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24.1.09

Burbusoda cerebral

Había una vez un blog nacido de la patológica necesidad de escribir de una mujer que vivía muy frustrada en una oficina que no le gustaba, con compañeros que no la hacían sentir ni medianamente cómoda. Dicho blog cobró mediana popularidad durante una temporada, que coincidió con la peor época de aburrimiento y depresión laboral de la autora. Cuando se decidió a renunciar, dejó en suspenso ese blog... y abrió otro.

Así fue como vinimos a dar al altar, que es un espacio con un nivel ligeramente más alto de salud mental (sólo ligeramente), que andaba funcionando relativamente bien hasta que... sí, lo adivinaron, la autora consiguió otro trabajo de tiempo completo. Esta vez, eso sí, con compañeros chidos de trabajo, en un sitio que le gusta mucho. El problema es que, como le gusta, cada vez tiene menos tiempo para dedicarle al blog (a diferencia de el otro trabajo, en donde bloggeaba casi diario porque lo hacía todo el tiempo en horas de oficina...).

Suficiente de explicaciones sobre por qué nos pasamos un mes sin post.

Suecia

Recordaba hace un par de semanas a Goran Sonesson, profesor de la universidad de Lund, especialista en semiótica social y etcétera, y las ganas que tuve de estudiar una maestría en semiótica allá en aquellas lejanas y gélidas tierras. Cuando revisé los requisitos, descubrí que en Suecia ni los suecos pueden estudiar una maestría... las maestrías allá son de tiempo completo (qué novedad) pero te piden que acredites que tienes recursos suficientes para sobrevivir durante el tiempo que dura la maestría. Además, la imparten en sueco, que es un idioma que hablan sólo 11 millones de personas (compárenlo con los 500 millones del español... ya no hablemos del chino mandarín). En fin, que ni cómo hacerle. Así fue como renuncié a mi sueño de estudiar con uno de los cerebros que más admiro en el mundo.

Todo eso para decir que los suecos ya regresaron y se fueron (felices), que logramos sobrevivir a 8 sesiones sin bajas, y que los clientes hasta le agradecieron a Chato "aguantar sus caprichos". Me encanta esa sensación de "Juego de la Oca": ¡Prueba superada!

Podría...

Hacer el recuento del año pasado, pero en realidad ya suena un poco viejo hacerlo a finales de enero. Por lo tanto, lo omitiré por esta vez. Igual y luego me inspiro y subo lo que tengo ya escrito por ahí (el hecho de que no lo postee no significa que no lo escriba, ja).

Ya me urge terminar la maestría. Este sábado que estoy vacacionando me he sentido tan feliz y me ha rendido tanto, que quisiera que ya me dieran por pasadas las materias y no tenerme que presentar los próximos 14 fines de semana... bueno, 13: el próximo fin de semana nos largamos a Xalapa a ver a la familia política y a los amigos.

Con todo y todo, ya me hace ojitos un diplomado en estudios críticos. Vayan a 17 y vean por qué.

¿Qué por qué se llamaba "burbusoda cerebral" el post? Pues porque esto es lo que me burbujea ahorita en el cerebro... Y ya.

7.11.08

Paren el mundo, me quiero bajar...

Ah, para semana intensita. El jueves pasado mi jefa me preguntó que cómo andaba porque a lo mejor había un estudio esta semana, que le digo "bien, no hay tox, sólo tengo comprometidos el martes y el jueves en la tarde noche". Pues que me confirman el viernes que hay entrevistas el martes... y el lunes a medio día me dicen que no, que el miércoles... y cuando ya planeé el día siguiente pa' holgazanear, me llaman y me dicen que siempre sí, empezamos el martes a las 8.30 am.

De ahí en adelante todo ha sido andar en la loca. De plano el miércoles fui suficientemente hazañosa para despertarme a las 7 am, ir a aplicar entrevista con paseíto a las 9 am, recibir una llamada para decirme "que siempre no, que ahora a las 10", largarme a desayunar y buscar el periódico a un Sanborn's, regresar a hacer entrevistas con paseíto a las 10, a las 11, a las 12, a la 1, a las 2, a las 3 y a las 4... y de ahí pasar al super a comprar la arena de los gatos, y ver la máquina de coser china con la que quiero empezar un proyectito y comprarla y facturarla, y justo al llegar a la casa recibir una llamada de R diciéndome que los Zetavés necesitan nuestro apoyo para ensobretar y encartar, que nos vemos a las 8.30, de ahí a la imprenta, encarta encarta encarta encarta, ensobreta ensobreta ensobreta ensobreta cierra cierra cierra cierra cierra hasta la 1 de la mañana, y por supuesto cenar tacos.

Al día siguiente, tenía que redactar el informe de las entrevistas con paseíto, pero entre el cansancio y que tenía que ir a pagar la luz y el agua y el teléfono y que tenía ganas de leer y de ver tele y que además hay que ir a que me hojalateen la actitud y que era el día esperado desde hace un mes (en realidad desde hace años, pero ahorita les cuento), pues nada, que perdí el tiempo miserablemente y no avancé gran cosa durante el día. A las 5 de la tarde ya tenía que estar trepada en el metrobús para bajarme en... Parque Hundido, que yo ni idea tenía de que estaba cerrada (y entonces agárrate un taxi para llegar medio a tiempo a terapia) y luego otra vez a caminar para tomar el metrobús y bajarse en Altavista. Y a caminar de nuevo, por una muy buena razón: llegar a las 7.30 pm a Gandhi MAQ:




Fui algo así como la groupie más feliz del mundo escuchando a Juan hablar de futbol, de cómo está eso de escribir géneros distintos como una herramienta contra la dispersión. Además, le pedí que me firmara el libro rete consentido: De eso se trata, que tiene unos ensayos muy sabrosos sobre literatura y escritores y lecturas... Es un tipazo, o lo que es igual, me lo llevo.

Salimos de ahí nomás porque ya nos corrían, fuimos por café, chocolate y un churro relleno de dulce'eleche... y fue sentarme a las 11, emocionada y con el cerebro en otra cosa, a pelear con el reporte. Esa pelea a muerte duró hasta las 3 de la mañana, conmigo como pírrica vencedora. Y hoy, pararnos a las 7.30 porque había que estar en fckn Santa Fe a las 10 de la mañana... y estar atrapados UNA HORA en el tramo de Constituyentes que abarca el panteón de Dolores. Llegue a las 11 a mi junta... la ventaja es que hoy no era con mi jefa (que se habría estado trepando por las paredes), sino con la Consultora Historiadora que es una mujer lista, de muchos arrestos y sensata, así que empezó sin mí y luego hicimos el relevo australiano.

Salimos de Santa Fck como a las 12.30, lo que indica que llegamos a la oficina a la 1.30. De ahí a casita, a comer y luego quedarme dormida hasta hace unos 30 minutos.

¡Uff!

Ya ahorita lo que corresponde es preparar una clase sobre mi tema de tesis, para explicarle a mis compañeritos en dos horas por qué la investigación cualitativa en publicidad es la neta, cómo funciona la evaluación de estímulos visuales y cuál es el interés de tener una herramienta metodológica netamente mexicana y demás. Fancy, ¿no?

Y el post scriptum: Ya tengo hora y fecha para lo del maratón de poesía... jueves 13 de noviembre, 9.50 de la mañana. Si no les altero mucho el horario, anímense a ir a Donceles 66 a escuchar lo mala poeta que soy. Prometo que al menos trataré de ser una lectora chistosa...

29.10.08

Hijodepu**ces del diario...

Sí, haciendo eco de la etiquetita de Aline, hay "things that make you go chale", y me acaba de pasar una de ésas.

¿Recuerdan que recién hace unos meses renuncié a la "augusta institución" (ja) en donde fui docente por dos años? ¿Y recuerdan que estoy estudiando una maestría en ese sitio? ¿Alguna vez les conté que estaba yo becada por ser docente? (¡Con el 50%! ¡Figúrese usted!)

Bueno, cuando renuncié la cosa fue muy tersa (y por lo visto, yo muy ingenua). Me dijeron que sí, que no había tox, que no querían que me fuese, pero que yo pidiera la beca y que ellos me darían el mayor porcentaje posible. Ah, repeat after me: "idiota, idiota, idiota".

Resulta que, además de tardarse 2 meses en resolverme lo de si me daban la beca o no (digamos que estoy en clases desde finales de agosto... y el papel me lo entregaron el sábado pasado), ahora resulta que "sólo me pudieron dar el 10% de beca". Pretexti-razones hubo muchas: que si no se inscribieron nuevos alumnos y por eso no pudieron aumentar el porcentaje destinado a becas; que si se hizo todo lo que se pudo y que si el cuatrimestre que viene me tratarán de dar más (éste es el penúltimo fckn cuatrimestre), que si la manga del muerto y mi abuela en bicicleta. También me dijeron que "es que como ya no eres docente..."

Total, que de pagar razonables $2,050 por una maestría que está resultando ser bastante mediana (agh, está bien, con todas sus letras: de una mediocridad rayana en falta de interés) ahora me meten en el brete de pagar... ¿Cuánto es $4,100 menos $410? Ah, sí, $3,690 (3,700 pa' fines presupestales). Mta...

Como bien dice uno de mis cuates: "No mames, te dieron de beca la pinche propina".

Eso me pasa por creerles. Pendeja de mí... Me parece una forma baja de presión para que regrese a seguir dando clase. Para colmo, me enteré de que mis materias favoritas (sí, again, las de semiótica) las está dando el sujetillo que se apañó el puesto de coordinación que me habían prometido (con eso de que el sujetillo sabe de todo... No mamar). Total, que de bajeza en bajeza andamos.

Por supuesto, NO REGRESO. Ahora menos que nunca. Con esos pinches modos, ¡a chingar a su madre! Pienso acabar la maestría (ya me faltan mugrosos 6 meses para terminar y conseguir un título que le haga más honor a mis manías), a ver de dónde saco el dinero. Acá en la casa ya estuvimos haciendo cuentas... habrá que apretarnos un buen, pero tengo que sacar ya esta fregadera a como dé lugar, para poder cerrar ese ciclo y mandar a la fregada a esta gente tan poco ética, tan ventajosa y tan hija de la retiznada.

Ah, estoy furiosa. Sobre todo porque me caga actuar de buena fe y que el mundo me recuerde que está lleno de hijos de puta. Seguiré extrañando a mis exalumnos, pero ni pedo. No les voy a dar el gusto, ni de regresar, ni de darme de baja (aunque ya les di la satisfacción de verme llorar del coraje y la frustración... no aguanté y se me salieron mis lagrimitas... me sentí terriblemente babosa cuando me vio alguien que no tenía que verme, en fin).

Definitely, "things that make you go chale"...

3.6.08

No mamar...

Ayer, escuchando las noticias —mientras peleaba por escribir un reporte en estado de sonambulismo— me enteré que "desde que hace un mes se puso en marcha el programa especial de protección policiaca en las delegaciones Benito Juárez, Álvaro Obregón y anexas, el índice delictivo se ha reducido en blahblahblah"

Lamento informar que vivo y trabajo en la BJ... y que en las últimas dos semanas me ha tocado:

a. que a una alumna de la universidad la roben a punta de pistola (y apuntándole en la cabeza) dentro de una pape-cafetería a media cuadra de la escuela (de la que yo había salido no hacía ni 5 minutos)
b. que a uno de mis colegas y compañeros de maestría le roben su recién adquirida laptop mientras caminaba cerca del Parque de los Venados (sí, el que está ¡enfrente de la delegación!) y como se resistió al primer jalón, pues le rompieron la nariz.

Eso sin sumarle los atracos que no son del último mes, como los alumnos a los que cercaron entre tres hijos de puta con pistolas, para saquearles lo que pudieran (y que se escaparon de milagro); el otro alumno al que bajaron de su coche con la cajuela llena y listo para irse de viaje; las chicas a las que les arrebataron el celular cuando lo sacaron del bolsillo para contestar (van varias).

Me rehuso al indicativo "mala suerte". En realidad, desde que empezó el programa el asunto tiende al ridículo: mientras que en la zona por la que vivo (en donde la cosa siempre ha sido más o menos tranquila... algo de robo de autopartes, pero no mucho más) hay un policía en cada esquina, del eje 6 sur para abajo no me ha tocado ver a nadie, auténticamente. A veces una patrulla que pasa haciendo ronda, pero no mucho más.

En fin, que ya sé que todo el tramado de la agenda pública se construye de mentiras... pero igual. Decir que estoy emputadérrima es dejárselos barato...

¿Y qué vamos a hacer?

Pues supongo que ya no llevar computadora... y cargar menos dinero... y estacionarme en sitios distintos cada vez; si espero a que la policía haga algo me voy a hacer vieja...

17.5.08

Día del maestro

Pseeee... ya sé que qué gastado y qué cursi escribir sobre el día del maestro. Es como la composición sobre "La vaca", o como decía alguien en Mafalda: "La vaca nos da la leche..." ¿¡Y la de tinta que nos chupa?!

No puedo evitar el tema. Más bien, no quiero evitarlo. Resulta que yo supe que daría clases en licenciatura como a los 3 o 4 años de edad, cuando mi papá era profesor y me llevaba a acompañarlo. Recuerdo vagamente que era divertido, también me acuerdo que mientras él daba clase, yo me trepaba en la silla o en el escritorio y empezaba a rayonear el pizarrón de manera muy diligente. Ya más grande, me daba una libreta —uno de esos cuadernos Scribe viejitos, mostaza con una raya café y la otra blanca, o azul claro con azul marino y blanco— y me sentaba en una banca de universitario... No recuerdo nada de sus clases, pero sí puedo revivir todavía esa sensación que me quedaba al final del día, cuando salíamos del salón y los alumnos le hacían la plática: una mezcla de curiosidad y orgullo; ganas repentinas de "ser grande".

Hay momentos en los que estoy totalmente convencida de que terminé una licenciatura sólo para poder ser profesor de universidad. Nunca quise ser "miss" de primaria o secundaria, probablemente porque mi paciencia es de mecha corta. En algún momento consideré dar clases en preparatoria, pero la mera verdad fue sólo por 10 minutos... Cada vez que estaba por renunciar a un trabajo, pensaba: "Ahora a lo mejor si puedo dar clases" y ñeh, tómala. Eso hasta la última renuncia, la grande, la definitiva: cuando mandé a las oficinas a la veeeeerrrga.

En ese momento decidí que lo único que quedaba ahora que había quemado las naves era hacerme caso, por fin. Y emepcé a tocar puertas. Oí de todo: "Necesitas tener maestría", "Tu currículum está padre, pero necesitamos que tengas 2 años de experiencia", "Deja tu currículum y cuando la persona responsable lo vea te llamamos"... Dejé lo mejor para el final: esa universidad chiquita que quedaba a 5 minutos de mi casa. Menos de un mes después, ya se me había hecho realidad el sueño, y daba clases de semiótica a un par de grupos de diseñadores.

Hasta la fecha, con lo cansado que resulta a veces, y lo frustrante y emputecedor que puede resultar lidiar con algunos alumnos, algunos maestros, algunas decisiones (ya saben, Coppelia en pie de guerra contra la indolencia, la ignorancia y la burocracia) creo que esa es la mejor decisión de mi vida.

Pero no es sólo eso: este jueves, para hacer todavía mejor el día del Maestro, en la universidad decidieron hacer una ceremoniaa solemne en honor al decano de nuestra HH institución... El Doctor tiene todos los años de la escuela dando clases, y es todo un personaje. Es psiquiatra, abogado, publicista, escritor y encarna totalmente la noción de docencia. Cuando entra a la biblioteca con su traje de tres piezas, la gabardina impecablemente doblada sobre el antebrazo y su bastón en la mano, es como si se hubiera salido de una película. Tiene obsesiones maravillosas y fama de exigente; los alumnos lo respetan, le temen un poco y los más listos lo admiran.

Desde este jueves, la biblioteca se llama Dr. Francisco D'Egremy Alcázar.

Obvio, durante el homenaje lloré como la magdalena. Esa abrumadora sensación de una vida bien vivida y bien dedicada a la docencia fue saber de pronto a qué le quiero dedicar los siguientes 30 años... Ojalá en ese tiempo llegue a ser la mitad de buena que el buen doctor. Ya les dije, soy fan...

Tengo mucho que agradecerle a mis maestros: el primero, mi papá. De ahí en adelante están muchos más: Mimí, Carmelita, Coty, Adela, Norma, Alma, Cristina, Minerva, Ofelia, el prof. Molécula (daba física), Eduardo, Droopy (de ética), Socorro (mi abuela adoptiva), Bruno, Enrique, Gabriel, Marlene (pese a todo), Marycarmen, Victoria, Jud, Paty 1 y Paty 2... Ahora aprendo de mis colegas. Todo el tiempo. Y creo que ellos ni cuenta se dan, pero así es. Soy eterna aprendiz para ser cada vez mejor docente. Eso espero. Espero que mis días del maestro sean muchos, muchos más...

23.4.08

Semana de campañas

hoy (23 de abril) es día mundial del libro. ¿Ya felicitaste a los tuyos? ¿Estás leyendo alguno?

Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:

1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.

2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.

3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.

4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.

5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10

6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.

7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.

8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.

9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)

En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.

Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.

17.4.08

Prepost.

(le puse prepost porque todavía no es un post, nomás es un aviso de que habrá uno próximamente...)

Estoy en semana de campañas. Llevo 2 de 7.5, dos de 6, una de 10 y otra que pudo haber reprobado pero que gracias a la presentación sacó un 8 providencial...

¿Qué es la semana de campañas? Ah, prometo platicar en el próximo post. Nomás es para que no me extrañen. Por cierto, la que estoy leyendo ahorita para entrar a calificar a las 8 tiene trozos enteros plagiados de internet. Pa' su madre... Quienes ya se han chutado mis historias saben lo mal que me puede poner eso. ¿Reprobarán nuestros jóvenes héroes? ¿Lograrán calmar la furia de su profesora? Averíguelo en nuestro próximo post, titulado: "Semana de campañas".

La posdata irrelevante: mi prima ya está poniendo cara de "no quiero ir al loquero, no quiero, no quiero". Lleva 2 sesiones. Invitó a su mamá a dormir al departamento. Yo me voy a ir a casa de R a dormir (aunque haya que manejar media hora más para llegar a la escuela). Ahorita estoy en el café de conocida librería condechi, comiendo tarde... Tengo una pereza indecible de chutarme dos campañas más mañana. Ah, y el sábado tengo una boda y compré vestido, zapatos y bolsito (todo del mismo color, qué ñoña) por $600... ¡Gracias, Izazaga y 20 de noviembre!

5.3.08

Post adeudado

Le debo este post a uno de mis alumnos, "El Barbas" (juro que él así se autodenomina... tengo otra alumna que me cae re bien y que se autonombra Satán). En algún momento de la clase de Estadística, les comenté que si seguían diciendo tonterías, iban a terminar en mi blog, que a ese paso se estaban volviendo una fuente invaluable de material. Eso, en lugar de espantar al susodicho, le resultó de lo más divertido, y ahora inclusive quiere la dirección para presumir sus "frases célebres".

De cualquier manera, y aunque no soy una mujer de palabra, me gustan tanto que las postearé:

Frase 1: "Mi maestra de la primaria decía: 'Daniel, si no te aprendes las tablas de multiplicar, no vas a llegar a ningún lado'. ¡Que me viera ahora! ¡Segundo cuatrimestre! In her face!"

Frase 2: "¡Hoooola, Coppelia! ¿Me extrañaste?" (respuesta sarcástica a cargo de su servidora) "No finjas, seguro que el fin de semana, aunque sea un ratito, te preguntaste: '¿Qué estará haciendo mi alumno, el barboncito ese chistoso?' (carcajadas generales)."

Frase 3: "Ah, yo no soy exfumador: yo soy un fumador retirado"

¿A poco no lo aman?

17.1.08

Raconteur

Ahora sí. Al menos, el recuento.

Durante la cena de Navidad, mi tío el de las fiestas de disfraces alocadas hizo como de terapeuta de grupo (finalmente a eso se dedicó durante un tiempo, y en realidad lo hace muy bien) y decidió sentarse con mis primos y conmigo, para después hacernos preguntas sobre nuestras visiones de vida y demás; una cosa sabrosa, pues. También nos hizo la siempre gustada pregunta "¿Qué fue lo mejor y lo peor del año que está por terminar?". Hubo respuestas de todo tipo, desde mis primos los más chavitos que han tenido un año difícil, hasta mi primhermana roomie, la optimista, que en realidad sólo halló 'buenos'.

Para mí, como para buen adulto, la respuesta se complicó. No hubo 'buenos' separados de 'malos' con bendita obviedad:

1. Me corrieron (así, gacho, aunque no tan gacho como ya verán) de mi anterior departamento. Eso originó que encontrara yo un departamento no tan grande, pero en mejor estado, más cerca de la universidad y sin alfombra por todos lados, con gas estacionario de ese de medidores individuales (¿alguien recuerda mis semanas de baño con agua fría porque el gas no pasaba?)

2. Cuando se originó la mudanza, mi tía decidió que a este lugar tan chiquito ella no se venía y me dejó sola por primera vez en 2 años. A raíz de eso, mi primhermana se volvió mi vecina de habitación, yo hice por primera vez un contrato de arrendamiento a mi nombre y tuve que asumir que ahora el 'adulto responsable' soy yo. Además, me ahorré la lanzada que le dieron por no salirse a tiempo del anterior depto (yep, lanzaron sus cosas... un mes después de que yo me salí).

3. Además, ahora tengo un menaje de casa completito que es mío y a mi gusto: comedor, sala, libreros, una estufita, alacenas que sólo tienen mis trastes y mi despensa. Mi espacio (compartido).

4. Duré 6 meses sobreviviendo con sueldo de profesora principiante, porque en mi anterior centro de trabajo decidieron no volverme a hablar. Gracias a esa decisión, aprendí a vivir con gastos recortados, a administrar mejor mis tarjetas de crédito, conseguí dos ofertas de trabajo muy buenas, desmitifiqué a LA AGENCIA y ahora tengo un trabajo estable como freelance para la Agencia fantasma, en donde estoy trabajando muy a gusto, gracias.

5. Además, comprendí que dar clases es mi prioridad, antes que enriquecerme enormemente trabajando para otra agencia, o que ganar fama, fortuna y prestigio.

6. Encontré a R (o R me encontró a mí). Eso me causa una felicidad grande, y también derrames biliares, contentos súbitos, enojos megatónicos, ternurita, tedio, emoción y todas esas cosas que pueda generar ese asunto de empezar a compartir el espacio con alguien, y con miras a hacerlo durante al menos 10 años (con refrendos sucesivos abiertos). Emparejarme ha sido fuente de estrés, alegría, desesperación y angustia y emoción y paz y todo. Es muy raro y al mismo tiempo muy agradable.

7. R trajo aparejado un universo de gente nueva, diferente, maravillosa (casi todos, jaja). De ahí están saliendo nuevos amigos que al parecer estarán aquí longtemps (al menos una de ellos ya es bien importante en este relajo que tengo de existencia). Lo que se siente cabrón es descubrir que tengo más en común con los amigos que empiezo a conocer, que con aquellos a quienes conocí hace 11 años y con los que de pronto ya tengo tan poco en común... Con sus honrosas excepciones, me llegó la fecha de saber que la gente cambia y el tipo de cariño que le tienes también.

8. Empecé la maestría en Diseño Creativo Digital, por fin. El lado digital me tiene medio sin cuidado, pero el lado de diseño... uf. Espero terminar el próximo año y por fin poder decir que soy MDC en vez de decir que soy LAE. Eso (que es bueno) hizo que el fin del año pasado fuera más estresante que de costumbre, con maestría los sábados y clases y agencia y R entre semana (y R también los fines de semana).

9. Ah, y esas ocupaciones (agencia, R, depto, universidad, maestría) son muy satisfactorias. Pero me quitan tiempo para ver a la gente que quiero. Mi familia ya lo resintió mucho (y yo resiento ese resentimiento y me he vuelto mucho más loner) y yo extraño mucho a mis amigas que hasta hace un año veía con una regularidad brutal de al menos una vez a la semana (o que comíamos diario juntas, por ejemplo). Entonces, siento que he crecido pero también que quiero acercarme de nuevo a mis amigas y que es mi obligación hacerme un espacio para ellas.

10. Bueno de a madres: gracias a R y sus amistades raras, nos cayó un proyecto... en pleno fin de año. Escribimos un librito a 2 manos (3 si contamos que M nos ayudó en nuestra hora de necesidad, con todo y que también andaba como lurias), sobre una de nuestras pasiones en la vida (comer) y fuimos muy felices. El único inconveniente fue el tiraje reducidísimo y que no 'circulará', sino que la asociación que lo pidió lo regalará a sus agremiados... así que sólo tenemos 2 ejemplares. No llegué a los 30 sin escribir mi primer libro... Y con R... Ahora sólo nos falta plantar el árbol... El hijo puede esperar, bien, gracias ;).

En fin, que ese es un buen recuento del narrador (raconteur) y un buen resumen de mi 2007. El 2008 pinta bien, o al menos eso espero. Sé que traerá sorpresas y maravillas y dolores y quebraderos de cabeza y emociones. Así es la vida, o al menos la mía, y me encanta.

Todavía faltan más aventuras, pero esas después. Ahora debo ir a la regadera, al banco, al mercadito y a la Agencia fantasma, en ese orden...

6.9.07

How's everything going?

Últimamente no hay tiempo para inspirarme y escribir, creo que lo más que puedo hacer es actualizar mi información. Por lo tanto, aquí va la actualización urgente del día:
  1. Jacinto ahora tiene un tubo en la panza, para alimentarlo. Es una cosa rara, porque el gato está enfermo porque no come, y no se va a curar si no se alimenta, pero se niega a comer. Bueno, entonces lo alimentaremos por el único lugar por donde no puede evitarlo: directo al estómago. El pronóstico es bueno (si el alimento hace su trabajo) pero el gato está muy deprimido por estar internado. Sigamos echándole porras, pues... al rato voy a verlo y espero que esté tranquilo...
  2. El departamento ya está tomando forma, aunque todavía se oculta bajo varias capas de desorden. El peor lugar, para no variar, es mi cuarto. Al menos ahora la sala está medianamente habitable, y Galleta ya se siente bienvenida... Ah, y ya terminé de vaciar las cajas de libros (falta vaciar las de dvd's y cd's y las de trastes y tuppers y sartenes y...)
  3. Todavía me falta sacar cosas del anterior depa, pero ya muchas menos que al principio... ayer fue el mayor acarreadero de bultos después de la mudanza. Alcancé la sima del agotamiento (o sea que más pa'bajo ya es rascarle) y creo que dormir hasta las 10 hoy lo compensó de algún modo.
  4. Me dieron menos horas en la escuela. Chale. Ahora que mis gastos se incrementaron, mi asunto con la docencia se pone un poco rudo. Espero que se solucione en la próxima semana, o la presión con el freelanceo será más ruda de lo que parece...
  5. Xim y Galleta se están adaptando bien a la nueva vida, y mi tele se ve mucho mejor (ventaja exclusiva de vivir en el tercer piso)
  6. ¡Ya tengo internet inalámbrico en casa!
  7. Hoy se acaban mis vacaciones, porque mañana voy a aplicar 2 exámenes extraordinarios... ¡Shiales!
Y así es la cosa. Me como un changüis y me voy a ver a Jacinto al hospital... prometo mantenerlos informados.

12.3.07

Lunes de ciudad.

Traigo tanto pinche cansancio que la verdad no me quiero dormir. Mañana, en teoría, llego a las 7 de la mañana a recoger exámenes "para resolver en casa" (una bonita idea que se me ocurrió, mandarle un caso práctico de 8 páginas a mis alumnos de Mercadotecnia Estratégica, famosos en toda la escuela por lo reacios que son a la lectura...) Después de eso, ooooootra vez el grupo de semiótica en donde se encuentra el "Rat Pack", al cual, si se presenta, les aplicaré un examen de 10 preguntitas sobre el libro que tenían que haber leído (y eso no estaba en los términos de la evaluación, para que vean que a veces las excepciones les sirven... bueno, no, en realidad ni leyeron el libro así que en realidad sólo lo hago para nivelar la percepción de "maestra ojete").

Ya cuando termine, podré regresar a mi casa, o —con un poco de entusiasmo— al museo (tengo muchísimas ganas de ir a San Ildefonso, a ver la exposición ésta de Revelaciones). R anda como loco, cortesía de su trabajo. Mañana cumplimos meses y ahora quería prepararle una sorpresa bonita, pero supongo que tendré que dejarla para una temporada laboral un poco menos acelerada (creo que ocurrirá cuando cumplamos 10 años de casados). Al menos ya le tengo un librito, que me regalaron por comprar dos de Compactos Anagrama y que espero que le guste.

El bautizo al que fuimos el sábado me puso realmente bien. En lugar de bautizar al sobrino (ah, porque ya decidí que también es mi sobrino) sólo por la iglesia, se organizó una ceremonia emotivísima en la orilla del lago de Pátzcuaro... La ceremonia fue intensa, inteligente, tremendamente mística, lúcida... Vamos, que en realidad me la pasé llore y llore y tomando fotos con la cámara digital de los papás del sobrino. El chamaco, además, es adorable: no llora, todo el tiempo está chisposo y encantado de tratar con gente y si hace berrinches se le pasa en tres segundos (como buen teatrero).

Tuve un fin de semana precioso, pues. Porque no sólo fue el bautizo (que además hizo que el rito tradicional católico demostrara ser un sinsentido), fue también descubrir a los amigos de R y tomarlos por propios, desear súbitamente casarme en una ceremonia nuestra (no oficial), caminar con él tomados de la mano por las calles de una ciudad que amo con fervor, dormir piel con piel, llorar en sus brazos, cantar en el coche a voz en grito, reírnos como tontos (y hasta pelear un poco, por que no). Fue encontrarme de narices con la vida nueva que estamos construyendo. Maldita, maldita impaciencia, que es el demonio contra el que lucho todo el tiempo.


(Pienso en la carencia de público de estos textos, y me gusta)

7.3.07

In-docencias.

Ah, la feliz vida de un profesor universitario.

Desde que tenía algo así como 4 o 5 años supe que yo quería dar clases en una universidad. Le echaré la culpa a mi señorpadre.net, que me llevaba irresponsablemente a dar la lata mientras él impartía cátedra en una universidad harto patito (en la que años después yo dejaría una carrera a medio estudiar). Recuerdo la felicidad que me causaba hacer dibujos en un pizarrón mientras que él intentaba atraer la atención de sus alumnos. Recuerdo también la emoción que sentía al ver la interacción que tenía con los estudiantes, algo que extrañé durante la mitad de mi vida estudiantil (en la primaria siempre deseé que me trataran como un adulto miniatura, ja).

Durante años largos pospuse el sueño. Primero, porque no me sentía suficientemente preparada. Después, porque empeñé mi vida a corto plazo con la jefa que vino del infierno (ah, sí, Pili y su revista que amé y ahora ya no sé si me gusta o me disgusta y su agencia de locos) y después porque me chuté un año deprimida, trabajando en la otra agencia, tratando de definir qué quería de mi vida.

Bueno, cuando me decidí por fin, desembarqué en la docencia y le he invertido bastante energía. Vamos, que algo por lo que me paro a las 6 de la mañana más vale que me guste o medio me satisfaga... O al menos eso es lo que he creído en los últimos meses.

Llevo jugando al profesor universitario desde noviembre del año pasado, con resultados medianitos. Algunos alumnos me detestan, otros me quieren bien, uno que otro sospecha que soy un fraude (algo de razón tiene, que ni qué... es lo que pasa cuando tomas una materia a la mitad) y la mayoría son tan indiferentes a mí commo yo a ellos. En suma, que soy una profesora promedio, trabajando en una universidad promedio.

Ah, pero cuando se me juntan los factores... En realidad estoy bien consciente de que tengo pocos alumnos que valgan la pena el esfuerzo. Por ejemplo, las clases de mercadotecnia estratégica las preparo por un solo alumno entre los 12 que tengo. En Comportamiento del consumidor, preferiría hablar de libros con mi única alumna que perder el tiempo tratando de interesar en la materia al bloque de piedras que la rodea. En lo que se refiere a semiótica, tengo un grupo bueno a secas (aunque debo confesar que son de sangre bien ligera, así que los quiero en lo personal) y un grupo terriblemente mediocre, en donde mis dos alumnos brillantes literalmente destellan. En semiótica de la publicidad, cuatro alumnos que a veces son cinco, tienen un carisma terrible pero son incapaces de demostrar interés por nada. Proceso administrativo es mi cruz, la materia que nunca llevé en la carrera y que ahora imparto a 15 alumnos a los que les interesa tanto como a mí.

Ayer fue el día que vino del infierno. Último día con el collarín. Martes, proverbialmente pesado porque empieza a las 7 de la mañana y termina a las 10 de la noche. El grupo mediocre de semiótica. Y yo encargándoles escribir un ensayo después de leer un libro. Por supuesto, no leyeron, y al menos dos de los trabajos bajaron directamente de internet... Y eso no fue lo peor: el grupo al que ya había pescado en la trampa (los imbéciles iban platicándolo en la escalera, justo frente a mí, el día anterior) se puso terriblemente insolente, se pelearon a gritos conmigo... y luego fueron a hablar con la directora, fingiendo preocupación por su calificación (que, strictu sensu, le correspondería a la investigadora Gilda Flores Rosales). Acto seguido, llamada de la dirección para hablar conmigo: por favor, sé razonable, permíteles arreglar el asunto.

¿Cómo le explico a la directora que no pretendo permitir que otra pandilla de mediocres salgan de mi materia sin saber un pito? Pues de ninguna manera. Sonrío, aguanto vara y le digo que si los muchachos me buscan, les propondré una solución. En la noche, le platico a R mi deprimente caso, y me regaña por creer que mis alumnos son personas... Algo de razón tiene. Sin embargo, me puso enormemente triste pensar en ser una de esas "maquinitas de memorizar" en las que me propone transformarme. No quiero que mis alumnos salgan de mi materia absolutamente carentes de sentido crítico. No quiero que los que tienen posibilidades de abrir sus horizontes queden limitados por estudiar entre imbéciles.

La sola perspectiva de llegar hoy a recibir trabajos mediocres me descorazonaba. Gracias, Dios, por poner al grupo bueno después del grupo pinche. Éstos prefirieron que invirtiéramos la hora en dar una revisión previa a sus trabajos. Hubo algunos que tenían material chido. Ya recuperé la fe en la labor docente, en las posibilidades de impartir una materia en forma tal que generen ideas propias. Ahora sólo me falta ir con la directora teniendo las pruebas del plagio absoluto en la mano: "lo siento, yo no puedo dejar pasar un fraude académico de este tamaño en mi materia".

Tengo que calificar un chorro. Tengo que leer los otros "ensayos" para ver qué tan inútiles están el resto de los alumnos. Y tengo que recuperarme, ¿dónde se ha visto que los profesores se conflictúen por descubrir que sus alumnos son unos absolutos patanes y unos perfectos imbéciles? ¡Vaya labor titánica que tengo pendiente!

19.10.06

Jueves por la tarde.

Pues... mis clientes del mal se dieron por desaparecidos. Lo bueno es que eso ya me permitió ir a entregar mi ridículum a varias universidades. No, si bastaba ver las caras de quienes sí se tomaron la molestia de entrevistarme para saber que ya encontré lo mío. En una me dijeron que mi problema es no tener la maestría (y no pienso solucionar eso en el próximo año y medio), en otra me dijeron que mi problema es la falta de experiencia docente, en una más ni me dijeron nada, sólo me recibieron el cv y dijeron que se lo harían llegar a las personas indicadas...

La escuela que más pospuse fue precisamente la de hoy. Es la que queda más descaradamente cerca de mi casa, la que me gustaba desde el nombre, la que tiene carreras rarísimas. Y hoy a mediodía me fui a meter allá, currículum en mano.

Desde que empezamos a platicar, parece que la escuela necesita justo lo que yo puedo ofrecer, y que yo quiero justo lo que esta escuela puede darme. Total, que tal vez de regalo de cumpleaños me llamen para regalarme una o dos materias, y me hace enormemente feliz.

Ya me pagaron el finiquito también. Más que suficiente para sobrevivir durante mes y medio. Los libros, however, tendrán que esperar un rato. No más gastar $1000 en libros en una sentada, y menos mientras todavía le debo a la tarjeta...

Le he ayudado a mi amiga a buscar hotel. Mi secreto deseo es que se quede en el FA Grand Chapultepec, pero si desayunamos en el Camino Real no me quejaré, jaja.

Así han progresado mis quejas desde el martes. Y me duele la cabeza, ahora. Pero poquito...