más en eso es R (yo nomás lo miro y lo escucho y aporto una idea de vez en cuando). Esperamos que jale, ya ven que eso de inventar cosas andamos muy buenos, pero como lo de la ejecución requiere tiempo, siempre es ahí donde nos atoramos.

La nota divertida la puso, para variar, la maestría. Resulta que ya me asignaron proyecto de primer parcial en mi materia favorita: construir un personaje en materiales textiles o con textura, y crear un pequeño cortometraje con él (again, sin usar palabras). Yo, por supuesto, fascinada con la idea: "Voy a hacer un títere" me digo; en ese momento me cae el veinte de que la ex de R, justo antes de que terminaran, decidió dejar atrás su profesión para dedicarse... ¡a titiritera! Se podrán imaginar mis carcajadas. Nadie en el salón entendía qué pedo conmigo, pero a mí me parecía comiquísimo. Total, que ya le advertí a R que en este mes, en cuanto termine con la chamba, me voy a poner a hacer títeres, así que mejor que se vaya preparando psicológicamente... Ah, qué risa.

La familia ya va bajándole al azote. Espero que en un par de meses ya pueda yo decir "ya están de pelos", pero supongo que eso de la hija arrejuntada casi por sorpresa no es nada fácil para una familia bien del extraño mundo conocido como Satelandia (ja). Hoy, por lo pronto, fuimos a cenar los dos con mi apá y con mi carnal, y todo estuvo bien, bastante divertido, de hecho. Mi hermano es un botarate muy chistoso, y hoy de plano me encantó verlo en estado de "le voy a llevar bisquets" y "ya vámonos que quedé de estar temprano en su casa". Uiuiuiuiuuuuuiiiiuuuuu...

Extraño escribir opiniones, inquietudes o temas trascendentes. Últimamente mi vida cotidiana le quita energía a ese asunto de cavilar con llamas incluidas. La gran ventaja es que ahora sí, ya tengo tiempo de leer, y lo estoy retomando con gran energía. En lo que va del mes, he empezado 4 libros en absoluto desorden:

  • El amor en los tiempos del cólera, que me leí completo, por fin, en Guadalajara (de eso sí me dio tiempo)
  • La dimensión oculta, de Edward T. Hall (que está buenísimo en el asunto de teoría del comportamiento... hasta miedito da, jeje)
  • Ícaro, de Sergio Pitol (es una antología, y trae textos que ya han salido en otros lados... pero igual es una joya y no estuvo nada caro)
  • De eso se trata, de Juan Villoro (son ensayos literarios... A Juan hay que leerlo, no hay de otra. Es como tener un amigo que no te conoce pero te platica como si te conociera. Lo amo, soy su fan y ya me inscribí al círculo de lectura de "Dios es redondo" nomás por disfrutar de otros fanáticos del fucho y/o de Villoro)


  • En fin. Hasta ahí mi vida. Lo demás es silencio...

    25.7.08

    Otro de esos resumenes generales

    Total, que no me he podido poner de acuerdo con nadie para nada, nomás porque el trabajo me rebasa... Lo bueno es que ya pensé cómo solucionarlo, luego les platico, ya con más calma y tiempo y en un momento realmente oportuno.

    Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.

    Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).

    Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.

    La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...

    Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...

    La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?

    3.7.08

    Botica.

    Siempre hay dos posibilidades al escribir un post: hacer un esfuerzo y escribir sobre cosas trascendentes —como las ideas que se me están ocurriendo para la tesis de maestría, o mi último y más reciente análisis social con formato "hay 2 tipos de personas..."— o bien escribir lo primero que se me ocurre. Esta última opción es la que gana casi siempre. Hoy no será la excepción, y como casi siempre que tengo muchas cosas en la cabeza, acabaré haciendo un "post con subtítulos". Por eso el título fue botica, para que haya de todo...

    Ya tápenme con periódico...
    A ver si maduro. Jaja. En realidad esto viene porque acabo de regresar de la terapeuta (normalmente estaría en clase, pero hubo coctel y me fugué) y fue de lo que hablé. Qué bruto. No saben qué nivel de catarsis y el tamaño del 20 que me cayó... Obviamente no les transcribiré mi terapia pero me basta con decir que esta mujer es la neta del planeta... Y que sí, tengo mucho trabajo por hacer conmigo. Uf.

    Compras varias
    Sí, soy una fanática absoluta de las rebajas. Eso quiere decir que en esta época me desato (y a finales de diciembre igual...) y soy enormemente feliz. A la fecha, la lista incluye:

  • un tapete negro, peludo, de Zara Home ($99)
  • un mantel tipo hindú para mi mesa adorada del comedor, de Zara Home ($199)
  • un juego de aretes y collar "sencillo pero elegante", en Liverpool ($79) (La super ganga de la tarde)
  • un par de zapatos Keds rarísimos y cómodos, en Liverpool ($350) (con 50% de descuento, después de una rebaja... tuve que dejar otros tacones morados, de 199 pesos, porque no había de mi número)
  • un sombrero rojo de paja hermoso, en Liverpool ($230)

  • El sombrero, en realidad, lo había visto al inicio de la temporada, cuando acompañé a una amiga a buscar traje de baño para irse de viaje... Nos había encantado pero pensé que no tenía sentido comprarlo... Claro que mi perspectiva cambió cuando lo ví con 40% de descuento. Falta ver qué más se me pega en estos días...

    los treinta...
    se aproximan a toda velocidad. Ahora resulta que compré mis anticonceptivos de cajón... y luego mi complemento vitamínico (por aquello de los olvidos y distracciones y tics y etcétera)... y luego unas pastillas de esas mágicas por aquello de que mis piernas "duelen, arden, se hinchan y molestan" ( y que mi papá y mi difunta abuela paterna padecen de várices)... y juro, juro que lo único que me vino a la cabeza fue "Cumples 30 en diciembre, ¿verdad?". Como amablemente dice R., "ya venció la garantía". Snif.

    Malabares
    En dos sentidos. Como si no tuviera suficiente chamba, los amigos con los que hicimos el libro en diciembre nos invitaron a otro proyecto por nuestra cuenta, que no tiene que ver con libros pero sí con obsesiones compartidas por los 4 y otros más. Por supuesto que no tengo tiempo. Por supuesto les dije que sí. Ahora ya no tengo "tiempo libre", sólo "ratos libres". Espero que eso mejore en un año, jajaja.

    Lo de malabares también es mi nuevo hobbie: estoy tratando de aprender a malabarear pelotitas, como ejercicio disciplinario para las neuronas. Total, si ya hago malabares con 168 horas en una semana, la escuela, la maestría, la Agencia fantasma, R., amigos y familia, ¿por qué no iba a poder con dos manos izquierdas y un par de pelotas?

    Reencuentros
    Con dos personas importantes, cada una a su manera. La primera, mi mentora. Fue mi jefa durante una temporada más o menos larga, y de eso a transformarse en mi profesora de diseño favorita y amiga hubo poco trecho... pues bien, el domingo pasado comimos con ella, y fue tan divertido que me dio gusto retomar esa temporada de vino, comida, café, libros y música y arte y muchas risas. Total, que ya quedamos de repetir la hazaña, ojalá que con cierta frecuencia.

    El segundo reencuentro fue con... ¡El Granadino!. El otro día, haciendo gala de mi educación vial, dejé pasar a un chico en la Condesa. Resultó que era mi excompañerito de oficina, que tanto me hacía reír a principios de este blog... Aunque ahora que lo busqué, su única mención es cuando nos cambiaron de lugar en la exoficina. Total, que éramos compañeritos de caballeriza, y nos pasábamos los días muertos de risa, nos gustaba la misma música y creo que fue de las pocas personas que hicieron mi estancia en la Agencia del Mal un poco más amable. Pues resulta que ya se salió de ahí, que está trabajando en otro sitio como director de área y que ya le ofrecí mis servicios para lo que necesite (siempre que sea freelance, ja) o sólo para salir a echar unas cervezas. Vamos, que es un tío simpático...

    Y creo que ya es todo lo que había que decir...

    24.6.08

    ¡Lleve los librooooooos!

    Ya fui. Tusquets está increíble (pocos autores, muy chidos, 50 pesos each). Las editoriales más conocidas tienen un surtido bastante irregular, aunque algunas cosas interesantes (Alfaguara, para los fans, tiene a Saramago en 90 pesitos). Debolsillo tiene "la mesa del infierno" (hasta para ver los libros tienes que hacer fila: cuando terminas, ya te están cobrando los 16 que traías considerando). La UNAM tiene un montón de cosas que se antojan, pero pagar es una tortura (la fila más larga del mundo).

    También hay mucha chatarra: editorial Panorama, que es un crimen de lesa humanidad; las grandes de libros de texto que más bien llevaron puras cosas que ya salieron de catálogo y con contenidos viejos, o de plano la editorial aquella que sacó sus "2a edición: 1977" de circuitos integrados... En fin, como en botica, hubo de todo.

    El asunto éste de "salvemos los libros de la hoguera" movilizó un montón de gente. Ahora bien, sólo cobran en efectivo y no te dan ni factura ni nada, al fin que eran libros que se iban a destruir... Entonces ¿esos ingresos qué? Ay, lo siento, me salió el capitalista que fui entrenada para ser. Bueno, ignórenlo, al fin que yo ya me gasté como 450 en libros...

    Mañana vuelvo a ir, prometo fotos...

    5.3.08

    Post adeudado

    Le debo este post a uno de mis alumnos, "El Barbas" (juro que él así se autodenomina... tengo otra alumna que me cae re bien y que se autonombra Satán). En algún momento de la clase de Estadística, les comenté que si seguían diciendo tonterías, iban a terminar en mi blog, que a ese paso se estaban volviendo una fuente invaluable de material. Eso, en lugar de espantar al susodicho, le resultó de lo más divertido, y ahora inclusive quiere la dirección para presumir sus "frases célebres".

    De cualquier manera, y aunque no soy una mujer de palabra, me gustan tanto que las postearé:

    Frase 1: "Mi maestra de la primaria decía: 'Daniel, si no te aprendes las tablas de multiplicar, no vas a llegar a ningún lado'. ¡Que me viera ahora! ¡Segundo cuatrimestre! In her face!"

    Frase 2: "¡Hoooola, Coppelia! ¿Me extrañaste?" (respuesta sarcástica a cargo de su servidora) "No finjas, seguro que el fin de semana, aunque sea un ratito, te preguntaste: '¿Qué estará haciendo mi alumno, el barboncito ese chistoso?' (carcajadas generales)."

    Frase 3: "Ah, yo no soy exfumador: yo soy un fumador retirado"

    ¿A poco no lo aman?

    17.1.08

    Raconteur

    Ahora sí. Al menos, el recuento.

    Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.

    Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:

    1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)

    2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).

    3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).

    4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.

    5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.

    6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.

    7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.

    8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).

    9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.

    10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).

    En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.

    Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...

    3.12.07

    Las sumas que soy yo.

    Uno, me aventuro, es los libros que ha leído,
    El Quijote animado, los libros de leyendas, las fábulas de Monterroso; Doce cuentos en contra, El nombre de la rosa, el libro de la imaginación. Rayuela, La vía del tarot, Mitologías, los cuentos de sufíes; Ciudades invisibles, La odisea, Alicia en el país de las maravillas, los cuentos de Cortázar, las novelas de Auster (Mr. Vértigo más), la poesía de Neruda y de Sabines.El mundo de Sofía.

    la pintura que ha visto,
    Los exvotos de iglesia, los graffittis en la calle. Cuatro o tres de Remedios, dos o tres de Leonora. El cuadro de Miró que sólo es blanco y negro y dice "azul" a lápiz. Rodolfo Morales. Chagall que nunca ha sido en vivo, el libro de Matisse que le robé a mis padres; los cuadros de Dalí que vi hace mucho tiempo. El Centro Cultural Arte Contemporáneo. El marco en Monterrey. Ese Monet que vi de cerca cuando niña. El beso, de Gustav.

    la música escuchada y olvidada,
    La Zarzamora y la extrañeza que le producía a mi bisabuelo que yo me la supiera. Turandot. Mi abuela arrullándome con versos que nadie más recuerda. Al final a dúo con mi papá. Payasos. Drume negrita cantada por R. La primera vez que escuche una ópera (no recuerdo cual). Mi vals. Leticia Servín lo mismo que Kiss y Carlos Cuevas igual que los Ángeles Azules. Sabina y Serrat mientras los dos llorábamos y comprendíamos que estábamos hechos para estar unidos. Glenn Miller y mi abuelo. Message in a bottle. Los discos de Sandwich en mi adolescencia. Las canciones que escribí cuando era niña y que cantaba sin saber recuperarlas.

    las calles recorridas.
    Guanajuato bajo la piel. El alma y mi abuela en Veracruz puerto. Puebla a solas. Las plazas centrales de Morelia y Pátzcuaro, y San Juan Parangaricútiro, sin calles ya. Coyoacán. Av. Tamaulipas; Alfonso Reyes, Luz Saviñón, Torres. La calle de mi escuela. Santa María Regla (ora pro nobis). San Miguel de Allende. Taxco y el asma progresiva subiendo por mi pecho. Jardín. Golfo de Campeche. Lauro Aguirre. Tacuba. Lago Viedma.

    Uno es su niñez,
    El Morelos, los scouts, mis lecturas. Los dibujos de mi abuelo, las manos de mi abuela, los columpios de su casa. Mi papá jugando, haciéndome reír. Los salones de clase de la universidad en la que fue maestro. Mi mamá siendo público de mis historias. Los recortes, los dibujos, las muñecas de papel. Las Barbies,también. Muñecos de peluche y amenazas de asma. Agujas de acupuntura, mi almohada azul, mis primos que corren alrededor del patio. Mi hermano en bicicleta. Las colecciones de todo en general, los álbumes de estampas. Las crayolas Carmen. Los Pitufos, Mazinger Z, jugar a Cleopatra en el patio del colegio.

    su familia,
    Mi hermano, mis primos. Mis padres, el Chato, mi Tita, el abuelo que nunca conocí pero que fue maestro. Mi tía la que se perfumaba con Ma Griffe y me consentía de cabo a rabo. MI tía la independiente, que se transformó de un polo a otro en algún momento de su vida. El tío que es profesor cuasiemérito, El Diablo. Mi tío, casi mi abuelo. Toda la tiada de las navidades. Mi tío el que baila, y sonríe, y abraza y le cambia la vida a la gente y organiza fiestas de disfraces. Mi bisabuela. Mis tíos los del aniversario 50 de casados y sus ojos al bailar uno con otro. Mi abuelo Heriberto, que la vida me repuso muy a tiempo. Mis tíos adoptivos del lado paterno, que son una presencia constante aunque poco frecuente. El abuelo Fernando, que me diría "reaccionaria peligrosa", y la abuela Beatriz, que tocaba el piano aunque nunca la oí. Mi Galleta malvada.

    unos cuantos amigos,
    Sin orden ni concierto, sin más motivo que haber dejado algo: Britania, Roberto Carlos y Carlos Alberto, Enrique, Jorge Arturo, Vania, Luz, Desirée, Gustavo, Piolo, Eduardo, Erick, Liliana, Tania, Karina, Mónica, Paos, Marco, Luis, Gabriel, Marina, Noé, Paola, Roberto.

    algunos amores,
    R sobre todos. A, que me enseñó lo que era ser amada. El niño del kinder que no me miraba. I, que puso ante mis ojos lo que quería tener antes de tiempo. Ray, que en encuentro y desencuentro me enseñó a sanar y lo tristes que son las heridas siempre abiertas.

    bastantes fastidios.
    Trabajar en oficinas. Haber estudiado administración. Hacer filas. Llenar formatos. Cargar pilas. Olvidar las cosas. Tratar con pendejos. Obedecer reglas sin sentido. Tratar con el gobierno. Que quieran mangonearme. No encontrar nada en la tv. Que el internet no sirva. Estar bloqueada. Perderme una peli. Dejar un libro a la mitad. La gente pretenciosa. No encontrar lo que quiero. Obsesionarme con cosas inútiles. Que mi gato me despierte a punta de maullidos. Llegar tarde. El tráfico pesado.

    Uno es una suma mermada por infinitas restas.

    Esta soy yo. Le paso mi recién inventado meme de cumpleaños a Monique, si tiene tiempo. Si no, ya lo amé suficiente.

    16.11.07

    ¡Cómo cambia la gente!





    ¿Alguien me puede dar la receta de Zeta Bosio?

    5.11.07

    Gente que se roba ideas...

    Pues efectivamente, mi abogado me mandó por un tubo. Siendo así, va el chisme completo:

    Me dio por googlear a uno de mis odios pertinaces. Para mayores señas, a mi exjefa Medusa, la directora y dueña de "prestigiada revista de cultura light". Quería saber si mi lista seguía siendo una de las primeras coincidencias de su nombre. Bueno, pues resultó ser la segunda... la primera era un artículo que publicó en la revista de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación (amai) hace como un año... (y que pueden leer aquí)

    El artículo en sí no sería problema, si no fuera porque toda la primera parte se "basa" (es un decir, en realidad es un resumen del estilo que mis alumnos sacarían de un libro que no han leído) en un artículo que yo escribí para la revista Algarabía —que ella dirige—, 4 números antes de empezar a trabajar para ella. O sea, que alegremente decidió que el material que yo había enviado como colaboraración voluntaria y no pagada para su revista, se había transformado en material de su propiedad por el que se puede atribuir créditos y no citar a la fuente original...

    Hasta donde yo me quedé, el derecho de publicación que ellos tenían era:
    1. para el artículo completo
    2. con la redacción que yo aprobé
    3. dentro de la revista Algarabía
    4. publicado con mi nombre

    Ahora resulta que no sólo me tuve que tragar el hecho de tener que publicar bajo pseudónimos mientras formé parte del staff, para "que no parezca que toda la revista la escribimos las mismas personas" (y entonces mis felicitaciones se las quedaban Beatriz Williams de la Torre, María Magdalena Buenrostro Hernández —que ni se apellidaba Buenrostro, pero a la dueña no le gustaban los apellidos normalitos—, Ariadna del Paso y otros...) sino que, según me dice mi abogado de cabecera, tengo que resignarme a que la doctora en lingüística que decía que yo era una facha y poca cosa ahora agarre mis materiales, les quite pedazos y se los acredite.

    Según el Lic, las leyes de derecho de autor en México son una mugre, y el proceso legal sería laaaaargo y costoso. Que puede tardar hasta 10 años, y mientras tanto ella puede hacer mil truquitos para evitar el pago. Así pues, que debería de sentarme y ver como Doña Medusa se apaña las ideas de otros (no creo que mi caso sea el único, carajo).

    Pues... como lo único que tengo en mis manos es este blog, escribo mi testimonial:

    No envíen colaboraciones a la revista Algarabía, o háganlos firmar un papelito en donde quede BIEN claro qué con los derechos de su texto.

    Da mucho coraje que se atribuyan el trabajo de uno...

    29.10.07

    Posts pendientes

    Ya sé que éste no es el sitio de las listas... pero si no hago el inventario, se me olvida. Aquí está:

    1. Sobre "madurar es aprender a renunciar"
    2. Sobre el concierto del sábado
    3. Sobre los amigos
    4. Sobre mi ritmo de vida reciente (mostly complaints)
    5. Sobre R...
    6. Sobre la maestría que estoy estudiando
    7. Sobre los cambios del año

    Y ya. Así como ven, tengo al menos 7 cosas sobre las cuales escribir, que por una cosa o por otra (básicamente por otra) siguen pendientes. Chale.

    ¿Que si sigo escribiendo? En mi cabeza, sobre todo. Pero ya no publico ni en el blog, buaaaaaaa. Prometo regresar pronto con alguno de estos temas.

    12.9.07

    Recién averigüé...

    ...que mis deseos insoportables de calorías que alimenten mi sexy trasero (como panqué de chocolate y papas fritas y malteada y...) son "producto de millones de años de evolución... de un tiempo donde la glotonería era sana". Eso me pasa por estar viendo documentales en el Once.

    Ahora ya me dio hambre y quiero cenar...

    7.9.07

    Recuento de pesadillas pendejas

    pesadilla uno.
    Hay una fiesta masiva y fashion (a la que, por supuesto, no estoy invitada) en una ciudad de esas cercanas que sólo existen en mis sueños. Para llegar hay que manejar un chorro, y a mí me encanta manejar. Una tipa que me odiaba en la universidad me pide como un favor super super especial que la lleve, y me recuerda que R (mi R, mi actual señor marido) estará en la fiesta. En el sueño, por supuesto, no es mi hombre, sólo soy su mejor amiga. Y, como es de suponerse, estoy enamorada de él.

    La susodicha mega party tiene lugar en una especie de hoteles Holiday Inn y Howard Johnson pegaditos uno al otro, hay un demonial de gente y ningún lugar para estacionarse. La odiosa se baja del coche de inmediato. Yo busco lugar, y cuando al fin me estaciono, corro a darle la sorpresa a R de que estoy ahí, y decido declararle mi amor (si no, ¿para que chingaos fui a la fiesta?). Me pierdo entre todos los pasillos, me topo con salones de clase y cosas muy raras, etcétera. Cuando al fin doy con R, lo topo de la mano de una chaparrita fea como la chingada... y él, con luz en los ojos, me dice que se le acaba de declarar a esa cosa. Lo felicito, hago nudo el estómago y me voy a buscar mi coche, caminando sobre un tapete de pasto artificial del chafa. Despierto.

    pesadilla dos.
    Tengo mi edad y aspecto actual. Entro a trabajar a un lugar en donde al principio todos parecen amables. De pronto me doy cuenta de que son demasiado amables, de que están siendo amables sólo para molestarme. Entre comentario y comentario, y mientras me dan las instrucciones, las presentaciones y las reglas de la empresa, las cinco mujeres con las que se supone que trabajaría (todas ellas rostros desconocidos) se cuchichean a mis espaldas, se ríen y me miran de reojo, como adolescentes pendejas. Me doy cuenta de que se están burlando de mí, justo como en la secundaria. Despierto.

    pesadilla tres.
    Traigo puesto mi suéter de cuello de tortuga negro, un collar rojo, aretes largos y gabardina negra. Estoy al menos 10 kilos más delgada. Mi maquillaje se parece al de mis mejores épocas. Me siento cómoda conmigo misma. Es una tarde lluviosa, justo como las que me gustan. Estoy, de hecho, parada en una explanada exterior, como esas de las orillas de algunos centros comerciales. Estoy recargada en una maceta de ésas, las de árboles raquíticos. Tengo la impresión de que fumo, o se me antoja un cigarro, o algo así. De pronto, me abrazan por la espalda. Sonrío. Es José, mi peor exnovio, mi némesis; pero a mí me da mucho gusto verlo. En ese momento comprendo que me vestí para él, me maquillé para él, creo que hasta adelgacé para él. Le doy un cálido abrazo, lo huelo... Trae la gabardina negra a la que yo le cosí el bolsillo, huele exactamente igual que hace 5 años. Se ríe igual. "Me has hecho falta" me dice. "Tú a mí también. No sabes las ganas que tenía de verte" le respondo, mientras le doy un beso en la mejilla. Despierto y tengo la frente perlada de sudor. No puedo volver a dormir.

    6.9.07

    Adieu, Luciano...




    Era la voz con la que él me (en)cantaba por las noches. Ahora ya ninguno de los dos está más.

    Al cantante lo extrañaré sobremanera, por esa potencia, esa pasión por la vida. Me quedan algunos discos (nos quedan, a todos). Al otro personaje simplemente lo usé como pre-texto.

    11.7.07

    ¿Qué diosa soy?

    ¡Eres Psyche!

    En la eterna búsqueda de proposito y autoconocimiento.
    Eres curioso, creativo y con capacidad de maravillarte.
    Totalmente empático, pescas el humor de los demás con gran facilidad.
    ¡Sólo asegúrate de estar igualmente consciente de ti mismo!


    No cabe duda: el tiempo libre es una cosa maravillosa.

    3.7.07

    Okey.

    Ya decidí que siempre sí quiero ser escritora, pero nomás de ensayos que no sean ensayos y de textos raritos y de artículos de revista. ¿Así está bien o me regreso?

    (Me encanta no tener lectores. Deveras. Quisiera tener cuates, pero tampoco sabría que hacer con una vida virtual, ja)

    20.6.07

    Odio a los limpiaparabrisas

    Dicen que a la gente se le conoce por lo que ama y lo que odia, así que váyanme conociendo. No creo que sea motivo de vergüenza afirmar que los limpiaparabrisas son una subespecie humana que no lamentaría ver extinta una mañana cualquiera (imagino salir a la calle, detenerme en el alto de Cuauhtémoc y eje 6 y descubrir que sólo queda el vendedor de periódicos, el de flores y la cuarteta de malabaristas de fuego). No los detesto tanto como para salir con mi propia escopeta a cazarlos, pero sí, me gustaría de pronto encontrarme con su ausencia en las esquinas.

    Mi odio no es gratuito. Tengo una serie de experiencias con el gremio que van de lo ridículo a lo francamente espeluznante, cositas molestas que resultan aún peores que las trastadas de mis alumnos. Compartiré algunas sólo porque esa es la razón de ser de este blog (y porque, como bien se deja suponer, este post tenía como intención contar dichas historias y no hacer patente mi aversión de gratis).

    1. Fin de la primera quincena en un nuevo trabajo. De jefa de redacción en una revista minúscula, me transformo en corrector de estilo en una revista mediana (y en la agencia del terror). Por supuesto, hube de vivir esa primera quincena con los restos de mi último cobro en la revistita (y un finiquito pequeñito también, cortesía de los tres meses que figuré en la empresa). Justo es afirmar que ese último día no tenía ni 50 centavos en la bolsa: vamos, que si no cobraba mi cheque no comía. En el largo trayecto de casa de mis padres a la oficina, un limpiaparabrisas más sucio que el asfalto en el que yo rodaba me ataca (sí, ese es el verbo). Pese a mis súplicas y mis gestos de rechazo, el sujeto sigue limpiando el vidrio. Yo, sin un peso, pongo cara de circunstancias cuando él termina y le hago señas: "no dinero". En respuesta, el sujeto —con indudable pinta de pordiosero— me escupe el parabrisas que recién limpió. Nunca me había sentido así de humillada.

    2. Constantemente, en la esquina de Insurgentes y Yucatán, me ataca una horda de limpiaparabrisas. Estos sujetos trabajan hasta las 12 de la noche. Quieras o no, te limpian el vidrio, y no llegan de uno en uno sino de dos en dos o rodean el coche entre tres. Intenten ser una mujer sola de noche manejando rumbo a su casa. Por supuesto, soy cliente frecuente de los fulanos en cuestión (y los detesto).

    3. La vida da vueltas y ahora me encuentro buscando una chamba nueva que me permita ganar más lana de la que me da el sueldo de maestra (o sea, algo que me permita un poco más que pagar la renta y mi tarjeta de crédito). En el camino a mi entrevista de trabajo, al esperar una vuelta en U sobre Barranca del Muerto, uno de estos fulanos lanza el chisguete hacia mi parabrisas. "Vale madre", pienso, mientras le insisto al tipo en que no, no quiero que limpie mi parabrisas, y no, tampoco voy a volver a pasar a la próxima, y no, no traigo dinero, así que ni pierda su tiempo. El fulano pasa de la simpatía a la súplica y de ahí al franco enojo. Me golpea el cofre y me grita: "¿pues entonces para qué sale a la calle de jodida?". "¡Pues para buscar trabajo, huevón!" le grito mientras me alejo.

    ¿Así, o más? Sí, se supone que existe una sección en el reglamento de tránsito (o en alguno de los códigos, o algo así) en el que se supone que puedes denunciar a estos cabrones para que los policías les pongan un alto... Siendo realista: ni tenía tiempo de poner la denuncia (en cada uno de los casos perder tiempo habría sido fatal) ni los polis habrían hecho otra cosa que sacarles un pedo y una mordida, y a la siguiente vez que quisiera yo pasar por esos cruces... bueno, mejor ni me lo imagino. En fin, que sobrevivo en la misma ciudad que ellos, pero si algún día los fotonizan, creo que aplaudiré. Intolerante, ¿y qué?

    28.2.07

    Relecturas (otra vez)

    He recuperado la costumbre de leer mis blogs. Bueno, algo así. Anduve recorriendo los pedazos de mí que están regados por el internet, esos intentos de ser pública y privada a la vez, esa sensación de no saberme bien si escritor o personaje. Paradójico, todo paradójico.

    Creo que ya me acostumbré a la idea, asumí el riesgo de que quien me lea puede sentirse con derecho a pensarme de una forma diferente a como me pienso yo. Me gustó descubrir que hay cosas que aguantan una relectura (aunque también hay muchas que no sirven para un carajo, ni como desahogo). Me ha divertido ver cuán personaje podía llegar a ser cuando sentía que nadie me leía, cuanto me fui descubriendo cuando encontré que tenía lectores, como poco a poco Coppelia se fue metiendo entre las letras de bitter y cosas así.

    Después de haber hecho un esfuerzo por integrarme, de pronto me encuentro con que los fotologs son la misma cosa, una fantástica bipartición de mi personalidad: una vestar introspectiva contra una copp más narrativa (aunque a veces se inviertan los papeles). Quisiera a veces volver a escribir en bitter berri y abandonar por más tiempo a vespertina star (sin hablar de la baratura que es más de cien motivos), pero en realidad creo que lo que he de hacer es encontrarle una personalidad definitiva a este altar. Algo que sienta suficientemente yo, que me sirva para escribir mis portentosas diatribas venenosas con la misma facilidad con la que escribo cursilerías asquerosas.

    Escribo para encontrarme. Leo para dispersarme. Escribo para dividirme. Leo para reunirme.

    El mayor pecado que he cometido con este altar es no permitirle tener una voz propia: nunca se la busqué. Lo definí por oposición, algo que no fuera ni vespertina ni bitter berri, ni copp ni vestar; no tan violento como Virago pero tampoco tan suave como kimaera. El problema fue que nunca me preocupé por descubrir qué sí es este lugar. Una cosa es que qusiera que este blog sirviera como centro elemental, otra es que no tenga una personalidad medianamente mejor establecida que la mía.

    El reto ahora será, pues, encontrar mi voz. No la voz de mis personas (que de un modo o de otro, siempre mediocre, ya la tienen medio dibujada) sino la mía, la propia de Coppelia, la de quien escribe este sitio. Vaya embrollo en el que me he metido. Eso es lo que pasa cuando me leo con ojo crítico (por eso normalmente no lo hago). Y creo que aplicaré el mismo principio con mi literatura, a ver si con eso salgo de la parálisis y empiezo, al menos, a pulir toda la basurita que tengo a medio escribir...

    25.2.07

    Mensaje de texto.

    Ayer por la noche, mi teléfono celular vibra. Mensaje: "Espero que estés bien. Entiendo que tienes un Blog. Me puedes dar la dir? Yo acabo de empezar uno." Como siempre, al final de la ola. Como siempre, hasta que ya todo mundo lo hizo, empiezas tú. No me molesté en responderte (menos después de que borraste mi dirección de tu messenger, menos todavía ahora, que soy tan feliz que me dan ganas de restregarte la felicidad como un paño húmedo en la vida mediocre), pese a que mi R, siempre tan ácido, me dijo: "Dale la dirección del fotolog, para que lo vea". Neh, en algún momento de nostalgia pixeleé una foto de un beso contigo y la subí, no me gustaría que tu pequeña y confusa mente creyera que la nostalgia por un beso apasionado es lo mismo que la nostalgia de ti.

    Si fueras un poco más hábil, tal vez googlearías mi nombre y la palabra "blog" y encontrarías mi perfil, que te haría dar con este blog y con los otros. Mejor aún, si googlearas el nombre de tu mamá, aparecería esta lista, y podrías saber qué clase de cosas hago con mis blogs. Pero no lo harás, porque con todo y tu licenciatura eres medio inhábil para esto de la tecnología...

    Sabes, debiera mandarte el fotolog, nada más para que vieras que me besé con tu amiguito de la universidad, y te enteraras que cuando anduve contigo quería andar con él... Ah, qué cruda soy a veces. Está bien. Ni lo uno ni lo otro.

    30.12.06

    Balance de caja.

    Podría volver a hacer mi balanza de comprobación, pero para eso ya está el fotolog. Lo que no dije ahí fue que, aunque el balance es altamente positivo (ah, ya terminado el periodo fiscal a revisar) la verdad llegar hasta este punto en el que ahora estoy tuvo bastante mierda de por medio.

    Primero: abrir y cerrar de ojos en el blog. De pronto toparme con lo divertido que podía resultar tener lectores, y luego descubrir que pueden ser tiránicos, weirdos, o simplemente peculiares. Todavía me cuestiono a veces haber tomado la decisión de cerrar bitter, pero neta, cuando entre mis cuates empezaron los madrazos con respecto a posturas políticas y de ahí pasaban a meterse con asuntos personales... pues mejor me derivé como constante cuando x tiende a 0.

    Otro punto pinche fue ése: la política. Ni los políticos ni los votantes hemos alcanzado un nivel decente de competición. Tan malo el pinto como el colorado, los fans de unos y de otros gritándose de extremo a extremo "pinches nacos" y "pinches riquillos", con extremos tan absurdos como el taxista que le dijo a la secretaria de donde trabajaba entonces "es que a ustedes los ricos les vale madre", o los cuatro o cinco cuates que tenía y que de pronto dejaron de hablar de otra cosa que no fuera política. Y si no estabas en su bando, pues adiós... y como yo no estaba en el bando de ellos (en el de ninguno, realmente) pues me tocó hacerme a un lado.

    Éste ha sido uno de los años más pinches de mi vida en cuestión amorosa. Mi puerto seguro contra la desolación no sólo se fue de jesuita, sino que antes de hacerlo tuvo a bien enamorarse de una mujer que no era yo, y decírmelo. Esa ruptura/partida de madre tuvo como consecuencia enamorarme del primero que apareció, y ese fue el buen hombre de los aviones. El problema fue que él estaba más dañado que yo en eso de las situaciones amorosas, que en realidad no estaba de cabeza por mí y que en un par de meses se iba del país con rumbo a Europa. En el proceso de truene con él y las tensiones que eso lleva, dejé que se colara por una rendija un intruso molesto, que al principio parecía interesante y terminó siendo de lo peorcito que me ha pasado: medio psicótico, feo, tenía mi vida más resuelta que yo y que la suya. Ugh.

    Por supuesto, después de eso, al loquero. No ha estado tan mal, al menos no me ha empastillado y eso ya es mucho decir considerando lo inestable que he estado en los últimos 6 meses. Ah, porque ese sería el otro punto profundamente no bueno... Yo que soy tan todo-lo-puedo, "tengo todo bajo control" etcétera, me he enfrentado a un año donde la única constante, como Heráclito decía, es el cambio. Cambio de trabajo, de corazón, de amigos, de coche, de blog y flog y hasta de inquilinos (ahora tengo a la Galleta horrible).

    Dentro de los cambios, dejar caer dos idealizaciones (usando un término muy de mi loquero). No, la gente no es perfecta. Este año me demostró que dos o tres de esas personas que representaban todo para mí en realidad no son más que seres humanos, con defectos, pies de barro y limitaciones, just like me and everyone else. Duele mucho cuando los ídolos se caen, vaya que sí. Ver a la gente como es en realidad y no como siempre la quisiste es un madrazo en la nuca. Los dos más dolorosos fueron los que más tiempo tenían, of course.

    Para retomar la crisis amorosa, me ha tocado la maldición de SorJuanita: "Al que ingrato me deja, busco amante/amante busco al que me deja ingrato" (o algo así). A principios de año besarme con un niño lindo por el que no sentía nada nadita. Luego la GRAN partida de madre. Luego, conseguirme un acosador al que todavía hace 2 meses tenía que repeler con gases lacrimógenos. Después, el volador. Luego el psicótico. Luego reencontrar al tipo que me gustaba en la universidad y salirme con la mía, y seducirlo suficiente como para una cita y múltiples besos... y quedarme enamorada mientras que él tenía novia y se desaparecía de mi vida con esa misma facilidad con la que regresó. Y pelearme con él cada que hace un connato de reaparición. Y reaparece el de principios de año y sigo sin sentir nada que no sea ternurita. Y salgo con un hombre hecho y derecho, y no puedo evitar pensar "le doy 2 meses".

    Así. Eso y que ya no podré ir a Europa el próximo año por andar cambiándome de trabajo (lo cual generó un horrendo déficit de circulante) sería el resumen de mis desgracias.

    Eso es lo negativo. Lo positivo es que estoy feliz, que pese a los múltiples altibajos el balance de años es más que positivo, que gané algunos amigos super increíbles que espero sean de por vida, que retomé amistades que había suspendido, que empecé a dar clases por fin y ha sido mucho mejor de lo que imaginé, que en este último mes me veo al espejo y la mujer que encuentro ahí me gusta mucho. Ah, y que cumplí 28 y estoy orgullosa de estarme acercando a los 30 con tanto garbo y gracia. Que si el anuncio de Buchanan's me lanza la pregunta, mi respuesta es "No. Soy mucho mejor". Que estoy recobrando la seguridad en mí misma, que ha dejado de ser un fingimiento para volverse realidad. Todavía me cuesta trabajo, pero no soy obra terminada ni planeo serlo (si me termino, me muero).

    Lista para enfrentar el 2007 con lo que traiga. Ropa roja, para llamar al amor. Si no llega en forma de pareja, que siga estando en forma de amigos, de familia, de proyectos increíbles, de mis clases y mis fotos y la música... pero que siempre esté presente.