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28.8.09

Cosas que disfruto

Despertar con un gato en los pies, otro en el costado izquierdo, y R al oro lado de la cama. Darme tiempo para leer un buen libro (o dos) en semanas de caos absoluto. Mi trabajo (aunque me robe más, mucho más de 40 horas a la semana). Mis amigos (aunque no los vea, cortesía del maldito-bendito trabajo).

Poner mi ex libris en los tomos nuevos. La nostalgia molesta de las 12:54 am cuando estoy a solas en la casa. Tomar un taxi y tener tiempo para leer. Escuchar mi música. Estrenar un par de jeans.

Un buen puro una vez o dos al año. Una copa de vino. La última taza de té del día. El regaderazo de la mañana, después de una larguísima noche de insomnio. Descubrir nuevo material de lectura. Dar con la idea que no encontraba desde hace días. Reírme con (y de) mi gente. Haberme vuelto dueña de mis silencios.

Tener 5 minutos para escribir. Dejar que gente que aprecio lea los textos que más trabajo me cuestan. Ver dormir a Lola mientras escribo en la computadora. Pensar en mis exalumnos con una extraña mezcla de cariño, nostalgia y culpa por abandonarlos.

Disfruto mi vida, vaya que sí.

22.10.08

De unas cosas y de otras.

¿En qué andábamos?

Pues sepa. Estoy segura de que después del "sanforizado" empecé un post que no estaba tan mal, pero no lo guardé y por lo tanto se perdió en lo más oscuro y recóndito de mi cabeza. Ahorita traigo un montón de cosas que platicar, pero habrá que organizarlas:

de concierto...
Pseee... yo también fui a ver a Calamaro. Desde la adolescencia y "Los Rodríguez" que estaba esperando verlo en vivo, y la verdad es que no me decepcionó. No importa si no escuché "Media Verónica" en concierto, esa energía que recorrió el Auditorio de arriba a abajo es una cosa glorioooooosa. Ver a Calamaro tambaleándose y tirar el micro y escucharlo cantar tango y volver a bailar "Sin documentos" como cuando tenía 15 (media vida...) no lo cambio por nada.

Además, tuvimos pretexto para tomar un multipospuesto café con la señorita IZ, a quien le debo un par de bibliografías (Bartleby, el escribiente de Melville, y Bartleby y compañía de Vila-Matas). La experiencia fue muy buen y habrá que repetirla en alguna ocasión, aunque sea sin Calamaro de por medio, ja.

de libros y lecturas...
El círculo de lectura va chido. Soy fan del alemán que es fan del futbol y de Villoro, y en general mi papel en el círculo consiste en hacer los comentarios que le dan risa a todo mundo. ¿Qé culpa tengo yo de ser cagada? Ahora ya hasta propuse algunos textos para la última sesión, a ver qué pasa.

En el entorno bibliográfico doméstico... he descubierto que mis libros se reproducen como conejos. En serio... Ahora que estoy intentando acomodarlos por temas (ya ni siquiera por autores, sólo por temas) lo único que he logrado son múltiples cerros de libros y 4 libreros llenos... todavía no hasta el tope, pero en vías. Ya tengo miedo de hacer inventario, aunque conseguí un programa con esas intenciones (como diría el Z-nat, "¡Qué ñoña!") y planeo hacerlo en algún momento...

de la maestría...
La mera verdad, ya nada más estoy esperando a que el tiempo haga su chamba. Entregué mi capítulo 1 de la tesis el fin de semana pasado y estoy verdaderamente orgullosa de haberlo (casi) terminado. Claro que después de terminarlo me encontré con otras bibliografías que me interesa agregar y demás, pero para iniciar es un buen esfuerzo.

En las otras materias... digamos que tengo una bien emocionante —en la que estoy haciendo estudios sobre expresión corporal y vamos a construir títeres y demás— y otras dos que ni fu ni fa. Es más, en la materia de las 7 de la mañana, el excelso profesor ha decidido "ponernos en contacto con la web 2.0" y para esos menesteres haremos algo inusitado, nunca antes visto: crearemos un blog! No'mbre, si esto de estudiar una maestría me está cambiando la vida. Ja. Como bien dice mi compañero de banca "somos unos ñoños desmotivados".

de lo demás...
Ayer, rumbo al metrobús que tomo para ir al círculo de lectura, me caí. Ah, que tonta me sentí... total, que me hice un agujero grande en la rodilla derecha, y me fastidié ligeramente la muñeca izquierda. Eso es lo que pasa cuando caminas sin voltear a ver el piso y por lo tanto no ves un leve desnivel en el pavimento... ¡Aterricé como costal! Aunque en realidad la escena debe de haber sido muy cómica, y si pienso en cómo reboté y los lentes salieron volando... jijiji... ¡auch!

y proyectos tontos.
Resulta... que en Donceles 66 convocaron a un maratón de lectura de poesía. Único requisito: sentir que lo que escribes es poesía. Pues... que me inscribo. Todavía no sé a qué hora me toque (eso se resuelve hasta que sorteen el orden, cosa que ocurrirá el 6 de noviembre), pero ya sé que en algún momento entre el 12 y el 13 de noviembre tendré 10 minutos para leer... ¿qué? ¡Eso sí que no lo sé! Textos míos, a fuerza... pero no sé cuáles... Ya me entró el ataque de autocrítica, del tipo "si escribes puras mamadas, ¿qué otra cosa vas a leer?" y me empecé a morir de nervios en cuanto le di "send" al correo, pero ahora me friego, ¡malditos ataques de exhibicionismo! En fin, que ya veré.

30.7.08

¡Aaaaah!


Yo tenía el mío... hace un año hicieron esta promoción también... lo amaba con locura... y hace un par de semanas, en plena confusión mental (que ya últimamente se estaba volviendo mi estado habitual) lo olvidé en un salón de clases. Por supuesto, desapareció.

Me hace feliz saber que voy a reponerlo :D En algún momento entre clases, asesorías, pelearme con un par de bancos (le acabo de perder el amor a Ixe, carajo) y más asesorías, me lanzaré (espero que ya de regreso en GB, y si no, pues en metro) a la Gandhi de MAQ para recuperar lo que siempre fue mío, como dice el dicho (claro, merecía el hermoso paraguas... por eso regresó).

Créanme: después del paraguas transparente que tuve de niña, es el más bonito que he tenido (y eso que mi portátil de bolsillo salido de Bershka es una monada). Si pueden, regálense libros y consigan el "paraguas Gandhi". Como decía la Ballena Cantante "me hace mucha ilusión"...

Ya luego que todo se confirme (a más tardar el viernes) hablamos sobre decisiones trascendentes y esas cosas. Por ahorita, parece que las cosas empiezan a cuadrarse de un modo o de otro, pero ya veremos.

25.7.08

Otro de esos resumenes generales

Total, que no me he podido poner de acuerdo con nadie para nada, nomás porque el trabajo me rebasa... Lo bueno es que ya pensé cómo solucionarlo, luego les platico, ya con más calma y tiempo y en un momento realmente oportuno.

Ahorita estoy escaneando imágenes como sociópata para una investigación del trabajo. La maestría va poca madre, aunque estoy muy atrasada con lo de la tesis... al final del día eso no tendría que importar, porque siempre me puedo titular por alto rendimiento académico, pero ya sabemos que soy un poquito terca y me da por proponerme misiones imposibles. Si todo marcha bien, salgo de este cuatrimestre con el capítulo 1 terminado y el 2 a medio plantear, ya veré.

Seré presumida: este post está saliendo de Momo, la nueva hija de nuestra muy maquera familia. La conseguí rete barata, como 10 mil varitos más barata de lo que costaba originalmente... Y a 12 meses. ¡Ahora ya tengo una MacBook Pro! ¡Yupi! Circe seguirá dando servicio, pero más en el aspecto "salidas y presentaciones" (escuela, clientes, etcétera) y Momo será el caballito de trabajo (diseñar, editar, escribir...).

Ya también empezamos la operación "Mudanza". Está poniéndose emocionante, porque tanto R como yo tenemos un montón de trabajo y ya nos llegó agosto, ¡miedo! Hay un montón de cosas que hacer.

La ventaja principal es que me he reído mucho, que estoy aterrorizada, emocionada, feliz, estremecida, algo enojada y demás, pero para bien. Para variar, septiembre marcará un montón de cambios importantes en muchos aspectos de la vida...

Este fin de semana tendremos visitas, estará chido. De culquier manera, tendré que invertirle más tiempo al reporte que estoy haciendo para la Agencia Fantasma y eso de las asesorías a los alumnos y las tareas de maestría y las juntas con los tragones y...

La ventaja es que mi terapeuta es retelista y una sesión con ella es como meses con mi loquero anterior (sí, con el que sólo hablaba de fucho)... mi nuevo mantra: "No puedo controlar lo que hacen los demás, lo único que está bajo mi control es cómo reacciono ante lo que los demás hacen" ¿Podré?

24.6.08

¡Lleve los librooooooos!

Ya fui. Tusquets está increíble (pocos autores, muy chidos, 50 pesos each). Las editoriales más conocidas tienen un surtido bastante irregular, aunque algunas cosas interesantes (Alfaguara, para los fans, tiene a Saramago en 90 pesitos). Debolsillo tiene "la mesa del infierno" (hasta para ver los libros tienes que hacer fila: cuando terminas, ya te están cobrando los 16 que traías considerando). La UNAM tiene un montón de cosas que se antojan, pero pagar es una tortura (la fila más larga del mundo).

También hay mucha chatarra: editorial Panorama, que es un crimen de lesa humanidad; las grandes de libros de texto que más bien llevaron puras cosas que ya salieron de catálogo y con contenidos viejos, o de plano la editorial aquella que sacó sus "2a edición: 1977" de circuitos integrados... En fin, como en botica, hubo de todo.

El asunto éste de "salvemos los libros de la hoguera" movilizó un montón de gente. Ahora bien, sólo cobran en efectivo y no te dan ni factura ni nada, al fin que eran libros que se iban a destruir... Entonces ¿esos ingresos qué? Ay, lo siento, me salió el capitalista que fui entrenada para ser. Bueno, ignórenlo, al fin que yo ya me gasté como 450 en libros...

Mañana vuelvo a ir, prometo fotos...

9.5.08

Derviche

No sé si ya lo había comentado acá en el blog, pero tengo una severa fijación con el sufismo desde mi más tierna infancia. Para explicarles qué es, les podría poner el link de la wikipedia, pero qué flojerita me da... aparte, explicarlo sin tanto rollo es tarea que da para muchos posts y pues no es el caso. Si alguien quiere una introducción descafeinada y algo liberal sobre la "filosofía" detrás de este asunto, mejor vea la peli "Camino a la felicidad". Ya luego que la vean me dicen...

La nota importante es que llegué a conocer el sufismo por culpa de sus cuentos: de niña yo leía lo que se atravesara, y si tenía cara de cuento, pues con más ganas. Por ejemplo: a los 6 años ya había leído las fábulas de Esopo, las de Samaniego y por supuesto que me seguí de corrido con las de Monterroso (el grado de desajuste neuronal que eso produce lo discutiremos después). Así mero fue que se me atravesó "La inimitable sutileza del maestro Nasrudin", que está ilustrado, aparte, por el mismo cuate que dibujaba a la Pantera Rosa... Después de eso, me seguí con "El caballo mágico" y "Sabiduría de los idiotas". No siempre le entendía a los cuentos, pero después de divertirme con la historia, algunos me dejaban ideas muy interesantes para masticar.

Sobre derviches y sufís no planeo extenderme más, pero son la introducción necesaria para hablar de lo que yo quería: el miércoles pasado (mi último miércoles libre, snif snif, sob sob) fui a ver una obra de teatro a la que le traía ganas desde hace meses. Se llama igual que el post, por supuesto. Y sí, está basada en una serie de cuentos de sufíes "para incomodar a los convencionales".

Tenía mucho que no hacía una catarsis tan intensa en el teatro. Creo que desde que descubrimos aquello del "síndrome de Eponine" mientras veíamos "Los miserables" (y ni así fue tan intenso, ja). Total, que no sólo tiene una escenografía grandiosa con un piso de textura ornamentada á-la islam y focos que suben y bajan para simular lo imaginable y lo no tanto (desde un elevador hasta un palacio, pasando por el mar y un barco y...), también tiene 5 actores que hacen de todo a la vez; en especial una, Erika de la Llave, que inventa cada personaje nuevo con un cambio de entonación en la voz. Pero las historias... y el derviche...

Pues nada, que después de haber llorado como la Magdalena, y haberme asombrado, y reído, la recomiendo harto. Si a alguien le emociona la idea, le quedan dos o tres miércoles para ir a las 8 de la noche a la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (ahí atrás del Auditorio Nacional). Va a estar hasta el 28 de mayo...

P.D. (ahora sí, francamente pendeja): Durante la mañana del domingo, en el largo proceso de que R. se despierte: "Para comunicarse contigo en este estado se necesita ser medio medium... Medio-medium debe ser como un cuartum". Lo que más me gusta es que no pueda defenderse de mis chistes...

23.4.08

Semana de campañas

hoy (23 de abril) es día mundial del libro. ¿Ya felicitaste a los tuyos? ¿Estás leyendo alguno?

Pues lo prometido es deuda, y aquí estoy. La "semana de campañas" es una de las invenciones más chidas que se le pudieron haber ocurrido a los inventores de la universidad en la que trabajo y estudio: una vez al cuatrimestre, los monstruos de licenciatura tienen que preparar un proyecto y vendérselo a los peores clientes del planeta: sus profesores. Obviamente se les asigna desde el principio del cuatrimestre; también es obvio que muchos de ellos se lo avientan en los últimos 10 días. Ah, y por supuesto, sobra decir que, como profesor, mientras más horas de clase tienes, más campañas te tocan. Yo entré a... nueve, en total. Les platico:

1. M-boga: chamacos de primero de diseño. ¿El reto? presentar su agencia. Pues el logotipo era más bien como de sex shop, y no había demasiado trabajo de venta o de desarrollo o de... La pregunta capciosa: "¿Por qué en su acta constitutiva dice que pueden dar servicio de diseño web y no lo dice en su carpeta?" La respuesta ociosa: "Pues porque lo ofrecíamos, pero la gente nos quedó súper mal, hubo problemas con los programadores y por eso mejor lo quitamos". Final: 8.

2. Zurdo 4: uno de los equipos que quería. Diseñadores publicitarios, fueron mis alumnos hace como mil años. Su misión fue hacer una campaña social para promover la vacunación en adultos mayores. Carpeta bien redactada, gráficos decentes... y un equipo peleado. Todos se dedicaron a sacarse los mocos mientras nosotros preguntábamos. No nos contestaron nada, no nos vendieron nada, no nada. Era un proyecto que podía llegar a 10, pero no. Final: 8, y un equipo que se vuelve 2.

3. Punto creativo: no sé qué les pasó. Llegamos y el salón estaba a medio ambientar, las dos chavas nerviosísimas (otra vez, diseñadoras publicitarias). Una carpeta más o menos, con una propuesta gráfica de plano muy, muy, muy pobre. De plano la estrategia de vender sólo uno de los beneficios de una tienda de autoservicio no convenció a nadie... Final: 6.

4. Rubik: de segundo, de diseño publicitario. Tenían que inventar un nuevo producto, y su idea estaba muy chida... pero su carpeta, sus dummies y todo lo que tenía que ver con diseño estaba terrible. ¿Qué le pones de calificación a dos diseñadoras bienintencionadas, pero que no saben diseñar? Pues 6.

5. Karma: séptimo de publicidad. Son una agencia muy bonita, muy centrada, de los innovadores famosos. Llevan un chorro de premios por "mejor campaña". No fue la excepción; tuvo sus detalles, pero me encantaron sus ideas para campaña sobre prevención de accidentes. Por lo que se ve, a los otros profesores también. Final: 10

6. PLG: segundo de merca. Esta carpeta, sinceramente, era un fiasco. La noche anterior estaba haciendo un entripado terrible (digamos, R. encontrando al "pendejo hurón" en el cajón, para los que han visto el gag. Si no, imagínenlo) porque a esas niñas ya les habíamos puesto 6 el cuatrimestre pasado... Pero su presentación fue muy buena, resolvieron todo lo que no habían planteado en su plan de merca básico y agregaron más. Total, que de un 5 transformaron mágicamente su calificación en un 8.

7. Merk 2^3: antes de que se les ocurra el chiste... no, ni siquiera estuvo 2-3. Una carpeta chafona, mal análisis del servicio que prestaba la empresa para la que tenían que dar un plus, un director hiper mamón, un servicio diseñado pensando en los amigos del director más que en el público objetivo... El colmo fue que después de un 6 inicial (sólo porque me dejé convencer), mi compañera de sínodo los retroalimentó y lo único que recibió fue un "Pues sí, lo hicimos con hueva, ya qué, ¿no?". Final: pendiente.

8. Merkatistik+ad: aunque apenas van en segundo, su plan de merca fue tan bueno, que otro de los sinodales creyó que eran de tercero. Un gozo... Final: 10.

9. idk: ah. Estos presentaron un servicio chidito, innovador... con sus errores de segmentación. El problema fue cuando los empezaron a crucificar por asuntos de diseño (y son de merca) y por investigación de mercados (que todavía no llevan). Final: 8 (bajo mi protesta... debió haber sido 9)

En fin, eso es la semana de campañas. Ahora ya estamos en finales, tengo proyecto en la agencia y mis vacaciones ya se fueron al carajo... aunque tengo por ahí alguno otra noticia gozosa (y nerviosa) creo que la reservaré para mejor ocasión.

Postdata (no irrelevante): El domingo fui a ver a Derek Walcott en una lectura que dio en el Munal. Chale, ¿cómo puede uno vivir sin escuchar a gente así de sensata? R. dice que lo quiere de abuelito y yo digo que cualquiera que piense en el proceso de escritura como él y lo asuma con tanto amor y tanta responsabilidad al mismo tiempo, bien merece el premio Nobel. Como además escribió esa cosa maravillosa que es Omeros (que apenas estoy empezando a leer, no se crean... ya saben que yo vivo en la ignorancia), por supuesto que se lo tenía que llevar. Ah, qué feliz.

17.4.08

Prepost.

(le puse prepost porque todavía no es un post, nomás es un aviso de que habrá uno próximamente...)

Estoy en semana de campañas. Llevo 2 de 7.5, dos de 6, una de 10 y otra que pudo haber reprobado pero que gracias a la presentación sacó un 8 providencial...

¿Qué es la semana de campañas? Ah, prometo platicar en el próximo post. Nomás es para que no me extrañen. Por cierto, la que estoy leyendo ahorita para entrar a calificar a las 8 tiene trozos enteros plagiados de internet. Pa' su madre... Quienes ya se han chutado mis historias saben lo mal que me puede poner eso. ¿Reprobarán nuestros jóvenes héroes? ¿Lograrán calmar la furia de su profesora? Averíguelo en nuestro próximo post, titulado: "Semana de campañas".

La posdata irrelevante: mi prima ya está poniendo cara de "no quiero ir al loquero, no quiero, no quiero". Lleva 2 sesiones. Invitó a su mamá a dormir al departamento. Yo me voy a ir a casa de R a dormir (aunque haya que manejar media hora más para llegar a la escuela). Ahorita estoy en el café de conocida librería condechi, comiendo tarde... Tengo una pereza indecible de chutarme dos campañas más mañana. Ah, y el sábado tengo una boda y compré vestido, zapatos y bolsito (todo del mismo color, qué ñoña) por $600... ¡Gracias, Izazaga y 20 de noviembre!

5.3.08

Post adeudado

Le debo este post a uno de mis alumnos, "El Barbas" (juro que él así se autodenomina... tengo otra alumna que me cae re bien y que se autonombra Satán). En algún momento de la clase de Estadística, les comenté que si seguían diciendo tonterías, iban a terminar en mi blog, que a ese paso se estaban volviendo una fuente invaluable de material. Eso, en lugar de espantar al susodicho, le resultó de lo más divertido, y ahora inclusive quiere la dirección para presumir sus "frases célebres".

De cualquier manera, y aunque no soy una mujer de palabra, me gustan tanto que las postearé:

Frase 1: "Mi maestra de la primaria decía: 'Daniel, si no te aprendes las tablas de multiplicar, no vas a llegar a ningún lado'. ¡Que me viera ahora! ¡Segundo cuatrimestre! In her face!"

Frase 2: "¡Hoooola, Coppelia! ¿Me extrañaste?" (respuesta sarcástica a cargo de su servidora) "No finjas, seguro que el fin de semana, aunque sea un ratito, te preguntaste: '¿Qué estará haciendo mi alumno, el barboncito ese chistoso?' (carcajadas generales)."

Frase 3: "Ah, yo no soy exfumador: yo soy un fumador retirado"

¿A poco no lo aman?

3.12.07

Las sumas que soy yo.

Uno, me aventuro, es los libros que ha leído,
El Quijote animado, los libros de leyendas, las fábulas de Monterroso; Doce cuentos en contra, El nombre de la rosa, el libro de la imaginación. Rayuela, La vía del tarot, Mitologías, los cuentos de sufíes; Ciudades invisibles, La odisea, Alicia en el país de las maravillas, los cuentos de Cortázar, las novelas de Auster (Mr. Vértigo más), la poesía de Neruda y de Sabines.El mundo de Sofía.

la pintura que ha visto,
Los exvotos de iglesia, los graffittis en la calle. Cuatro o tres de Remedios, dos o tres de Leonora. El cuadro de Miró que sólo es blanco y negro y dice "azul" a lápiz. Rodolfo Morales. Chagall que nunca ha sido en vivo, el libro de Matisse que le robé a mis padres; los cuadros de Dalí que vi hace mucho tiempo. El Centro Cultural Arte Contemporáneo. El marco en Monterrey. Ese Monet que vi de cerca cuando niña. El beso, de Gustav.

la música escuchada y olvidada,
La Zarzamora y la extrañeza que le producía a mi bisabuelo que yo me la supiera. Turandot. Mi abuela arrullándome con versos que nadie más recuerda. Al final a dúo con mi papá. Payasos. Drume negrita cantada por R. La primera vez que escuche una ópera (no recuerdo cual). Mi vals. Leticia Servín lo mismo que Kiss y Carlos Cuevas igual que los Ángeles Azules. Sabina y Serrat mientras los dos llorábamos y comprendíamos que estábamos hechos para estar unidos. Glenn Miller y mi abuelo. Message in a bottle. Los discos de Sandwich en mi adolescencia. Las canciones que escribí cuando era niña y que cantaba sin saber recuperarlas.

las calles recorridas.
Guanajuato bajo la piel. El alma y mi abuela en Veracruz puerto. Puebla a solas. Las plazas centrales de Morelia y Pátzcuaro, y San Juan Parangaricútiro, sin calles ya. Coyoacán. Av. Tamaulipas; Alfonso Reyes, Luz Saviñón, Torres. La calle de mi escuela. Santa María Regla (ora pro nobis). San Miguel de Allende. Taxco y el asma progresiva subiendo por mi pecho. Jardín. Golfo de Campeche. Lauro Aguirre. Tacuba. Lago Viedma.

Uno es su niñez,
El Morelos, los scouts, mis lecturas. Los dibujos de mi abuelo, las manos de mi abuela, los columpios de su casa. Mi papá jugando, haciéndome reír. Los salones de clase de la universidad en la que fue maestro. Mi mamá siendo público de mis historias. Los recortes, los dibujos, las muñecas de papel. Las Barbies,también. Muñecos de peluche y amenazas de asma. Agujas de acupuntura, mi almohada azul, mis primos que corren alrededor del patio. Mi hermano en bicicleta. Las colecciones de todo en general, los álbumes de estampas. Las crayolas Carmen. Los Pitufos, Mazinger Z, jugar a Cleopatra en el patio del colegio.

su familia,
Mi hermano, mis primos. Mis padres, el Chato, mi Tita, el abuelo que nunca conocí pero que fue maestro. Mi tía la que se perfumaba con Ma Griffe y me consentía de cabo a rabo. MI tía la independiente, que se transformó de un polo a otro en algún momento de su vida. El tío que es profesor cuasiemérito, El Diablo. Mi tío, casi mi abuelo. Toda la tiada de las navidades. Mi tío el que baila, y sonríe, y abraza y le cambia la vida a la gente y organiza fiestas de disfraces. Mi bisabuela. Mis tíos los del aniversario 50 de casados y sus ojos al bailar uno con otro. Mi abuelo Heriberto, que la vida me repuso muy a tiempo. Mis tíos adoptivos del lado paterno, que son una presencia constante aunque poco frecuente. El abuelo Fernando, que me diría "reaccionaria peligrosa", y la abuela Beatriz, que tocaba el piano aunque nunca la oí. Mi Galleta malvada.

unos cuantos amigos,
Sin orden ni concierto, sin más motivo que haber dejado algo: Britania, Roberto Carlos y Carlos Alberto, Enrique, Jorge Arturo, Vania, Luz, Desirée, Gustavo, Piolo, Eduardo, Erick, Liliana, Tania, Karina, Mónica, Paos, Marco, Luis, Gabriel, Marina, Noé, Paola, Roberto.

algunos amores,
R sobre todos. A, que me enseñó lo que era ser amada. El niño del kinder que no me miraba. I, que puso ante mis ojos lo que quería tener antes de tiempo. Ray, que en encuentro y desencuentro me enseñó a sanar y lo tristes que son las heridas siempre abiertas.

bastantes fastidios.
Trabajar en oficinas. Haber estudiado administración. Hacer filas. Llenar formatos. Cargar pilas. Olvidar las cosas. Tratar con pendejos. Obedecer reglas sin sentido. Tratar con el gobierno. Que quieran mangonearme. No encontrar nada en la tv. Que el internet no sirva. Estar bloqueada. Perderme una peli. Dejar un libro a la mitad. La gente pretenciosa. No encontrar lo que quiero. Obsesionarme con cosas inútiles. Que mi gato me despierte a punta de maullidos. Llegar tarde. El tráfico pesado.

Uno es una suma mermada por infinitas restas.

Esta soy yo. Le paso mi recién inventado meme de cumpleaños a Monique, si tiene tiempo. Si no, ya lo amé suficiente.

30.10.07

Además...

Se me olvidó el post sobre el Pasagüero, la crítica de arte y las sospechas de mota en mi sistema...

Ah, y que a lo mejor organizo una super fenomenal cosa que tiene que ver con circo legal, reflectores y pleito, pleito. Si se arma, les aviso. Si no, les platicaré en un post qué pedo con mis oportunidades de hacer valer mis derechos y sacar de quicio a gente que se lo merece... (lo más probable es que no haga nada, ja. Pero bueno, deberé consultarlo con mi consejero legal, chale...)

11.10.07

Talla 20...

Hace un año que no trabajo en oficina. Eso quiere decir que mis pantalones de mezclilla pasaron de la categoría "viernes sport" a la de "uniforme de trabajo". Lo siento, soy poco fancy, me gusta andar cómoda y soy la primera mujer en mi familia materna que pudo usar pantalones de mezclilla sin que mi abuela pusiera el grito en el cielo, así que se volvieron parte de mi identidad.

El caso aquí es que mis 5 pantalones fueron sufriendo "las inclemencias del uso". No estaban precisamente nuevos, aunque en realidad tampoco tenían tanto tiempo; los dos que más utilizaba eran de mi época de viajero incesante, y uno más lo compré justo en el momento en que entendí que podía volver a vestirme como me diera la gana y no como me decían en el código de vestuario de la empresa que debía hacerlo. En fin, que uno tras otro sufrieron diversos "accidentes": un zipper roto, desgarros en el muslo, una ruptura indiscreta al lado de la bolsa trasera del pantalón... pa'l gato, pues. Y como no se trata de tener pinta de pordiosero frente a los alumnos, pues algo había que hacer (y no era ponerme diario pantalones de vestir y faldas, por supuesto).

Con el dolor de mi corazón (y mi cartera), decidí sustituir mis jeans por otros menos jodidos. Por supuesto, nada de marcas caras. Por supuesto, no más de 250 pesos por cada pantalón... así, mis opciones se redujeron a 3 o 4 sitios: Parisina Moda, Woolworth, supermercados (de preferencia Wal Mart), Suburbia. Sí, la pura delicia de la clase media y mediajodida, que es en realidad donde siempre me ha gustado comprar ropa (C&A también cuenta, pero es más caro), con la siempre gustada limitante de encontrar algo en lo que quepa este trasero que J.Lo envidia y Salma Hayek copió durante su embarazo...

Emprendí la búsqueda. Primero Parisina, que es descaradamente barato y no saben de cuantos apuros me ha sacado. Un pantalón de mezclilla, 180 pesos. No se le nota. Por supuesto, de mi talla habitual (13/14), y además un pantalón rojo por otros 150 pesos. Hacía años que no tenía pantalones rojos, y me encantan.

La buena vino cuando llegué a Woolworth, ese santuario de los accesorios domésticos feos, las ollas baratas y la ropa de todas las tallas. En Monterrey me sacó de apuros una y otra vez con sus bonitos sweaters de $150 que compraba cada vez que me agarraba el frío, y siempre se ha distinguido por tener tallas, más tallas y tallas extra. Total, que fui con gran emoción y algo de terror, porque uno nunca sabe cuanto puede gastar cuando la ropa está relativamente barata.

Llegué, pues, al cielo de los jeans baratos. Escogí una tercia de modelos, con harta prisa, todos en la misma talla pero de diferentes diseños y marcas. Tomé el primero y más barato (un pantalón que traía como accesorio de regalo un cinturón dorado espeluznante, pero se le podía quitar), me lo puse y subió perfecto... pero se veía fatal. El segundo... misma talla, diferente marca; entró apretado, el corte no me emocionó... pero no importaba: ahí estaba el precioso pantalón de mezclilla oscura, con brillitos en las bolsas traseras (ya saben, yo bien elegante, ja).

Lo tomé del gancho y en ese momento me di cuenta: aunque la etiqueta decía 15, la cintura era mucho más estrecha que la de los otros dos pantalones que ya me había probado. "¡Madres!" pensé, "o acabo de engordar súbitamente o esta marca tiene problemas con sus tallas". Por no dejar, me metí el pantalón en una pierna... luego en la otra... lo subí... y no pasó de las rodillas. Hagan de cuenta comercial de slimcenter. Y lo peor fue que el pendejo pantalón realmente me gustaba, ¡por eso era el del final!

¿Qué hacer? Pues ponerse los pantalones que trae uno desde su casa, en primera. Después hay de dos sopas:
1. hacer de tripas corazón, escoger el que es de la talla que dice que es, decirse al espejo "pinche gorda comegalletas" y llevárselo, aunque se vea fatal. Es lo que se merecen las gordas comegalletas a las que no les quedan los pantalones que les gustan (pierdes un turno)
2. salir del vestidor como si nada, entregarle los pantalones que no te gustaron a la señorita del probador, llevarte el que te gustó y no te queda y buscar en el estante dos tallas arriba. Cambiarlos ahí y llevarte el grande (avanzas 2 casillas)

Ahora tengo un bonito pantalón azul oscuro, con brillitos en las bolsas, talla 19/20. Y sólo yo veo ese dato... y he de confesarlo, me hace feliz.

12.9.07

Recién averigüé...

...que mis deseos insoportables de calorías que alimenten mi sexy trasero (como panqué de chocolate y papas fritas y malteada y...) son "producto de millones de años de evolución... de un tiempo donde la glotonería era sana". Eso me pasa por estar viendo documentales en el Once.

Ahora ya me dio hambre y quiero cenar...

6.7.07

De la caza

Ay. He de admitir —por molesto que me resulte y por mucho que me haya burlado della mater mea por su adicción al BB— que sí, yo fui fan de Caza de letras. Ahí me tenían, diario, leyendo los ejercicios planteados. A veces me daba por querer iniciarlos, pero estoy bien consciente de que un taller no es sólo para que hagas el ejercicio de escribir, sino también para ayudarte a mejorar mediante los comentarios rigurosos y etcétera. Condenada a escribir en soledad, preferí preparar mis clases (ja). Además, ya había renunciado a la escritura si no era como exorcismo y catarsis (o sea, pura basurita, como este blog).

Pues en suma, que fue entretenido ser público de un taller literario, sobre todo por el microcosmos que representa: hubo aspirantes a escritores de todos los tipos, colores y sabores, desde el estrictamente quejumbroso hasta la edulcorada y sobrecargada de lugares comunes; desde el irreverente disciplinado hasta la que tiene complejo de poeta maldito y sólo va al taller a demostrar su superioridad. El mundillo literario con todos sus personajes e intrigas, pues.

Cómodamente instalada en mi papel de lector, sólo lector, me dediqué a echarles ojo. Tardé semanas en seleccionar a alguien que me gustara tanto como para opinar en su blog, y he de decir que más bien me ganó el hígado (igual que siempre) y terminé haciendo mi primer comentario en un texto espeluznante, de una autora aún peor. Por supuesto, fue recibido a punta de mentadas, porque "quién soy yo para fijarme en esas cosas" (pequeños detalles como texto incoherente o ilegible, errores ortográficos y de sintaxis, etcétera). Admito culpablemente que respiré cuando la sacaron.

Pero decía que tardé en seleccionar a mi gallo; básicamente tiene que ver con el hecho de que esperaba ver el efecto que el taller tenía en el estilo y la prosa de los participantes. Fue entretenido darme cuenta de que ya había tomado una decisión al momento de terminar la lectura de un texto y sentir el "clic" en el cerebro que me produce un buen libro.

Había rumores que prefiguraban como ganador a alguien de la UNAM, radicado en el DF, seguramente estudiante de Letras. De hecho, muchos de los eliminados en el trayecto comentaban sobre esa posibilidad con una certeza absoluta; supongo que es más fácil lidiar con el rechazo cuando supones que no había forma alguna de que el proceso te favoreciera (si todo está arreglado, ¿para qué seguirme esforzando?).

Mi favorita era mujer, escribía raro pero bonito, tenía historias que avanzaban, universos dislocados. No sabía más de ella, ni me hacía falta. Al principio ni la notaba... pero poco después de la segunda expulsión era notoriamente distinta. ¿En qué? No puedo explicarlo. Es sólo la sensación de que las cosas, efectivamente, embonan. Ya no era un "texto de taller", era más bien un cuento, o más bien una sugerencia de ello, o... el asunto es que estaba mucho más cerca de algo terminado, publicable, un texto que ya maduró. Además, la mujer en cuestión agradecía los aplausos tanto como las críticas. A veces las atendía, a veces no: fue muy fiel a sus conceptos, a su propio estilo (ah, porque después de leerla me di cuenta de que tenía una voz propia). "Pase lo que pase, ya ganaste una lectora" creo que le escribí alguna vez.

Con la buena noticia de que en lo único que le atinaron los teóricos de la conspiración fue, al parecer, en la carrera. El recién anunciado ganador de Caza de letras es más bien ganadora, y era mi gallo... y justo hoy, que por fin dieron los nombres de todos los participantes, me entero con todavía más gusto que es veracruzana, y de la UV (alma mater de mi marido y de P, mi amiga la ensayista, y de muchos de los cuates con los que convivo a últimas fechas). O sea que sí, feliz por detectar a la escritora, y más feliz por saber que hay mucho material en una universidad (y una facultad) a la que le he cobrado afecto últimamente.

Y bueno, tal vez sí me de por escribir de nuevo. Tal vez no. Por lo pronto, dicen que el siguiente caza, que empieza en agosto, es de novela corta. No, ps' como recién estrenada lectora de novelas, me apunto a ser público de nuevo, a ver si está igual de entretenido... ¿Participar como escritora? Nel, gracias. No me da para tanto todavía; si no escribo ni cuentos, menos novela corta...

25.5.07

De la mala publicidad

Pues yo me acuerdo que cuando todavía estaba en la Agencia Inamovible, durante una junta con todos los "colegas moderadores", empezamos a discutir qué publicidad era "buena" y "mala". Yo lo afirmo con saludables dosis de sarcasmo, porque finalmente creo también que "en gustos se rompen caras" y es difícil afirmar categóricamente que algo es "bueno" o "malo" dentro del medio, más bien considero que existen cosas que funcionan y se comunican mejor con los posibles consumidores, y cosas que van para un público distinto y funcionan de forma menos efectiva. Para hacer más claro mi punto, tres ejemplos:

1. La-la-la-lata: Una campaña multipremiada, de altísima recordación (salió hace años y sigue siendo un referente en el mundo de la publicidad). Si alguien no la recuerda, cantaban "la-la-la-lata" durante el comercial, en el que un enano vestido de marinerito bailaba, y cerraban con la frase "Para la lata más conocida de México, cualquier publicidad es buena". Sí, Jumex. Mhmmmm... Pues a mí me divertía el numerito, muy kitsch y creativo y todo, pero en realidad al público tradicional de Jumex (amas de casa) el anuncio entre que las sacó de onda y les resultó grotesco. Pero no nada más a las amas de casa, en realidad como que mucha gente "no entendió el chiste" y aunque se acuerdan de la campaña, cada que alguien la menciona ponen cara de "guac". Y sin embargo, como ya dije, multipremiado, y suficiente como para construir una reputación en el medio. Moraleja: lo que funciona con creativos puede no funcionar con públicos. Jaja.

2. Internet para pubertos: En un anuncio de Infinitum, sacan a una madre mexicana recogiendo la recámara de su hijo, un adolescente harto típico. Mientras ella le dice las usuales "recoge tu cuarto, nunca sales, te la pasas pegado a la computadora, bájale a la música", él traba conversación con el público, a partir de la premisa "mi jefa no entiende nada". Una escena típica de adolescente, pero en vez de que lo piense, nos lo dice. Profesores de la universidad en donde doy clases y moderadores por igual detestaron el anuncio. En defensa del mismo, diré que todos ellos son (o tienen edad para ser) padres de familia. Como yo no, me parece un comercial irreverente pero entretenido, que le habla a los pubertos en su nivel y le dice a los papás que necesitan comprender el uso de internet de sus hijos para no estar fuera de onda (expresión tan retro que la saqué de un museo). Claro que si en los adultos causó esas reacciones de rechazo, quiere decir que el mensaje no estuvo bien planteado de entrada... porque finalmente los "paganos" (papás) tienen más o menos la edad de los censores que me conseguí. Claro que, al igual que todos los censores, estos trabajan a través de la premisa "a mí no me afecta, pero seguro que hay a quien sí". Moraleja: tomarse toda afirmación Cum grano salis... con un poquito de incredulidad.

3. Todo el rollo: Este post en realidad se originó por la campaña de la que quiero hablar ahorita: el papel higiénico que "entiende todo el rollo", con ese asunbto burlón de "Hombres: cuando vean el cartón café, es hora de cambiar el papel higiénico". Recuerdo a LA Moderadora (hasta escribe su opinión en revistas y casi nunca estoy de acuerdo, y miren que me cae bien la mujer) mesándose los cabellos y diciendo "¿¡Pero en qué estaban pensando!?" Chale, me da pena admitir que estaban pensando en gente como yo. A mí esa campaña me hizo cambiar de marca, nada más porque me resultó simpático el enfoque. Sí, yo soy de las que se quejan porque los hombres no entienden que el papel de baño no nace por generación espontanea, hay que cambiarlo. Sí, yo soy sarcástica al respecto de la poca duración del rollo en cuanto entra una presencia masculina a escena en mi baño. Me da igual lo pachoncito y resistente, ya estoy en la categoría de compra que superó a Suavel y Delsey... Así que mi decisión estaba entre Regio (que ahora decidió que el papel higiénico es cosa de alta tecnología y a mí me parece una reverenda mamada), Pétalo (equis entre los equis, con un perrito muy chistoso que a mi no me hace ni cosquillas), Charmin (y sus osos cursis y sus aromas más cursis y sus corazoncitos aún más cursis, guac) y Angel Soft (que tiene un punto de vista sarcástico, joven y entretenido sobre el papel de baño, y que no saca ni ositos ni perritos ni niñitos en el anuncio). Sobra decir por qué me hizo click. Entré a su página de internet y sí, le hablan a mi estilo de vida y a mis inquietudes (no de la mejor manera, todavía no está tan logrado... pero es un intento). ¡No sólo las mamitas abnegadas y eficientes usan papel de baño! Moraleja: Todo el mercado en realidad no es todo el mercado.

Ah, y ya se me había olvidado: publicidad mala, sólo la del doctor Simi, y con todo y todo bien que jala gente. Así que ya ven.

Y eso de escribir sobre publicidad me gusta... creo que empezaré a hacerlo más seguido, así que resignación, mis animados lectores.

25.2.07

Mensaje de texto.

Ayer por la noche, mi teléfono celular vibra. Mensaje: "Espero que estés bien. Entiendo que tienes un Blog. Me puedes dar la dir? Yo acabo de empezar uno." Como siempre, al final de la ola. Como siempre, hasta que ya todo mundo lo hizo, empiezas tú. No me molesté en responderte (menos después de que borraste mi dirección de tu messenger, menos todavía ahora, que soy tan feliz que me dan ganas de restregarte la felicidad como un paño húmedo en la vida mediocre), pese a que mi R, siempre tan ácido, me dijo: "Dale la dirección del fotolog, para que lo vea". Neh, en algún momento de nostalgia pixeleé una foto de un beso contigo y la subí, no me gustaría que tu pequeña y confusa mente creyera que la nostalgia por un beso apasionado es lo mismo que la nostalgia de ti.

Si fueras un poco más hábil, tal vez googlearías mi nombre y la palabra "blog" y encontrarías mi perfil, que te haría dar con este blog y con los otros. Mejor aún, si googlearas el nombre de tu mamá, aparecería esta lista, y podrías saber qué clase de cosas hago con mis blogs. Pero no lo harás, porque con todo y tu licenciatura eres medio inhábil para esto de la tecnología...

Sabes, debiera mandarte el fotolog, nada más para que vieras que me besé con tu amiguito de la universidad, y te enteraras que cuando anduve contigo quería andar con él... Ah, qué cruda soy a veces. Está bien. Ni lo uno ni lo otro.

24.2.07

Sabado, 9.38 am

Aquí estoy, acostada (bueno, sentada) en su cama. Él a mi derecha (desde que llegué permanentemente él decidió que su lado de la cama era el de la izquierda, aunque la primera vez en realidad nos acostamos al resve). Jacinto a mis pies, soñando con lo que pueda soñar un gatofante. Ahora que me muevo, Jacinto voltea ay me observa con esa cara bendita que indica que lo desperté sin necesidad, y quiere saber cuáles son mis intenciones. Ambos escuchamos voces desde la ventana, y volteamos con más curiosidad que interés. Él duerme. Su respiración pesada ha ganado la batalla a los ronquidos habituales.

Hace ocho minutos (ya casi diez) que debí de haberlo despertado. Pero me gusta oírlo dormir, sentir a su gato gimiendo pacíficamente al sur de la cama, el edredón enrollado en cualquiera de los dos que lo haya ganado durante la noche.

"Despierta, mi amor. Ya son cuarto para las 10, ya es hora". Él sólo medio voltea y se vuelve a acurrucar en la cama. Jacinto cambia de posición y ahora flanquea mi pierna. Él ahora duerme boca arriba y yo tecleo frenéticamente, para terminar y empeñarme en despertarlo...

Antes de dar el enter final, acaricio la barbilla de Jacinto. Procederá la sesión de besos en la panza y lengüetazos en la oreja hasta que logre despabilarlo.

Esta cotidianidad me hace feliz. Él se mueve. Me voy.

15.11.06

Cosas que AMO de ser maestra...

1. Estar tan chava que no espanto a los alumnos, pero ya no ser tan joven como para que me falten al respeto.
2. Hacerle ver a mis alumnos que soy su profesora, no su niñera.
3. Ser un barco complicado de abordar.
4. Tener pocos alumnos y poder hacer mis clases casi montessori.
5. Preparar exámenes raros, raros.
6. Ver cómo a mis escuincles se les va despertando el interés por mi adoradísima materia rara.
7. A pesar de todos los pesares, ser LA EXPERTA en mi materia favorita (ha! In your face, all you f***ing bastards!!!)
8. Contemplar la expresión de pánico de mis alumnos cuando creían haberme visto la cara y de pronto se dan cuenta de que no, no hay modo.

2 anecdotas que explican el punto 8...

  • le doy 10 minutos de receso al grupo que va más atrasado. En vez de regresar en 10 minutos, regresan en 30. Al ver que tienen 20 minutos de retraso, empiezo a llenar el pizarrón con temas sin desarrollar. Cuando regresan, sonrientes y relajados, los saludo amablemente, les deseo que hayan pasado un buen descanso y les explico que nos restan 20 minutos para terminar la clase... y que los temas que están en el pizarrón son los que deberíamos de haber cubierto para el examen (siguiente clase)... así que lo que no podamos ver en 20 minutos será materia de investigación para ellos. Sus caras van pasando de la satisfacción al terror, y yo, como si nada, sigo exponiendo la clase. Nos quedamos 20 minutos más de lo programado, nadie regaña a nadie, ellos llegan puntuales la siguiente clase.

  • hay dos estudiantes que desconocía del grupo con el que he tenido más clases. Ellos no se habían molestado en ir a las reposiciones, y según mi informante, son un par de "chistositos" a los que no les interesa el tema si no sirve para hacer bromas pesadas. El día del examen aparecen con sus "falsificantes" (ah, término usado en mi cara, por supuesto). Recojo los falsificantes sin hacer comentarios, y empiezo a dar los criterios de evaluación. Entre ellos se incluye un cierto puntaje por una actividad que tendrían que haber realizado en las últimas 2 semanas. Les advierto que ellos no podrán entregar ese trabajo, porque no quiero inventos de la manga. También les presento un examen 100% práctico, en el que pueden, por supuesto, agruparse para discutir los temas y hacer uso de sus apuntes. Nadie de los que tenía las clases completas quiso reunirse con ellos. Les regreso los falsificantes firmados con una sonrisa, mientras que ellos me ven con cara de "Bitch!"